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lunes, 21 de septiembre de 2015

BENAJMIN FRANKLIN EN LA CORTE DE LUIS XVI


Ilustración de E. Boyd Smith para el frontispicio de la "Autobiografia de Benjamin Franklin" editada por Frank Woodworth Pine en 1916 para la editorial Henry Holt & Company. Hay edición libre en "El proyecto Gutenberg".

La ilustración viene acompañada por una cita extraída de la correspondencia del tercer presidente de los Estados Unidos de América, Thomas Jefferson. El texto es el siguiente:
Era festejado e invitado a todas las fiestas de la corte. En ellas solía encontrarse con la vieja duquesa de Borbón. Como era una jugadora de ajedrez de fuerza similar a la de él, jugaban juntos frecuentemente. Sucedió una vez que ella dejó su rey en jaque y el doctor la capturó. «Ah» —dijo la Duquesa— «nosotros no capturamos los reyes». «En América, sí» —respondió Franklin.
Ni en los momentos de placer olvidaba Franklin sus convicciones republicanas. 

lunes, 8 de junio de 2015

BENJAMIN FRANKLIN

Político, científico, inventor, filósofo y padre fundador de los Estados Unidos, Benjamin Franklin fue un ávido jugador de ajedrez y y un apasionado defensor de los valores inherentes al juego. Llevado por este interés escribió en 1732 —aunque no se publicaría hasta 1786 (The Columbian Magazine. Diciembre de 1986)— uno de los primeros textos norteamericanos sobre ajedrez: The Morals of Chess.

De su autobiografía, editada después de su muerte con comentarios de Horatio Hastings Weld, podemos sacar datos de su afición al juego. Es sabido que Franklin apenas pudo ir a la escuela. Solo estuvo escolarizado hasta los diez años y tuvo que completar su educación de forma autodidacta. En 1733, Franklin estaba centrado de lleno en el estudio de idiomas. En poco tiempo dominó, lo suficiente como para leer libros, el francés, el italiano y el español. Mientras se afanaba con el italiano, un conocido que también lo estaba estudiando solía invitarle a jugar al ajedrez. Franklin pensó que jugar al ajedrez le quitaría gran parte del tiempo que había reservado para el estudio de idiomas. Sin embargo, ideó un truco para jugar y profundizar al mismo tiempo en el conocimiento del italiano. Propuso a su amigo —al que no identifica en ningún momento— una apuesta: en cada partida el vencedor podría poner una tarea relacionada con el idioma al perdedor que éste debería exponer de memoria antes de la siguiente partida. Como ambos contendientes eran de fuerza similar, las victorias y derrotas se alternaron y ambos progresaron adecuadamente en el dominio del italiano.

Franklin y su amigo jugando al ajedrez y estudiando italiano.

La segunda noticia sobre ajedrez aparece cuarenta y un años después. En 1774, Franklin estaba en Londres, negociando con la todavía metrópoli los intereses de los futuros Estados Unidos, cuando recibió una invitación para jugar al ajedrez con Lady Caroline Howe. Franklin aceptó y visitó la casa de Lady Howe varios días para jugar contra ella. Las partidas eran realmente un pretexto para que Franklin pudiera entrevistarse discretamente con el almirante Lord Richard Howe, hermano de lady Caroline, para hablar sobre las relaciones entre Inglaterra y las colonias; relaciones que desembocaron en guerra solo un año después. En Artedrez dedicamos una entrada hace tiempo al cuadro de Edward Harrison May que se inspiró en las partidas entre Franklin y Lady Howe.

Franklin vs. Lady Caroline Howe
Entre 1775 y 1785, Franklin fue embajador de los recién independizados Estados Unidos de América en Francia. Allí frecuentó el Café de la Régence donde conoció a Philidor. Aunque Franklin no lo menciona en su autobiografía, es prácticamente seguro que se enfrentó en París con el célebre autómata ajedrecista de Wolfgang von Kempelen; el Turco. Kempelen estaba notoriamente interesado en que su invención se enfrentara con alguien con el prestigio científico de Benjamin Franklin y escribió a éste para invitarle a ver su autómata. Al parecer la partida se celebró en 1783 en el propio Café de la Régence. La ausencia de noticias en los escritos de Franklin puede deberse a  que el norteamericano tenía un notable mal perder. No obstante, un nieto de éste afirmó en la biografía que escribió sobre su abuelo que Franklin había disfrutado mucho de su partida contra el Turco.

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Las ilustraciones que adornan esta nota pertenecen a la edición mencionada de la autobiografía de Franklin y son obra de John Gadsby Chapman, un pintor realista especializado en pintura de historia y autor del célebre cuadro "El bautismo de Pocahontas" que cuelga en el capitolio de los Estados Unidos.



FICHA TÉCNICA

BENJAMIN FRANKLIN:
HIS
AUTOBIOGRAPHY;
WITH A NARRATIVE OF
HIS PUBLIC LIFE AND SERVICES
BY REV. H. HASTINGS WELD.
WITH NUMEROUS DESIGNS BY J. G. CHAPMAN
NEW YORK:
HARPER & BROTHERS, PUBLISHERS
MDCCCXLIX

Edición digital en archive.orgq

martes, 15 de enero de 2008

BENJAMIN FRANKLIN


El cuadro que presentamos hoy, “Benjamin Franklin jugando al ajedrez con Lady Howe”, es obra del pintor norteamericano Edward Harrison May e ilustra un hecho real de la historia de los Estados Unidos de América.

Estando Franklin en Londres, y siendo conocida su pasión por el ajedrez, que culminaría en 1786 con la publicación de su ensayo The Morals of Chess, en el que defiende que el ajedrez no es sólo un entretenimiento, sino que su práctica es beneficiosa para adquirir buenos hábitos de cara a la vida cotidiana, recibió una invitación de Lady Howe para disputar una partida de ajedrez.

El ajedrez era una excusa para atraer a Franklin a la mansión de los Howe, donde el hermano de la anfitriona, miembro del parlamento, quería entrevistarse con él en privado para comentar la delicada situación política que atravesaba Gran Bretaña en sus relaciones con su colonia y que desembocaría un año más tarde en la guerra de la independencia.

Al parecer, Lady Howe ofrecía diplomáticamente tablas, cuando su hermano aparecía, para permitir que las conversaciones pudieran desarrollarse con tranquilidad.

A propósito de Franklin, no me resisto a citar una anécdota recogida en el libro de David Shenk The Inmortal Game, como de costumbre sin traducir al castellano, aunque tiene todos los visos de ser apócrifa. Pero, ya saben: Se non è vero, è ben trovato.

Traduzco con atrevimiento y liberalidad: “Franklin estaba jugando con un francés en la época de la guerra de independencia. En determinado momento, el rival de Franklin le dio jaque pero éste lo ignoró y realizó un movimiento ilegal. Cuando su oponente le advirtió de que su rey estaba en jaque, Franklin replicó: ¡Ya lo veo… pero no pienso defenderlo! Si fuera un buen rey todavía merecería la protección de sus súbditos, pero es un tirano que nos ha costado más de lo que vale. ¡Cómetelo, si quieres! Me las puedo arreglar sin él y pienso pelear el resto de la partida al estilo republicano”.

FICHA TÉCNICA
DAVID SHENK
THE INMORTAL GAME: A HISTORY OF CHESS, OR HOW 32 CARVED PIECES ON A BOARD ILLUMINATED OUR UNDERSTANDING OF WAR, ART, SCIENCE AND THE HUMAN BRAIN
DOUBLEDAY, 2006.

EDWARD HARRISON MAY
FRANKLIN PLAYING CHESS WITH LADY HOWE (1867)