Mostrando entradas con la etiqueta LEWIS CARROLL. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta LEWIS CARROLL. Mostrar todas las entradas

sábado, 24 de mayo de 2025

EL CONEJO BLANCO DE JEFFERSON AIRPLANE

White rabbit (Conejo blanco) es una canción de Jefferson Airplane, compuesta por Grace Slick y editada en el álbum de 1967 Surrealistic Pillow (Almohada surrealista).

Inspirada en la Alicia de Lewis Carroll, es una de las primeras canciones en las que se aborda el tema de las drogas como experimentación mental y expansión de la percepción. La compositora insistió en que el último verso se anima tanto a encontrar nuevo caminos, leer nuevos libros o ser curioso tanto como a la psicodelia.

Algunas de las imágenes de la canción contienen elementos artedrecísticos.



La letra original:

One pill makes you larger
And one pill makes you small
And the ones that mother gives you
Don't do anything at all
Go ask Alice
When she's ten feet tall
And if you go chasing rabbits
And you know you're going to fall
Tell 'em a hookah-smoking caterpillar
Has given you the call
Call Alice
When she was just small
When the men on the chessboard
Get up and tell you where to go
And you've just had some kind of mushroom
And your mind is moving low
Go ask Alice
I think she'll know
When logic and proportion
Have fallen sloppy dead
And the White Knight is talking backwards
And the Red Queen's off with her head
Remember what the dormouse said
Feed your head
Feed your head

Y una traducción de andar por casa

Una pastilla te hace más grande
Y otra, pequeña
Las que te da mamá
No hacen nada
Pregúntale a Alicia
Cuando mida tres metros
Si vas persiguiendo conejos
Sabes que te vas a caer
Diles que una oruga que fuma en narguile
Te ha dado el aviso
Llama a Alicia
Cuando era pequeña
Cuando las piezas del tablero
Se levantan y te dicen adónde ir
Y acabas de comer alguna seta
Y tu mente se agita
Ve y pregúntale a Alicia
Creo que ella sabrá
Cuando la lógica y la proporción
Han caído descuidadamente muertas
Y el Caballero Blanco habla del revés
Y la Reina Roja pierde la cabeza
Recuerda lo que dijo el lirón
Alimenta tu cabeza
Alimenta tu cabeza

El video

viernes, 16 de mayo de 2025

ISAAC ASIMOV SOBRE UNA CURIOSA OMISIÓN DE LEWIS CARROLL

Es bien sabido que la segunda de las novelas de Alicia escritas por Lewis Carroll (1832-1898), Through the Looking-Glass and What Alice Found There (A través del espejo y lo que Alicia encontró allí), gira en torno a una posición de ajedrez y que las piezas de este juego son personajes recurrentes en la trama.

Desde el principio de la novela, justo después de que atraviese el espejo, Alicia se encuentra con que:
¡Las piezas deambulaban de aquí para allá, por parejas!

—Ahí están el Rey Rojo y la Reina Roja —dijo Alicia en un susurro por temor a asustarlas—; y allá, el Rey Blanco y la Reina Blanca, sentados en el borde de la paleta; y ahí van las dos torres paseando del brazo...

A lo largo de la novela, diversas piezas, como las dos reinas, los dos reyes, dos de los caballos —caballeros en el libro— e incluso los peones —la propia Alicia es un peón blanco— comparten momentos de protagonismo. Las torres tienen menos presencia, pero aún así son citadas en el texto. Lo que no aparece por ninguna parte son los alfiles. Ni una sola referencia en toda la novela.

Se ha especulado con que, siendo Charles Dodgson (el verdadero nombre de Carroll) un diácono de la Iglesia Anglicana, y siendo los alfiles una clara alusión al clero —en inglés su nombre es bishops (obispos)—, no quisiera que la religión se mezclara con un asunto tan frívolo como, para la mentalidad de la época, podía serlo un libro de humor para niños.

Sea como fuere, lo cierto es que no hay alfiles en el texto de Carroll. Sí los hay en el libro, pese a todo, porque el ilustrador John Tenniel (1820-1914) los incluyó, como podemos ver en la siguiente imagen, donde un alfil blanco lee cómodamente un diario sentado en unas piedras. Detrás, los dos alfiles negros conversan. 

Pero Tenniel no es Carroll.


Aprovechando esta curiosa omisión de Lewis Carroll, el escritor norteamericano Isaac Asimov (1920-1992) publicó en 1974 un cuento titulado precisamente The Curious Omission, dentro del volumen Tales of the Black Widowers (hay edición en castellano: Cuentos de los viudos negros. Alianza Editorial, 1990).

Los Viudos Negros es un club de hombres que se reúnen mensualmente para debatir sobre distintos problemas, que a veces pueden llegar a ser delictivos, presentados por el invitado que cada uno de ellos lleva en su turno de anfitrión. Sin embargo, los problemas los resuelve indefectiblemente Harry, el camarero que los atiende.

El caso en que se plantea la «curiosa omisión» es el siguiente: dos amigos, Jeremy Atwood y Lyon Sanders, se reúnen semanalmente para jugar a todo tipo de juegos: backgammon, monopoly, ajedrez, damas, damas chinas, tres en raya y una larga lista más.

Sanders es un estudioso de los juegos y los práctica por interés científico; Atwood, más por placer y por amistad. Cuando Sanders enferma, anuncia a Atwood que le va a dejar un sustancioso legado en su herencia, pero le advierte: «no te lo voy a poner fácil, seguiremos jugando hasta el final». Al poco tiempo, muere.

Al abrir el testamento, el legado de Atwood, en verdad sustancioso, queda pendiente de la resolución por parte de este de un acertijo que reza: «la curiosa omisión de Alicia». Si no logra descifrarlo en un tiempo determinado, se dispondrá del dinero de otra manera.

A partir de ese momento, Atwood se enfrasca en una frenética búsqueda: registra pormenorizadamente su propia casa, donde jugaban; busca acrósticos en el mensaje; bucea en la biografía de su amigo en busca de alguna Alicia. Todo en vano.

Desesperado por el implacable paso del tiempo, por fin reparó en la Alicia de Lewis Carroll, que había sido una de las lecturas preferidas de su amigo. Recordó que un sobrino suyo era profesor de literatura y le pidió ayuda. Este tampoco atinó con la solución, pero le puso en contacto con los Viudos Negros.

Los viudos destriparon Alicia en el País de las Maravillas. No quedó sin escrutar ni el menor de los juegos de palabras, ni la más disparatada de las paradojas lingüísticas, ni el más ilógico de los silogismos lógicos, ni los poemas, ni las prosas, pasando por la criptozoología, los gatos y los juegos de cartas basados en la baraja francesa. 

Fracaso. 

Como último recurso, tuvieron que recurrir al camarero.

Fue Henry el que recordó que hubo una continuación de Alicia, A través del espejo, cuyo tema era el ajedrez. Recordando el libro, Henry rememora:
—Entonces tenemos el rey, la reina, la torre, el caballo y el peón. Pero hay una sexta pieza del ajedrez: el alfil. ¿Desempeña algún papel en el libro o se lo menciona alguna vez?

Avalon dijo:

—No.

Atwood dijo:

—En una de las ilustraciones del primer capítulo aparecen dos alfiles. [Con la ilustración delante sabemos que son tres, pero Asimov probablemente lo fio a la memoria].

—Eso es obra de Tenniel —dijo Henry—, no de Carroll. Ahora bien, la total ausencia del alfil ¿no es una curiosa omisión?

 Y la pregunta definitiva:

—¿Tiene usted un juego de ajedrez, sr. Atwood?

Y no necesitamos decir más, pues el sagaz lector ya habrá adivinado dónde se encondía la clave que permitirá a Atwood acceder al legado de Sanders. 



FICHA TÉCNICA
LEWIS CARROLL
ALICIA ANOTADA
AKAL. MADRID, 2017
EDICIÓN DE MARTIN GARDNER
TRADUCCIÓN DE FRANCISCO TORRES OLIVER

ISAAC ASIMOV
CUENTOS DE LOS VIUDOS NEGROS
ALIANZA EDITORIAL. MADRID, 1990
TRADUCCIÓN PILAR AGRAMUNT

jueves, 31 de octubre de 2024

MARIA LOUISE KIRK


Marie Louise Kirk (1860-1938) fue una ilustradora norteamericana bastante prolífica. Su arte está muy influido por el modernismo y el Art Decó. Célebre es su trabajo para una edición de Through the Looking Glass publicada por Frederick A. Stokes Company en Nueva York en 1904.
—¿Venga! ¡Venga! —gritaba la Reina—. ¡Más deprisa! ¡Más!

Y corrían a tal velocidad, que finalmente fue como si volaran por el aire, sin tocar apenas el suelo con los pies; hasta que, de repente, cuando ya Alicia se estaba quedando exhausta, se detuvieron, y se encontró con que estaba sentada en el suelo, mareado y sin aliento.

La Reina la apoyó contra un árbol y le dijo con amabilidad: «Puedes descansar un poco, ahora». 

Traducción de Francisco Torres Oliver para la edición de Martin Gardner, actualizada por Mark Burstein. Akal. Madrid, 2017.

miércoles, 15 de febrero de 2023

ILUSTRADORES DE ALICIA. MITROFANOV


Ilustración de Maxim Mitrofanov para una edición rusa de Alicia a través del espejo.
«Esta habitación no la tienen tan ordenada como la otra», pensó Alicia para sí, al descubrir varias de las piezas de ajedrez en el hogar, entre la ceniza; pero un momento después, con una exclamación de sorpresa, se puso a gatas para observarlas con atención. ¡Las piezas deambulaban de aquí para allá, por parejas!

Es sabida la importancia del ajedrez en Alicia a través del espejo, obra que desarrolla un excéntrico, pero original, problema de ajedrez y en la que diversas piezas (las reinas roja y blanca, el caballero blanco, etc.) tienen una gran importancia. Por ello, es interesante que Mitrofanov haya incluido en el marco del espejo que da paso a la Casa del Espejo las denominaciones de las columnas y filas de un tablero de ajedrez. Efectivamente, como descubriremos al leer la obra, al otro lado hay un inmenso reino en forma precisamente de tablero de ajedrez.

FICHA TÉCNICA
LEWIS CARROLL
ALICIA ANOTADA (EDICIÓN DE MARTIN GARDNER)
AKAL. MADRID, 2017
TRADUCCIÓN DE FRANCISCO TORRES OLIVER

ILUSTRACIÓN PARA ALICIA A TRAVÉS DEL ESPEJO
MAXIM MITROFANOV
ROSNAN, MOSCÚ, 2021


 

martes, 31 de marzo de 2020

JOHN TENNIEL. ALICIA

 Y la reina venga a gritarle:
 —¡Rápido, más rápido! —mientras la arrastraba consigo.
—¿Ya estamos cerca? —logró al fin articular Alicia.
—¿Cerca, dices? —repitió la reina—. ¡Pero si ya lo pasamos hace diez minutos! ¡Más deprisa!

John Tenniel (1820-1914) fue el primer ilustrador de Alicia. Muy reconocido como caricaturista político y humorístico, Tenniel se pensó mucho (casi cuatro meses) si aceptar el encargo de Lewis Carroll para ilustrar Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas, aunque al final aceptó. 

Aunque a Carroll no le gustó demasiado la Alicia de Tenniel, la encontraba desproporcionada, cabezona y con los pies muy chicos —lo que es verdad—, volvió a encargarle las ilustraciones de la segunda parte de Alicia: A través del espejo y lo que Alicia encontró allí. 

Esta vez Tenniel se lo pensó aún más, al parecer Carroll era un cliente muy puntilloso que lo atosigaba con todo tipo de indicaciones sobre cómo tenía que hacer su trabajo. Sin embargo, volvió a aceptar. Fue una suerte para él, si es que a Tenniel le importaba algo la posteridad. Si su trabajo es reconocido hoy en día, lo es por sus ilustraciones de las dos partes de Alicia.

FICHA TÉCNICA
LEWIS CARROLL
ALICIA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS
PENGUIN CLÁSICOS. BARCELONA, 2016
TRADUCCIÓN DE LUIS MARISTANY


miércoles, 18 de marzo de 2020

ALICIA A TRAVÉS DEL ESPEJO

Pocas obras de literatura infantil han dejado tan profunda huella en la memoria de la gente como Alicia en el país de las maravillas y su continuación Alicia a través del espejo. Su enorme popularidad se vio incrementada con el gran número de adaptaciones realizadas tanto para el cine como la televisión, por no mencionar la gran cantidad de versiones ilustradas para niños que e han editado. Ya desde el principio, los ilustradores vieron en la obra de Lewis Carroll una inmensa fuente de inspiración.

De todos es sabida la enorme importancia que el ajedrez tiene en Alicia a través del espejo, así que, apoyándonos en este hecho, empezamos una serie nueva dentro de ARTEDREZ: Ilustradores de Alicia.

Empezamos con Blanche McManus (1869-1935), una escritora y artista norteamericana. La imagen procede de una edición publicada en Nueva York por A. Wessels Company en 1900.


«Kitty, ¿sabes jugar al ajedrez? Vamos, no te sonrías, cariño; te lo estoy preguntando en serio. Porque, cuando estábamos jugando hace un momento, tú mirabas exactamente como si lo comprendieses; y cuando dije: "¡Jaque!", ronroneaste. Bueno, fue un jaque precioso, Kitty; y la verdad es que podía haber ganado, si no llega a ser por ese asqueroso Caballero que llegó escurriéndose entre mis piezas».
(...)
 «¡Hagamos como que tú eras la Reina Roja, Kitty! Creo que si te incorporas y cruzas los brazos, serás exactamente igual que ella. ¡Venga, vamos a probar, cariño!». Y cogió la Reina Roja de la mesa y la colocó delante de la gatita como modelo, para que la imitase; sin embargo, la prueba no tuvo éxito; sobre todo, según dijo Alicia, porque la gatita no consintió en cruzar los brazos correctamente. Así que, en castigo, la levantó y la puso ante el Espejo para que viese lo enfurruñada que estaba: «… Y si no te portas bien desde ahora mismo», añadió, «te meteré en la Casa del Espejo. ¿Te gustaría eso?».
Y el texto proviene de la traducción que Francisco Torres Oliver hizo para la edición de Martin Gardner Alicia anotada (Akal. Madrid, 1998)

viernes, 21 de abril de 2017

TATIANA IANOVSKAIA


Collage de la artista canadiense Tatiana Ianovskaia cuya obra se desarrolla en grandes series temáticas, una de las cuales tiene como fuente de inspiración el universo de Lewis Carroll. Sobre la base de un autorretrato del propio Carroll, la Ianovskaia representa algunos de los temas más queridos del autor: los relojes, los espejos y, por supuesto, el ajedrez.

La obra de hoy ilustra el poema conocido como «Niña de frente pura», de la novela de Lewis Carroll A través del espejo y lo que Alicia encontró allí, y que está situado dentro del libro entre el prefacio del autor y el primer capítulo.

El poema es el siguiente, en la traducción que Eduardo Stilman hizo para la editorial Corregidor de Buenos Aires en 1976

¡Niña de frente despejada y pura,
y ojos ensoñadores de maravilla!
Aunque el tiempo vuele, y tú y yo
estemos separados por media vida, 
tu amorosa sonrisa seguramente aceptará
el don de amor de un cuento de hadas. 

No he visto tu rostro resplandeciente,
ni he escuchado tu risa argentina;
no habrá un pensamiento para mí 
en el futuro de tu joven vida...
Ya es bastante que ahora quieras
escuchar mi fantástica historia.

Una historia iniciada en otros días,
cuando ardían los soles del verano...
una canción simple, que servía para marcar
el ritmo de nuestros remos...
Cuyos ecos viven aún en la memoria,
aunque los años envidiosos inviten al olvido.

¡Ven, escucha entonces, antes que la voz del miedo
cargada de crueles nuevas,
convoque al desagradable lecho
a una melancólica doncella!
Sólo somos niños más viejos, querida,
que nos agitamos ante la cercanía de la hora de dormir.

Afuera el hielo, la enceguecedora nieve,
el extravagante delirio del viento tormentoso.
Adentro, el rojo resplandor del fuego
y la alegre guarida de la infancia. 
Las palabras mágicas te protegerán: 
no notarás la enloquecida ráfaga.

Y, aunque la sombra de un suspiro
pueda temblar a través de la historia,
por "los felices días del verano" idos
y la desaparecida gloria del estío...
Ese fúnebre soplo no mancillará
el deleite de nuestro cuento de hadas. 


FICHA TÉCNICA
TATIANA IANOVSKAIA
ILUSTRACIÓN PARA «A TRAVÉS DEL ESPEJO Y LO QUE ALICIA ENCONTRÓ ALLÍ», 2007
COLLAGE EN PAPEL SOBRE PAPEL. 20,32 x 25,40 cm.
COLECCIÓN PARTICULAR 

miércoles, 21 de diciembre de 2016

ALICIA EN SUNDERLAND

«Alicia en Sunderland» es una novela gráfica del británico Bryan Talbot que tiene como ejes centrales de su estructura una ciudad del noreste de Inglaterra, Sunderland, increíblemente fecunda en leyendas y hechos históricos de relevancia, un fotógrafo y escritor de importancia mundial, Lewis Carroll, y el personaje más emblemático de Carroll, Alicia (tanto en su avatar literario, la Alicia del «país de las Maravillas» y de «a través del espejo», como su modelo en la vida real, Alice Liddell). 

Es formidable la cantidad de anécdotas reseñadas en este libro, apabullante la multitud de personajes históricos o legendarios de los que se nos cuenta su vida, enorme la multiplicidad de puntos de vista y sorprendente la variedad de técnicas empleadas en su composición. Con todo, probablemente esto no es nada comparado con el ingente esfuerzo de documentación que el autor debió realizar para dar cuerpo a esta obra extraordinaria.

Tratándose de Lewis Carroll y de Alicia, raro sería que no hubiera ninguna alusión al ajedrez. Y efectivamente, el libro recoge un homenaje que la ciudad de Sunderland, con la que Carroll estuvo muy vinculado, ofrendó al autor inglés. El Mowbray Park tiene un área infantil que recrea temas de «Alicia a través del espejo», con un irregular tablero de ajedrez y piezas gigantes. Talbot lo dibujo en la obra así...


...de una forma bastante fiel a la realidad, como podemos ver en la siguiente foto de CWhatPhotos.


FICHA TÉCNICA
BRYAN TALBOT
ALICE IN SUNDERLAND
RANDOM HOUSE MONDADORI. BARCELONA, 2010
TRADUCCIÓN DE RAÚL SASTRE LETONA

lunes, 21 de marzo de 2016

ALICIA EN VOGUE

Inspirado en la iconografía que John Tenniel creara para ilustrar el libro de Lewis Carroll Through the Looking-Glass, and What Alice Found There, el fotógrafo inglés Tim Walker convirtió a la modelo Edie Campbell en Alicia por un día en la edición italiana de la revista «Vogue» correspondiente a Diciembre de 2015.

Alicia y la reina roja según John Tenniel
No tuvo en cuenta sin embargo que, en el libro de Carroll, Alicia era un peón blanco y que los bandos enfrentados eran el blanco y el rojo. ¡Que le corten la cabeza! Ah, no, que eso es de otro libro.






miércoles, 9 de marzo de 2016

LAS HERMANAS LUTWIDGE


Retrato de las hermanas Henrietta Mary (con blancas) y Margaret Anne Lutwidge jugando una partida de ajedrez en la rectoría de Croft, Yorkshire, Inglaterra.

La fotografía fue tomada por su sobrino, Lewis Carroll, el verano de 1859.

Aunque es más conocida por sus retratos de niños, la obra fotográfica de Lewis Carroll es muy representativa del modo de vida de las clases ilustradas durante el periodo victoriano, donde el ajedrez era un elemento habitual en los momentos de ocio. 



lunes, 28 de septiembre de 2015

LEWIS CARROLL


Las hermanas Fanny, Maria, Joanna y Anne Smith jugando al ajedrez en el jardín de la rectoría de Dinsdale, Yorkshire, Inglaterra. La fotografía fue tomada durante el verano de 1859 por Lewis Carroll. Las niñas eran hijas del reverendo John William Smith, rector de Dinsdale. El gato que duerme apacible sobre la silla a veces se desvanece misteriosa e inexplicablemente.


domingo, 14 de agosto de 2011

DE VARIA INVENCIÓN LXIII

JESÚS FERRERO 
...y Lewis Carroll, el pobre Carroll o el pobre Dogson, diácono con piel de cordero, matemático pérfido y ajedrecista diabólico, fotógrafo pornográfico y perseguido...

FICHA TÉCNICA
JESÚS FERRERO
EL BESO DE LA SIRENA NEGRA
SIRUELA. MADRID, 2009

sábado, 6 de febrero de 2010

DANTE GABRIEL ROSSETTI



Esta fotografía de 1863 muestra al pintor y poeta Dante Gabriel Rossetti, uno de los fundadores de la Hermandad Prerrafaelista, esos pintores que en pleno siglo XIX quisieron volver al espiritu de los artistas anteriores a Rafael Sanzio.

Está disputando una partida de ajedrez con su madre, Frances Polidori, mientras sus hermanas
Maria Francesca, ensayista y traductora, y Christina Georgina, poeta, contemplan la escena.

Estamos en el jardín de la residencia Rossetti en Chayne Walk y el fotógrafo fue el reverendo Charles Lutwidge Dodgson quien bajo su nombre de pluma, Lewis Carroll, también se ocuparía del ajedrez en "A través del espejo y lo que Alicia encontró allí".

La práctica del ajedrez en la sociedad victoriana está bien acreditada en la literatura de la época. Singularmente en la obra de Thomas Hardy, Anne Brontë o el propio Lewis Carroll como tendremos ocasión de ver a su debido tiempo.

En el caso de la familia Rosetti la información es de primera mano. En el libro que el hijo de Dante Gabriel editó de la correspondencia de su padre (William Michael Rossetti. Dante Gabriel Rossetti. His Family-Letters with a Memoir. Ellis and Elvey. London, 1895) podemos leer: "apenas puedo recordar que mi padre tocara un mazo de cartas, pero jugaba con mucha frecuencia al ajedrez".


Del lápiz de Rossetti son estos "Jóvenes jugando al ajedrez" fechados aproximadamente en 1846 y que se conserva en The National Trust de Wolverhampton.

Y de su pluma los siguientes versos que no son sino una improvisación rimada de intención satírica pero sin ninguna pretensión y que pervivieron por la buena memoria de alguno de los amigos de Rossetti:

There's the Irishman Arthur O'Shaughnessy

On the chessboard of poets a pawn is he;
Though bishop or king
Would be rather the thing,
to the fancy Arthur O'Shaughnessy.