Mostrando entradas con la etiqueta SUDÁFRICA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SUDÁFRICA. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de mayo de 2024

AQUÍ Y AHORA. CORRESPONDENCIA 2008 - 2011. PAUL AUSTER Y J. M. COETZEE

En 2008, el norteamericano Paul Auster (1947 - 2014) y el sudafricano, nacionalizado australiano, J. M. Coetzee (1940) se conocieron personalmente. De ese encuentro surgió un diálogo en forma epistolar que tomó forma de libro en 2013 (Here and Now: Letters, 2008–2011. Viking Press, New York, 2013).

En dos de las cartas (6 y 9 de abril de 2009) se hace referencia al ajedrez.

En la correspondencia entre ambos escritores, los temas van desarrollándose poco a poco, a través de varias cartas, entremezclándose con otros asuntos. El que nos interesa, el ajedrez, llega dentro de un prolongado intercambio de opiniones sobre el deporte en general: la participación activa o pasiva (practicar un deporte o ver como lo practican otros), la ética en el deporte profesional, la satisfacción estética que genera ver a alguien hacer algo que no está al alcance de la mayoría, los placeres de la competición...

Y es aquí, ante la apelación a los placeres de la competición por parte Auster, donde Coetzee introduce el tema.

Coetzee cuenta que en su veintena era muy aficionado al ajedrez. Por esa época se mudó a Nueva York desde Europa e hizo el viaje en barco. En el buque se organizó un torneo de ajedrez al que se apuntó. Logró llegar a la final. La partida fue larguísima, al amanecer todavía seguían jugando. Coetzee tenía una pieza de menos, pero las suyas eran mucho más activas. El viaje llegaba a su fin, ya se veía la costa, y decidieron dejar la partida en tablas. Parecía un buen acuerdo.

Pero ahí empezó el calvario de Coetzee. Poco a poco la idea de que podía haber ganado ocupó su mente. Reconstruyó la partida de memoria y se entregó, en los tres días que duró el viaje en autobús hasta su destino final, en analizar obsesivamente la posición intentando encontrar la continuación ganadora. Ni se fijó en Nueva York, realmente nueva para él, ni en los paisajes del país que iba a ser su nueva residencia. Solo ajedrez.

No volvió a jugar.

La experiencia le llevo a considerar la competición como algo negativo:

Lo que yo asocio con la competición no es placer en absoluto, sino un estado de posesión en el que la mente se ofusca en una única meta absurda: derrotar a un desconocido por el que no sientes ningún interés, a quien no habías visto nunca y a quien no volverás a ver.

A partir de ahí siguió practicando algún deporte pero sin que ganar fuera el componente esencial.

La respuesta de Auster llegó dos días más tarde. Él también había pasado un periodo de interés por el ajedrez en torno a los veintipocos años —«es sin duda el juego más obsesivo que ha inventado el hombre, el más perjudicial para la mente»— pero decidió dejar de jugar después de tener pesadillas en las que soñaba con piezas y combinaciones. Temió volverse loco.

Auster admite que ganar y perder son algo secundario que lo importante es el sentimiento de liberación de la propia conciencia que supone entregarse plenamente a la práctica deportiva. Algo mucho más difícil en cualquier otra actividad. Él nunca ha sentido un sentimiento de rechazo como el de Coetzee y lo atribuye a que los deportes que practicó son colectivos (baloncesto y béisbol), donde la responsabilidad ante victoria y derrota es distinta.

FICHA TÉCNICA

J. M. COETZEE & PAUL AUSTER
AQUÍ Y AHORA. CARTAS 2008 - 2011
ANAGRAMA. BARCELONA, 2012
TRADUCCIÓN DE BENITO GÓMEZ IBÁÑEZ Y JAVIER CALVO

jueves, 2 de mayo de 2024

PAUL AUSTER SOBRE EL AJEDREZ

Es sin duda [el ajedrez] el juego más obsesivo que ha inventado el hombre, el más perjudicial para la mente.

FICHA TÉCNICA
J. M. COETZEE & PAUL AUSTER
AQUÍ Y AHORA. CARTAS 2008 - 2011
ANAGRAMA. BARCELONA, 2012
TRADUCCIÓN DE BENITO GÓMEZ IBÁÑEZ Y JAVIER CALVO

jueves, 28 de septiembre de 2023

JOVEN AJEDRECISTA



Joven ajedrecista es una obra de 2015 del sudafricano Hendrik Christiaan «Hennie» Niemann Sr (1941)

FICHA TÉCNICA
HENNIE NIEMANN SR.
YOUNG CHESS PLAYER (2015)
TÉCNICA MIXTA. 29 x 19 cm.
COLECCIÓN PARTICULAR

lunes, 28 de noviembre de 2016

LA BATALLA DE CLAREMONT ROAD


El fotógrafo sudafricano Gideon Mendel tituló el reportaje que realizó en 1994 sobre la protesta ciudadana contra la construcción de una autopista en un distrito de Londres «La batalla de Claremont Road».

Los preámbulos de esa batalla fueron los siguientes. En los años 90 del pasado siglo, las autoridades del Departamento de Transporte de Londres diseñaron una carretera de desvío, conocida como M-11, cuya construcción implicaba el derribo de 350 casas, con el consiguiente desplazamiento de las personas que allí habitaban, y la tala de un bosque. Ahorrarse seis minutos de trayecto en coche costó todo eso. ¡Ah, y 240 millones de libras!

El proyecto contó con el decidido rechazo de los afectados y de todo tipo de activistas que acudieron en ayuda de los árboles y de los vecinos. Unos y otros resistieron todo lo que pudieron ante el avance de las excavadoras que poco a poco fueron abriendo camino, derribando edificios, desalojando vecinos y cortando árboles. Al poco tiempo solo resistían un puñado de casas en Claremont Road. Allí se libró la batalla final que por supuesto perdieron los activistas, los árboles y los vecinos. 

Lo notable de la batalla fue que en ella se desarrollaron una serie de estrategias de resistencia inéditas. Lo más importante: fue una resistencia pacífica, creativa e imaginativa en la que se mezclaron manifestaciones artísticas con propuestas urbanísticas. Alguien definió esta última batalla como una performance continua. Muchos artistas acudieron al lugar en un intento de alcanzar el viejo anhelo vanguardista de reconciliar el arte con la vida. 

En los momentos de descanso, los activistas jugaban al ajedrez con juegos fabricados por ellos mismos con objetos rescatados de la basura.

No sorprenderá saber que, al poco tiempo de inaugurada, la carretera de desvío M-11 se colapsaba a diario. ¡Ya hacía falta otra carretera! And so on.


domingo, 25 de enero de 2015

ANAMORFOSIS



"La anamorfosis es la tentación de lo extraño", dice Ramón Andrés en su espléndido libro El luthier de Delft (Acantilado. Barcelona, 2013) y por ese camino transita el sudafricano Jonty Hurwitz

Hurwitz es un artista empeñado en conciliar la ciencia con el arte y para ello aprovecha los últimos avances científicos en la creación de sus obras. Bien sea técnicas sofisticadas y ultramodernas de impresión en 3D para sus nanoesculturas (tan nano que caben holgadamente en el ojo de una aguja), bien el no menos sofisticado escaneado de objetos para aplicar por ordenador sobre la imagen resultante una perspectiva anamórfica y construir a partir de esa imagen un objeto, una escultura, que solo podrá ser visto en su forma original mediante su imagen reflejada en un espejo cilíndrico. Artificio pues sobre artificio. 

Arte creado gracias a la Física Cuántica. Arte e ingeniería. En las obras de Hurwitz, los objetos, las imágenes, se distorsionan, se desintegran y solo pueden verse reconstruidas desde un punto de vista determinado o a través de un artilugio especial. Así pasa con los trebejos de la imagen que solo recuperan su apariencia habitual en el reflejo en el espejo. 

martes, 22 de abril de 2014

THE SILENCE OF HERSTORY


Una obra basada en la "Partida de ajedrez" de Sofonisba Anguissola es "The Silence of Herstory", obra de 2008 del sudafricano Victor Gordon. El título es de difícil traducción. Herstory se refiere a la Historia escrita desde un punto de vista feminista y que yo sepa no existe una palabra castellana que defina ese concepto.

El título, pues, aludiría al silencio en que que la (His)toria ha sumido a las mujeres hasta que ellas mismas han escrito su (Hers)toria. Pero, dejemos que sea el propio artista el que hable de su obra:
Basado en un cuadro de Sofonisba Anguissola, la famosa artista renacentista, he pintado una partida de ajedrez, el juego de vida y muerte (de los hombres) jugado por mujeres. Las jugadoras trascienden las épocas; la jugadora de la izquierda sigue la moda renacentista, su oponente está desnuda. La jugadora más joven lleva la cabeza afeitada como indicio de un asertivo rito de iniciación contemporáneo. Cada jugadora, a su manera, está excepcionalmente confiada y la más joven es guiada por una vieja arpía que mira por encima de su hombro.
Sobre la acción sobrevuela la escultura, ganadora de un premio Tate, "House" (1993), de la escultora contemporáneo Rachael Whiteread. Aunque está hecha completamente de cemento, planea efímeramente sobre la partida. (Prefigurando la nave espacial que sobrevuela Johanesburgo en la película "Distrito 9). La única presencia masculina son las piezas de ajedrez diseñadas por Man Ray.

FICHA TÉCNICA
VICTOR GORDON
THE SILENCE OF HERSTORY (2008)
ÓLEO SOBRE LIENZO (100 x 80 cm.)