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martes, 30 de septiembre de 2025

LA GRAN AMBICIÓN

Roma. 16 de febrero de 1978

 ALDO MORO

—¿Te gusta más el póquer, verdad?

ENRICO BERLINGUER 

— Sí.

ALDO MORO

— En el ajedrez resulta casi imposible marcarse un farol. El único capaz de hacerlo es Mijaíl Tal, el mago de Riga. Soviético, como todos los mejores. Ataca sacrificando piezas. Parece que va a perder, confunde a su adversario, lo estresa. Pero siempre gana. Yo no puedo hacerlo, necesito una estrategia menos impulsiva.

Diálogo de la película Berlinguer. La grande ambizione (La gran ambición. Andrea Segre. Lucky Red, 2024) entre Aldo Moro (1916-1978) y Enrico Berlinguer (1922-1984)

El contexto de la película es el periodo conocido en Italia como «el compromiso histórico». Propuesto por el secretario general del Partido Comunista Italiano, Enrico Berlinguer, consistía en favorecer la colaboración de las tres fuerzas mayoritarias del mapa político italiano de la época —la Democracia Cristiana, el Partido Comunista Italiano y el Partido Socialista Italiano— para fortalecer la democracia y evitar una deriva autoritaria. El compromiso saltó por los aires con el secuestro y posterior asesinato del presidente de la Democracia Cristiana, Aldo Moro, por parte de las Brigadas Rojas.

El diálogo es una referencia a la complicadísima política italiana en la que la ausencia de mayorías estables obligaba a a establecer coaliciones contra natura en medio dificilísimas negociaciones. 

La alusión al octavo campeón del mundo, el soviético/letón Mijaíl Tal (1936-1992) puede considerarse anacrónica. Aunque en 1978, fecha en la que transcurre la película, Tal seguía siendo un ajedrecista formidable, su halo de jugador invencible, forjado en su triunfo en el mundial de 1960, había quedado atrás. Tampoco estamos de acuerdo en que fuera un farolero, simplemente veía muy lejos.

En la escena se ve un tablero de ajedrez.





miércoles, 15 de mayo de 2024

MIJAÍL TAL, POR PASCAL MAOLONI


Retrato del octavo campeón del mundo de ajedrez, el soviético letón Mijaíl Tal (1936-1992), por el artista belga Pascal Maoloni. 

Tal fue (es) uno de los jugadores más admirados y queridos por la afición por su juego espectacular y arriesgado y su carácter alegre y vividor: bebedor, fumador, ácrata, enamoradizo... Lo contrario que la mayoría de los campeones mundiales. Más parecía un artista que un deportista. Un artista bohemio, queremos decir.  El retrato de Maoloni omite que Tal padecía ectrodactilia y solo tenía tres dedos en su mano derecha.

Pascal Maoloni (1976) es un artista belga que se dedica tanto a la animación 2D como a la escultura y al dibujo. Aficionado al ajedrez, en la lista ELO de mayo de este año tiene una valoración de 1856 en rápidas. Suele trabajar para la prensa francófona especializada en ajedrez.

miércoles, 4 de enero de 2023

MIJAÍL TAL


Grabado del 8º campeón del mundo de ajedrez, el soviético de origen letón Mijaíl Tal. Es obra de la artista madrileña Paula Cabildo, grabadora, ilustradora, dibujante y profesora de Artes Plásticas. 

Paula Cabildo en las redes. Instagram, Facebook, Twiter.



FICHA TÉCNICA
PAULA CABILDO
MIJAÍL TAL
LINOGRABADO. HOJA 19x24 cm. MANCHA 11x15 cm.
COLECCIÓN PARTICULAR

lunes, 31 de mayo de 2021

MI CASA ES EL TABLERO

MI CASA ES EL TABLERO

Frase, probablemente apócrifa, atribuida a Mijaíl Tal en el libro El mago de Riga, de José María de la Loma. Tal la habría pronunciado en Buenos Aires al responder a un periodista argentino que le había preguntado si no tenía ganas de volver a casa después de jugar un torneo.


La referencia más verosímil de la procedencia de esta caricatura de un belicoso Tal es que se publicó en la revista cubana Jaque mate en enero de 1967, aunque no se menciona autor. (Fuente: la añorada página de Javier Asturiano Escacultura)


martes, 3 de noviembre de 2020

MIJAIL vs MIJAIL. OPERA EN I ACTO


El 12 de marzo de 2014 (hace más de seis años ya) se estrenó en la Opera Nacional de Letonia la obra Mihails un Mihails spēlē šahu con música de Kristaps Peterson, libreto de Sergei Timofeyev y dirección de Viesturs Meikšāns.

La opera cuenta con treinta y dos participantes: catorce músicos de un conjunto de cámara, ocho cantantes, ocho bailarines y dos directores. Treinta y dos, como los trebejos del ajedrez. No extrañará esta circunstancia si desvelamos que la traducción al castellano del título de la obra es Mijaíl y Mijaíl juegan al ajedrez. Y menos si decimos que la trama de la obra se centra en el desarrollo de la sexta partida que enfrenó a Mijaíl Tal y a Mijaíl Botvinnik por el título mundial de ajedrez en 1960 en Moscú.


Mijaíl Tal es un héroe en Letonia (bueno, lo es en todo el universo ajedrecístico) y la obra pretende destacar lo vanguardista de su aproximación al juego, su subversión del lenguaje tradicional del ajedrez. El mensaje que la obra quiere transmitir, amparándose en la lucha entre el atrevido Tal y el científico Botvinnik, es que no todo puede ser calculado de antemano y más allá de ese punto todavía existe un mundo lleno de posibilidades. La libertad es algo que no puede calcularse y, a lo mejor, no siempre es la mejor jugada.

La obra, no podía ser de otro modo, también adopta unos criterios «vanguardistas». El compositor creó un tono musical para cada una de las piezas, y ese tono musical suena en todas sus variaciones cada vez que esa pieza en concreto se mueve. Además, cada uno de los vocalistas es al mismo tiempo un «conferenciante» que declama un monólogo en el que se cuenta la historia de una partida de ajedrez en el trasfondo histórico de la época.







Paralelamente se celebraron una serie de «conversaciones» y encuentros para destacar aspectos de la biografía de Tal. En ese sentido fue fundamental el asesoramiento de un amigo muy cercano del campeón letón, que es además uno de sus biógrafos, quien formó parte de su equipo y en ocasiones ejerció como su segundo, Valentín Kirilov. Kirilov mostró centenares de fotografías de sus años con Tal.

Valentín Kirilov enseñando fotografías de Tal
en uno de los encuentros celebrados en paralelo al estreno de la obra. 

Maqueta de la puesta en escena de la ópera. En el diagrama, la posición previa
a la vigésimo primera jugada de Mijaíl Tal en la sexta partida del match.

La sexta partida del match de Moscú se disputó el 26 de marzo de 1960 y fue una partida peculiar por muchos motivos. Marcó un primer despegue del aspirante al título, que se puso con un marcador de +2 a su favor. Pero sobre todo resultó paradigmática del estilo agresivo, impetuoso y eminentemente táctico del retador. 

En el movimiento vigesimoprimero, Tal sacrificó de forma inesperada un caballo para activar el resto de sus piezas. El propio Tal ironizaba sobre la enorme cantidad de análisis que se publicaron posteriormente demostrando la falsedad del sacrificio y afirmando que debió perder la partida. Según él esa era la diferencia entre analizar cómodamente en casa y tener que resolver los problemas sobre el tablero. Y a eso precisamente se refiere el libretista de la obra con lo de que la libertad a veces no es la mejor jugada.

El match por el título entre dos jugadores tan icónicos como Mijaíl Botvinnik, prototipo del hombre soviético, defensor de una aproximación científica al juego, y Mijaíl Tal, desbordante de fantasía, atrevido y romántico, levantó pasiones y se convirtió en una auténtico espectáculo de masas. En la partida que comentamos, después de que Tal sacrificara su caballo en la jugada vigésimo primera, las emociones se desataron. El publico, incapaz de refrenar sus impulsos, empezó a comentar la jugada en voz alta. Ni los carteles luminosos que pedían silencio ni la exigencias de los árbitros lograron aplacar a la concurrencia. El alboroto alcanzó tal nivel que la partida tuvo que suspenderse y trasladarse a una habitación aislada para que los jugadores pudieran terminarla con tranquilidad. Tal ganó. La partida y el match. Botvinnik le llamó gangster.

A mi juicio, este match no ha alcanzado en la cultura popular la repercusión que sí han logrado otros encuentros similares. Capablanca y Alekhine, Spassky y Fischer, Karpov y Kasparov, por ejemplo. Y eso que mimbres tenía. Se enfrentaron dos jugadores con legiones de seguidores, que representaban dos conceptos muy diferentes del ajedrez y las partidas fueron de alto voltaje. Quizá tengamos que reconocer, una vez más, que lo importante no son las historias en sí mismas, sino cómo se cuentan y quién la cuenta. 

La partida. Véanla, por favor.


domingo, 9 de agosto de 2020

EL MAGO DE RIGA



Dice José María de la Loma en algún lugar de la novela que «la gente elige una excusa y los escritores elegimos un personaje». Y es verdad porque Mijaíl Tal es en este libro solo un pretexto. Asegura que no conocía nada de Tal hasta que un día dio con una crónica sobre él en un diario. El personaje le pareció interesante y se documentó sobre su vida y sobre el ajedrez para escribir esta novela. Novela, no biografía. Pronto queda claro que esto es así. El Tal que comienza a emerger desde las primeras páginas no parece verosímil. Nada verosímil. A estas alturas es de imaginar el enfado del lector ajedrecista que esperase encontrar en el libro la vida del octavo Campeón del Mundo contada hasta sus más mínimos detalles.

Espaciadamente, porque el libro se explaya en enormes digresiones (sobre otros ajedrecistas, sobre escritores, sobre el hecho mismo de escribir) van desgranándose las anécdotas sobre Tal que, mil veces repetidas, ni siquiera parecen mejor documentadas que en el más apresurado texto periodístico. Algunas están equivocadas, sin más. Además faltan algunas de las más surrealistas, como la célebre de cómo sacar a un hipopótamo de un pantano.

Algunos errores son tan delirantes —confundir el segundo apellido de Arturo Pomar (Salamanca) con  su lugar de nacimiento; llamar Terán repetidas veces a Román Torán— que he llegado a sospechar si no serían intencionados. No en vano el autor dice que «toda esta novela» es una licencia.

Superado el estupor inicial, yo tampoco esperaba esto, empecé a cogerle el gusto a la cosa. La novela está escrita en un tono muy ágil con frases cortas y sentencias breves que hacen rápida y amena la lectura. Tal tiene poca importancia (o la tiene toda) pero el narrador, ya no me atrevo a decir el autor, empieza a opinar sobre todo lo que se le pone a tiro, sazonando el texto con gotas de un humor vitriólico y, a veces, un punto cínico. Como hemos dicho la literatura («¿Por qué se escribe?». «¿Para quién?». «¿Cuál es el misterio de la creación literaria?».  Y, estoy de acuerdo, la más inquietante: «¿Para qué sirve leer novelas?».) es una parte importante del libro. Surgen interesantes reflexiones de autores consagrados y descubrimos a algunos escritores letones poco conocidos en Moratalaz. 

Pero pronto todo se desmadra, la narración empieza a prestar más atención a los personajes secundarios que al principal, inventándose una vida para cada uno de ellos. Incluso a los objetos. La historia del ejemplar de la biografía de Tal escrito por Damsky que compra el narrador para documentarse ocupa más espacio que el análisis del contenido del libro. Nos enteramos de de quién lo compró, de la gente que lo leyó, de cómo terminó en una biblioteca pública al serle confiscado a un ladrón, de cómo ardió la biblioteca y de cómo el libro terminó en una librería de lance. Incluso se menciona a Voris Bian (sic) y esto ya no puede ser un error, tiene que ser intencionado.

Este es el tenor del libro. Desaconsejable si se quiere conocer a fondo la vida de Tal. Aconsejable si se quiere pasar un buen rato. Yo, al menos, lo pasé.

Quiero terminar con una cita de Tal que se menciona en la novela pero que no había leído nunca antes. Como no se aporta la fuente, y el libro es como es, no puedo asegurar que saliera de los labios de Tal. Pero me gusta, de hecho me gusta mucho más que algunas citas sobre ajedrez que circulan por ahí y no quiero dejar de consignarla. Un periodista argentino habría preguntado a Tal en un torneo disputado en Buenos Aires si tenía ganas de regresar a casa. Tal habría respondido:
mi casa es el tablero

A continuación una partida que se menciona en el libro. Torán-Tal, jugada en la República Federal de Alemania en 1961.



FICHA TÉCNICA
EL MAGO DE RIGA
JOSÉ MARÍA DE LOMA
EDICIONES ALGORFA. MÁLAGA, 2019

miércoles, 7 de octubre de 2015

HERMENEGILDO SÁBAT

Caricatura del octavo campeón del mundo de ajedrez, el soviético Mijail Tal, por Hermenegildo Sábat. Se publicó en noviembre de 2008 en la revista colombiana "El Malpensante" para ilustrar un artículo de Pablo Arango sobre el Mago de Riga titulado precisamente así: El mago de Riga.

La anotación que introdujo Sábat junto a la caricatura de Tal corresponde a una partida disputada por el campeón letón contra el que fuera su entrenador durante muchos años, Alexander Koblenz, (a veces su apellido puede encontrarse escrito Koblencs o también Koblents) en 1965. Tal llamaba a Koblenz el Maestro.

La partida es muy popular porque presenta un fulgurante ataque rematado de forma expeditiva por el entonces ya excampeón del mundo (un título vitalicio según el propio interesado, a diferencia del fugaz y transitorio de campeón del mundo). Una pequeña imprecisión en defensa, un par de sacrificios y un remate certero.  Tal era la maniera de Tal.

En la posición del diagrama, Tal dio mate en 3 jugadas.


A continuación, la partida con los comentarios incluidos en la ilustración.


viernes, 10 de julio de 2015

PARTIDA ESPAÑOLA

Gude: 

—Hay algo muy bonito: "Las figuras Negras. Y sus sombras".


Scala: 

—Así es, imagen pictórica: "Negro sobre negro" (Malevich) o "blanco sobre blanco" (Manzoni).

Conversación con EDUARDO SCALA
Publicada en 'Jaque' nº 513, Madrid 2000
Citado del blog de Antonio Gude "El Cubo de Rubik"
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El sábado 12 de mayo de 2012, a las 13 horas, se estrenó en España, en la librería Enclave de libros, el vídeo-poema "Partida Española" de Eduardo Scala. Esta obra está Íntimamente relacionada con el rito "Negro vs. negro", al que dedicamos la última entrada de Artedrez, que a su vez es un contrapunto, aunque quizá no tanto, del ajedrez blanco de Yoko Ono, al que hemos dedicado alguna entrada, y que puede verse en la exposición "One Woman Show, 1960-1971" que el MoMa dedica, desde mayo hasta septiembre de 2015, a la artista japonesa.

El "no tanto" del párrafo preferente se refiere a que la concepción del juego que tienen ambos artistas, más allá del blanco y del negro, es contraria a considerar que el ajedrez sea una disciplina agonística, competitiva o guerrera (nacida bajo el signo de Marte) sino más bien salomónica, tántrica y filosófica (nacida bajo el signo de Mercurio).

"Partida española" es una creación audiovisual (verbal-visual) en la que, al tiempo que se representa el ritual, el poeta recita una selección de textos de varios de sus libros. 

Poco dados a la exégesis, cuando el posible escuchar de primera mano al artista, dejemos de nuevo que sean las propias palabras de Eduardo Scala las que cuenten la obra.

SINOPSIS
La Apertura Española aparece registrada por primera vez en el incunable de Lucena Repetición de amores y arte de axedrez, Salamanca 1497. Han pasado más de cinco siglos, 500 años, del primer registro de la monumental apertura, una de las más analizadas y vigentes en los grandes torneos de la actualidad. Apertura Española o Ruy López, quien es considerado como el primer campeón del mundo, 1540-1580, ajedrecista y gramático contemporáneo de Cervantes. Analiza por primera vez la apertura en su famoso tratado Libro de la invención liberal y arte del juego del ajedrez, Alcalá de Henares, 1561.
Eduardo Scala, paciente buscador de la última realidad a través de la mística y el ajedrez, encuentra una tapa de una alcantarilla en el corazón de Madrid, calle de Alcalá, a cien metros de la Plaza de la Cibeles.
Reconoce en el cuadrado de hierro un tablero de ajedrez. La antigua tapa, pulida por millones de pisadas, está situada en la acera del Instituto Cervantes, donde, al mismo tiempo, el poeta tiene expuestas sus Cinco columnas de Tiempo, poemas continuos, sinfín, compuestos en 32 líneas, número de los caminos de la sabiduría, según la Cábala, y las piezas del ajedrez.
La arqueta de hierro negro, tapa de alcantarilla de alumbrado público —arca de la luz— se transforma, por la decisión del poeta, en un negro tablero de AjedreZ (A-Z) que propicia el Rito de la Totalidad.
El pequeño discípulo de ajedrez, atento a los signos del suelo-cielo —CIELOLEUS— nombra templo al insignificante e inadvertido espacio urbano. Celebra otra ceremonia del infinito —junto a John Cage realizó otro ritual ajedrecístico— y revestido de blanco, mueve las 32 piezas negras sobre el tablero negro: es la brillante partida Mijaíl Tal vs Alexander Cherepkov, Apertura Española o Ruy López.
Scala reproduce la Partida Española en un ritual giratorio: cada 8 jugadas, el poeta rota las piezas que, tras el movimiento 64, jugada 32, ha completado la circunvalación del cuadrado de hierro. El poeta, orante, arrodillado ante el humilde tablero, reproduce la magistral Partida Española que, sincrónicamente, concluye en la jugada 32, movimiento 64 (!).
Todo el vídeo-poema gira alrededor del 8, es un bucle sinfín, culto del poeta a la Idea de lo Infinito. El tablero encontrado sirve para representar una partida del Mago de Riga, Mijaíl Tal, uno de los campeones del mundo más carismáticos de la historia del ajedrez, quien, significativamente, tenía 8 dedos en las manos.
La conceptual pieza produce el vértigo hecho de ochos:
-32 líneas-versos del poema Cinco Columnas de Tiempo.-64 casillas del tablero-alcantarilla de hierro (8x8).-32 piezas negras.-32 jugadas.-64 movimientos.-8 dedos de Tal.-Rotación de la posición cada 8 jugadas (16 movimientos)-8 reflexiones de La Semilla de Sissa.-64 años del poeta, oficiante del rito.
Ocho aforismos de La semilla de Sissa, leídos devocionalmente por su autor, libro cuadrado —otra casilla del tablero— dedicado al actual campeón del mundo, Viswanathan Anand, presentado por éste junto al poeta en el Torneo Ciudad de León, 2000.
Partida Española, bucle infinito o poema sinfín, explota en múltiples sentidos: el maravilloso poema-columnario del idioma Español o Castellano; la metáfora del milenario ajedrez; la memoria de dos grandes maestros del juego, Ruy López de Segura y Mijaíl Tal; los tres edificios Instituto Cervantes, Círculo de Bellas Artes, con sus míticas Cariátides, Minerva y el Ángel de Metrópolis.
Otra maravillosa conexión: la alcantarilla cuadrada representa la planta del cubo de Las Cariátides, sede del Instituto Cervantes, edificio del arquitecto Antonio Palacios, asimismo constructor del Círculo de Bellas Artes, centro donde se retiró Eduardo Scala del ajedrez competitivo en 1967, defendiendo el primer tablero del equipo del CBA.
Desde la azotea del emblemático edificio se realiza la fotografía del cielo de Madrid y se graba el flujo del invisible puerto marítimo de Madrid, banda sonora del vídeo-poema.
Partida Española, como la radical poética de Scala, manifiesta la magia de la sincronicidad, sintetizando la vida del poeta y su Cántico de la Unidad.


El vídeo-poema Partida Española, de Eduardo Scala, está concebido para ser proyectado en dos pantallas sincronizadas, símbolo de la polaridad del ajedrez.
La pantalla de la derecha mantiene un ritmo continuo, en oposición a la pantalla de la izquierda, representación de la constante temporal en contrapartida a la constante sinfín, atemporal. 
De la misma forma, la utilización de la fotografía en blanco y negro para ambas pantallas, responde al intento de capturar una instantánea, unidad mínima del conjunto infinito. 
En la pantalla de la derecha, las 32 líneas maestras coinciden con las 32 jugadas de la Partida Española, mientras que en la otra pantalla, las 32 líneas de fuerza quedan divididas en cuatro bloques de igual longitud. Tres pertenecientes al mundo visual y uno al sonoro: Interrelación espacial/Rito/Cinco Columnas de Tiempo/8 Reflexiones. Cuatro islas que se conforman con una cadencia simétrica, en la que el número 8 —el infinito— reverbera para cada una de las partes de igual manera.



CRÉDITOS

PARTIDA ESPAÑOLA
Eduardo Scala

12.199 fotogramas
Blanco y negro 
Duración: 08: 08

PRODUCCIÓN:
Akaimedia (2009-2010)

REALIZACIÓN: 
Víctor Ceresuela

GUIÓN: 
Eduardo Scala

Textos basados en sus libros:
La semilla de Sissa
(Jaque XXI, Madrid, 1999/ Delirio Ediciones, Salamanca, 2010)
VISUALABREV
(La Oficina de Arte y Ediciones, Madrid, 2011) 
y en una partida de ajedrez
Mijaíl Tal vs Alexander Cherepkov 
Alma Ata, URSS, 1968, Apertura Española,

DIRECTOR DE FOTOGRAFÍA: 
Lucas González de Mendoza

FOTÓGRAFOS:
Lucas González de Mendoza
Juan Alberto García de Cubas
Enrique Martínez Jordán

INTÉRPRETE:
Eduardo Scala

NARRADOR:
Eduardo Scala

SONIDO: 
Emiliano del Cerro

MONTAJE:
Lucas González de Mendoza
Víctor Ceresuela

POSTPRODUCCIÓN IMAGEN: 
Lucas González de Mendoza

POSTPRODUCCIÓN SONIDO: 
Lucas González de Mendoza

TRADUCCIÓN SUBTÍTULOS
Andrés Fisher

AGRADECIMIENTOS
Instituto Cervantes, Madrid
Círculo de Bellas Artes, Madrid

miércoles, 8 de julio de 2015

NEGRO vs NEGRO



En la primavera de 2009, el Instituto Cervantes organizó la muestra "Escrituras en libertad. Poesía experimental española e hispanoamericana en el siglo XX" en la que el poeta Eduardo Scala participó con su obra Cinco columnas de tiempo.

Mientras preparaba la instalación, el poeta advirtió la existencia de una pequeña arqueta de las que protegen las conexiones de las líneas de telefonía, cuya superficie presentaba un tablero escaqueado de hierro fundido de 8 x 8, justo delante del edifico de las Cariátides, sede del Instituto Cervantes, en la calle de Alcalá de Madrid y decidió articular alrededor de este hallazgo el rito que hoy presentamos y que dejamos que el autor comente con sus propias palabras. 



PARTIDA ESPAÑOLA

NEGRO vs NEGRO
EDUARDO SCALA

Todo el rito gira alrededor del 8, culto de Eduardo Scala, devoción a la Idea de lo Infinito.
El 8, semejante al ADN o bucle de la vida, por correspondencia, lo contiene todo: 32, número de las piezas del ajedrez preparadas en el “damero encontrado” por el poeta –arqueta de hierro, tapa de alcantarilla de alumbrado público – para reproducir un juego del Mago de Riga, Mijaíl Tal, que tenía 8 dedos en las manos. 
Mijaíl Tal-Alexander Cherepkov, Partida Española o Apertura Ruy López, partida jugada en Alma Alta (URSS), 1968, que, sincrónicamente, concluye en la jugada 32, movimiento 64.   
Plano alegórico del infinito: 8 dedos; 8x8, 64 casillas del tablero; 32 piezas; 32 jugadas, 64 movimientos, y el poeta, con 64 años de edad! 
La tapa de alcantarilla de hierro negro –arca de la luz–  encuadra el trazado perfecto de un tablero de ajedrez, cuadrado monocromo que propicia el rito de la Totalidad. Eduardo Scala, pequeño discípulo de ajedrez, atento a los divinos signos, descubre la pisoteada arqueta de la calle Alcalá, próxima a la Plaza de Cibeles y erige el vulgar e inadvertido espacio como templo. 
El celebrante, revestido de blanco, mueve las 32 piezas negras, señalando la Totalidad. Reproduce la brillante partida en un ritual giratorio: cada 8 jugadas, el poeta rota las piezas que, tras el movimiento 64, jugada 32, ha completado la circunvalación del cuadrado de hierro negro, pulido por millones de pisadas.


A continuación la partida reproducida en el rito, cuyo momento culminante mostramos en el diagrama.


TAL, Mijaíl vs, CHEREPKOV, Alexander
C98 - APERTURA ESPAÑOLA. VARIANTE CHIGORIN
ALMA ATA (U.R.S.S.) 1968

1. e4 e5 2. Cf3 Cc6 3. Ab5 a6 4. Aa4 Cf6 5. O-O Ae7 6. Te1 b5 7. Ab3 O-O 8. c3 d6 
9. h3 Ca5 10. Ac2 c5 11. d4 Dc7 12. Cbd2 Cc6 13. a3 Cd7 14. de5 de5 15. a4 Cb6 
16. ab5 ab5 17. Ta8 Ca8 18. Cf1 Cb6 19. Ce3 Ae6 20. Cd5 Cd5 21. ed5 Td8 22. Ah7 Rf8 
23. Ae4 Dd6 24. Dc2 Ad5 25. Ad5 Dd5 26. Dh7 Af6 27. Cg5 Ce7 28. Ce4 Cg8 29. Ae3 Ae7 
30. Cg3 Td6 31. Cf5 Tg6 

32. Dg8 (1-0)

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Fotografías de: Lucas González de Mendoza, Juan Alberto García de Cubas y Enrique Martínez Jordán

viernes, 23 de noviembre de 2012

OTRO TAL


En 1967, Nikolai Poltoranov publicó en Volgogrado "El humor en el ajedrez". El libro consistía en una colección de anécdotas humorísticas ilustradas por C.A. Vlasov. Una de ellas es la que encabeza estas líneas y hace referencia a una anécdota protagonizada por Mijaíl Tal. La historia fue más o menos así:


Durante el XXV Campeonato de la U.R.S.S., celebrado en Moscú en 1957, Mijail Tal, que un par de años después se coronaría octavo campeón del mundo de ajedrez, aplazó su  partida contra el GM Isaac Boleslavsky en un difícil final de alfiles del mismo color. Aprovechando el día libre, decidió dar un paseo con una amiga por las calles de Moscú. En un momento dado cruzaron una calle por un sitio prohibido y fueron detenidos por la policía. Lamentablemente, el ajedrecista había olvidado la documentación en el hotel por lo que fue conducido a comisaria.

El oficial de guardia, un joven teniente, no disimuló su fastidio al verse interrumpido mientras estaba analizando una partida de ajedrez. Con evidente desgana, comenzó a tomar la filiación:

-¿Nombre?

-Tal.

-¿Otro Tal? -repuso el teniente. -¡Como si no me estuviera dando pocos quebraderos de cabeza el de esta partida!

Tal miró la posición y no pudo reprimir una sonrisa: el policía estaba analizando su partida aplazada contra Boleslavsky. Sin dudarlo, sugirió una jugada, el teniente propuso otra y así, de jugada en jugada, ambos pasaron varias horas analizando la partida. Al final, ante el asombro del teniente por la profundidad de sus análisis, tuvo que reconocer que no era "otro Tal" sino "ese Tal".

Con el humor que le caracterizaba, Tal declaró después del aplazamiento que ni la ayuda de la policía había sido suficiente para defender la posición frente a Boleslavsky. Efectivamente, terminó perdiendo en 93 jugadas.