
A pesar de que el cristianismo medieval no vio con buenos ojos el ajedrez, pronto se impuso una consideración más tolerante, adecuada al prestigio que el juego tenía entre las clases acomodadas. Por ello no tardaron en aparecer imágenes de clérigos disfrutando del juego, llegando a convertirse, con el paso del tiempo, en un tema muy habitual.
La que mostramos arriba es obra, poco conocida por cierto, de Joaquín María Herrer y Rodríguez, pintor decimonónico español especializado en lo que en su día dio en llamarse "pintura de casacones", esto es: la pintura que tomaba su fuente de inspiración en la vida y costumbres del siglo XVIII.
La que mostramos arriba es obra, poco conocida por cierto, de Joaquín María Herrer y Rodríguez, pintor decimonónico español especializado en lo que en su día dio en llamarse "pintura de casacones", esto es: la pintura que tomaba su fuente de inspiración en la vida y costumbres del siglo XVIII.
FICHA TÉCNICA
JAQUE MATE (1887)
JOAQUÍN MARÍA HERRER Y RODRÍGUEZ
ÓLEO SOBRE LIENZO. 148x98 cm.
MUSEO DEL PRADO. CEDIDO EN DEPÓSITO A LA FISCALÍA GENERAL DEL ESTADO

