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jueves, 30 de enero de 2025

MAX ERNST. SURREALISMO. ARTE Y CINE

En el Círculo de Bellas Artes de Madrid se encuentra en exhibición la exposición Max Ernst. Surrealismo. Arte y cine, que podrá visitarse hasta el 4 de mayo del presente año de gracia. El ajedrez, pese a no estar incluido en el título de la exposición, tiene una presencia importante en la muestra.

Lo primero que encontramos es el folleto que diseñó Marcel Duchamp para la exposición The Imagery of Chess, que organizaron al alimón Marcel Duchamp, Max Ernst y Julien Levy en la galería de este último en 1945. Duchamp empleó las siluetas de dos de las piezas (el rey y un alfil) del juego diseñado por Max Ernst en 1944, que puede verse también en la exposición.

Sobre The Imagery of Chess y Max Ernst hemos hablado largo y tendido en el blog. Aquí pueden leer algunas entradas.


Posteriormente, una de las salas de la muestra reúne varias obras relacionadas con el ajedrez realizadas o al menos relacionadas con Max Ernst.

En primer lugar hay tres piezas en bronce, diseñadas entre 1929 y 1930. Las piezas son un rey, una dama y un alfil. Aunque los comisarios lo han traducido como Rey, reina y loco. En fin, estábamos acostumbrados que en el cine, en la publicidad, en la pintura, se cometan frecuentes errores a la hora de componer posiciones ajedrecísticas. Uno pensaría que en museos y exposiciones serían más cuidadosos, pero va a ser que no.

Roi, reine et fou (Rey, dama y alfil), 1929/30. Colección particular. Stuttgart.

También hay un ejemplar del juego diseñado en 1944 para la exposición The Imagery of Chess, de la que ya hemos hablado. Ernst concibió su idea en Long Island, durante unas vacaciones, y creó un prototipo de escayola que posteriormente un carpintero tallaría en maderas de arce (para las piezas blancas) y de nogal (para las negras).

Las piezas están hechas de formas geométricas combinadas unas con otras.

Los peones son conos que se han rebajado en su parte media.

Las torres son conos truncados rematados por una sección esférica.

Los caballos, con forma de cuerno, fueron hechos encajando dos latas una dentro de otra y rellenando el espacio sobrante con yeso.

Los alfiles son los moldes de dos cucharas sobre dos conos truncados.

La dama combina, como las torres, conos truncados con una sección esférica. Es la pieza más grande del conjunto. Algo poco corriente porque suele ser el rey la pieza más alta de los juegos de ajedrez.

El rey es un cilindro cortado en diagonal sobre un cono truncado.

Las piezas están colocadas en expositores en una pared decorada con cuadrados blanquinegros.




En la misma sala podemos ver varias fotos del rodaje de la película de Hans Richter 8 x 8. A Chess Sonata in 8 Movements de 1957. En la película participaron como actores varios artistas de vanguardia. El matrimonio compuesto por Max Ernst y Dorothea Tanning protagonizó uno de los ochos movimientos del filme.

Yves Tanguy como alfil negro. Fotograma del rodaje de la película 8x8. A Chess Sonata in 8 Movements de Hans Richter.

Dos instantáneas del rodaje de 8x8. A Chess Sonata in 8 Movements, de Hans Richter

Otra instantánea de la película 8x8. A Chess Sonata in 8 Movements, de Hans Richter

Nicolas Calas, Jacqueline Matisse, Richard Huelsenbeck, Enrico Donati y Marcel Duchamp (sentado) en un momento del rodaje de 8x8. A Chess Sonata in 8 Movements, de Hans Richter

También encontramos una foto de Arnold Eagle realizada durante el rodaje de otra película de Hans Richter, Chess: Passionate Pastime: The Story of Chess over 5,000 years. La instantánea muestra a Marcel Duchamp jugando contra el GM norteamericano Larry Evans. Hay fotos de esta misma escena realizadas por Philippe Halsman que comentamos hace tiempo. No sabemos a ciencia cierta la relación de esta imagen con Max Ernst.


Por último, la exposición se cierra, en lo que respecta al ajedrez, con una célebre foto del matrimonio Ernst realizada por el fotógrafo Bob Towers en la casa de Max y Dorothea Tanning en Sedona (Arizona) en 1951.


Una ampliación de la misma cierra el espacio de la sala dedicada al ajedrez.








sábado, 21 de diciembre de 2024

MARCEL DUCHAMP Y RROSE SÉLAVY, RETRATADOS POR FLORINE STETTHEIMER


Florine Stettheimer (1871-1944) fue una artista norteamericana. Junto con sus hermanas Carrie y Ettie creó un salón en el que se reunían los artistas de vanguardia de Nueva York. Gran parte de la obra de Stettheimer se centra en su familia, amigos y experiencias de la ciudad de Nueva York.

Feminista, no eludió temas polémicos y fue una abanderada de la defensa de los derechos de las minorías y los homosexuales.

Inspirada por La maja desnuda de Goya, se pintó a sí misma desnuda, lo que constituyó el primer autorretrato desnudo de una artista del que se tenga noticia.

A su muerte, Duchamp organizó su retrospectiva en el MoMA, lo que constituyó la primera exposición de ese tipo dedicada a una mujer.

En 1923 retrató a Marcel Duchamp y a su allter ego femenino Rrose Sélavy. En el cuadro incluyó el caballo de ajedrez que Duchamp había diseñado en Buenos Aires en 1919.


FICHA TÉCNICA
FLORINE STETTHEIMER
PORTRAIT OF MARCEL DUCHAMP AND RROSE SÉLAVY, 1923
ÓLEO SOBRE LIENZO PEGADO EN TABLA. 75,9 x 66 cm.
COLECCIÓN PARTICULAR

jueves, 26 de septiembre de 2024

DORA MAAR


Henriette Théodora Markovitch (1907-1997), conocida como Dora Maar, fue una artista francesa que cultivó por igual la pintura, la escultura y la fotografía.

En el Centro Pompidou de París se conserva este fotomontaje de 1936 titulado Cavalier. 

 

martes, 19 de diciembre de 2023

LA LUCHA DE LAS IDEAS


En la mente del ser humano se desarrolla una batalla que puede representarse gráficamente como una partida de ajedrez. Este es el tema que el checo Josef  Vašák desarrolla en su obra Boj o myšlenky (La lucha de las ideas). Una cabeza transparente, situada en un espacio azul indeterminado, interseca con un tablero de ajedrez en el que se desarrolla una partida. 

Las piezas blancas presentan motivos cristianos: Jesucristo, el rey; los peones portadores de la cruz, que podemos considerar son los fieles; las tablas de la ley, los alfiles; una representación de la Iglesia, una de las torres. No aparecen caballos (salvo que pudiera serlo uno de los trebejos con cruz que parece más alto que los otros) ni dama, pero no cuesta nada imaginar que esta última sería la Virgen.

Las negras representan motivos mundanos. Un individuo tocado con una chistera parece ser el rey; los peones son algún tipo de ave rapaz; al igual que con las blancas, una de ellas, un poco más grande, podría ser un caballo; un rollo de pergamino puede representar el derecho civil y sería un alfil. Tampoco este bando tiene dama. Aquí no nos atrevemos a aventurar nada sobre esta pieza faltante.

Una mano mueve una pieza negra en el tablero.

En el libro sobre Vašák A co ty...? (¿Y tú...?), el teólogo Jiří Beneš comenta sobre esta obra que el autor quiere interpelar al espectador sobre varias cuestiones: ¿quién gobierna los pensamientos? ¿El individuo de la chistera, Jesucristo o uno mismo? ¿Se puede interferir en el juego y alterar el curso de los acontecimientos aunque no sea en nuestro tablero en el que se esté jugando? ¿Cómo interpretar la mano que mueve la pieza? ¿Cómo una interferencia humana? ¿Cómo una divina?

Vašák incluye esta obra en su producción surrealista, con una simbología religiosa y cristiana. Un arte para reflexionar sobre lo sagrado e inspirado con frecuencia en motivos bíblicos. Alguna obra más de su producción tiene motivos ajedrecísticos. Así que, volveremos sobre ella en el futuro.

La obra de Josef Vašák puede admirarse en su página web Vasak o en Devian Art Joseph-art.

 

FICHA TÉCNICA
JOSEF VAŠÁK
BOJ O MYŠLENKY (LA LUCHA DE LAS IDEAS)
ÓLEO SOBRE LIENZO. 50 x 50 cm.
COLECCIÓN PARTICULAR

lunes, 4 de septiembre de 2023

AJEDREZ CON ALFILES REALES (SILABARIO 1938) XII



Toyen (1902-1980), en el siglo Marie Čermínová, fue una artista checa relacionada con las vanguardias artísticas, especialmente con el surrealismo. Junto con el poeta y artista Jindřich Štyrský (1899-1942) fundó el movimiento Artificialismo que buscaba una asociación profunda entre pintura y poesía, una identificación entre el poeta y el pintor.

Toyen cultivó con soltura el género erótico, ilustrando obras emblemáticas del género como la novela del marqués de Sade Justine, o Las desgracias de la virtud. Ajedrez con alfiles reales, la obra que queremos recordar hoy, es una muestra de su arte erótico.

Anarquista, bisexual, surrealista, Toyen desarrolló un arte y una vida libres de convencionalismos e inmune a los prejuicios sociales. Era frecuente que se travistiera con ropas masculinas y apareciera con ellas en público. El advenimiento del nazismo hizo que tuviera que refugiarse en la clandestinidad. Tras la guerra, no esperó a ver qué opinaban las nuevas autoridades comunistas de su vida y obra y se trasladó a París.

Olvidada durante mucho tiempo, hoy en día su figura se está recuperando tanto en su país de origen como en el resto del mundo.

Un asteroide, el 4691, lleva su nombre.

miércoles, 21 de junio de 2023

MATE


Le mat es una obra que el artista belga René Magritte (1898-1967) realizó para su club de ajedrez de Bruselas en 1937. Su título fue sugerido por el poeta surrealista Paul Nougé (1895-1967) y desconozco dónde se conserva actualmente.

Siempre me he preguntado si Magritte se habría inspirado, para el tema de este cuadro, en una obra del escritor italiano Arrigo Boito titulada L'Alfier nero (el alfil negro). Boito, más conocido como compositor y libretista de ópera que como literato, escribió en 1866 este relato corto en el que se describe una tensa partida de ajedrez disputada entre un norteamericano blanco, vestido totalmente de blanco y que juega con las piezas blancas, y un hombre negro de origen jamaicano, que lógicamente lleva las negras y va vestido de negro.

La obra está ambientada solo un año después del fin de la Guerra de Secesión norteamericana y tiene como trasfondo las revueltas de los antiguos esclavos contra el dominio inglés en Jamaica. La partida se decanta a favor del jugador negro y en su definición un alfil negro de casillas negras ejecuta la jugada final de la red de mate.

No he logrado establecer ninguna conexión entre Boito y Magritte. Ni siquiera sé si se sabe qué libros contenía la biblioteca del belga, lo que podría dar una pista decisiva sobre el posible conocimiento por parte de Magritte de la obra de Boito. En cualquier caso, nada impide que sea la fuente de inspiración del cuadro. Nada lo indica tampoco. 

Volviendo al cuadro, mientras la torre y el rey blancos y el alfil negro han sido dibujados de una forma que podemos llamar «realista», con el rey y el alfil humanizados, el resto de las piezas que aparecen siguen los diseños que Man Ray hizo en los años veinte del siglo pasado para su juego de ajedrez. Magritte ha reproducido una voluta de violín, el elemento elegido por Man Ray para representar a los caballos, y dos esferas para los peones.

Estos trebejos son necesarios para dotar a la escena de pleno sentido ajedrecístico y que el mate sea real en el tablero. El caballo impide huir al rey por la casilla de su izquierda, mientras que uno de los peones domina la casilla que hay delante del rey y el otro defiende tanto al caballo como al alfil asesino.

En este caso hay menos misterio. Ambos artistas se conocían personalmente y participaron juntos en diversas acciones el grupo surrealista. Es muy probable que Magritte conociera los diseños de Man Ray, o incluso algún ejemplar del juego completo, ya que fue manufacturado en 1926, diez años antes de la ejecución del cuadro. 

FICHA TÉCNICA
RENÉ MAGRITTE
LE MAT (ECHEC ET MAT), 1937
ÓLEO SOBRE LIENZO. 73x54 cm.

jueves, 20 de octubre de 2022

ANNE MARGRETHE HJELVIK I


Anne Margrethe Hjelvik es una pintora de vocación tardía. Después de trabajar en la industria musical, a los cuarenta y cinco años experimentó una fuerte necesidad de expresarse artísticamente. Abandonó su trabajo, tomó cursos de arte y empezó a pintar. El éxito la acompañó y desde entonces exhibe con frecuencia en galerías noruegas e internacionales.

Se declara en deuda con el surrealismo, aunque sus paisajes y fondos tienen una gran tendencia hacia la abstracción. Temáticamente, su obra es muy variada, con especial predilección por los motivos marítimos y los paisajes, aunque caben también retratos y escenas fantásticas.

El cuadro que mostramos se titula Jaque mate y parece un autorretrato. 






miércoles, 25 de agosto de 2021

viernes, 8 de marzo de 2019

MARUJA MALLO

Se ha dicho en muchas ocasiones que el surrealismo fue el primer movimientos artístico en el que las mujeres tuvieron una participación destacada. Por supuesto que en épocas anteriores algunas mujeres habían destacado en el arte pero la gran cantidad de mujeres artistas y la importancia de sus obras (algunas todavía en fase de recuperación) era algo que no se había visto hasta la fecha.

Ana María Gómez González (1902-1995), Maruja Mallo para el arte, fue una de esas mujeres. Única mujer en ingresar en la Real Academia de Bellas Artes en la promoción de 1922, desde el principio rompió moldes con su obra y su carácter. Amiga de Federico García Lorca, María Zambrano, Luis Buñuel, Salvador Dalí y un larguísimo etcétera. Pionera del «sinsombrerismo», lo que le valió agresiones físicas y verbales. Catedrática de dibujo, participó en las misiones pedagógicas en un intento de llevar la educación y la cultura a las capas más desfavorecidas de la sociedad. Asidua participante en las tertulias de la época, la de Gómez de la Serna en el café de Pombo, la de Valle-Inclán en el café Granja El Henar, la de María Zambrano en el propio domicilio de la filósofa. Tuvo que exiliarse después de la Guerra Civil en Argentina y los Estados Unidos de América. En 1962 regresó a España donde se había perdido toda memoria de su persona y de su obra. Solo después de 1980 su figura empezó a recuperarse y a recibir el reconocimiento oficial. sin embargo, su figura no ha alcanzado el reconocimiento popular en la misma medida que sus compañeros de la generación del 27. No habrá que preguntarse el porqué.

Una de las características de la obra de Maruja Mallo es el intento de mostrar a la nueva mujer, independiente y dinámica —y sin sombrero—. Y una de las formas de reflejarlo fue el deporte: las mujeres salen de la casa, dejan de ser las guardianas del hogar y ocupan un espacio en la vida pública: juegan al tenis, montan en bicicleta, practican deportes aeronáuticos y, ¡por supuesto! juegan al ajedrez.


FICHA TÉCNICA
MARUJA MALLO
ELEMENTOS PARA EL DEPORTE, 1927
ÓLEO SOBRE CARTÓN. 64x70 cm.
COLECCIÓN PARTICULAR. MADRID

miércoles, 27 de febrero de 2019

AJEDREZ ESFÉRICO, CONOCIDO COMO «GLOBAJEDREZ»

Jacques Carelman (1929-2012) fue un pintor, decorador e ilustrador francés miembro del Colegio de Patafísica que se hizo inmensamente popular por sus «objetos imposibles», reunidos en su Catalogue d'objets introuvables et cependant indispensables aux personnes telles que acrobates, ajusteurs, amateurs d'art, alpinistes... —Catálogo de objetos imposibles y sin embargo indispensables para personas como acróbatas, montadores, amantes del arte, alpinistas... (Yo incluiría sin dudarlo a los ajedrecístas)— publicado por Balland en París en 1969. Hay edición española: Jacques Carelman. Catálogo de objetos imposibles. Aura Comunicación. Barcelona, 1991. Traducción de Pólux Hernúñez.

Entre los objetos publicados estaba este nuevo tablero de ajedrez. El globajedrez.


El objeto venía acompañado del siguiente texto. 
Este nuevo juego constituye un perfeccionamiento del inmemorial juego del ajedrez pues añade, en efecto, otra dimensión: ¡la tercera! Qué sorpresa y qué interés adicional cuando, por ejemplo, una reina que uno no había visto surge de las antípodas para comerse una pieza. No sea como esos famosos ratones japoneses que no conocen la tercera dimensión y adopte nuestro nuevo tablero. Esféra metálica, piezas imantadas. Artículo muy esmerado y de gran clase que le hará entrar de golpe en el reducidísimo círculo de «los nuevos jugadores de ajedrez».
Algunos de los diseños de Carelman vieron la luz como poemas objeto, en la mejor tradición surrealista.

martes, 26 de febrero de 2019

FINAL DE PARTIDA

Man Ray, al igual que otros artistas surrealistas, se mostró muy interesado por las posibilidades expresivas de los pequeños modelos articulados que se utilizaban para ayudar a los pintores a dibujar el cuerpo humano. Los fotografió con la misma delicadeza que si fueran humanos e incluso les puso nombre, Mrs. y Mr. Woodman, cuyo álbum homónimo de 1947 es, por cierto, el kama_sutra de los modelos de madera.

En 1942, Ray realizó una fotografía en la que Mrs. y Mr. Woodman, o al menos sus precedentes, aparecen sobre un tablero de ajedrez entre algunas de las piezas diseñadas en 1920 para su primer juego de ajedrez.


En 1946, retomó el tema en un óleo sobre lienzo que prácticamente calca la composición, salvo por la adición de unas cuantas piezas más. Por cierto, estas imágenes dan para reflexionar sobre uno de los más célebres aforismos de Man Ray: «pinto lo que no puede ser fotografiado y fotografío lo que no deseo pintar».


FICHA TÉCNICA
MAN RAY
ENDGAME (1942)
GELATINA DE PLATA. 18 X 24 cm.
MUSEO J. PAUL GETTY

ENDGAME (1946)
ÓLEO SOBRE LIENZO.  5,69 x 74,93 cm.
COLECCIÓN PARTICULAR

jueves, 20 de septiembre de 2018

MAX ERNST


El pintor alemán Max Ernst en su casa de Sedona (Arizona) jugando una partida de ajedrez con los trebejos que diseñara para la exposición The imagery of Chess de 1945. Como Tristan (el de Isolda) Ernst encontró el amor delante de un tablero de ajedrez. Fue en 1942, cuando se encontró con la pintora Dorothea Tanning y descubrió que a ella le apasionaba el ajedrez.

Esta fotografía se suele fechar en torno a 1952 pero a mí me cabe la duda de si no pertenecerá a la misma sesión que esta otra, más célebre sin duda, y que está fechada en 1948.

miércoles, 18 de julio de 2018

PROFANACIÓN

Hace unos meses y para celebrar la entrada número mil de este blog que tiene usted ante los ojos, Lector, presentamos un feroz alegato contra el ajedrez; el realizado por los poetas André Breton y Nicolas Calas con motivo de las exposición «The imagery of Chess». Animamos al lector a repasar dicha entrada antes de leer la siguiente: 

PROFANACIÓN
El ajedrez es un combate cuerpo a cuerpo entre dos laberintos.
Una debilidad integral del ajedrez es que no se presta a la adivinación (no existe la ajedromancia).
La iglesia cristina nunca prohibió el juego del ajedrez como sí hizo con los dados y las cartas.
Para ser un buen jugador, uno no deber ser demasiado inteligente. — Jean Jacques Rousseau: Diderot no jugaba muy bien e inmediatamente reconoció la superioridad de Rousseau quien nunca falló en derrotarlo.
La guerra moderna es una forma avanzada de ajedrez pero muchas de sus piezas están obsoletas.
La «dama» es un personaje sospechoso. La facilidad con que se mueve sobre el campo de batalla nos lleva a pensar que ella es un general drag.
Una mujer está demasiado sola con un ajedrecista. (Cf. Marcel Duchamp, Joueurs d'echecs [Los jugadores de ajedrez], 1911). La verdadera Dama, la que todavía esperamos —en el ajedrez como en todas partes—es la prevista por Barthelemy Prosper Enfantin, la cabeza de la religión sansimoniana (1796-1864)
El único juego legítimo sería aquel que permitiría a cualquiera de los dos jugadores solo aquellas combinaciones de movimientos que no se hubieran intentado nunca antes.
La libertad filosófica es una ilusión. En ajedrez, como en todos los demás juegos, cada movimiento está cargado con el impreciso pasado del universo.
Para evitar cualquier sentido de grandeza en la competición, uno haría bien en reconocerse parte de una pirámide de cabezas de mono.
Un elemento de la antigua sabiduría que deberíamos tener en mente esa voz reprobadora que el general triunfante en su carro aún escucha en su cabeza.
Solo la inspiración está al mando día y noche: En general, no todo cálculo es un análisis: los jugadores de ajedrez hacen uno muy bien sin hacer el otro. —Baudelaire
El verdadero Napoleón (el asesino) fue un jugador de ajedrez mediocre. En la tumba de Lenin en la Plaza Roja puede verse un tablero de ajedrez (el comienzo de una partida o una que quedó sin terminar) y flotadores de pesca, Por otra parte (es justo mencionarlo) dos grandes innovadores del arte —Marcel Duchamp y Raymond Rousell— encontraron nuevas soluciones para algunos problemas del ajedrez.
El juego del ajedrez no es suficiente como juego; y es demasiado serio como entretenimiento. —Montaigne.
Lo que debe cambiarse es el juego, no las piezas.
Este texto provocador acompañaba la pieza presentada por Breton y Calas a la exposición:


André Breton y Nicolas Calas. Wine Glass Chess Set, 1944 (reconstrucción)



lunes, 7 de agosto de 2017

MARCEL DUCHAMP POR ELIOT ELISOFON

La exposición Duchamp Frères & Soeur: Œuvres D'Art (Duchamp hermanos y hermana: obras de arte), celebrada en la galería de Nueva York Rose Fried entre los meses de febrero y marzo de 1952, reunía obras de todos los hermanos Duchamp artistas (Jacques Villon, Raymond Duchamp-Villon, Marcel y Suzanne Duchamp) y generó una oleada de interés sobre Marcel Duchamp quien vivía semirrecluido en su estudio del número 210 Oeste de la calle 14 en el que ni siquiera tenía teléfono para evitar ser molestado y por el que solo pagaba 40 $ de alquiler. 

En abril de 1952, Winthrop Sargeant y el fotógrafo Eliot Elisofon, cuyas fotografías se harían con toda justicia muy populares, visitaron a Duchamp para preparar un articulo para la revista Life. El artículo, con el título de Dada's Daddy (El papá de dadá), sería publicado el 28 de abril de ese mismo mes.


Después de dar un somero repaso a las más escandalosas hazañas del dadaísmo europeo, el artículo enumera las no menos escandalosas apariciones de Marcel Duchamp en la escena artística norteamericana del primer tercio del siglo XX para centrarse a continuación en el mito Duchamp: el artista que después de revolucionar (según algunos destruir) el arte moderno, habría abandonado toda práctica artística para dedicarse a jugar al ajedrez.

Desde luego, algo de verdad había. Duchamp se había dedicado a la práctica, podemos calificar de semiprofesional, del ajedrez entre 1923 y 1933, participando en numerosos torneos, entre ellos varios campeonatos de Francia y cuatro Olimpiadas de Ajedrez, y continuó toda su vida interesado en el juego, practicándolo por correspondencia y con cuanto aficionado se encontrara en su camino. Y el mismo Duchamp, pese a que llevaba trabajando en secreto desde 1946 en lo que sería su última gran obra, (Étant donnés que solo se haría pública después de la muerte del artista en 1968) cultivaba su pretendido alejamiento del arte delante de la prensa y hasta de sus conocidos.

Sin embargo, el artículo es importante para comprender una constante en el pensamiento de Duchamp: su feroz independencia y su total renuncia a cualquier tipo de compromiso, que no serían sino trampas que hay que evitar. La vida doméstica sería una de esas trampas que conllevan la necesidad de ganar dinero para mantener a una familia. «Mi capital es tiempo, no dinero», remarcará a Sargeant durante la entrevista. Pero también considera trampas indeseables la ambición, que inocula un impulso competitivo a cualquier actividad o el arte considerado como una actividad profesional. 

En un estudio presidido por un tablero de ajedrez, el artista llega a afirmar al periodista que también el ajedrez «se había convertido en una droga» y que de alguna forma debía burlar su adicción a él. Por eso, cuando sentía crecer la ambición competitiva, dejaba de jugar. Supongo que diez años de adicción le harían muy sensible a tal peligro.

lunes, 15 de febrero de 2016

1.000 ENTRADAS, 1.000

Pues sí, Lector, hoy publicamos la entrada 1.000 del blog y lo vamos a celebrar con algo de beber y un feroz alegato contra el ajedrez, para no ser demasiado complacientes con nosotros mismos.

Ya hemos hablado aquí de «The Imagery of Chess», la exposición que organizaron al alimón Marcel Duchamp, Max Ernst y Julien Levy en la galería de este último en 1945. Obligatoriamente, todas las obras presentadas a esta exposición debían girar en torno al ajedrez. Cada artista pudo presentar lo que estimó oportuno: cuadros, esculturas, trebejos. Los poetas André Breton y Nicolas Calas decidieron presentar un juego de ajedrez que terminaría haciendo fortuna aunque las muchas versiones modernas olviden con frecuencia su origen: el Wine Glass Chess Set.

A Breton no le gustaba mucho el ajedrez, probablemente porque culpaba al juego de que Duchamp le dedicara tantísimo tiempo en vez de dedicarse a las cosas que Breton creía que debía dedicarse. Ya en «Los pasos perdidos» (Alianza editorial. Madrid, 1972) se quejaba amargamente de ello: «Ya lo sé, Duchamp no hace más que dedicarse al ajedrez y ya sería suficiente para él mostrarse un día inigualable en este juego». Su participación en la muestra parece pues una especie de ajuste de cuentas con el organizador principal, Duchamp, ya que no se entiende que aceptara participar en ella con una obra que de alguna forma era una enmienda a la totalidad del tema de la exposición.

La obra original se perdió y solo se conoce por una descripción aparecida en Newsweek en diciembre de 1944:
Del lado de los bromistas está el brebaje preparado por los escritores surrealistas Nicolas Calas y André Breton (cuyo manifiesto de 1924 marcó el nacimiento oficial del movimiento surrealista). Estos dos piensan que el ajedrez es un juego tonto e inútil, además de narcisista. Su tablero está hecho de espejos, para que los «narcisistas» de los jugadores puedan verse a sí mismos y las piezas son copas de vino de diferentes formas y tamaños. Las «negras» llenas de vino tinto; las «blancas», de vino blanco. Cuando un jugador captura una pieza «debe beber de forma simbólica la sangre de la victima». Breton y Calas también colgaron un manifiesto llamado Profanación cuyo corolario era: «es el juego lo que debe cambiarse, no las piezas».
A partir de esta descripción se han hecho varios intentos de reconstrucción. Por ejemplo, la que el noruego Anders Nordby incluyó en su instalación de 2012, significativamente titulada «Gambito de dama rehusado», realizada en la sala Standard de Oslo.


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La aportación de Breton y Calas a «The Imagery of Chess» había pasado bastante desapercibida hasta la publicacion de «The Imagery of Chess Revisited» (Larry List e Ingrid Schaffner; George Braziller Ed., 2005) donde también se proponía una reconstrucción de la obra.


Ignoro si la artista fluxus Takako Saito conocía la obra de Breton y Calas cuando realizó su Liquor Chess aunque probablemente no. El juego de Saito formaba parte de una serie, «Disrupted Chess», que requería de los jugadores que reconocieran los trebejos, todos iguales, mediante los sentidos. En el caso del licor, mediante el gusto, pero realizó otros para la vista, el tacto, el olfato y el oído. En esta entrada hablamos de su obra.


La industria terminó por recoger la idea y comercializar unos vasos de chupito en los que se han serigrafiado los perfiles de las distintas piezas. Perdida toda su carga simbólica, la obra de arte se ha convertido en vulgar mercancía. Pero me sirve para brindar con ustedes. ¡¡A su salud!!




lunes, 4 de agosto de 2014

PARTIDA DE AJEDREZ EN UN VIEJO AEROPLANO


"Surrealismo conceptual". Así define su estilo el ucraniano residente en Nueva York Vitaliy Gonikman. El dibujo a tinta china sobre papel que reproducimos se titula "Chess game on the vintage airplane" y es una obra de 2011.

jueves, 17 de julio de 2014

MAN RAY ESTEREOSCÓPICO


Fotografía estereoscópica de Man Ray de su juego de ajedrez de 1920. A falta de instrumentos adecuados, bizqueando horriblemente he logrado percibir en parte el efecto tridimensional. No lo recomiendo al lector en aras de su salud ocular.

FICHA TÉCNICA

MAN RAY
STEREOPTICON CHESS SET (1920)
FOTOGRAFÍA ESTEROSCÓPICA. 8,3x11 cm
FUNDACIÓN MARCONI. MILÁN

viernes, 3 de enero de 2014

OLIVERIO GIRONDO

ESPANTAPÁJAROS

23

Se podrá discutir mi erudición ornitológica y la eficacia de mis aperturas de ajedrez. Nunca faltará algún zopenco que niegue la exactitud astronómica de mis horóscopos ¡pero eso sí! a nadie se le ocurrirá dudar, ni un solo instante, de mi perfecta, de mi absoluta solidaridad.

¿Una colonia de microbios se aloja en los pulmones de una señorita? Solidario de los microbios, de los pulmones y de la señorita. ¿A un estudiante se le ocurre esperar el tranvía adentro del ropero de una mujer casada? Solidario del ropero, de la mujer casada, del tranvía, del estudiante y de la espera.

A todas horas de la noche, en las fiestas patrias, en el aniversario del descubrimiento de América, dispuesto a solidarizarme con lo que sea, víctima de mi solidaridad.

Inútil, completamente inútil, que me resista. La solidaridad ya es un reflejo en mí, algo tan inconsciente como la dilatación de las pupilas. Si durante un centésimo de segundo consigo desolidarizarme de mi solidaridad, en el centésimo de segundo que lo sucede, sufro un verdadero vértigo de solidaridad.

Solidario de las olas sin velas... sin esperanza. Solidario del naufragio de las señoras ballenatos, de los tiburones vestidos de frac, que les devoran el vientre y la cartera. Solidario de las carteras, de los ballenatos y de los fraques.

Solidario de los sirvientes y de las ratas que circulan en el subsuelo, junto con los abortos y las flores marchitas.

Solidario de los automóviles, de los cadáveres descompuestos, de las comunicaciones telefónicas que se cortan al mismo tiempo que los collares de perlas y las sogas de los andamies.

Solidario de los esqueletos que crecen casi tanto como los expedientes; de los estómagos que ingieren toneladas de sardinas y de bicarbonato, mientras se van llenando los depósitos de agua y de objetos perdidos.

Solidario de los carteros, de las amas de cría, de los coroneles, de los pedicuros, de los contrabandistas.

Solidario por predestinación y por oficio. Solidario por atavismo, por convencionalismo. Solidario a perpetuidad. Solidario de los insolidarios y solidario de mi propia solidaridad.


FICHA TÉCNICA
OLIVERIO GIRONDO
ESPANTAPÁJAROS (AL ALCANCE DE TODOS)
PROA. BUENOS AIRES, 1932

sábado, 6 de julio de 2013

TANNING vs ERNST


La pintora surrealista Dorothea Tanning jugando al ajedrez contra su marido, el no menos surrealista Max Ernst, en su residencia de Sedona (Arizona) en 1948.

Como Tristan e Isolda, Tanning y Ernst se enamoraron durante una partida de ajedrez que disputaron en 1942. Ernst buscaba pintoras para una exhibición de mujeres artistas cuando visitó el estudio de Tanning y vio que de una pared colgaba una foto con un motivo ajedrecístico. Tras preguntarle si jugaba al ajedrez, la retó a una partida. Después de unos días de intensas partidas, Ernst se trasladó a vivir con ella.

Los dos artistas estuvieron muy interesados en el ajedrez y lo incluyeron con cierta frecuencia en su producción artística, como veremos a su debido tiempo. Lógicamente, participaron en "The Imagery of Chess", la exposición de 1945 en torno al ajedrez que organizaron al alimón Marcel Duchamp, Juien Levy y el propio Max Ernst y de la que hemos hablado aquí. Precisamente, en la fotografía están jugando con las piezas diseñadas en 1944 por Ernst especialmente para la muestra. Están torneadas en madera, con una altura que oscila entre los 4,5 cm de los peones y los 12,5 de la dama, que es la pieza más alta en el diseño de Ernst en lugar del rey, como suele ser habitual. El juego que vemos en la fotografía pertenece al Museo Max Ernst de Brühl, la ciudad natal del autor.


Ernst consideraba que una partida de ajedrez era una especie de escultura en movimiento en el que las formas de cada pieza se interrelacionaban en una suerte de ballet. 

La fotografía que estamos comentando inspiró un óleo sobre lienzo de la artista polaca Renata Wypych, titulado simplemente "Ajedrez". La verdad es que se echa de menos el marco.





martes, 23 de marzo de 2010

RENÉ MAGRITTE

Magritte es uno más de esa extensa galería de artistas que fueron a su vez ávidos ajedrecistas.

De joven frecuentaba el Greenwich Cafe, en el número 7 de la Rue des Chartreux en Bruselas, establecimiento que todavía existe y que todavía es lugar de reunión de aficionados al ajedrez, para jugar unas partiditas e intentar vender alguno de sus cuadros. De mayor seguía frecuentándolo aunque ya solo para jugar al ajedrez.

Dicen las malas lenguas que perdía casi siempre. Una anécdota, posiblemente apócrifa (pero las anécdotas apócrifas suelen ser las mejores) pone en boca de un rival habitual del pintor, rival que le ganaba siempre con dinero de por medio, al ser preguntado sobre por qué no aceptaba un cuadro en pago de las apuestas la siguiente y demoledora sentencia: si pinta igual que juega al ajedrez, lo mejor para mí es aceptar el metálico.

Quizá una noche de derrotas y comentarios malévolos le inspirara el cuadro que presentamos hoy, "Jaque mate", y que fue pintado en 1926, año en el que Magritte, alejándose de las influencias que había experimentado hasta entonces, abrazó el surrealismo por influencia de Giorgio de Chirico.


FICHA TÉCNICA

RENÉ MAGRITTE
CHECKMATE (1926)
ÓLEO SOBRE LIENZO
COLECCIÓN PARTICULAR