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miércoles, 22 de abril de 2026

BERNARD COOKSON


 La verdad es que yo tampoco estoy muy conforme con mis condiciones. Diez años en Siberia si pierdo.

Viñeta de Bernard Cookson (1937-2016) publicada el 5 de julio de 1972 en el Evening News. El contexto de la imagen son las peticiones de Robert Fischer antes de enfrentarse a Boris Spassky en lo que se conoció como el match del siglo (XX, se entiende).

En un ambiente muy crispado por la guerra fría, la exigencias de Fischer para sentarse a jugar el match contra Spassky pusieron en riesgo la propia disputa del encuentro, que comenzó el 11 de julio de 1972, solo seis días después de que se publicara la caricatura. En el momento de la publicación, su disputa estaba todavía en el aire.

martes, 20 de enero de 2026

NIXON Y KISSINGER, POR ETTA HULME


Caricatura de Etta Hulme (1923-2014), editorialista gráfica del diario Fort Worth Star-Telegram, para el que empezó a trabajar en 1972 y terminó en 2009. Fue una de las primeras mujeres en triunfar como editorialista gráfica en los EE. UU.

En la caricatura aparecen el presidente Richard Nixon (1913-1994) y Henry Kissinger (1923-2023), secretario de Estado. Nixon le dice a Kissinger:
—Pon una también en Reikiavik, Islandia, Henry. El match Fischer Spassky se va a celebrar.
Nixon se refiere a un alfiler con el símbolo de la paz que el secretario de Estado va a poner sobre Corea.

Es bien sabido que los esfuerzos de Henry Kissinger fueron decisivos para convencer a Fischer de que no abandonara el match. Lo que da una idea de la importancia que, en el contexto de la guerra fría, el match de Reikiavik tenía para el gobierno norteamericano.

Dadas las fechas, debió ser uno de los primeros trabajos de Hulme para el Fort Worth Star-Telegram.

jueves, 19 de septiembre de 2024

BÁRBARA BRÄNDLI

La exposición de la fotógrafa suizo-venezolana Bárbara Brändli (1932-2011) Poética del gesto, política del documento, actualmente en exhibición en el centro cultural CentroCentro de Madrid, dentro de la sección oficial de PHotoESPAÑA 2024, esconde una sorpresa. Veamos la siguiente fotografía:


El pie de foto solo dice: s/t [Musical Godspell, Caracas], 1972. 

En la propia exposición descubrimos que Bárbara Brändli había realizado un reportaje sobre los ensayos del musical Godspell, que estaba a punto de estrenarse en Caracas. Como es poco probable que dentro de la dramaturgia de esta obra —una opera rock basada en el evangelio según San Mateo— entrara una partida de ajedrez,  podemos suponer que algún miembro del equipo estaba jugando o analizando una partida de ajedrez en algún momento de descanso. Al mirar detenidamente la posición descubrimos que pertenece a una partida famosa o al menos muy conocida para los aficionados al ajedrez  de aquella época.


Corresponde a la situación que se dio después de la cuadragésima jugada de las negras en la decimosegunda partida del match entre Robert James Fischer y Borís Spassky, celebrado en Reikiavik, que coronó al primero como undécimo campeón del mundo de ajedrez. La partida fue aplazada en ese momento y terminó en tablas al día siguiente después de unas cuantas jugadas más.

La partida se disputó el 8 de agosto de 1972 y el reportaje fotográfico se publicó en la revista El séptimo día el 10 de septiembre del mismo año. El match había terminado el 1 de septiembre, por lo que era aún de plena actualidad para los aficionados.

Como siempre, ofrecemos la partida en cuestión en un tablero interactivo.


Bárbara Brändl, formada en ballet clásico y modelo en su juventud, se dedicó desde su traslado a Venezuela en 1959 a la fotografía. Allí desarrolló una intensa carrera como retratista y fotorreportera, siendo fundamentales sus trabajos sobre las tribus indígenas del país y sobre el teatro y la danza contemporáneas de Venezuela. 

miércoles, 22 de junio de 2022

ELKIN OBREGÓN


Elkin Obregón (1940-2021) fue un escritor, poeta, periodista, caricaturista y musicólogo colombiano, aunque es conocido fundamentalmente por su trabajo como caricaturista. Referente por muchos años de la cultura de Medellín, fue un decidido aficionado al ajedrez.

En 1972, cubrió para el diario antioqueño El Mundo el desarrollo del match entre Fischer y Spassky en Reikiavik. La caricatura que presentamos formó parte de ese trabajo.



domingo, 20 de marzo de 2022

EL DUELO, ARNALDUR INDRIÐASON


Publicada en España con diez años de retraso con respecto a la edición original islandesa, El duelo es la decimoquinta novela de Arnaldur Indriðason; un policiaco nórdico que no está protagonizado por Erlendur Sveinsson, el detective habitual de Arnaldur, por más que haga una fugaz aparición al final de la obra, sino por el que fuera su mentor, el comisario Marion Briem.

Lo primero que hay que hacer notar es un pequeño detalle, pero importante, sobre la traducción del título. El duelo al que hace referencia el libro es el que disputaron en 1972 en Reikiavik Bobby Fischer y Boris Spassky por el título de Campeón del Mundo de Ajedrez. El enfrentamiento en plena guerra fría de un soviético y un estadounidense en una disciplina tan sensible para la nomenclatura soviética como era el ajedrez (disciplina en la que la supremacía de los jugadores soviéticos era vista como la constatación práctica de la superioridad de la sociedad soviética sobre la capitalista) puso un foco mediático de inmensa potencia sobre la capital de Islandia. No en vano allí se disputaba una batalla de cierta importancia dentro de la guerra global.

El detalle sobre el que llamábamos la atención es que en al ámbito español a dicho acontecimiento nos hemos referido mayoritariamente con el anglicismo match. El match del siglo, concretamente. Los artículos contemporáneos al encuentro, los libros escritos inmediatamente (o muchos años después) siempre se han referido a este acontecimiento como el match del siglo. «El duelo» me gusta como título, pero a mis oídos de ajedrecista les chirriaba la palabra cuando me la encontraba en el texto.

Fischer y Spassky sobrevuelan por todas las páginas de libro, lo que es comprensible. La conmoción que causó en la sociedad islandesa la disputa del match (me perdonarán ustedes) fue tremenda. Durante su disputa no hubo nadie en el país que no conociera de primera mano a alguien que a su vez hubiera conocido a alguno de los ajedrecistas personalmente. O bien Spassky había desayunado en la cafetería del primo de alguien, o el hermano de otro pertenecía al cuerpo de policía encargado de proteger a Fischer. Las historias sobre la caballerosidad de Spassky y las excentricidades de Fischer corrían de boca en boca.

El autor de la novela tenía ya once años cuando se disputó el match, por lo que recordará perfectamente la conmoción causada por el mismo en la vida cotidiana de la capital islandesa. En general, la documentación sobre los acontecimientos que rodearon el encuentro es adecuada, salvo algún error puntual que no sé si atribuir al autor o a la traducción. El más notable insistir que la tercera partida, que se disputó a puerta cerrada, se jugó sobre una mesa de pimpón (en realidad se jugó en una habitación donde se jugaba al pimpón).

El eje argumental del libro gira sobre un extraño asesinato cometido en un cine durante la proyección de una película. El detective encargado del caso pronto se pregunta si tiene algo que ver con el match. ¿Están los servicios secretos de Estados Unidos y/o la Unión Soviética involucrados? ¿Hay una conspiración encaminada a alterar el resultado de las partidas? ¿Está en peligro la vida de alguno de los contendientes? 

Un de los momentos clave de la novela ocurre durante el transcurso de la decimotercera partida del match, que paralelamente fue también importante en el desarrollo del encuentro y en la victoria final de Fischer. Para el lector interesado, esta fue la partida:


Como lector discontinuo de Arnaldur Indriðason, esta novela, con su cortejo de espías, servicios secretos y guerra fría, se aleja de lo que más me ha interesado de él. El análisis de una sociedad moderna y con uno de los niveles de vida más altos del mundo, surgida en pocas décadas de una comunidad de pescadores y agricultores extremadamente pobres. Y de las tensiones que eso generó.

FICHA TÉCNICA
ARNALDUR INDRIÐASON
EL DUELO
RBA. BARCELONA, 2011
TRADUCCIÓN DE FABIO TEIXIDÓ

sábado, 25 de julio de 2020

EL DILEMA DE SPASSKY

La primera novela de Juan Carlos Domínguez, profesor de Filosofía del Derecho y antiguo directivo de la Federación Canaria de Ajedrez, plantea un interesante problema relacionado con el ajedrez, como su título, El dilema de Spassky, anticipa.

La novela, bajo la apariencia de una historia de intriga, con muertes sospechosas e intereses encontrados, plantea la vieja oposición entre la tradición y la modernidad o, dicho de otro modo, entre el conservacionismo y la gentrificación que nuestro mundo globalizado ha puesto en el centro del desarrollo económico.



Un joven periodista canario va a cubrir la muerte de un arqueólogo peninsular que está trabajando en la excavación de un antiguo convento franciscano. Lo que parecía un accidente laboral sin más pronto toma un aspecto preocupante. La obra está en el centro de un conflicto clásico entre conservacionismo y desarrollo económico.

Nuestro protagonista está pasando un mal momento personal. Abandonado por su mujer, sin hogar, duerme un viejo barco que le ha dejado un amigo. Es bohemio y escéptico, aunque sin llegar a ser un cínico. Desde el principio sabemos que es aficionado al ajedrez

Me levantaba temprano, comía por la playa, leía cuentos de Monterroso, por las noches jugaba al ajedrez por Internet.

Además tiene interiorizado el juego hasta el punto de referenciar la realidad con comparaciones alusivas al juego. Me explico. La primera vez que acude a la excavación observa que los arqueólogos han cuadriculado el terreno con un eje numérico y otro alfabético. Se detiene delante de h8 y comenta que en vez de una torre negra hay un agujero.

El planteamiento básico queda rápidamente claro. Una muerte —posteriormente serán dos— sospechosa en un contexto que plantea el enfrentamiento entre un grupo de inversores, que quieren convertir en un resort de lujo un ruinoso monasterio situado en un lugar dejado de la mano de dios (sin ningún respeto por la fidelidad histórica, claro está) con un grupo ecologista, ruidoso pero con poco apoyo económico y político. El pueblo se divide igualmente entre los que ven el negocio y los que apelan a las tradiciones y al fundamentalismo religioso para oponerse.

El desarrollo del argumento se pierde quizá en demasiadas vueltas: la historia de la majorería, la de Betancuria, la de Raimon Llull —todas ellas fascinantes, desde luego—, los problemas del turismo y el desarrollo económico frente a la protección del patrimonio y las costumbres autóctonas. Al autor le pasa factura su propia erudición —por ahí deambulan Freud, Jung y hasta Propp y sus teorías sobre el cuento tradicional— y una acusada tendencia a querer meterlo todo en el libro. Tanto hay que a veces se nos olvida de qué va la historia.

Al final, en un giro inesperado y ciertamente original, descubrimos que no hay caso o, al menos que este no era lo que los protagonistas habían pensado. Lo que había sucedido era más banal —ruego que no se lea como peyorativo—: infidelidades, intereses económicos, xenofobia (que ya sabemos que casi siempre es aporofobia). En fin, la vida misma...

Y pasando a lo que nos interesa, que es el ajedrez, vemos que ya desde el título está presente en la novela: El dilema de Spassky. En muchas novelas, especialmente en las de serie negra, se da un encuentro entre los antagonistas, encuentro en el que se miden, se estudian y calculan sus fuerzas. En El dilema de Spassky este hecho se da entre el periodista protagonista y un empresario que tiene todos los pronunciamientos favorables para ser el malo de la película. Este encuentro se da entorno a una partida de ajedrez. Ambos personajes son aficionados y tienen idea, aunque sea somera, de aperturas, estrategia e historia del juego. La partida que disputan transcurre por los senderos de la variante Najdorf de la defensa Siciliana, una de las más populares del ajedrez magistral. Concretamente juegan la subvariante llamada «del peón envenenado», la favorita del undécimo Campeón del Mundo de Ajedrez, Robert James Fischer.

Mientras los personajes se tantean, nos enteramos del desarrollo de la partida.

1. e4 c5 2. ♘f3 d6 3. d4 cd4 4. ♘d4 ♞f6 5. ♘c3 a6 6. ♗g5 e6 7. f4 ♛b6 8. ♕d2 ♛b2 9. ♘b3 ♛a3 10. ♗f6 gf6 11. ♗e2 h5 12. O-O ♞c6 13. ♔h1 ♝d7

Se ha seguido jugada a jugada la undécima partida del match por el título del mundo disputado entre Boris Spassky y Robert Fischer en Reikiavik en 1972. En este momento, después de la decimotercera jugada de las negras, el empresario, que defendía ese bando, dice al periodista que debe «enfrentarse al dilema de Spassky». Ante la incomprensión de su rival, le explica lo que quiere decir: Antes de comenzar el match, se suponía que uno de los talones de Aquiles de Fischer era la previsibilidad de sus aperturas. Era de suponer que Spassky estaría bien preparado contra el repertorio habitual de Fischer (peón envenenado incluido). Fischer se encargó rápidamente de echar por tierra aquella presunción empleando un buen número de de aperturas inéditas en su práctica anterior. Así pues, en la undécima partida, Spassky podría por fin verificar lo acertado de su preparación teórica. El dilema sería que durante la partida, el campeón ruso descubriría una jugada no prevista en sus análisis caseros. Dicha jugada parecía ser mejor que lo analizado por su equipo, pero por supuesto, era más arriesgado. ¿Debía Spassky arriesgarse o no? ¿Seguir su inspiración o resignarse a lo ya conocido? ¿Qué repercusión podría tener su decisión? ¿Podría ser considerado un acto de individualismo (un grave defecto a los ojos de la ortodoxia soviética)?


Posición en que se planteó el supuesto dilema de Spassky

El empresario plantea esta cuestión de forma deliberada. Está intentando corromper al periodista. Pone ante él lo que a su modo de ver fue «el dilema de Spassky»: seguir instalado en sus pequeñas certezas o arriesgarse a entrar en un terreno desconocido pero excitante.

Spassky jugó 14. b1 después de más de veinte minutos de reflexión. Arguyó que había encontrado la jugada sobre el tablero y que no era, por tanto, fruto de la preparación casera. Habría escogido, pues, lo nuevo. En la época era un lugar común hablar de la «pereza» de Spassky a la hora de prepararse y estudiar. Siempre confiando en que sabría encontrar las respuestas sobre el tablero. En cualquier caso, es casi seguro que debió ir bien preparado contra el repertorio de Fischer, en el que el peón envenenado ocupaba un lugar destacado. Sin embargo, no se menciona en la novela que en la séptima partida del match ya se había jugado la variante del peón envenenado. En esa partida, Spassky eligió una jugada diferente. Fischer se había puesto por delante en el marcador después de su victoria en la sexta partida. Es de suponer que lo que tuviera preparado el laboratorio soviético fuera lo jugado en esa partida (que terminó en tablas después de un juego muy complicado y en el que ambos jugadores desperdiciaron ocasiones). Lo sucedido en la undécima sería solo el plan B, algo preparado en Reikiavik sobre la marcha, o algo que efectivamente Spassky halló sobre el tablero.

Los críticos con Spassky argumentan que la casi media hora que el soviético empleó en 14. b1 la empleó en recordar las variantes o incluso en disimular para que Fischer se confiase. Todo, defienden, fue fruto del laboratorio soviético; nada del ajedrecista ruso. Redundando en esta idea, los partidarios concluyen que Fischer decidió entrar en esa línea —recordemos que a lo largo del match había evitado las líneas habituales de su repertorio— porque la ventaja de tres puntos que llevaba en el marcador le animó a provocar a Spassky para saber lo que Moscú había preparado contra él (de nuevo nos olvidamos que en la séptima partida ya se había jugado esa variante).

Para el empresario, el dilema planteado era la duda entre aceptar una idea nueva o plegarse a lo conocido. El periodista entiende que el verdadero dilema se planteaba entre pensar por sí mismo o aceptar lo que otros habían pensado por él.

Nunca sabremos si Spassky se enfrentó a un dilema en la undécima partida de Reikiavik (yo creo que no) pero si se había enfrentado a uno muy poco tiempo antes, Y lo había despejado de forma inequívoca. Y era un dilema importante. Simplemente jugar el match. Es sabido que desde Moscú le ordenaron volver después de la incomparecencia de Fischer en la segunda partida. Muchos lo hubieran entendido, porque el norteamericano parecía empecinado en hacer inviable el encuentro con continuos desplantes hacia la organización y su rival. Spassky resistió las presiones de su gobierno (por lo que tuvo que sufrir represalias en el futuro) y quiso jugar pasara lo que pasara. Pero que pasara delante del tablero. Probablemente ni siquiera fuera un dilema. Quizá fue solo una cuestión de ética.




FICHA TÉCNICA
JUAN CARLOS DOMÍNGUEZ
EL DILEMA DE SPASSKI
EDICIONES IDEA. SANTA CRUZ DE TENERIFE/LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 2010
ILUSTRACIÓN LLÜISA SIMÓN I GISPERT


viernes, 12 de abril de 2019

FISCHER Y SPASSKY POR LeROY NEIMAN

LeRoy Neiman (1921-2012) fue un artista norteamericano especializado en deportes y retratos, lo que le hizo extraordinariamente popular en los EE. UU. Poseedor de una paleta vibrante y una pincelada muy suelta, cosas que le aproximan a movimientos de vanguardia como el expresionismo, su obra fue muy demandada por publicaciones deportivas y por agencias de publicidad. También colaboró con la revista Playboy durante cerca de 50 años. Fue además el pintor oficial de cinco Juegos Olímpicos.

Los retratos que hizo de personalidades icónicas del mundo del deporte —el jugador de béisbol Babe Ruth, Mohammed Alí o Michael Jordan— o del espectáculo —Cher, Frank Sinatra— le valieron el apelativo de «el retratista de las estrellas». Los críticos consideran que Neiman es el pintor que mejor reflejó el ocio de las clases medias norteamericanas: deporte y cine.

Una de las actividades de Neiman era hacer dibujos en directo de eventos deportivos para la televisión. Esta habilidad resultó providencial en 1972, cuando en el campeonato mundial de ajedrez disputado entre Bobby Fischer y Boris Spassky el primero se opuso frontalmente a la presencia de cámaras de televisión en el escenario del match. Neiman, que había sido enviado por el programa de la ABC Wide World of Sports para cubrir el acontecimiento, pudo sortear las iras del norteamericano, pese a que parece que también le molestaba el ruido del lápiz sobre el papel. En el documental Bobby Fischer against the World (Bobby Fischer contra el mundo; Liz Garbus. HBO, 2011) aparece una secuencia en la que se ve a Neiman junto a Larry Evans, que presentaba el programa, mostrando sus dibujos.

Esta es la obra que he podido localizar de la que Neiman realizó en Reikiavik.



«Estados de ánimo de Bobby Fischer, maestro de ajedrez»
fue el título que Neiman dio a estos dos apuntes. 


Apunte de la octava partida del match, celebrada el 27 de julio de 1972
Esta es la partida en cuestión




jueves, 15 de marzo de 2018

REVÓLVER


Revólver es una película escrita y dirigida por el realizador inglés Guy Ritchie, estrenada en 2005 y distribuida por Warner Bros.

A grandes rasgos, su argumento es el siguiente: Jake, un crupier que no desdeña participar en timbas clandestinas, ha terminado cumpliendo condena en un presidio de máxima seguridad por las intrigas de un mafioso propietario de un casino y capo del juego clandestino de la ciudad. En la cárcel, sometido a un régimen de aislamiento, entra en contacto con otros dos internos que ocupan las celdas contiguas y que trabajan en «la fórmula», una martingala que permitiría a su conocedor imponerse en cualquier tipo de juego o apuesta. Los internos, un experto en ajedrez y un estafador, se intercambian jugadas de ajedrez y consejos en los libros de matemáticas de la biblioteca de la penitenciaría que comparten.



Los dos reclusos preparan un plan de fuga y prometen llevar a Jake con ellos pero, llegado el momento de la verdad, lo traicionan dejándolo atrás. Jake debe pasar aun dos años más en la celda de aislamiento, preparando su venganza y adiestrándose en «la fórmula».



Por fin liberado, descubre que no solo ha sido traicionado sino que también le han robado todo cuanto poseía. Sus primeras andanzas demuestran que ha asimilado bien «la fórmula» porque gana tanto dinero en los casinos que le ponen en la lista negra. Provisto de fondos, por fin se apresta a cobrar venganza sobre el mafioso que le arruinó la vida. El resultado, sin embargo, no es el esperado. Gana un montón de dinero pero sale perseguido por unos matones y además descubre que padece una enfermedad que le causará la muerte en tres días. 

En esta crítica situación unos prestamistas, que tienen su sede social en un club de ajedrez, acuden en ayuda de Jake.



Pero no gratis. Le exigen todo su dinero y fidelidad total a cambio de su protección. En sus entrevistas con los prestamistas, Avi y Zach, Jake demuestra que «la fórmula» es eficaz en el ajedrez, disciplina en la que parece imbatible.

Película de enrevesado y complejo argumento en la que algunos críticos han encontrado referencias a la cábala y/o a la numerología sin olvidar el sicoanálisis. En la propia película se sugiere que «la fórmula» no sería sino un camino para comprender la naturaleza del «yo» y que la victoria que busca sería una victoria sobre el propio ego. No digo yo que no, por supuesto, pero prefiero prestar atención a un tema más centrado en la naturaleza de este blog: el ajedrez.

Lo primero señalar que para ser una película en la que el ajedrez forma parte de su columna vertebral, y siendo su director aficionado a incluirlo en muchas de sus películas, el juego no sale demasiado bien parado. Piezas que reaparecen en el transcurso de una misma partida después de haber sido capturadas, clamorosos fallos de rácord (la coherencia entre planos que debe tener una secuencia, y estas entre sí, para dar continuidad a una obra audiovisual), y errónea disposición de las piezas en el tablero. Pongamos como ejemplo la siguiente imagen:



El tablero mal colocado, la casilla de la esquina derecha siempre debe ser blanca, las piezas mal colocadas, los dos alfiles blancos transitan por casillas del mismo color, el juego mal desarrollado, Jake está poniendo la dama en una casilla donde se la van a capturar sin remisión... Parece difícil acumular más fallos en un solo fotograma.

Sin embargo, una sorpresa se esconde entre los clamorosos fallos. Al menos dos de las partidas que aparecen en la película reproducen juegos realmente disputados en la práctica magistral del ajedrez. (El descubrimiento de estas partidas de lo debo a la Escuela de Ajedrez Chess Master de Rusia).

La primera es muy conocida. Se disputó en 1970, en Belgrado, entre dos de los mejores jugadores del mundo de aquella época y en un encuentro histórico, además, el que enfrentó a la selección de la U.R.S.S. contra una selección formada por jugadores del resto del mundo. Lo que se conoció como el «match del siglo».

En el primer tablero se enfrentaron el Campeón del Mundo, Borís Spassky, y el danés Bent Larsen, quien jugó por delante de Bobby Fischer no sin polémica.

En el desarrollo de la partida se dan unos cuantos fallos de rácord. El primero de ellos ya en la primera jugada de las negras, que en uno de los planos se aprecia claramente fue 1 ... d5, en vez lo que debió ser: 1 ... e5.


Aunque en los siguientes planos se corrige la posición de este peón, pronto aparece otra pieza descolocada. El siguiente fotograma corresponde a la posición después de la jugada 16 de las negras. En la jugada precedente, las blancas llevaron su torre desde h1 a g1 (Larsen en la partida real la llevó a f1). Desde luego, desde la posición vista en este plano es imposible realizar la secuencia de jugadas que se ve en la película.


Posición después de la jugada 16 de las negras en la partida de la película
A continuación, la partida real.


LARSEN, Bent vs SPASSKY, Boris
URSS vs RESTO DEL MUNDO. BELGRADO, 1970
APERTURA DEL PEQUEÑO ORANGUTÁN
ECO A01

1. b3 e5 2. ♗b2 ♞c6 3. c4 ♞f6 4. ♘f3 e4 5. ♘d4 ♝c5 6. ♘c6 dc6 7. e3 ♝f5 
8. ♕c2 ♛e7 9. ♗e2 O-O-O 10. f4 ♞g4 11. g3 h5 12. h3 h4 13. hg4 hg3 
14. ♖g1 ♜h1 15. ♖h1 g2 16. ♖f1 ♛h4 

Posición después de la jugada 16 de las negras en la partida Larsen—Spassky

17. ♔d1 gf1♛ 

Y Larsen abandonó. En la partida que vemos en la película se hicieron además las siguientes jugadas:

 18. ♗f1 ♝g4 19. ♔c1 ♛e1 20. ♕d1 ♛d1# 

Probablemente pensaron que el hecho de que la partida terminara con un jaque mate añadía potencia dramática a la escena. 

La segunda partida identificada en esta película no es tan célebre como la primera pero tiene el interés añadido de que en ella participaba un jugador español conocido por este cronista. En efecto, la parida, disputada en el Open Aníbal de Linares de 1996 enfrentó a los grandes maestros Atanas Kolev, de Bulgaria y Herminio Herraiz, de España.


KOLEV, Atanas vs. HERRAIZ, Herminio
OPEN ANÍBAL. LINARES, 1996
DEFENSA FRANCESA. VARIANTE TARRASH
ECO C06


1. e4 e6 2. d4 d5 3. ♘d2 ♞f6 4. e5 ♞fd7 5. ♗d3 c5 6. c3 ♞c6 7. ♘gf3 ♛b6 
8. O-O cd4 9. cd4 ♞d4 10. ♘d4 ♛d4 11. ♘f3 ♛b6 12. ♕a4 ♛b4 13. ♕c2 ♛c5  
14. ♕e2 ♝e7 15. ♗e3 ♛a5 16. ♖ac1 O-O 17. ♖c3 ♜e8 18. ♗h7 ♚h7 
19. ♘g5 ♝g5 20. ♕h5 ♚g8 21. ♗g5 

Aquí la partida que vemos en la pantalla se aparta de la disputada realmente, que terminó después de 21 ... ♛c3 22. bc3 ♞e5 23. f4 y Herminio abandonó. El motivo es el mismo comentado anteriormente, proporcionar una continuación que lleve hasta el mate directamente en aras de dar una impresión más contundente al espectador no versado en ajedrez. En la película se eligió la siguiente variante:

21... ♞f8 22. ♖h3 ♞g6 23. ♕h7 ♚f8 24. ♕h8 ♞h8 25.♖h8 mate. 


Esta partida constituye la única derrota de Jake en la película y se da hacia el final del metraje; cuando las sospechas de que Avi y Zach sean realmente los dos presos que lo traicionaron se van confirmando (Avi, con quien juega todas las partidas, sería el experto en ajedrez y poseería a su vez «la fórmula») y la lucha de Jake contra su ego estaría alcanzando su culmen.



viernes, 27 de marzo de 2015

REIKIAVIK


Hoy, Día Mundial del Teatro, se estrena en el Teatro Palacio Valdés de Avilés "Reikiavik" de Juan Mayorga. La obra recrea el campeonato mundial de ajedrez disputado en 1972 entre Robert James Fischer y Boris Vasilievich Spassky en la capital islandesa de la que el drama toma prestado su título. Fue el conocido como el "Match del Siglo" (del siglo XX, se entiende), y es uno de los acontecimientos deportivos de los que más se ha escrito en el pasado y, sin duda, se escribirá en el futuro.

El número de marzo de la revista Leer dedica su portada a este acontecimiento. Significativamente, el tablero que sostiene el dramaturgo madrileño en la fotografía de Malou Bergman reproduce la posición resultante después de la jugada 61 del blanco en la decimotercera partida del match de Reikiavik, partida que terminaría ganado (como el match) Bobby Fischer.


Entrada para la decimotercera partida del match

Mientras llega el día del estreno de la obra en Madrid, amenicemos la espera viendo dicha partida:




Cartel de la obra teatral


jueves, 17 de mayo de 2012

MIXTOS


Ilustración de una caja de fósforos que forma parte de una serie dedicada al deporte en la U.R.S.S. Debajo otra caja, conmemorativa del primer encuentro por el Campeonato del Mundo que disputaron Tigran Vartanovich Petrosian, quien retuvo el título, y Boris Vasilievich Spassky en Moscú en 1966


martes, 2 de septiembre de 2008

DESDE RUSIA CON AMOR


Este artículo se publicó por primera vez en la web Madrid Mueve. En 2018 se han corregido algunas erratas y se han añadido fotografias y el visor de partidas,

Desde Rusia con amor (Ian Fleming. From Russia with Love. Glidrose Productions Ltd. 1957. Traducción castellana: Desde Rusia con amor, R.B.A. Barcelona, 1999. Traducción de Diana Falcón) es la quinta novela de la saga dedicada al más famoso de los agentes al servicio de su Graciosa Majestad: Bond, James Bond. Su trama presenta un siniestro complot preparado por los servicios secretos soviéticos para asesinar al agente 007 y resarcirse así de antiguos fracasos que habían puesto en entredicho la eficacia de la Inteligencia soviética.

El plan a seguir es urdido por Kronsteen, Jefe de Planificación de SMERSH, organismo dependiente del Ministerio de Seguridad del Estado o MGB, antecedente del más conocido KGB.

Kronsteen es, además, ajedrecista. Su carácter de tal parece ser el complemento perfecto de su ocupación secreta, ya que le facilita el análisis desapasionado de la realidad que le rodea.

Como tantos ajedrecistas de ficción, Kronsteen es un monstruo. En el capítulo 7, titulado El brujo de Hielo, sobrenombre por el que es conocido entre los aficionados al ajedrez, se describe su personalidad en los siguientes términos: «Kronsteen no se sentía interesado en los seres humanos... ni siquiera en sus propios hijos. Tampoco tenían lugar en su vocabulario las categorías de “bueno y malo”. Para él todas las personas eran piezas de ajedrez. Sólo le interesaban sus reacciones ante el movimiento de otras piezas. Para predecir las reacciones de las mismas, lo cual constituía la mayor parte de su trabajo, debía comprender sus características individuales».

En el capítulo 26, cuando uno de los soviéticos, seguro del triunfo de la conspiración, se jacta de la perfecta planificación que Kronsteen ha hecho, añade, como si fuera una caracterización suficiente: «un gran jugador de ajedrez».

Como por desgracia es frecuente en las obras literarias en las que se habla de ajedrez, la traducción no es todo lo precisa que sería de desear. En el mismo capítulo 7, se describe la final del campeonato de Moscú disputada entre Kronsteen y el campeón de Georgia, Makharov. «Kronsteen –según la traducción- había introducido un brillante giro en la Variante Meran del rechazo del gambito de dama». Lógicamente, lo que quiere decir es que Kronsteen había introducido una brillante novedad en la variante Merano del Gambito de Dama rehusado.

Del desarrollo de la partida sólo se dan unos poquísimos apuntes: las jugadas 28, 31 y 33 de Makharov no habían sido las mejores y la jugada 41 del blanco, T8C, fue la que decidió la lucha.

No sé si Fleming tenía en mente alguna partida concreta cuando redactó este capítulo, pero existe una curiosa coincidencia. El libro fue publicado en 1957 pero la acción parece transcurrir en 1955. Pues bien, en 1955 se disputó una partida entre el ex-niño prodigio polaco, por entonces nacionalizado estadounidense, Samuel Reshevsky, y el varias veces campeón del mundo soviético, Mijail Botvinnik, en el transcurso de un match entre las selecciones de la U.R.S.S. y los U.S.A. celebrado en Moscú. En dicha partida se jugó la variante Merano del Gambito de Dama rehusado. Las jugadas 28 y 31 de las negras no son las mejores y la jugada 41 del blanco fue T8C, aunque Botvinnik aún hizo una jugada antes de abandonar.

Realmente son tantas las coincidencias que si esta partida no fue la fuente de inspiración para este capítulo, bien merecería serlo. La partida es la siguiente:


Reshevsky, Samuel Hermann - Botvinnik, Mijail Moiseevich
D 49 Gambito de Dama. Variante Merano
URSS-USA Moscú (1), 1955


1.d4 d5 2.c4 e6 3.Cc3 c6 4.Cf3 Cf6 5.e3 Cbd7 6.Ad3 dxc4 7.Axc4 b5 8.Ad3 a6 9.e4 c5 10.e5 cxd4 11.Cxb5 Cxe5 12.Cxe5 axb5 13.Df3 Da5+ 14.Re2 Ad6 15.Dc6+ Re7 16.Ad2 b4 17.Dxd6+ Rxd6 18.Cc4+ Rd7 19.Cxa5 Txa5 20.Thc1 Aa6 21.Axa6 Txa6 22.Tc4 Cd5 23.Txd4 Tb8 24.Rd3 h5 25.Rc4 b3 26.a4 Tc6+ 27.Rd3 Tc2 28.Tb1


28 ...Tbc8 29.a5 T8c6 30.Re2 Td6 31.Re1


31...Cc7 32.Txd6+ Rxd6 33.Ac3 f6 34.Ta1 Ca6 35.Ta3 Rc7 36.Txb3 Cc5 37.Tb5 Ca4 38.Ad4 e5 39.Rd1 Tc4 40.Ae3 Rc6 41.Tb8


Botvinnik todavía hizo una jugada antes de abandonar.





Reshevsky y Botvinnik durante una de las partidas del encuentro de 1955.


En el resto de la novela apenas si hay alguna referencia más al ajedrez. Y siempre dentro del tópico que busca analogía entre el desarrollo de una partida y el desarrollo de una acción. Así en el capítulo 15, Bond reflexiona de la siguiente forma: «cualquiera que fuese la partida, había que jugarla hasta el final. Si el cambio de habitación había sido el gambito de apertura, mucho mejor. El juego tenía que comenzar por algún sitio».

O que el mundo es un tablero donde los hombres son manejados como trebejos por poderes que se les escapan, como en el capítulo 23, cuando Kerim Bey, colaborador de Bond, dice: «Estos rusos son grandes jugadores de ajedrez. Cuando desean llevar a cabo un plan, lo ejecutan brillantemente. Planean la partida hasta su más mínimo detalle, previenen los gambitos del enemigo. Cada uno es previsto y contrarrestado. En el fondo (...) tengo la sensación de que usted, yo y esa muchacha somos peones sobre un enorme tablero».



En ese mismo sentido parece ir el cartel conmemorativo de los 50 años de la película, obra de Mark O`Connell que sitúa personajes y escenarios de la película, sin olvidar a las chicas Bond, dentro de un tablero de ajedrez.

La adaptación cinematográfica de la novela de Ian Fleming fue realizada por Terence Young (From Russia with Love. United Artist Corporation, 1963) y es muy fiel al original literario. En la película, Kronsteen, interpretado por el actor inglés de origen polaco, y sorprendente parecido con Vladimir Putin, Vladek Shaybal, no es el jefe de planificación del SMERSH sino el número 5 de la organización S.P.E.C.T.R.A., aunque su misión es la misma: preparar un plan perfecto para la perdición de James Bond.

La condición de ajedrecista de Kronsteen parece ser una garantía, como en la novela, de la perfección de sus planes. Veamos si no el siguiente diálogo entre Rosa Klebb (Lotte Lenya, el espectador que haya visto la versión doblada al castellano habrá escuchado la voz de Irene Guerrero de Luna) Blosfeld (Eric Pohlmann, Benjamín Domingo) y Kronsteen (Vladek Shaybal, Jesús Nieto):

Rosa Klebb

Espero que los esfuerzos de Kronsteen como Director de Planificación continuarán siendo tan eficaces como su ajedrez.


Kronsteen

Nada hay que temer.


(...)

Blosfeld

Kronsteen, ¿está convencido de que el proyecto es infalible?


Kronsteen

Si, lo es. Porque ya he previsto todos los imponderables y las variaciones precisas.

En el original inglés la respuesta de Kronsteen refuerza aún más su condición de ajedrecista: «Yes it is. Because I have anticipated every posible variation of countermove».

También cambia la partida que se desarrolla en la película con respecto a la descrita en la novela. No se trata de un campeonato interno de la U.R.S.S. sino de un torneo internacional de grandes maestros disputado en Venecia.


Vladek Sheybal y Peter Madden en un momento del rodaje.

Aunque el decorado está realizado con esmero y no desmerece de la sala de juego de un torneo de categoría: una gran habitación en cuyo centro se dispone un podio sobre el que se haya la mesa a la que se sientan los jugadores; un enorme tablero mural en el que vemos los nombres de los jugadores: Kronsteen, de Checoslovaquia, y MacAdams, de Canadá; una mesa arbitral y público en abundancia; y aunque la mesa de juego está provista de su reloj y sus planillas de anotación, la escena no está bien planteada en lo que se refiere a los términos puramente ajedrecísticos. La manera en que los jugadores mueven las piezas es muy artificiosa, los árbitros cantan en voz alta las jugadas que se realizan en el tablero y el encargado del tablero mural las repite para el público y, lo peor de todo, el derrotado canadiense derriba su rey en signo de abandono como si se tratara de un aficionado primerizo y no de un gran maestro.


Vladek Shaybal en el papel de Kronsteen realiza la penúltima jugada de la partida.

En el tablero mural vemos la posición de la partida, que reproducimos en el diagrama que se ofrece más abajo. La posición corresponde a la partida disputada por Boris Spassky y David Bronstein en el vigésimo-séptimo campeonato de la extinta U.R.S.S.

El desarrollo de la partida fue el siguiente:


Spassky, Boris Vasilievich - Bronstein, David Ionovich
C36 Gambito de Rey
Leningrado, 1960

1.e4 e5 2.f4 exf4 3.Cf3 d5 4.exd5 Ad6 5.Cc3 Ce7 6.d4 0–0 7.Ad3 Cd7 8.0–0 h6 9.Ce4 Cxd5 10.c4 Ce3 11.Axe3 fxe3 12.c5 Ae7 13.Ac2 Te8 14.Dd3 e2 15.Cd6 Cf8 16.Cxf7 exf1D+ 17.Txf1 Af5 18.Dxf5 Dd7 19.Df4 Af6 20.C3e5 De7 21.Ab3 Axe5



Spassky-Bronstein. Posición después de la jugada vigésimo primera

22.Cxe5+ Rh7 23.De4+ 1–0

Spassky vs. Bronstein

Sin embargo, la posición que aparece en la pantalla difiere de la que se dio en la partida real: faltan los peones de c5 y d4.


Kronsteen-McAdams. La misma posición sin los peones centrales.


Como señaló Tim Krabbé en su página web con está disposición de piezas la vigésimo segunda jugada de MacAdams, Rh7, es un error. Podía haber defendido la posición con 22…Ce6 y si 23. Cg6 Dc5. En la partida real, Bronstein no tuvo esa posibilidad ya que si 22…Ce6 Spassky hubiera podido jugar 23.De4 seguido de Cg6 ganando el caballo.

En las dos partidas la victoria es sencilla después de 22…Rh7 Por ejemplo: 23.De4 Rh8 24.Tf8 Tf8 25.Cg6 Rh7 26.Cf8 Rh8 27.Dh7 mate

El rey por los suelos.

Terminemos con una foto de una escena que debió quedar descartada en el montaje final porque no aparece en la película en la que Bond (Sean Connery, Simón Ramírez le prestó su voz en España) y Tatiana Romanova (Daniela Bianchi, Mari Ángeles Herranz) juegan al ajedrez en el Gran Canal de Venecia.