Mostrando entradas con la etiqueta STANLEY KUBRICK. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta STANLEY KUBRICK. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de octubre de 2023

EL DOCTOR EXTRAÑO AMOR O CÓMO APRENDÍ A NO PREOCUPARME Y AMAR LA BOMBA


Fotografía de la llamada «sala de guerra» de la película de Stanley Kubrick Dr. Strangelove or: How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb (en España se tituló: ¿Telefono rojo? Volamos hacia Moscú); Columbia Pictures, 1964.

Stanley Kubrick y George C. Scott, ambos apasionados ajedrecistas, disputan una partida de ajedrez en una pausa del rodaje. Kubrick, sin embargo, era mucho más fuerte. El ajedrez le sirvió al director para restaurar la jerarquía dentro de la película, ya que George C., un actor de fuerte carácter, mantenía profundas desavenencias con Kubrick sobre cómo interpretar a su personaje: el general Buck Turgidson, un belicista, capaz de asumir millones de muertes con tal de golpear primero al enemigo. Las repetidas victorias de Kubrick dejaron claro quién era el que mandaba en el set.

sábado, 23 de enero de 2021

STANLEY KUBRICK, FOTÓGRAFO




Los gemelos Walter y Vincent Cartier jugando al ajedrez.

Walter Cartier, conocido como el Campeón de Greenwich Village, era en el momento de tomarse la fotografía un peso medio que dudaba entre continuar su carrera en el ring o abandonarla para estudiar leyes, como había hecho su hermano gemelo y manager Vincent. Poco tiempo después, Walter era un serio aspirante al campeonato del mundo de su peso.

Las fotografías las realizó en 1948 Stanley Kubrick para la revista Look. Tres años después, ya consagrado como boxeador profesional, Cartier fue el protagonista de la primera incursión de Stanley Kubrick en el cine: el documental Day of the fight (El día de la pelea). Después de una breve introducción sobre la Historia del Boxeo, Kubrick narra el discurrir del día en que Cartier afronta su combate más importante hasta el momento; desde que se levanta, su entrenamiento, su mentalización, su visita a la iglesia, sus comidas y su descanso hasta la hora de la pelea.

viernes, 18 de diciembre de 2015

AJEDREZ EN EL SET VIII. DR. STRANGELOVE OR GEORGE C. SCOTT VERSUS STANLEY KUBRICK

Stanley Kubrick fue un gran aficionado al ajedrez y en varias de sus películas se muestra el juego o aparecen personajes que que lo practican. En Artedrez ya vimos la célebre secuencia en la que el ordenador Hal derrota a un astronauta en la película de 1968 2001: A Space Odissey. También, la que aparece en Lolita.

Curiosamente, en Dr. Strangelove or How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb, estrenada en España como «¿Teléfono rojo?, volamos hacia Moscú», no hay ninguna referencia al juego aunque durante su rodaje se jugaron muchas partidas, de las que ha quedado abundante testimonio gráfico.

Kubrik y uno de los actores protagonistas de la película, George C. Scott, mantuvieron grandes discrepancias sobre cómo debía afrontar el segundo el papel que tenía asignado: el del general «Buck» Turdgidson. Kubrik restauró la jerarquía por el insólito procedimiento de derrotar al actor repetidamente al ajedrez. Scott era muy aficionado a jugar en las pausas de los rodajes, pero Kubrik era un jugador mucho más fuerte. Es bien conocido que en su juventud frecuentaba Washington Square en busca de incautos a los que sacar unos dólares y que jugó torneos informales, tanto en el Marshall Chess Club como en el Manhattan Chess Club, durante la época en que residió en Nueva York.

A continuación, una selección de fotos de los encuentros entre Kubrick y Scott en el set de rodaje de Dr. Strangelove or How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb.











martes, 27 de enero de 2015

LO LEE TA

En Lolita, la novela de Vladimir Nabokov aparecida en 1953 que dio fama imperecedera a su creador, su protagonista, el depravado Humbert Humbert, es aficionado al ajedrez y juega ocasionalmente con otros personajes de la novela.

Antes de conocer a Lolita, cuando aún perseguía el vano empeño de intentar poner freno a su pasión por las nínfulas mediante el matrimonio, jugó algunas partidas con el padre de su prometida, un doctor polaco:
Jugábamos al ajedrez: su hija me miraba detrás de su caballete de pintura, e introducía ojos y articulaciones tomadas de mí en los trastos cubistas que por entonces pintaban las señoritas cultas, en vez de lilas y corderillos.
Y cuando decide suspender momentáneamente su peregrinaje pecaminoso por los Estados Unidos y, ayudado por Gaston Godin, lo más parecido a un amigo que Humbert haya tenido jamás, se establece como profesor en una pequeña ciudad del Este de los Estados Unidos, el ajedrez se convierte en una práctica habitual:
Por razones obvias, prefería mi casa a la de él para las partidas de ajedrez que celebrábamos dos o tres veces por semana. Parecía un ídolo apaleado cuando se sentaba con las regordetas manos en el regazo y escrutaba el tablero como si hubiera sido un cadáver. Meditaba unos diez minutos, resollando… para hacer una mala jugada. O bien el buen hombre, después de pensar aún más murmuraba: Au roi! con un resoplido de perro viejo seguido de una especie de gargarismo que agitaba sus carrillos. Al fin levantaba sus cejas circunflejas con un profundo suspiro cuando yo le indicaba que él mismo estaba en jaque. 
Con el ajedrez, Humbert satisface su vanidad intelectual que le hace sentirse superior a la sociedad que le rodea.
Supongo que soy especialmente susceptible a la magia de los juegos. En mis sesiones de ajedrez con Gastón veía el tablero como un estanque cuadrado de agua límpida, como conchas extrañas y estratagemas rosadamente visibles en el fondo teselado que para mi ofuscado adversario era todo fango. 
Nabokov declaró en alguna ocasión que no dudaba de que había "un vínculo entre algunos espejismos de mi prosa y el tejido brillante y oscuro a un tiempo de algunos problemas de ajedrez". A un nivel más superficial, en la novela se sugiere que Lolita es la dama del juego que a lo largo de Estados Unidos, cuyos estados de fronteras cuidadosamente ortogonales no dejan de recordar un tablero de ajedrez, están manteniendo Humbert Humbert y Clare Quilty por el amor de Lolita.

Así, cuando Humbert descubre que Lolita le ha estado mintiendo, y que por lo tanto ha perdido parte de su control sobre ella, se ofusca de tal modo que pierde el hilo de la partida que está jugando que se convierte automáticamente en una metáfora de su miedo a perder a su amante:
Como supondrá el lector, mis facultades estaban embotadas y dos jugadas después, cuando correspondió jugar a Gastón, comprendí a través de la bruma de mi angustia, que podía robarme la reina. 
En la versión cinematográfica realizada por Stanley Kubrick, con guión del propio Nabokov, se da un paso más en la identificación de Lolita con la dama del juego de ajedrez. Charlotte Haze y Humbert Humbert están jugando una partida, Charlotte apenas sabe mover las piezas y Humbert le advierte de que puede perder la dama. En ese momento, son interrumpidos por Lolita que viene a despedirse de ellos antes de ir a la cama. Cuando Lolita se marcha, Charlotte realiza su jugada y efectivamente pierde la dama. Justo lo que planea hacer Humbert en la realidad.

James Mason, Sue Lyon y Shelley Winters en la escena ajedrecística de Lolita

FICHA TÉCNICA


VLADIMIR NABOKOV
LOLITA
GRIJALBO. BARCELONA, 1975
TRADUCCIÓN DE ENRIQUE TEJEDOR

LOLITA
DIRIGIDA POR STANLEY KUBRICK
GUIÓN DE VLADIMIR NABOKOV
METRO-GOLDWYN-MAYER, 1962

viernes, 4 de mayo de 2007

2001: UNA ODISEA DEL ESPACIO


Aunque ha sido comentada ampliamente en muchos sitios, permítanme que abunde, aunque sea rápidamente, sobre 2001: una odisea espacial.

En la novela de Arthur C. Clarke leemos, en la versión de Antonio Ribera para BOOKS/MEDIASAT:

Para distraerse, siempre podía entablar con Hal un gran número de juegos semimatemáticos, incluyendo las damas y el ajedrez. Si se empleaba a fondo, Hal podía ganar cualquiera de esos juegos, pero como ello sería malo para la moral, había sido programado para ganar sólo el cincuenta por ciento de las veces y sus contrincantes humanos pretendían no saberlo.

Es la única mención al ajedrez que hay en el libro por lo que podemos suponer que la partida de ajedrez entre el astronauta Poole y el ordenador Hal es fruto de Stanley Kubrick, por otra parte conocido y confeso apasionado jugador de ajedrez.


Mucho se ha discutido sobre esta partida, y casi todo para desentrañar si el célebre error que comete el ordenador al cantar la jugada decimoquinta es un fallo de los guionistas o un guiño de Kubrik al espectador versado en ajedrez para advertirle de que Hal está empezando a perder el oremus.

La cuestión es ésta: en la posición del diagrama...


...tiene lugar el siguiente diálogo entre el astronauta Frank Poole (Gary Lockwood, en la versión española con la voz de Manolo Cano) y el ordenador Hal 9000 (Douglas Rain en inglés y Felipe Peña en español):
FRANK
―La reina se come el peón.

HAL
―Y el alfil se come el caballo.

FRANK
―¡Vaya jugada! Torre a rey uno.

HAL
―Lo siento, Frank. Creo que se equivoca. Reina a alfil 3. Alfil come reina. Caballo come alfil: mate.

FRANK
―Ya… Parece que tienes razón. Sí señor.

HAL
―Gracias por una partida tan agradable.

FRANK
―No, de nada.


Educados, sí que eran.

El problema con la secuencia es que, en la notación descriptiva empleada, la jugada número 15 de Hal debía cantarse: Dama a alfil seis, ya que en este sistema cada bando cuenta las filas desde su lado. Un error de este tipo es imposible en un ordenador.

Por cierto, el doblaje castellano añade una segunda incorrección ya que la primera jugada de Hal debía ser alfil por peón de caballo y no alfil por caballo.

Sea como fuere, y dado que el ordenador empieza a dar muestras inquietantes de autonomía, y de insanía, justo en la siguiente secuencia, la escena simboliza la ventaja que el ordenador tiene sobre los astronautas y prepara, de alguna forma, los acontecimientos que se desencadenarán posteriormente.

Hasta el momento en cuestión, la partida había transcurrido de la siguiente forma:

FRANK POOLE - HAL 9000
C86 APERTURA RUY LÓPEZ
Nave espacial Discovery de camino hacia Júpiter, 2001.


1.e4 e5 2.Cf3 Cc6 3. Ab5 a6 4. Aa4 Cf6 5. De2 b5 6. Ab3 Ae7 7.c3 0-0 8.0-0 d5 9.ed5 Cd5 10.Ce5 Cf4 11.De4 Ce5 12.Da8 Dd3 13.Ad1 Ah3 (aquí comienza la escena) 14.Da6 Ag2 15.Te1 Df3 0-1




La partida, disputada en realidad entre dos jugadores alemanes de principios del siglo XX, Roesch y el más conocido Willi Schlage, está comentada en el excelente sitio del escritor y ajedrecista Tim Krabbé.

FICHA TÉCNICA

2001: A Space Odyssey. Metro Goldwin Mayer. U.S.A., 1968.
DIRIGIDA POR STANLEY KUBRICK
GUIÓN DE ARTHUR C. CLARKE Y STANLEY KUBRICK

REPARTO
KEIR DULLEA ( Dave Bowman) Arsenio Corsellas
GARY LOCKWOOD (Frank Poole) Manolo Cano
WILLIAM SYLVESTER (Doctor Floyd) José Luis Sansalvador
DOUGLAS RAIN (HAL) Felipe Peña