—En una adivinanza cuyo tema es el ajedrez, ¿cuál es la única palabra prohibida? Reflexioné un momento y repuse:
—La palabra ajedrez.
FICHA TÉCNICA
EL JARDÍN DE SENDEROS QUE SE BIFURCAN
FICCIONES
ALIANZA EDITORIAL. MADRID, 1971
Bajo este título, tomado de la revista que Javier Carpintero editó a mediados de la década de los 90, pretendo comentar las relaciones que el ajedrez ha mantenido y mantiene con la literatura y las artes plásticas.
—En una adivinanza cuyo tema es el ajedrez, ¿cuál es la única palabra prohibida? Reflexioné un momento y repuse:
—La palabra ajedrez.
FICHA TÉCNICA
EL JARDÍN DE SENDEROS QUE SE BIFURCAN
FICCIONES
ALIANZA EDITORIAL. MADRID, 1971
RAFAEL REIGSobre el tablero sólo quedaban los dos reyes y tres peones.
-Me parece que eso es tablas –comenté.
-Creo que no, seño. Están en zugzwang, lo hemos dado en el cole, es una posición que, al que le toque mover, pierde.
-Y ¿quién mueve?
-Ni idea, seño.
Así ha sido mi vida: zugzwang.
Un bombo giratorio y una pelota de madera del tamaño de una nuez no parecen armas dignas de respeto para quienes, como nosotros, sólo creemos verdaderamente emocionantes la ruleta o un tablero de ajedrez.
Es una novela de intriga histórica ambientada en el San Petersburgo de antes de
El Torneo de San Petersburgo de 1914 fue uno de los mayores torneos disputados hasta la fecha y reunió a los mejores jugadores de la época. La nómina de participantes fue impresionante: Lasker (el 2º campeón del mundo, quien detentaba el título en aquel momento), Capablanca (quien sería el 3er campeón del mundo), Rubinstein (el jugador que mejores resultados había obtenido en los años precedentes), Alekhine (quien se convertiría en el 4º campeón del mundo), Marshall, Tarrasch, Nimzowitch, Bernstein, Gunsberg, Blackburne y Janovsky.
En este torneo, que se celebraba para conmemorar el décimo aniversario del club de San Petersburgo, fue donde se otorgaron los primeros títulos de Gran Maestro Internacional, aún hoy el máximo título que pueden alcanzar los jugadores de ajedrez. El sistema de competición era una liga entre todos los participantes, los cinco primeros pasarían a una segunda fase de donde, también por sistema liga, saldría el vencedor del torneo. Los cinco finalistas recibieron de manos del zar Nicolás II el título de Gran Maestro Internacional. Por cierto, en la novela se dice de forma errónea que esta distinción estaba destinada sólo al ganador.

Uno de los participantes en el torneo, en la novela, era un judío de origen polaco: Avrom Chilowicz Rozental. En los agradecimientos, el autor dice que los aficionados tendremos nuestra opinión sobre qué ajedrecista real se oculta bajo esta identidad. Y la tenemos: Akiba Kivelovic Rubinstein.
Aparte del cambio de nombre, todos los datos referidos a este personaje corresponden con la figura de Rubinstein. El mejor jugador de la época, vencedor de los torneos de San Sebastián, Bad Pistyan, Breslau y Varsovia en el mismo año (al narrador se le olvidó Vilnius). Autor de una partida inmortal en Lodz en 1907 contra Rotlewi. Y lo peor de todo, alguien que sufre una timidez enfermiza, con graves problemas mentales, a quien una mosca imaginaria perseguía sin descanso revoloteando en torno a su cabeza. Todo esto iría mermando progresivamente su juego y le ocasionaría terribles sufrimientos el resto de su vida. No cabe duda, Rozental es Rubinstein.
No me resisto a enseñarles la partida de la que se habla en el texto, conocida como
GEORG A ROTLEWI - AKIBA RUBINSTEIN
D40 DEFENSA SEMI TARRASCH
LODZ, 1907
22...Txc3 23.gxh4 Td2 24.Dxd2 Axe4+ 25.Dg2 Th3!! 0–1
Pero, hay más ajedrez en Zugzwang. El narrador también es ajedrecista, si bien que aficionado, y durante el desarrollo de la acción juega una partida con otro de los personajes a partir de la siguiente posición:

Es una suerte de mezcla entre partida por correspondencia y presencial ya que los contendientes suelen intercambiar un par de jugadas cada vez que se encuentran. Incluso se nos dice el desarrollo previo de la partida.
OTTO SPETHMAN - REUVEN KOPELZON
B25 DEFENSA SICILIANA
SAN PETERSBURGO, 1914
Es evidente que la función que desempeña esta partida en el texto es la de ser un trasunto simbólico de la tensión dialéctica que surge entre los dos protagonistas; además, el desarrollo de la partida (disputada realmente en un campeonato de Suiza del año 2000 entre los GM Daniel J. King y Andrei Sokolov, como se aclara en el propio libro) y que fue como sigue:
35.Tg2 Txg2+ 36.Rxg2 Dc7 37.Df5+ Rh6 38.Df6+ Rh7 39.Rg3 Rg8 40.Rh4 Db6 41.Rh5 Rf8 42.Rh6 Re8 43.Rh7 Dc5 44.Dg7 Re7 45.Dg5+ Re8 46.Rg8 Dc7 47.Dh6 De7 48.Dg7 a6 49.a3 a5 50.a4 Rd8 51.Df8+ De8 52.Rg7 1–0
pretende representar el mismo transcurso de la acción: los pasos que los distintos personajes van dando hasta llegar a la conclusión definitiva, al zugzwang.
Ambos extremos tienen una venerable antigüedad en la literatura que ha elegido el ajedrez como fuente de inspiración y son muchísimos los ejemplos que pueden citarse como antecedentes. Pero eso, estimado lector, será otro día.
FICHA TÉCNICA
ZUGZWANG
RONAN BENNETT
RANDOM HOUSE MONDADORI,
TRADUCTOR: MARC VIAPLANA
Un hombre que no juega al ajedrez no es un hombre. Yo digo siempre que el ajedrez es cuestión de inteligencia. Un tipo puede medir cuatro metros, pero si no juega al ajedrez es un pelmazo. Yo sé ajedrez y no soy un pelmazo. Permítame hacerle una pregunta. Si quiere me contesta y si no, no. ¿Para qué tienen cabeza los hombres? Se lo diré antes de que se rompa usted la suya, lo que sería una lástima. Tienen cabeza para jugar al ajedrez.
FICHA TÉCNICA
AUTO DE FE
PLAZA Y JANÉS. BARCELONA, 1982
TRADUCCIÓN DE JUAN JOSÉ DEL SOLAR
Pero, vayamos a nuestro tema. Uno de los tópicos del la literatura ajedrecística quiere que los matemáticos, y los músicos, sean buenos jugadores de ajedrez. El protagonista de esta película no podía ser una excepción.
En la escena que queremos comentar, David (Dustin Hoffman, Víctor Agramunt en la versión doblada al castellano) se retira después de trabajar. Su esposa, Amy (Susan George, María del Puy) lo espera en la cama con un pequeño tablero de viaje y un libro de ajedrez, concretamente “Selected Chess Masterpieces” del GM yugoslavo Svetozar Gligoric.
La elección de este libro no deja de tener su lógica, Svetozar Gligoric era el principal columnista de la principal revista norteamericana de ajedrez, “Chess Life”, donde publicaba mensualmente su sección “
Amy, incluso, lee un pequeño fragmento del libro:
Este movimiento revela la situación desesperada de las negras, sin la menor posibilidad de movilizar sus desordenadas piezas. Por tanto hay que hacer progresar el juego a cualquier precio. Con dos peones menos las blancas pueden....
Pero todo el cuidado puesto en la elección de la escena se va al traste cuando la cámara recoge un primer plano del tablero…

…y lo que vemos es un puro disparate.
Dado que la foto no es muy buena, incluyo un diagrama con mi propuesta de posición. La disposición de las piezas en la columna a es dudosa ya que se encuentran semiocultas tras la mano de Amy.
Para empezar, ni siquiera se ha respetado la convención de que la casilla de h1 sea blanca. (En el diagrama sale el tablero correcto ya que el programa con que los compongo se ha negado en redondo a incumplir las leyes del ajedrez. Ruego al lector un pequeño esfuerzo de imaginación). Luego, es bastante difícil que el alfil negro de c8 haya sido capturado por un caballo blanco y que ese caballo haya podido regresar al juego sin ser capturado a su vez por alguna pieza negra.
Y para colmo, Amy, en vez de capturar el caballo de d3, lo que no le hubiera servido de nada pero hubiera prolongado un poco la partida, juega c4. La verdad es que no se podía haber escogido peor posición para ilustrar lo que intuyo era un acertado comentario de Gligoric. Bueno, en una cosa sí acertaron: las blancas tienen dos peones de menos. Desde luego, al bueno de Svetozar le hubiera dado un soponcio solo de pensar que semejante posición pudiera terminar en un libro suyo.
La escena finaliza mostrando como Amy y David realizan unas pocas jugadas hasta que la pérdida de una de las pequeñas piezas, y su infructuosa búsqueda entre las sábanas, hace que el juego sea sustituido por otro menos cerebral pero igualmente satisfactorio.
Para terminar, y dejando por una vez el ajedrez de lado (¡por una vez! No se alarme, lector.) siempre me llamó la atención el título de la película, “Perros de Paja”, al que no le encontraba ningún sentido. Y eso que en este caso es una traducción literal del original, no los títulos que los responsables de las distribuidoras cinematográficas suelen inventarse para desconcierto de los espectadores y regocijo de los cinéfilos.
Por casualidad, mientras buscaba documentación para este artículo, he descubierto que está sacado del Tao Te King, el principal libro de filosofía taoísta. Concretamente, en el capítulo V, VI se dice: El universo no tiene sentimientos; todas las cosas son para él como perros de paja. Sólo resta decir que los perros de paja eran elementos ceremoniales usados en la antigua China que, se suponía, absorbían las influencias malignas por lo que eran incinerados.
—La mejor defensa es el ataque: es una de las máximas de los ajedrecistas. Hablemos pues del ajedrez, que rima con estupidez…
—El ajedrez desarrolla la inteligencia.
—El ejercicio físico desarrolla los músculos. Pero el culturismo hipertrofia una parte del cuerpo en detrimento del todo. Y los ajedrecistas son culturistas de la mente. Por eso jugar bien al ajedrez suele ser un signo de inteligencia, mientras que jugar muy bien suele ser un signo de estupidez: hay que ser un estúpido para dedicarle a ese juego todo el tiempo que requiere llegar a dominarlo.
FICHA TÉCNICA
CARLO FRABETTI
EL CUARTO PURGATORIO
EDICIONES LENGUA DE TRAPO. MADRID, 2006