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domingo, 15 de febrero de 2026

ALICIA A TRAVÉS DEL ESPEJO, POR RALPH STEADMAN

En 1972, la editorial londinense McGibbon & Kee publicó una nueva edición de Alicia a través del espejo ilustrada por el galés Ralph Steadman (1936). 

La Alicia de Steadman, de pelo larguísimo, mantiene su deuda con el ilustrador original, John Tenniel, en su vestimenta victoriana, con falda y mandil, aunque luzca unas medias a franjas horizontales como concesión a la cultura pop del momento. 

Como vemos en la segunda ilustración, Steadman se suma a los que ven en el caballero blanco un trasunto del autor y le ha dotado de los rasgos de Carroll.
—¡Más! ¡Más rápido! —Y la arrastraba en volandas.

—¿Estamos llegando ya? —se las arregló al fin Alicia para preguntar.

—¿Llegando ya? —repitió la Reina—. ¡Pero si ya lo hemos dejado atrás hace más de diez minutos! ¡Más rápido! —y continuaron corriendo durante algún rato más, en silencio y a tal velocidad que el aire le silbaba a Alicia en los oídos y parecía querer arrancarle todos los pelos de la cabeza, o así al menos le pareció a Alicia.

—¡Ahora, ahora! —gritó la Reina— ¡Más rápido, más rápido! 

Y fueron tan rápido que al final parecía como si estuvieran deslizándose por los aires, sin apenas tocar el suelo con los pies.


...el caballero recogió las riendas y volvió la cabeza de su corcel por el camino por donde habían venido. —Solo te quedan unos metros más —dijo— bajando por la colina y cruzando el arroyuelo aquel: entonces serás una reina..., pero antes te quedarás un poco aquí para decirme adiós... 

Los fragmentos de Alicia a través del espejo provienen de la traducción de Jaime de Ojeda para la edición de Alianza Editorial, publicada en Madrid en 1973.

miércoles, 1 de octubre de 2025

LA REINA ROJA

Esta reina roja, obra de Alfredo Sábat, forma parte de la serie Reflejos de Alicia, en la que junto a Alejandra Moreno y Moreno, rindió homenaje a Lewis Carroll con  motivo del sesquicentenario de la publicación de Alicia en el País de las Maravillas.

FICHA TÉCNICA
ALFREDO SÁBAT
LA REINA ROJA. 2015
ÓLEO SOBRE LIENZO. 40 x 50 cm.
COLECCIÓN PARTICULAR



viernes, 16 de mayo de 2025

ISAAC ASIMOV SOBRE UNA CURIOSA OMISIÓN DE LEWIS CARROLL

Es bien sabido que la segunda de las novelas de Alicia escritas por Lewis Carroll (1832-1898), Through the Looking-Glass and What Alice Found There (A través del espejo y lo que Alicia encontró allí), gira en torno a una posición de ajedrez y que las piezas de este juego son personajes recurrentes en la trama.

Desde el principio de la novela, justo después de que atraviese el espejo, Alicia se encuentra con que:
¡Las piezas deambulaban de aquí para allá, por parejas!

—Ahí están el Rey Rojo y la Reina Roja —dijo Alicia en un susurro por temor a asustarlas—; y allá, el Rey Blanco y la Reina Blanca, sentados en el borde de la paleta; y ahí van las dos torres paseando del brazo...

A lo largo de la novela, diversas piezas, como las dos reinas, los dos reyes, dos de los caballos —caballeros en el libro— e incluso los peones —la propia Alicia es un peón blanco— comparten momentos de protagonismo. Las torres tienen menos presencia, pero aún así son citadas en el texto. Lo que no aparece por ninguna parte son los alfiles. Ni una sola referencia en toda la novela.

Se ha especulado con que, siendo Charles Dodgson (el verdadero nombre de Carroll) un diácono de la Iglesia Anglicana, y siendo los alfiles una clara alusión al clero —en inglés su nombre es bishops (obispos)—, no quisiera que la religión se mezclara con un asunto tan frívolo como, para la mentalidad de la época, podía serlo un libro de humor para niños.

Sea como fuere, lo cierto es que no hay alfiles en el texto de Carroll. Sí los hay en el libro, pese a todo, porque el ilustrador John Tenniel (1820-1914) los incluyó, como podemos ver en la siguiente imagen, donde un alfil blanco lee cómodamente un diario sentado en unas piedras. Detrás, los dos alfiles negros conversan. 

Pero Tenniel no es Carroll.


Aprovechando esta curiosa omisión de Lewis Carroll, el escritor norteamericano Isaac Asimov (1920-1992) publicó en 1974 un cuento titulado precisamente The Curious Omission, dentro del volumen Tales of the Black Widowers (hay edición en castellano: Cuentos de los viudos negros. Alianza Editorial, 1990).

Los Viudos Negros es un club de hombres que se reúnen mensualmente para debatir sobre distintos problemas, que a veces pueden llegar a ser delictivos, presentados por el invitado que cada uno de ellos lleva en su turno de anfitrión. Sin embargo, los problemas los resuelve indefectiblemente Harry, el camarero que los atiende.

El caso en que se plantea la «curiosa omisión» es el siguiente: dos amigos, Jeremy Atwood y Lyon Sanders, se reúnen semanalmente para jugar a todo tipo de juegos: backgammon, monopoly, ajedrez, damas, damas chinas, tres en raya y una larga lista más.

Sanders es un estudioso de los juegos y los práctica por interés científico; Atwood, más por placer y por amistad. Cuando Sanders enferma, anuncia a Atwood que le va a dejar un sustancioso legado en su herencia, pero le advierte: «no te lo voy a poner fácil, seguiremos jugando hasta el final». Al poco tiempo, muere.

Al abrir el testamento, el legado de Atwood, en verdad sustancioso, queda pendiente de la resolución por parte de este de un acertijo que reza: «la curiosa omisión de Alicia». Si no logra descifrarlo en un tiempo determinado, se dispondrá del dinero de otra manera.

A partir de ese momento, Atwood se enfrasca en una frenética búsqueda: registra pormenorizadamente su propia casa, donde jugaban; busca acrósticos en el mensaje; bucea en la biografía de su amigo en busca de alguna Alicia. Todo en vano.

Desesperado por el implacable paso del tiempo, por fin reparó en la Alicia de Lewis Carroll, que había sido una de las lecturas preferidas de su amigo. Recordó que un sobrino suyo era profesor de literatura y le pidió ayuda. Este tampoco atinó con la solución, pero le puso en contacto con los Viudos Negros.

Los viudos destriparon Alicia en el País de las Maravillas. No quedó sin escrutar ni el menor de los juegos de palabras, ni la más disparatada de las paradojas lingüísticas, ni el más ilógico de los silogismos lógicos, ni los poemas, ni las prosas, pasando por la criptozoología, los gatos y los juegos de cartas basados en la baraja francesa. 

Fracaso. 

Como último recurso, tuvieron que recurrir al camarero.

Fue Henry el que recordó que hubo una continuación de Alicia, A través del espejo, cuyo tema era el ajedrez. Recordando el libro, Henry rememora:
—Entonces tenemos el rey, la reina, la torre, el caballo y el peón. Pero hay una sexta pieza del ajedrez: el alfil. ¿Desempeña algún papel en el libro o se lo menciona alguna vez?

Avalon dijo:

—No.

Atwood dijo:

—En una de las ilustraciones del primer capítulo aparecen dos alfiles. [Con la ilustración delante sabemos que son tres, pero Asimov probablemente lo fio a la memoria].

—Eso es obra de Tenniel —dijo Henry—, no de Carroll. Ahora bien, la total ausencia del alfil ¿no es una curiosa omisión?

 Y la pregunta definitiva:

—¿Tiene usted un juego de ajedrez, sr. Atwood?

Y no necesitamos decir más, pues el sagaz lector ya habrá adivinado dónde se encondía la clave que permitirá a Atwood acceder al legado de Sanders. 



FICHA TÉCNICA
LEWIS CARROLL
ALICIA ANOTADA
AKAL. MADRID, 2017
EDICIÓN DE MARTIN GARDNER
TRADUCCIÓN DE FRANCISCO TORRES OLIVER

ISAAC ASIMOV
CUENTOS DE LOS VIUDOS NEGROS
ALIANZA EDITORIAL. MADRID, 1990
TRADUCCIÓN PILAR AGRAMUNT

miércoles, 15 de febrero de 2023

ILUSTRADORES DE ALICIA. MITROFANOV


Ilustración de Maxim Mitrofanov para una edición rusa de Alicia a través del espejo.
«Esta habitación no la tienen tan ordenada como la otra», pensó Alicia para sí, al descubrir varias de las piezas de ajedrez en el hogar, entre la ceniza; pero un momento después, con una exclamación de sorpresa, se puso a gatas para observarlas con atención. ¡Las piezas deambulaban de aquí para allá, por parejas!

Es sabida la importancia del ajedrez en Alicia a través del espejo, obra que desarrolla un excéntrico, pero original, problema de ajedrez y en la que diversas piezas (las reinas roja y blanca, el caballero blanco, etc.) tienen una gran importancia. Por ello, es interesante que Mitrofanov haya incluido en el marco del espejo que da paso a la Casa del Espejo las denominaciones de las columnas y filas de un tablero de ajedrez. Efectivamente, como descubriremos al leer la obra, al otro lado hay un inmenso reino en forma precisamente de tablero de ajedrez.

FICHA TÉCNICA
LEWIS CARROLL
ALICIA ANOTADA (EDICIÓN DE MARTIN GARDNER)
AKAL. MADRID, 2017
TRADUCCIÓN DE FRANCISCO TORRES OLIVER

ILUSTRACIÓN PARA ALICIA A TRAVÉS DEL ESPEJO
MAXIM MITROFANOV
ROSNAN, MOSCÚ, 2021


 

martes, 13 de septiembre de 2022

EL SOMBRERERO LOCO


Dominic Murphy (1963) es un acuarelista británico cuyas fuentes principales de inspiración son el tarot, la cartomancia, la alquimia y el mundo de Alicia en el país de las maravillas.

Este Sombrerero Loco de 2011 está tan loco que ha puesto el tablero al revés y ha colocado mal las piezas.

 

domingo, 15 de mayo de 2022

LA NOCHE A TRAVÉS DEL ESPEJO


Fascinante novela de Fredric Brown, que viene avalada por unas excelentes críticas de su creciente número de admiradores, a los que, con cada obra suya que conozco, me siento más unido. Algunos llegan a considerarla con ese calificativo tan escurridizo de «obra de culto».

Pronto se hace reconocible en esta novela una idea ya vista en otras obras de Brown, el hombre insatisfecho con su trabajo, que realiza mecánicamente, pero que le provoca un enorme tedio y hastío existencial. La traición a su vocación verdadera, en este caso su pasión por Lewis Carroll, al que ha dedicado un par de breves y olvidadas publicaciones, le genera una enorme frustración que intenta combatir con una decidida entrega a la bebida (otra constante en los protagonistas de Brown). 

Una ciudad pequeña y provinciana, donde todo es igual desde el Big Bang (NPO dixit) y donde nada cambia nunca, y un trabajo falso e insustancial componen su día a día. Y unos pocos pequeños consuelos: la bebida, la literatura y el ajedrez. Sobre todo el ajedrez. Hasta el punto de que su relación con sus convecinos se ordena en relación con la habilidad de estos para jugar al ajedrez.

De repente, un extraño acontecimiento rompe la monotonía de su vida como un rayo en un cielo despejado. De resultas, un homicidio, un robo y dos asesinatos. Y todos lo indicios le acusan a él. Uno de los aciertos de Brown es lo poco heroico que es su héroe, son personajes antes despreciados por él los que hacen el trabajo sucio y le sacan las castañas del fuego. Pero él es ajedrecista y en esta novela, como en A través del espejo, se juega una partida de ajedrez. Y con herramientas de ajedrecista, con análisis y estrategia tendrá que salir adelante. 

También, como en otras obras de Brown, asistimos a una mezcla de géneros. Principio de novela costumbrista, amagos de novela fantástica, planteamiento de novela policial y todo contado con un fino e inteligente humor y un  montón de desencanto. Brown solía retratarse en sus personajes,  y este reúne muchas características del escritor: bebedor, amante de la literatura y jugador de ajedrez. En otra obra suya que comentamos, reprodujimos un fragmento que sirve de presentación al personaje:

Me gusta que venga alguien para charlar o jugar al ajedrez o tomar una copa, o las tres cosas al mismo tiempo.

La cubierta de Raúl Arias recoge una de las célebres ilustraciones de John Tenniel para A través del espejo y lo que Alicia encontró allí.  

FICHA TÉCNICA
FREDRIC BROWN
LA NOCHE A TRAVÉS DEL ESPEJO
REINO DE CORDELIA. MADRID, 2022
TRADUCCIÓN DE SUSAN CARRAL

viernes, 8 de octubre de 2021

BESSIE COLLINS PEASE GUTMANN


¡Ahora, ahora! —gritó la reina—. ¡Más deprisa!

Bessie Collins Pease Gutmann (1876-1960) fue una ilustradora norteamericana especializada en temática infantil. Su trabajo fue muy apreciado por la industria editorial, que le encargó multitud de portadas de revistas y retratos. También fue muy reconocida como ilustradora de literatura infantil y juvenil: Stevenson, Carroll...

La obra de Bessie Collins fue muy popular en los años veinte del siglo XX debido a que su obra se reprodujo masivamente en calendarios y postales. Incluso se realizaron colecciones de porcelana inspiradas en sus diseños. Este reconocimiento fue diluyéndose hasta prácticamente desaparecer después de la II Guerra Mundial.

La imagen que presentamos de Alicia y la Reina Roja a la carrera procede de la edición que Bessie ilustró para la editorial Dodge, de Nueva York, en 1907.

domingo, 14 de marzo de 2021

DESPERTAR EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS


Aunque técnicamente no sea una ilustración, es un óleo sobre lienzo de Michael Cheval (1966), un pintor norteamericano de origen ruso, incluimos esta obra en la categoría «ilustradores de Alicia» por su absoluta relación con el mundo de Lewis Carroll. Empezando por el título —Despertar en el país de las maravillas— y siguiendo por los personajes —el Conejo blanco, la Oruga azul, fumando su narguile, el Gato de Cheshire; hasta el Dodo se adivina detrás de la mesa de té, donde queda un recuerdo del Sombrerero y la Liebre de Marzo, con Alicia, algo mayorcita ya, de rodillas sobre un tablero doble de ajedrez— todo se relaciona en esta obra con Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas y su continuación A través del espejo y lo que Alicia encontró allí

Michael Cheval define su arte como «absurdista» y marca las distancias con el surrealismo, que es como se suele adjetivar su pintura. El artista define el «absurdo» como la cara opuesta de la realidad o el reverso de la lógica y se llega a él después de un proceso intelectual que pone la imaginación al servicio de una historia, de una trama. No es nada inconsciente, automático u onírico, como querría el surrealismo.

Dentro de la vasta producción de Cheval las alusiones a los juegos son muy frecuentes y entre ellas destaca el ajedrez, que aporta su enorme capacidad metafórica a su trabajo. Los ajedreces de este autor suelen ser enormes, multiplicando por mucho el número de escaques y de piezas y adquieren distintos significados según la obra. Iremos viendo algunos de vez en cuando.

FICHA TÉCNICA
MICHAEL CHEVAL
WAKE UP CALL IN WONDERLAND (DESPERTAR EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS
ÓLEO SOBRE LIENZO. 76,2 x 76,2 cm.
COLECCIÓN PARTICULAR

lunes, 4 de mayo de 2020

ALICIA A TRAVÉS DEL ESPEJO, POR MAI MITURICH


Mai Miturich-Khlebnikov (1925-2008) fue un artista e ilustrador soviético/ruso. Hijo de dos artistas de la vanguardia histórica soviética, Miturich se decía predestinado para ser pintor. Apasionado por las culturas asiáticas, ilustró libros de leyendas tradicionales de China, Japón e India. 

Además, ilustró clásicos de la literatura universal, como La Odisea de Homero o El libro de la jungla de Kipling. Con respecto a este último libro, Miturich redibujó todas las ilustraciones que había preparado para su publicación cuando pudo visitar India y descubrió que había muchísimo más sol y, por ende, muchísima más luz de lo que había supuesto. Las repitió todas para hacerlas más brillantes.

También ilustró de una forma bellísima, para mi gusto, la Alicia de Lewis Carrol. Sobre estas líneas tenemos una muestra de ese trabajo, realizado para la editorial moscovita Ficción en 1977.

martes, 31 de marzo de 2020

JOHN TENNIEL. ALICIA

 Y la reina venga a gritarle:
 —¡Rápido, más rápido! —mientras la arrastraba consigo.
—¿Ya estamos cerca? —logró al fin articular Alicia.
—¿Cerca, dices? —repitió la reina—. ¡Pero si ya lo pasamos hace diez minutos! ¡Más deprisa!

John Tenniel (1820-1914) fue el primer ilustrador de Alicia. Muy reconocido como caricaturista político y humorístico, Tenniel se pensó mucho (casi cuatro meses) si aceptar el encargo de Lewis Carroll para ilustrar Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas, aunque al final aceptó. 

Aunque a Carroll no le gustó demasiado la Alicia de Tenniel, la encontraba desproporcionada, cabezona y con los pies muy chicos —lo que es verdad—, volvió a encargarle las ilustraciones de la segunda parte de Alicia: A través del espejo y lo que Alicia encontró allí. 

Esta vez Tenniel se lo pensó aún más, al parecer Carroll era un cliente muy puntilloso que lo atosigaba con todo tipo de indicaciones sobre cómo tenía que hacer su trabajo. Sin embargo, volvió a aceptar. Fue una suerte para él, si es que a Tenniel le importaba algo la posteridad. Si su trabajo es reconocido hoy en día, lo es por sus ilustraciones de las dos partes de Alicia.

FICHA TÉCNICA
LEWIS CARROLL
ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS
PENGUIN CLÁSICOS. BARCELONA, 2016
TRADUCCIÓN DE LUIS MARISTANY


miércoles, 18 de marzo de 2020

ALICIA A TRAVÉS DEL ESPEJO

Pocas obras de literatura infantil han dejado tan profunda huella en la memoria de la gente como Alicia en el país de las maravillas y su continuación Alicia a través del espejo. Su enorme popularidad se vio incrementada con el gran número de adaptaciones realizadas tanto para el cine como la televisión, por no mencionar la gran cantidad de versiones ilustradas para niños que e han editado. Ya desde el principio, los ilustradores vieron en la obra de Lewis Carroll una inmensa fuente de inspiración.

De todos es sabida la enorme importancia que el ajedrez tiene en Alicia a través del espejo, así que, apoyándonos en este hecho, empezamos una serie nueva dentro de ARTEDREZ: Ilustradores de Alicia.

Empezamos con Blanche McManus (1869-1935), una escritora y artista norteamericana. La imagen procede de una edición publicada en Nueva York por A. Wessels Company en 1900.


«Kitty, ¿sabes jugar al ajedrez? Vamos, no te sonrías, cariño; te lo estoy preguntando en serio. Porque, cuando estábamos jugando hace un momento, tú mirabas exactamente como si lo comprendieses; y cuando dije: "¡Jaque!", ronroneaste. Bueno, fue un jaque precioso, Kitty; y la verdad es que podía haber ganado, si no llega a ser por ese asqueroso Caballero que llegó escurriéndose entre mis piezas».
(...)
 «¡Hagamos como que tú eras la Reina Roja, Kitty! Creo que si te incorporas y cruzas los brazos, serás exactamente igual que ella. ¡Venga, vamos a probar, cariño!». Y cogió la Reina Roja de la mesa y la colocó delante de la gatita como modelo, para que la imitase; sin embargo, la prueba no tuvo éxito; sobre todo, según dijo Alicia, porque la gatita no consintió en cruzar los brazos correctamente. Así que, en castigo, la levantó y la puso ante el Espejo para que viese lo enfurruñada que estaba: «… Y si no te portas bien desde ahora mismo», añadió, «te meteré en la Casa del Espejo. ¿Te gustaría eso?».
Y el texto proviene de la traducción que Francisco Torres Oliver hizo para la edición de Martin Gardner Alicia anotada (Akal. Madrid, 1998)