EL CAMINO
EDICIONES DESTINO. BARCELONA, 1950
Bajo este título, tomado de la revista que Javier Carpintero editó a mediados de la década de los 90, pretendo comentar las relaciones que el ajedrez ha mantenido y mantiene con la literatura y las artes plásticas.
La riqueza del lenguaje puede ser medida por el número de las palabras, pero no su poderío. Hay escritores que se arreglan con un vocabulario restringido, que sacan matices y partido del que tienen por la maestría en la colocación. Como en el ajedrez, una palabra no vale por sí sola sino por su posición relativa, por la estructura total de que forma parte. Sólo un escritor mediocre puede desdeñar ciertas palabras, como un mal jugador de ajedrez desdeña un peón: no sabe que a veces sostiene una posición.

El escocés Henry Raeburn fue uno de los más notables retratistas de la transición entre el neoclasicismo y el romanticismo. De formación totalmente autodidacta, pudo dedicarse por entero a la pintura debido a su matrimonio con una mujer de gran fortuna.
A diferencia de otros pintores de la época, Raeburn trabajaba directamente sobre el lienzo sin ningún boceto preparatorio. Según los críticos, esta característica dota a sus retratos de una singular fuerza expresiva y una gran naturalidad.
El doble retrato de hoy representa al general Francis Dundas y a su esposa Eliza Cumming.
FICHA TÉCNICA
SIR HENRY RAEBURN
GENERAL FRANCIS DUNDAS AND ELIZA CUMMING, MRS. FRANCIS DUNDAS
ÓLEO SOBRE LIENZO. 101,5x142,2 cm.
COLECCIÓN PARTICULAR
A. Paul Weber es un viejo conocido de estas páginas.
Moritz Daniel Oppenheimer fue un pintor alemán del siglo XIX cuya produción estuvo muy influida por sus creencias religiosas. Gran parte de su obra está dedicada a documentar la vida cotidiana de la comunidad judía y a retratar a sus miembros más notables.
Will Eisner fue uno de los historietistas más importantes del siglo XX y uno de los responsables de la aceptación de la novela gráfica como una forma respetable de literatura/arte. En 1940 creó su obra más importante, The Spirit, que se ha convertido con el paso de los años en un clásico del cómic.
La británica Frances E. Nesbitt (1864-1934), quien fue miembro de la Real Sociedad de Pintores y Grabadores y de la Sociedad de Mujeres Artistas, viajó, durante la mayor parte de su vida por el Próximo Oriente y el norte de África, acompañada por su madre, pintando a la acuarela paisajes y escenas de género de los lugares que visitaba.
Aficionado al ajedrez, ya lo hemos dicho, distrae las largas esperas que su profesión le depara estudiando partidas de ajedrez. En el fotograma que hay sobre estas líneas podemos ver un pequeño tablero situado en el asiento de copiloto mientras vigila al amante de su esposa.





