Una portada ajedrecística para el DVD The Godfather: Masters of the German & Italian Baroque. Por La Serenissima, un grupo de música antigua formado por Adrian Chandler en 1994. El disco fue editado por Signum Classics en 2019.
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sábado, 7 de marzo de 2026
lunes, 21 de julio de 2025
LUIS XIV Y SUS CORTESANOS
The Chatterbox Book of Soldiers and Sailors es un libro de literatura infantil editado por Anna Robinson e ilustrado por Harrison Weir (1824-1906). Recoge historias y anécdotas de militares con un propósito edificante.
La anécdota ilustrada por el grabado que mostramos se sitúa en la Francia de Luis XIV y Richelieu, lo que nos trae a la memoria a Alejandro Dumas y a los mosqueteros del rey.
Se hallaba el rey jugando al ajedrez contra el duque de Guisa cuando cometió un error que le costó la partida, lo que le disgustó mucho. Su contrario señaló el error que le había costado la partida. Pero Luis, que modesto no era, le espetó:
—Yo nunca cometo errores—. Y miró a los cortesanos, quienes guardaron un sepulcral silencio. En estas se acercó el conde de Soissons a la mesa y Luis buscó su complicidad también. Pero el borbón respondió:
—Creo que Su Majestad debe haberse equivocado.
—¿Y en qué os basáis?—, quiso saber el rey.
—En que he escuchado cómo os dirigíais a vuestros cortesanos, Señor, y estos guardaron silencio. Si hubierais tenido razón, os habrían adulado entusiasmadamente.
El rey hubo de admitir que se había equivocado.
FICHA TÉCNICA
ANNA ROBINSON & HARRISON WEIR
THE CHATTERBOX BOOK OF SOLDIERS AND SAILORS
D. ESTES. BOSTON, 1910
domingo, 19 de febrero de 2023
ALCESTIS
Ilustración del disco editado por Aparté de la ópera Alceste, del compositor barroco francés Jean-Baptiste Lully (1632-1687), compositor de cámara del rey Sol, Luis XIV. Alceste es una adaptación del mito griego de Alcestis, que fue narrado por Eurípides (ca480-406 aC) en una de sus tragedias.
El argumento es el siguiente: Alcestis está a punto de casarse con Admeto, rey de Tesalia, cuando es raptada por Licomenes, rey de Esciros, que también la pretende.
Admeto, junto con Heracles, que también está enamorado de ella, marcha a rescatarla, cosa que consigue, aunque en la batalla es herido de muerte. El dios Apolo le concede la posibilidad de seguir vivo si alguien se ofrece a ocupar su puesto en los infiernos.
Al no encontrar a nadie dispuesto, es la propia Alcestis quien acepta y muere en lugar de su prometido. Heracles, al saberlo, se ofrece a rescatar a Alcestis del Hades si Admeto renuncia a ella, para poder casarse él mismo con la princesa. Admeto accede y Heracles consigue traer de nuevo a Alcestis a la vida. Sin embargo, Heracles se conmueve profundamente al contemplar la despedida de los amantes y renuncia a Alcestis. Finalmente, Alcestis y Admeto pueden consumar su matrimonio.
El ilustrador (para mi disgusto no he logrado averiguar su nombre) ha conseguido resumir el argumente usando dos sencillas piezas de ajedrez. El rey en pie y la dama sacrificada. Enorme capacidad metafórica del ajedrez.
Como curiosidad, Benito Pérez Galdós escribió en 1914 una obra de teatro con este mismo tema.
lunes, 26 de abril de 2021
MEMORIAS TRISTES DE LA TORRE AZUL
Hija de rey, esposa de conde, mimada por la vida, Leonora Christina de Schleswig-Holstein, condesa de Ulfeldt (1621-1698) vio su existencia truncada cuando su marido, Corfitz Ulfeldt, quien detentaba un cargo asimilable al de primer ministro, fue acusado de conspirar contra la monarquía. Una monarquía absoluta, encarnada en la persona de Federico III, hermanastro de la condesa, que admitía pocas bromas sobre los fundamentos de su poder.
Leonora Christina había recibido una esmerada educación: historia, pintura, idiomas (latín, francés, alemán; y ya de adulta: italiano, español, inglés y holandés), música... y luego cosas como bordado y costura. Y fue una persona muy influyente en la corte
Fugitivos de la justicia del rey, emprendieron una rocambolesca huida por varios países en la que, entre otras peripecias, la condesa tuvo que disfrazarse de hombre para escapar a uña de caballo de sus perseguidores, abrirse paso con las armas en la mano y trenzar una cuerda con las sábanas de su camastro, una vez que fueron detenidos e internados en el calabozo de un castillo, para descolgarse desde una ventana, salvar el foso, y escabullirse una vez más.
Capturada por fin, no así su marido que escapó, fue internada en la torre azul del castillo de Copenhague. Allí padeció la animadversión del rey y de su esposa, Sofía Amelia. La pretensión de los monarcas era que declarara en contra de su marido y que admitiese estar al tanto de la conspiración. No lo lograron. Veintiún años, nueve meses y once días aguantó sin delatar a su marido ni autoinculparse de delito alguno. Y eso que la presión fue feroz. Los primeros años de su cautiverio estuvo privada de todo. No podía tener libros, no podía tener recado de escribir, no podía tener útiles de costura. Las promesas de libertad, si traicionaba a su marido, corrieron el mismo destino que las amenazas. Leonora Christina se mantuvo fiel incluso después de que su marido hubiera muerto.
Tenía por única compañía a una serie de mujeres, que iban cambiando cada poco tiempo, muy predispuestas en su contra y que eran realmente espías que registraban todo cuanto decía para informar a los reyes. Los alcaides de la prisión se dedicaron también a hacerle la vida imposible y, al menos, uno de ellos intentó violarla en una ocasión.
La condesa sobrevivió a sus penurias de la mano de la religión y de la literatura. Recogía en una cuchara el hollín de las velas para fabricar tinta y empleaba los papeles de envoltorio que caían en sus manos. Como el calabozo que ocupaba estaba infestado de chinches y otros insectos, Christina se dedicó a estudiar sus comportamientos. Escribió cartas a sus hijos, salmos, poesía, una serie de biografías de mujeres notables de la historia y, sobre todo, la memoria de sus prisiones. Hoy día es un clásico de las letras danesas del siglo XVII.
La muerte del rey en 1670 suavizó algo su cautiverio. Su sucesor, Cristian V, se mostraba partidario del perdón. Se le permitió tener cosas, recibir visitas y se le concedió una pequeña asignación que gastaba fundamentalmente en libros. Sin embargo, hasta la muerte de la madre del rey en 1685, no pudo ser liberada. Todavía vivió 13 años, que dedicó a completar su obra literaria.
Con esta vida, no es extraño que su figura haya cautivado a escritores y artistas. Entre ellos el principal fue Kristian Zahrtmann (1843-1917), un pintor de la época del Realismo que destinó a la pintura de historia gran parte de su producción.
Las memorias de Leonora Christina no se publicaron hasta 1869, 171 años después de su muerte, y Zahrtmann recibió un ejemplar como regalo de cumpleaños. Quedó fascinado por la lectura del libro y emprendió una serie de dieciocho grandes óleos realizados entre 1871 y 1916 reflejando episodios de su vida.
Probablemente el último de la serie es este Leonora Christina y el doctor Otto Sperling jugando al ajedrez. Otto Sperling compartió dieciocho años de cautiverio con Leonora Christina, acusado de participar en la misma conspiración que ella, es considerado hoy en día un precursor de lo que se conoce como ciencias de la tierra. También escribió sus memorias en la torre azul.
FICHAS TÉCNICAS
PEDER HENRIK KRISTIAN ZAHRTMANN
LEONORA CHRISTINA OG DOKTOR OTTO SPERLING VED SKAKSPILLET (1916)
LEONORA CHRISTINA Y EL DR. SPERLING JUGANDO AL AJEDREZ
ÓLEO SOBRE LIENZO. 67 x 82 cm.
COLECCIÓN PARTICULAR
LEONORA CHRISTINA
MEMORIAS TRISTES DE LA TORRE AZUL
FUNAMBULISTA. MADRID, 2021
TRADUCCIÓN DE JORGE SIMÓN IZQUIERDO DÍAZ
lunes, 3 de diciembre de 2018
LUBIN BAUGIN
¡Vanidad de vanidades, todo es vanidad! (Eclesiastés, 1:2)
Naturaleza muerta con tablero de ajedrez, también conocida por Los cinco sentidos es el más famoso de los cuatro bodegones pintados por el francés Lubin Baugin (1610-1643). La vista está representada por el espejo; el gusto, por el pan y el vino; el oído, por el laúd y la partitura; el olfato, por los claveles; el tacto, por las cartas, el monedero y el tablero de ajedrez.
Como era costumbre en la época barroca, debemos considerar que este bodegón tiene un sentido moralizante, que es realmente una Vanitas. Su intención es señalar la brevedad de la vida —las flores que ya están empezando a marchitarse— y lo superfluo de los placeres —la música, el juego— ante la certeza de la muerte. Mientras que el pan y el vino, que aluden directamente a la eucaristía, pretenden mostrar al espectador el camino de la vida cristiana.
FICHA TÉCNICA
LUBIN BAUGIN
LOS CINCO SENTIDOS (1630)
ÓLEO SOBRE TABLA (55x73 cm.)
MUSEO DEL LOUVRE
miércoles, 14 de noviembre de 2018
BALTASAR GRACIÁN
Estaba Abul moro, hermano del rey de Granada, preso en Salobreña y, para desmentir sus confirmadas desdichas, púsose a jugar al ajedrez, propio ensayo del juego de la fortuna. Llegó en esto el correo de su muerte, que siempre esta nos corre la posta. Pidió Abul dos horas de vida; muchas le parecieron al comisario, y otorgole solo acabar el juego comenzado. Díjole la suerte, y ganó la vida y aun el reino, pues antes de acabarlo llegó otro correo con la vida y la corona, que por muerte del rey le presentaba Granada.
FICHA TÉCNICA
BALTASAR GRACIÁNEL HÉROE
JERÓNIMO Y JUAN BAUTISTA VERDUSSEN. AMBERES, 1669
EDICIÓN DIGITAL EN CENTRO VIRTUAL CERVANTES
ÁRABES JUGANDO AL AJEDREZ (SIGLO XII)
CAPILLA PALATINA DE PALERMO
TÉMPERA SOBRE YESO
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