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viernes, 4 de octubre de 2024

EL AUTOR


Javier Gutiérrez (Álvaro) muestra un rey a Rafael Téllez (Sr. Montero) después de provocar un encuentro entre ambos para 
intentar ganar la intimidad del anciano mediante el ajedrez

En 2017, Netflix estrenó una película inspirada en el relato de Javier Cercas del que hablamos ayer (El móvil. Tusquets. Barcelona, 2004) bajo el título de El autor. Manuel Martín Cuenca (1964) fue el director.

Pese a las adaptaciones obligadas por el cambio de género artístico, la obra mantiene una gran fidelidad a su original literario. Álvaro es un escritor que intenta manipular a su entorno para que se adecúe a sus objetivos literarios. Al igual que en cuento, el sr. Montero es un hombre solitario y huraño, aficionado al ajedrez. E Irene y Enrique un matrimonio con apuros económicos. También, al igual que en el cuento, los tejemanejes de Álvaro llevarán a una situación crítica que terminará volviéndose contra él mismo.

La parte en la que se cuenta cómo Álvaro intenta seducir al sr. Montero mediante el ajedrez presenta un aspecto curioso. Después de provocar un encontronazo con su vecino, en el que aprovecha para hacerle ver que, como él, es un aficionado devoto del ajedrez, consigue ganarse su confianza y acceder a su vivienda para disputar partidas de forma cotidiana.

De una de ellas, perdida por Álvaro, podemos ver la posición final, aunque sea en un plano muy forzado. Se trata de la tantas veces mencionada en ARTEDREZ partida Inmortal, disputada en Londres en 1851 entre Adolf Anderssen y Lionel_Kieseritzky. Aunque la posición no se ha reproducido bien, como podemos ver en los siguientes diagramas. Los peones blancos de las columnas h y g están una fila por detrás de lo que deberían. En cualquier caso, no hay duda de que se trata de esa partida.

La posición final de La inmortal

La inmortal en la película

No deja de ser irónico, quizá por hacer una broma macabra o simplemente por no caer en ello, que un personaje que va a ser asesinado haya jugado un poco antes una partida que se conoce como la Inmortal.

Poco después nos volvemos a encontrar con La Inmortal. En este caso en la pantalla del ordenador donde Álvaro está jugando una partida de entrenamiento. Aquí tampoco está bien reproducida la posición, como podemos ver en la fotografía de abajo: falta un caballo negro en a6.

Una posición que recuerda La inmortal sobre el tablero

En la casa del sr. Montero

La inmortal en la pantalla del ordenador

Álvaro regala un caballo decorativo al sr, Montero

No todas las posiciones que se ven en la película son La inmortal

Y como siempre que sale mencionada en alguna obra: La inmortal (comentada en esta entrada por el Gran Maestro alemán Robert Hübner).

sábado, 29 de abril de 2023

NATHAN NEVER

Nathan Never es un cómic italiano de estilo ciberpunk (la rama de la ciencia ficción que se ocupa de la vida en sociedades situadas en un futuro cercano en el que las distancias entre la realidad y la realidad virtual se han atenuado mucho, utilizando códigos muy cercanos al género negro). Lleva publicándose ininterrumpidamente desde los años 90 del siglo XX, por lo que se ha convertido en un éxito editorial de la editorial Sergio Bonelli.

La idea original de la serie fue de los guionistas Michelle Medda, Antonio Serra y Bepi Vigna, mientras que el dibujo y el aspecto visual de los personajes se debió a Claudio Castellini. Como es de suponer en una serie que lleva treinta años en prensa, a lo largo de los años se han sucedido gran número de guionistas y dibujantes.

En un futuro distópico (¿qué futuro no es distópico?), con la sociedad sumida en la violencia y el caos, la seguridad ciudadana ha quedado en manos de agencias privadas. Una de ellas, la Agencia Alfa, la trabajo al héroe epónimo de la serie. Los enemigos de la agencia son, generalmente, megacorporaciones privadas que actúan al margen de cualquier control ciudadano.

Varios personajes recurrentes forman la espina dorsal de la serie. Por supuesto, el propio Nathan Never, un expolicía de trágico pasado; Legs Weaver, experta en artes marciales y todo tipo de armas; y Sigmund Bagínov, un polaco tartamudo, genio de la informática.

Cubierta del número 295 de Nathan Never (diciembre de 2015) con dibujo de Sergio Giardo y color de Gianmauro Cozzi

En el episodio titulado Scacco matto (Jague mate), publicado  en diciembre de 2015, con guion de Giovanni Gualdoni y Davide Rigamonti y dibujo de Iván Zoni, el ajedrez tiene una presencia fundamental en la trama.

Un laboratorio de investigación ultrasecreto de una oscura corporación, la Armored Corporation, apunta sus misiles a Ciudad Este, el lugar donde transcurren las aventuras de Nathan Never, concretamente a uno de los hospitales de la ciudad.

Ninguna reivindicación, solo una amenaza: en tres horas los misiles partirán.

Una voz en off nos va contando la historia. Se trata de Ernest Noway, el campeón del mundo de ajedrez, considerado una, si no la más, de las personas más inteligentes de La Tierra.

Le vemos ganar el campeonato del mundo de ajedrez. (Por cierto, la partida que se ve es La inmortal. Los pacientes lectores de ARTEDREZ saben que cuando se pone una partida real en un cómic, el 90% de las veces es La inmortal). Pero también vemos su extremada soledad y su tristeza. Tal suele ser muchas veces el destino del genio.

Un caballo blanco en g7, la dama en f6... ¿Será La inmortal?

Caballo por dama, Ae7, jaque mate. ¡¡Es La inmortal!!

La Armored Corporation decide secuestrarlo para estudiar su cerebro y de esa forma mejorar la efectividad de sus armas. Para ello lo sumergen en una suerte de estado semivegetativo, conectado a un superordenador. Una suerte de fusión entre una las privilegiadas sinapsis cerebrales de Noway y la potencia de la inteligencia artificial.

Pero Noway es mucho Noway. Una de sus gestas en ajedrez fue derrotar a cuatro superordenadores en simultáneas. Así que no tarda en hacerse con el control de todos los sistemas informáticos de la Armored Corporation. Va a comenzar su venganza.

Aquí es donde entran en juego Nathan Never y la Agencia Alfa. 

A partir de este punto, la acción transcurrirá en un doble plano. El real, donde Natham Never y Legs Weaver intentarán expugnar la sede de la Armored Corporation; y el virtual, donde Sigmund Bagínov intentará ayudar desde la tecnología a sus compañeros.

El enfrentamiento entre Noway y Bagínov tomará la forma de una partida de ajedrez.

Bagínov vs Noway en el universo virtual

 
Noway elige una playa solitaria como telón de fondo de su encuentro virtual

Noway va sincerándose a lo largo de la partida con Bagínov y este empieza a comprender el sufrimiento del campeón. Cuando al final Noway muere, el cómic lo presenta  gráficamente como la caída del rey negro.

La muerte del campeón del mundo de ajedrez

Desactivada la amenaza sobre Ciudad Este, la vida sigue su rumbo. Al final, como dice Bgínov, «nadie echará de menos a un viejo ajedrecista solitario». Solo él mismo, que a lo largo de su partida ha llegado a conocerlo, le rendirá homenaje en una hermosa escena final en la que compra el rey negro de un antiguo juego de ajedrez y lo deposita sobre la arena de la playa donde Noway paseaba.

Sigmund Bagínov deposita un rey negro en la playa como homenaje a Noway

Las aguas del mar custodiarán su recuerdo

A continuación, La inmortal:

jueves, 2 de marzo de 2023

LA FRAGUA DE LOS ÁNGELES

El italiano Egidio Constantini (1912-2007) pasó por muchos oficios antes de encontrar el que le dio fama. Fue operador de radiotelegrafía, empleado de banca, empresario en el sector de la madera intentando explotar los recursos naturales de los bosques (en sus ratos libres se había licenciado en Botánica), comercial para empresas del vidrio de Murano  y, por fin, maestro soplador de vidrio.

Un día, quedó fascinado por un proceso de vitrificación natural que observó en un horno en el que se trataba la madera con la que trabajaba y decidió trasladarse a Murano dispuesto a aprenderlo todo sobre el arte del vidrio.

Mientras aprendía el oficio, confirió la idea de elevar la artesanía del vidrio a un arte similar a la escultura o la pintura. Hombre honesto consigo mismo, pronto se dio cuenta de que a él le faltaba algo para conseguir ese fin. Pero no se desanimó. Comenzó a escribir a los artistas más notables de su época ofreciéndoles colaboración. Ellos harían los diseños, él se encargaría de la parte técnica de la producción de las obras.

Poco a poco logró convencer a muchos de ellos para que le aportaran diseños con los que hacer sus esculturas de vidrio. La lista de artistas que colaboraron con él es impresionante: Jean Arp, Alexander Calder, Gino Severini, Jean Cocteau, Georges Braque, Marc Chagall, Lucio Fontana, Le Corbusier, Oskar Kokoschka, Pablo Picasso... y unos cuantos más.

En 1955, creó una empresa para comercializar estos trabajos que recibió, a iniciativa de Jan Cocteau, el nombre de La fragua de los ángeles. Inicialmente, Cocteau había propuesto inicialmente, quizá con mala baba, La cocina de los ángeles, en alusión a un cuadro de Bartolomé Esteban Murillo en el que unos ángeles cocinan milagrosamente para unos monjes que han dado todo su condumio en caridad. Puede que Cocteau aludiera a los artistas que «cocinaban» para Constantini, puede que no; pero al italiano, La cocina de los ángeles le pareció un buen nombre para un restaurante, pero no para una empresa de vidrio y Cocteau propuso entonces lo de la fragua.

La fragua de los ángeles no funcionó demasiado bien hasta que Peggy Guggenheim puso parte de su enorme fortuna en el proyecto en 1961. A partir de ahí, las cosas fueron mejor y la figura de Egidio creció hasta convertirse en el «maestro de maestros» del arte del soplado de vidrio.

Una de sus obras más importantes fue reproducir a gran escala el juego de ajedrez diseñado por Max Ernst en 1944 para la exposición The Imagery of Chess, comisariada ese mismo año por el galerista Julien Levy, Marcel Duchamp y el propio Ernst. El conjunto al completo se conoce como La Inmortal, lo que resultará lógico al ver la última fotografía.

Varias piezas diseñadas por Max Ernst y sopladas en vidrio por Egidio Constantini

Dos caballos enmarcando a dos peones del juego de ajedrez Ernst/Constantini

Un caballo del juego Ernst/Constantini

La dama del juego Ernst/Constantini

La firma de Max Ernst en la dama del juego Ernst/Constantini

La posición final de la Inmortal. Alguna pieza ha bailado, pero sigue siendo reconocible.

Efectivamente, la posición del tablero en el que se exhiben los trebejos de Max Ernst realizados en vidrio por Egidio Constantini es la posición final de la Inmortal. La célebre partida disputada en Londres en 1851 entre el alemán Adolf Andersen y el francés Lionel Kieseritzky. 

Algunas piezas se han movido de su sitio: por ejemplo la torre azul (negra) de h7 debía estar en h8 y el peón ambar (blanco) de g5 tendría que estar en h4, pero el resto de la posición está bien.

Ignoro donde se custodia actualmente la obra.

martes, 31 de enero de 2023

DESCIFRANDO ENIGMA. ALAN TURING: UN GENIO DE SU TIEMPO




El juego que se describe en las viñetas precedentes se ha jugado realmente. Quizá no muchas partidas y desde luego por muy pocos jugadores. Pero se ha jugado. Fue una creación del gran matemático inglés Alan Turing (1912-1954) y fue bautizado como Round the House Chess (Ajedrez alrededor de la casa).

Turing era un excelente atleta (estuvo a punto de representar a Gran Bretaña en los juegos Olímpicos de 1948 en la modalidad de maratón) y junto a su amigo, el economista y matemático David Champernowne (1912-2000), ideó esta modalidad que unía dos cosas tan aparentemente contradictorias como son el ajedrez y el atletismo.

Las reglas son simples. El blanco hace su jugada y sale corriendo (en la versión de Turing era dar una vuelta alrededor de la casa donde jugaban, pero puede ser una vuelta al parque, a la manzana, a la plaza... Lo que se quiera). El negro tiene que responder antes de que el contrario vuelva, si no lo hace, es él el que tiene que correr y permitir al blanco la posibilidad de hacer una segunda jugada consecutiva. Esta pavorosa perspectiva prácticamente obliga a jugar, aunque sea en el último momento, antes de perder el turno.

Por otra parte, la posibilidad de dejar poco tiempo de reflexión al contrario puede impeler al corredor a forzar la máquina. A ir muy deprisa. Aunque luego la fatiga, el pulso acelerado y otros efectos, dicen que salutíferos, de correr no ayuden precisamente a una correcta valoración de la posición. Así que se trata de encontrar el equilibrio entre ambos elementos del juego: la reflexión y el esfuerzo físico.

La escena corresponde a la novela gráfica Descifrando Enigma. Alan Turing: un genio de su tiempo, de Jim Ottaviani (guion) y Leland Purvis (dibujo), una biografía de Turing que recorre su infancia como niño excéntrico y genial, su contribución al esfuerzo bélico durante la II Guerra Mundial, que hizo de él un héroe de guerra anónimo hasta mucho tiempo después de finalizar el conflicto, y su trabajo pionero en el campo de la informática, llegando hasta su tristísima muerte, cuando aún era joven y cabía esperar de él nuevos aspectos de su talento.


Dos estudiantes juegan al ajedrez (uno de ellos a la ciega) en el Centro de Estudiantes de la Universidad de Princeton, donde Turing fue invitado en octubre de 1936

El ajedrez está muy presente en las páginas del libro, como lo estuvo en la vida de Turing. Después de cursar la enseñanza secundaria, consiguió una beca para estudiar en Cambridge, en donde comenzaría a trabajar en teoría de la computación y sentó las bases de lo que luego sería conocido como Informática.

Al empezar la II Guerra Mundial, Turing fue reclutado por el servicio de inteligencia británico para trabajar en el desciframiento de los códigos encriptados de las comunicaciones nazis, que tenían su más alto exponente en la máquina Enigma. A su lado se encontraban varios ajedrecistas británicos de renombre —Stuart Milner-Barry; Conel Hugh O'Donel Alexander (dos veces campeón británico de ajedrez); y Harry Golombek (tres veces campeón británico de ajedrez)—. No es de extrañar que en los ratos de ocio que les dejaba su trabajo para el ejército, jugaran partidas de ajedrez.



En la novela se representa una de esas partidas disputada con C. H. O'D. Alexander. Se cuenta que el dos veces campeón británico, cuando Turing abandonaba, daba la vuelta al tablero y proseguían la partida. Ni que decir tiene que Alexander volvía a conseguir una posición ganadora en pocas jugadas.


Turing vs Alexander. Alexander gana con blancas y con negras la misma partida

La última viñeta de esta escena desvela una sorpresa. La posición del tablero que vemos se corresponde con la jugada 22 (la previa al jaque mate) del blanco en la partida disputada en Londres en 1851 entre Adolf Anderssen y Lionel Kieseritzky que es conocida como La Inmortal.


La Inmortal

Los esfuerzos de Turing y su equipo se vieron coronados por el éxito y la posibilidad de conocer con anticipación los planes del enemigo fue importantísima para lograr la victoria final. Sin embargo, el alto secreto de sus actividades hizo que no se desclasificaran hasta los años setenta del siglo XX. Por lo tanto, el trabajo de Turing y los miles de hombres y mujeres que le acompañaron permaneció ignorado por sus contemporáneos.



Después de la guerra, Turing siguió trabajando en temas de Inteligencia Artificial y en el diseño de ACE (Automatic Computation Engine). ACE debía ser una máquina capaz de hacer cálculos algebraicos, desencriptar códigos, manipular archivos y jugar al ajedrez. Un ordenador, vaya.



Entre 1948 y 1950, Turing, en compañía de David Champernowne, trabajó en la creación de un programa de ajedrez (conocido por el acrónimo de Turochamp). El programa nunca llegó a funcionar en ningún ordenador porque sus algoritmos eran demasiado complejos para la escasa potencia de las primeras computadoras. Sin embargo, fue el primer intento serio de desarrollar una máquina que jugara al ajedrez y  todo lo que ha venido después, Deep Blue incluido, tiene su origen en la imaginación de Turing.

Pese a todo, en 1952 Turing disputó una partida contra otro científico informático, Alick Glennie. Para lograrlo, Turing debió operar como una especie de CPU de carne y hueso y desarrollar a base de lápiz y papel los cálculos que hubiera realizado el programa de haber encontrado un ordenador capaz de alojarlo. Cada jugada le costaba a Turing entre quince minutos y una hora y media. Después de 30 jugadas, Glennie clavó la dama de Turing y este optó por abandonar.

La partida quedó registrada y fue como sigue:


Al parecer, Turochamp había ganado una partida previa a la esposa de Champernowne, quien apenas sabía mover las piezas. Pero esa partida no ha quedado registrada.



Como curiosidad diremos que, coincidiendo con el centenario del nacimiento de Turing, en 2012 se reconstruyó Turochamp y se instaló en un ordenador moderno. Se invitó a Garry Kasparov a jugar contra él. El programa funcionó perfectamente, pero Kasparov apenas necesitó dieciséis jugadas para liquidarlo. El Ogro de Bakú es mucho Ogro.

Esta partida, por supuesto, sí está registrada:



Es un hecho conocido que ninguna buena acción queda sin castigo. Dedicar su vida a la ciencia y servir a su país no impidió que Turing fuera procesado por «indecencia grave y perversión sexual». Bajo este tremendo enunciado se escondía el simple hecho de que Turing era homosexual. Uno de sus amantes le robaba. Al denunciar el delito ante las autoridades el que terminó encausado fue él. La homosexualidad era delito en el Reino Unido en aquel entonces.



La condena fue elegir entre la prisión o la castración química. Eligió lo segundo. Poco tiempo después moría envenenado por cianuro, sin que se sepa a ciencia cierta si fue un accidente, un suicidio o un asesinato (aunque el dictamen oficial fue suicidio).

Una de las últimas viñetas del libro presenta un tablero de ajedrez con la posición de La Inmortal que ya habíamos encontrado cuando se hablaba de la época de Bletchley Park y los trabajos de inteligencia militar dirigidos por Turing para descifrar los códigos secretos nazis. ¿Qué significado tiene? ¿Quizá el recuerdo de una época más amable, en la que los prejuicios no impidieron que realizara su trabajo sin restricciones? ¿Quizá resaltar la importancia que el ajedrez tuvo en su trabajo y en su vida?


La Inmortal. En la posición que vemos Anderssen dio mate mediante 23. Ae7

Y como siempre que sale mencionada en cualquier obra de cualquier tipo, vamos a ver La Inmortal:


FICHA TÉCNICA
JIM OTTAVIANI (TEXTO); LELAND PURVIS (DIBUJO)
OBERON. EDICIONES ANAYA MULTIMEDIA. MADRID, 2019
TRADUCCIÓN DE CLAUDIA VALDÉS-MIRANDA CROS

1ª EDICIÓN
THE IMITATION GAME. ALAN TURING DECODED
ABRAMS COMIC ARTS. NEW YORK, 2016

martes, 23 de marzo de 2021

GAMBITO DE ALFIL DE REY, DE CARMELO M. LOZANO


Antes que nada, creo necesario decir que Gambito de alfil de rey, pese a su título  y portada, no es un tratado técnico sobre el rey de los gambitos, en afortunada expresión de Antonio Gude. No. Gambito de alfil de rey es una antigua novela española, muy poco conocida, que a punto estuvo, en 1967, de ganar el premio Nadal de literatura, uno de los más prestigiosos de la época.

Su autor, Carmelo M. Lozano, es un abogado y profesor de derecho en la Universidad de Murcia del que poco puede averiguarse en la red. Que esta es su primera novela y que escribió tres más sin conseguir el favor ni de la crítica ni del público.

En el prólogo de esta novela encontramos una declaración sorprendente: «actualmente solo se interesan por la novelística unos cuantos ejemplares de la especie humana, tan pocos que podríamos clasificarlos en cinco grupos». El quinto grupo son precisamente los ajedrecistas. Y, al desarrollar la idea, afirma que los buenos ajedrecistas «vienen a buscar problemas nuevos, hastiados de haber resuelto  todos o casi todos en su tablero». Por último, declara que el tema de la novela no es otro que la partida Inmortal de Andersen y Kieseritzky, disputada en Londres en 1851, de la que se ofrece su desarrollo.

La novela cuenta dos historias completamente diferentes, las andanzas de Mariano Pérez Alba, un joven adinerado y hastiado, muy adinerado y muy hastiado, en una pequeña ciudad española que no se nombra y Rafael, un cubano que trabaja para la resistencia anticastrista. Solo al final de la novela las dos historias se entrelazarán para dar pie al desenlace.

Además de las referencias estructurales que hemos citado, el ajedrez es una vaga afición de Mariano. Lo juega con una amiga, una vez al año.
—Pepa, tráeme el ajedrez. El de viaje.
—¿Otra vez ella?
—Sí; otra vez.
—Es muy tarde para ver a nadie.
—A ella no. Trae el ajedrez.
Para ella «el ajedrez era un remanso, que igual permitía la fijeza del pensamiento que el viaje de la imaginación». Para él, simplemente un rito que había que cumplir. Además de Andersen, Kiseritzky, mencionados en el prólogo, también se nombran las defensas Philidor y Laske (sic). Al final de la obra, Mariano se «sacrifica» y aquí cobra pleno sentido el título de la novela, para obtener un beneficio para las poquísimas personas que estima, mientras él se lanza a la «búsqueda de un Dios paternal». 

Sin embargo y pese a lo dicho, me parece que más que un gambito la figura ajedrecista que mejor cuadra con la estructura de la novela es la del «automate». El automate es un tipo de problema en el que las blancas, en vez de intentar dar mate al rey contrario, tienen que forzar a las negras a dar mate a las blancas. Jugar a perder, en suma.

FICHA TÉCNICA
CARMELO M. LOZANO
GAMBITO DE ALFIL DE REY
PLAZA & JANÉS. BARCELONA, 1967
PORTADA DE R. MUNTAÑOLA



 

jueves, 1 de octubre de 2020

KEN GAMES. CISEAUX


La tercera, y última parte, de Ken Games vuelve a presentar una partida de ajedrez como punto nodal de la trama. En una profunda crisis, Pierre Fermat se dirige a casa del que va a ser su rival en un importante campeonato boxístico. Coligny reflexiona sobre el ajedrez comparándolo con el boxeo. No es la primera vez que esta comparación, aparentemente descabellada, se ha hecho.

Reproducimos íntegros los diálogos, que tienen un gran interés.

PIERRE 
—Sabes, esto es muy humillante. Puedo llegar a aceptar que me ganes boxeando, pero que ganes también al ajedrez me desespera.
COLIGNY 
—Tu problema es el mismo, no se puede reducir todo a un número. El azar, el instinto o el engaño no se pueden cuantificar y pierdes al no tenerlas en cuenta. Pero tiene sentido, ¿acaso no es el mismo juego?
PIERRE 
—¿El ajedrez y el boxeo? Sí, claro, por eso es el deporte oficial de la Facultad de Matemáticas. 
 COLIGNY
—¿De verdad no te parece evidente la relación? Un enfrentamiento entre dos personas dentro de un cuadrilátero. Donde intentas controlar el espacio reduciendo el de tu adversario... Lo acorralas, le dejas indefenso y «jaque».
 PIERRE
—No vale, hay más deportes que podrían encajar en esa descripción.
COLIGNY
—No creas, la mayoría son por equipos. Luego están los que buscan cuantificar puntería, resistencia o velocidad. Y después los de contacto, la mayoría derivados del boxeo. Y pocos cargan tanta responsabilidad sobre una sola persona. A veces el peso de la historia y la política. 
 PIERRE
—Ya sé por dónde vas. ¿Estás pensando en el viejo Joe Louis frente a Max Schmeling, ¿no?  La segunda Guerra Mundial a decidir en un ring. Los aliados contra los nazis.
COLIGNY
—Pero también me viene a la mente otro «combate» mítico.
PIERRE
—¿Cuál?
COLIGNY
 —Plena guerra fría. 2 «rounds» enfrentando a Estados Unidos y a Rusia.
PIERRE
—¡Ey! No vale argumentar con Rocky.
COLIGNY
—No. 1972 Bobby Fischer frente a Boris Spassky. 

En los aspectos técnicos, sin embargo, el ajedrez no está tan bien tratado como en el volumen uno.  

En la primera viñeta vemos que la posición recuerda a la de la Inmortal de Anderssen que vimos en el primer episodio de la serie, aunque algunas piezas han cambiado de color, por ejemplo el caballo de 6 y el peón de b5 tendrían que ser negros, y falta alguna pieza, la dama de a1 sin ir más lejos. Parece como si se hubiera aprovechado la documentación realizada para aquel episodio pero cambiando algo la disposición de las piezas para aparentar que es otra posición. 

La cosa va a peor en las sucesivas viñetas donde las piezas blancas y negras intercambian sus posiciones y vemos posiciones ilegales, con piezas ya en jaque cuando le toca mover al rival, dos alfiles negros que discurren por casillas blancas, etc. Probablemente, como explicamos en las propias viñetas, se deba a un error en el coloreado de las piezas.

Es una pena porque me gustan mucha las analogías que se establecen entre el boxeo y el ajedrez y la enorme responsabilidad individual que recae sobre los jugadores que se han convertido en emblemas de un régimen o una causa.

El modelo de mate es idéntico al de la Inmortal de Anderssen, con mate en e7 mientras los caballos controlan las posibles casillas de escape del rey.

Posición imposible solo por el hecho de que hay once peones blancos en el tablero, probablemente es un error a la hora de colorear las piezas. Todas las piezas blancas de las filas 5, 6 y 7 deberían ser negras y todas las negras de las filas 3 y 4, blancas. 

El rey negro está en jaque, pese a que es el turno del blanco, dos alfiles negros por casillas blancas. Probablemente ha sido culpa de un coloreado erróneo.

Mate con la dama blanca en f7. Solo sería posible si, como hemos comentado antes, las piezas blancas de las filas 4, 5, 6 y 7 fueran negras; y blancas, las negras de las filas 3 y 4. De esta forma la dama estaría protegida por el alfil de c4, que ahora sería blanco.

Al final la realidad se impone.

 

 
 
 
 
 
 
 

miércoles, 9 de enero de 2019

EL GAMBITO DE REY DE RODOLFO HINOSTROZA

Gambito de rey es el poema con el que comienza Contra natura, el segundo libro de poemas del peruano Rodolfo Hinostroza (1941-2016). La poética de Hinostroza es bastante compleja y se caracteriza por su búsqueda de nuevos recursos lingüísticos y el cuestionamiento de la retórica tradicional. En sus poemas es frecuente que aparezcan fórmulas matemáticas, versos en distintos idiomas, distintos recursos gráficos y hasta, como es el caso de este poema, notación ajedrecística.

Veamos sin más el poema:

Gambito de Rey 

Y continué P4AR 

«Jugada peligrosa», dijo el Maestro, «de la escuela romántica.

    Andersen 

sale así en la Inmortal. Cuide Ud. 4T y tal vez haga tablas»

                 Y salieron mis escuadras imprecisas 

transparente mediosueño bajo el canto del pájaro campana 

y el árbol que todo lo sabe desplegando sentencias en

    románicas. PxP 

aceptó el Negro. Y yo C3AR.

                                    Y por entonces la Realidad era 

una impetuosa fantasmagoría/ cierto impulso 
en la materia del ánima humana la conduce a negar el pasado. 
«Eh!», insistí otra vez «Cómo voy a seguir? 
Qué decir de la Historia si es licencia poética 
decir que se repite, que el incesante error 
de los vencidos se repite, que el Poder del Imperio se repite?»
                  Algo hay, yo te diré
que te conduce a afirmar el pasado y a repetir un acto equivocado para sentir que existes /porque eres desdichado por ejemplo/ 
y es inútil el acto, pero no obstante obligado 
de repetir, pudiera ser que en el siguiente ciclo 
se abran las puertas de la justicia
                                                   o de la paz. 
Ah ¡Esa repetición spengleriana! / Espanto lúdico 
perdido en sus orígenes.
                            Gigantesca esfera de leyes implacables 
Nunca nadie jugó dos partidas iguales: así creer 
en la repetición histórica es pura necedad. Mira bien:
     ahora el Negro 
llevará el Alfil a 2D, y esa es
                                           Defensa Cunningham
de largas consecuencias.
                                      —Supuse que volviendo
agradaría a todos si es que hablaba de amor y alegría
aunque malditas las ganas que me quedaban, pero aquí
      huyen
del melancólico como del apestado en el s. XIV
y todo se ha perdido, aunque haya bautizado este regreso
con un sonoro nombre griego: NOSTOS
                                   Extraño
                                                en
                                                    Ecbatana, como dice
Mc Leish. Adiós, culeados sueños, adiós tu pulso, tallador de
      brillantes
el regreso no significa nada, la miserable comunión de los cielos
con cualquier otra cosa jamás se ha producido, y hay algo
que acelera la fuerza de las cosas: una quieta barbarie de los tuyos
oculta entre palabras y unos gestos ambiguos. Nostos:
destierro del amor. Adiós gran árbol que ibas a florecer
      y te quemaste;
adiós frutas enanas, parábola de Anteo, etc. que las gentes
echan tierra a tus ojos, y esa es toda la tierra que te han dado.
      Cuídate del ridículo
      Cuídate del epíteto
      Cuídate de la verdad en boca de los niños.
«Audacia, más audacia, siempre audacia», recordé
haciendo A4AD. El Maestro insistió: «4T está desamparada».
Y se siguieron una serie de golpes:
su A5T jaque ( + ) mi CxA y el suyo DxC y nuevamente jaque.
       Así llegó la hora de velar al gran amor. Los manjares
del banquete nupcial sirvieron para el banquete
de difuntos.
Hamlet, act I, viceversa,
y grité: “Eh? Quién ha muerto? En esta casa no se
muere nadie! Es la casa del amor, del olvido, de la reconciliación!»
Eso dije y los pájaros picotearon mis riñones
y creo que el pórtico de una casa en mi espíritu se derrumbó
crujiendo como el hueso de un ave.
                                                       El Maestro
salmodiaba en un tablero lejano: «Hablemos de dialéctica
viviente, o alquimia del espíritu, como se llamaba
hace 8 siglos: una fuerza que se opone a otra fuerza
actúa sobre la contradicción del enemigo. Enroque Ud.
consolídese/ conózcase a sí mismo/ no juegue ningún rol
sea Ud. todas las piezas del tablero/ sienta la amputación
      de un miembro
cuando cae un peón. Un Yo compacto, un Yo
visible, si no revierte sobre 1a propia Historia
es un poder desperdiciado, una pura metáfora hedonista.
      Observe Ud. la armonía
de la Defensa India del Rey».
      Pero quieren decirme de qué juego me hablan?
Los últimos cisnes cantaron con horribles aullidos de
      castrati.
Una mano indecisa sacrificó el P en 3C, y PxP, la
rápida respuesta D2R, y el Negro
siguió P7C. jaque descubierto.
                  Y todo fue arriesgado
                                                        y todo fue perdido.
Así ellos los audaces sobre un punto de una esfera bruñida
quisieron encender lo que se dice el fuego incorruptible.
Pero no hubo movimientos alados, ni ayuda, ni piedad.
      Oh
descomedidos campesinos! Ah, las brutales manadas de
       los satisfechos
que imaginan tomar parte en el banquete! Mala peste al país
que abandona a sus héroes, que caen como una estampa bíblica
con la sal en el rostro.
                                     Y un hombre
se apoya contra un árbol, disponiéndose a acabar su vida
       con dignidad:
escucha: K.550 entre el murmullo de las ametralladoras
el minuet se enfrenta al infinito
sabiendo de antemano que será derrotado
                                                        y así fue el canto
de la revolución, amor, amor.
Así pues
              devoraron bellotas
haciendo lo que se llama el recuento de muertos.
Y siguió mi fatal R1D y el PxT coronando
abrió la persecución implacable
                                              crucé
mi D en 1A.
                                   «Sabes lo que jugamos?» preguntó el Negro
«Qué?» dije estúpidamente. «Tu fe. Y tu futuro.»
                                                  Utopía se cae, se cae.
Los sueños ruedan a las alcantarillas
                                                   ángeles incoloros vagan
sin ruta y sin objeto entre las agujas de los templos
ruedas ardientes giran con los descabezados
                                                                Mi escuadra!
Mi orgullosa escuadra!
                                   Mi querido Yo Mismo!
Entre la música de los escupitajos y los murmullos de
    los paterfamiliae.
       D5C ( + ). Una fangosa eternidad de espera; luego
el lento movimiento al A2R. Y DTxD
«Mate!» aulló el Negro
derribando las sillas escarlata. / Act. V. Telón/
                                                   La implacable esfera
las leyes implacables. 64 escaques
y el universo se comba sobre sí mismo. No hay afuera, no hay
escape hacia otra dimensión donde todo esto sea
la historia del reptil, la historia del anfibio, la pura prehistoria.
«Pero vuelva a jugar» dijo el Maestro «una partida
es sólo una partida. La especie humana
persiste en el error, hasta que sale
                                                   una incesante aurora
fuera del círculo mágico».
                                       Entonces
a la partida siguiente
jugué en 3) A5C.
                           «Ruy López?» observó el Maestro
«Usted aprende».


Ya desde el principio se nota una multiplicidad de voces: el maestro, el discípulo, el narrador. Y una enorme cantidad de referencias cultas: Mozart, Shakespeare, Spengler, la mitología clásica y las que se me habrán escapado, que no serán pocas. 

Veamos algunas de las referencias.

Andersen es Adolf Andersen, considerado el mejor jugador del mundo de mediados del siglo XIX y vencedor en dos de las partidas más espectaculares celebradas en la historia: la inmortal y la siempreviva.

K. 550 es la cuadragésima ópera escrita por Mozart. Sinfonía 40 en sol menor k.550. El minueto es su tercer movimiento.

La defensa Cunningham es una variante del Gambito de Rey que viene definida por los siguientes movimientos:  1 e4 e5 2 f4 ef4 3 Cf3 Ae7 4 Ac4 y aquí las negras tienen tienen diversas alternativas. Obsérvese que las jugadas 3 y 4 de las blancas son intercambiables por lo que se puede llegar a la defensa Cunningham tanto jugando el gambito de caballo como el gambito de alfil.

La defensa India de Rey es una de las principales aperturas contra 1. d4 y sus primeros movimientos son 1. d4 Cf6 2. c4 g6 seguido de Ag7,O—O y d6 por parte del bando negro.

La partida.




FICHA TÉCNICA
RODOLFO HINOSTROZA
CONTRA NATURA
BARRAL EDITORES. BARCELONA, 1971