WALTER DE LA MARE
La vida pasó a ser una continua partida de ajedrez, cuyas jugadas a veces me tenían despierta y cavilosa en la cama de una manera nada saludable. Peón de los peones, y a punto de ser sacrificado, solo podía mirar el tablero de soslayo.
La vida pasó a ser una continua partida de ajedrez, cuyas jugadas a veces me tenían despierta y cavilosa en la cama de una manera nada saludable. Peón de los peones, y a punto de ser sacrificado, solo podía mirar el tablero de soslayo.
FICHA TÉCNICA
WALTER DE LA MARE
MEMORIAS DE UNA ENANA
SIRUELA. MADRID, 1988
TRADUCCIÓN DE MARÍA LUISA BALSEIRO

