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lunes, 23 de abril de 2012

DE VARIA INVENCIÓN LXXII

Si las piezas de ajedrez tuvieran conciencia es fácil que se atribuyeran albedrío en sus movimientos.
FICHA TÉCNICA
MIGUEL DE UNAMUNO
EL SENTIMIENTO TRÁGICO DE LA VIDA
ESPASA-CALPE. MADRID, 1985 

martes, 27 de octubre de 2009

DE VARIA INVENCIÓN XXVIII (CONTRA EL AJEDREZ V)

MIGUEL DE UNAMUNO

He conocido muchos jugadores de ajedrez y he jugado a su juego con muchos de ellos. Y debo declarar que la mayor pericia en el juego no coincidía necesariamente con la mayor inteligencia. Junto a hombres muy inteligentes y grandes jugadores de ajedrez he conocido ajedrecistas distinguidísimos que eran hombres de una mentalidad menos que ordinaria, y he conocido, en cambio, hombres de ingenio torpísimo, de pésimas dotes de observación, de inteligencia confusa y tarda, que jugaban admirablemente bien al ajedrez. El ser un coloso en el ajedrez, como un Philidor, un Morphy, un Steinitz, un Tchigorin, un Golmayo, un Martínez, un Mackenzie, un Lasker..., no prueba sino que se es un coloso en el ajedrez. En los demás puede ser coloso, hombre ordinario o pigmeo.

FICHA TÉCNICA

MIGUEL DE UNAMUNO
CONTRA ESTO Y AQUELLLO
ESPASA CALPE, S.A. MADRID, 1941

miércoles, 15 de abril de 2009

NIEBLA (NIVOLA)

Una variante del tópico que ve en el ajedrez una imagen del macrocosmos y que considera que, al igual que nosotros movemos las piezas sobre el tablero, una fuerza superior nos mueve sobre el mundo, tema que ya ha salido en este blog, la encontramos en Niebla, una de las nivolas más celebradas de Miguel de Unamuno.

Augusto Pérez, su protagonista, es un joven rentista, huérfano y dado a filosofar entre cuyas diversiones cotidianas se encuentra jugar una partida de ajedrez en el casino con su amigo Víctor Goti.


Augusto se enamora al comienzo del libro y los sentimientos encontrados que ante tal hecho despiertan en su cabeza, unido a su desconcierto frente a las estrategias de un juego galante al que no está acostumbrado, le sumen en un estado de confusión que le hace exclamar:


Aquí si que hay lógica, en esto del ajedrez, y, sin embargo ¡qué nebuloso, qué fortuito después de todo! ¿No será la lógica también algo fortuito, algo azaroso?
Y esa aparcición de mi Eugenia ¿no será algo lógico? ¿No obedecerá a un ajedrez divino?

Momento en el que fue interrumpido por su amigo y contrincante que le reclamaba que prestase antención al juego. Pero no era el caracter de Augusto el adecuado para encontrar remedio en el juego. Así que, según crecían sus tribulaciones con Eugenia, ni en el ajedrez encontraba consuelo:

Fué melancólico el almuerzo de aquel día, melancólico el paseo, la partida de ajedrez melancólica y melancólico el sueño de aquella noche.

Yo le deso, por el contrario, felices sueños, lector, no sin antes amenazarle con futuras apariciones de Don Miguel en estas páginas.


FICHA TÉCNICA
NIEBLA
ESPASA CALPE, S.A. MADRID, 1979

1ª EDICIÓN.
BIBLIOTECA RENACIMIENTO, 1914