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sábado, 26 de abril de 2025

FERDIE PACHECO

Fernando Pacheco Jiménez, más conocido como Ferdie Pacheco (1927-2017), se hizo popular por ser el médico personal y segundo de esquina del campeón del mundo de los pesos pesados Mohammed Alí y de otros muchos boxeadores. 

Después de dejar el equipo de Alí, cuando este desoyó su consejo de retirarse por estar empezando a dar muestras de padecer daños cerebrales que ponían en peligro su salud, desarrolló una exitosa carrera como comentarista y analista de boxeo para varias cadenas de televisión norteamericanas. En esta faceta, que le hizo muy popular, se le conocía como The Fight Doctor.

Paralelamente, desarrolló una interesante carrera como artista. De formación autodidacta, en sus trabajos abundan los temas deportivos, en especial el boxeo, aunque su temática es muy amplia e incluye retratos de personajes famosos, temas militares y, dado que sus ancestros procedían de España, temas de ambiente español.

Su estilo, algo naíf, destaca por un brillante colorido, realizado fundamentalmente a base de tintas planas y unas composiciones muy dinámicas y animadas.

Compás de espera ecuménico es una obra de 1979 en la que un sacerdote católico y un judío ultraortodoxo dejan de lado sus diferencias para enfrentarse en algo realmente duro: una partida de ajedrez.


FICHA TÉCNICA
FERDIE PACHECO
ECUMENICAL IMPASSE (COMPÁS DE ESPERA ECUMÉNICO), 1979
LITOGRAFÍA. 51 x 41 cm.
COLECCIÓN PARTICULAR


 

domingo, 17 de abril de 2022

¡JAQUE! NAPOLEÓN Y EL CARDENAL FESCH



Jehan-Georges Vibert (1840-1902) fue un pintor academicista francés especializado en pintura de historia y particularmente en temas eclesiásticos, aunque desde una perspectiva que no siempre gustaba a las altas jerarquías de la Iglesia. 

Participante asiduo de los salones entre 1863 y 1899, disfrutó de una enorme popularidad en vida y la cotización de sus obras alcanzó cifras altísimas, sobre todo porque fue un pintor muy requerido por los grandes magnates norteamericanos.

En la obra que mostramos, titulada ¡Jaque!, vemos a Napoleón I Bonaparte (1769-1821) jugando al ajedrez contra su tío el cardenal Fesch (1763-1839). Ambientada en los aposentos privados del Emperador en el Palacio de Fontaineblau, describe una escena cotidiana de la vida de Napoleón, pero que también tiene una lectura simbólica. Vibert ha elegido un momento en el que el Emperador está en apuros ante las amenazas de su tío. Ambos hombres tuvieron una tensa relación como consecuencia de las política napoleónica sobre los Estados Pontificios. 

Como era habitual en Vibert, el tema elegido está tratado con un extraordinario rigor, tanto en la representación de los personajes como el vestuario y el mobiliario de época. 



FICHA TÉCNICA
JEHAN-GEORGES VIBERT
¡JAQUE!
ÓLEO SOBRE LIENZO. 73,66 x 97,79 cm.
MUSEO HAGGIN. STOCKTON. CALIFORNIA. U.S.A.

sábado, 20 de abril de 2013

LA PARTIDA DE AJEDREZ DEL PAPA

Salvo que seas el diablo en persona, sólo puedes ser mi hijo perdido, Elkanan.

Hace más de mil años, en la ciudad de Maguncia, vivía un piadoso judío llamado Simón ibn Isaac. Tenía Simón un hijo, llamado Elkanan, excepcionalmente inteligente y al que adornaban las más notables cualidades. Tantas eran éstas que despertó la envidia de los cristianos que decidieron secuestrarlo y educarlo en la fe católica.

Rápidamente, Elkanan, ahora llamado Andreas, se ganó el respeto de sus profesores. Tomó los hábitos y fue escalando peldaños en la carrera eclesiástica hasta llegar a ser coronado Papa de Roma. El ajedrez, que había aprendido en la infancia, era su pasatiempo preferido.

Muchos años después, la Iglesia, necesitada de dinero, pidió al Papa que se expulsase a los judíos de Maguncia para aprovecharse de sus bienes. Sin embargo, el buen corazón de Andreas le llevó a convocar a tres representantes judíos para que su voz pudiera ser escuchada. Uno de ellos era Simón ibn Isaac. La fama de éste como ajedrecista había llegado a Roma. El Papa, que también tenía fama de buen jugador, retó a Simón a una partida. Si el judío ganara, sus peticiones de clemencia serían atendidas.

La partida se desarrolló con diferente alternativas hasta que el Papa realizó un movimiento insólito...

Este es el argumento de "La partida de ajedrez del Papa", uno de los relatos contenidos  en Cuentos de hadas y leyendas judías, una obra de la escritora y periodista Gertrude Landa publicada en 1919 y pensada para acercar a los jóvenes las leyendas y tradiciones judías.

El lector interesado puede leerlo en su versión original en la biblioteca electrónica Proyecto Gutenberg o traducido al castellano en el blog "sin embargo". 

La ilustración es de Sol Aronson y está extraída de la edición de 1937 de Jewish Fairy Tales and Legends, publicado en Nueva York por Bloch Publishing Company Inc.

viernes, 11 de noviembre de 2011

JOSÉ GALLEGOS Y ARNOSA

José Gallegos y Arnosa fue un pintor español del último tercio del siglo XIX y principios del XX. Se formó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid bajo la dirección de Federico Madrazo y, una vez concluidos sus estudios, viajó por el norte de África e Italia donde se afincaría definitivamente. Como concesión a la crónica social, diremos que fue hermano del fundador y primer presidente del Sevilla Fútbol Club. 

Su producción sigue la estela de Mariano Fortuny, dedicándose fundamentalmente a la pintura de casacones que, como ya hemos comentado en otras ocasiones, era una pintura realizada en pequeño formato y con gran primor técnico que buscaba su fuente de inspiración en el siglo XVIII y que elegía como temas escenas de género o costumbristas.

Este tipo de cuadros era muy demandado por la burguesía adinerada del siglo XIX y su ejecución garantizaba a los mejores pintores la obtención de pingües beneficios. Así ocurrió con Gallegos que logró vender sus cuadros con facilidad y a buenos precios a coleccionistas holandeses, ingleses, rusos y norteamericanos, entre estos últimos se contaba el magnate de la prensa y coleccionista compulsivo de arte William Randolph Hearst. 

Y ya que estamos de concesiones, una pequeña anécdota. José Gallegos tenía su casa y estudio en un viejo edificio de la vía Ripetta, en Roma, justo en el piso superior a uno ocupado por miembros de la Compañía de Jesús. El edificio era muy viejo y estaba en estado semiruinoso. Un día que la cocinera de Gallegos estaba deambulando por la cocina, y era una mujer de tan buen cocinar como comer, el suelo cedió bajo sus pies y cayó a los aposentos de los jesuitas que, ni que decir tiene, eran un espacio vedado a las mujeres. Los santos padres, poco habituados a la presencia femenina, tomaron el asunto por milagroso y se hincaron de rodillas gritando que un ángel había caído del cielo. O así, al menos, se dice que lo contó L'Osservatore Romano

Dentro de la pintura de casacones son casi un subgénero los retratos de dignatarios eclesiásticos jugando al ajedrez. Gallegos dejó buenos ejemplos de ello.







FICHA TÉCNICA

LA PARTIDA DE AJEDREZ
ÓLEO SOBRE TABLA. 35,3x50,8 cm.
COLECCIÓN PARTICULAR


LA PARTIDA DE AJEDREZ
ÓLEO SOBRE TABLA. 15,8x25,7 cm.
COLECCIÓN PARTICULAR


Todavía hay una tercera obra de tema ajedrecístico en la producción de Gallegos, según podemos ver en el sitio web a él dedicado. Solo hay una fotografía en blanco y negro y carezco de cualquier dato sobre ubicación, fecha o técnica. Pero la publico a la espera de  datos más precisos.



viernes, 6 de noviembre de 2009

GORDON PARKS II


Como contrapunto a la entrada anterior publicamos otra fotografía de Gordon Parks, también realizada para Life, en este caso en 1955, que muestra a un grupo de monjes de la abadía benedictina de Atchison, en Kansas, Estados Unidos de América, jugando al ajedrez.
 
La representación de religiosos jugando al ajedrez es, con todo merecimiento, un subgénero del Artedrez y en esta página ya hemos mostrado algunos ejemplos.

Por ejemplo éste. O éste. O, incluso, éste.

viernes, 1 de mayo de 2009

VOLTAIRE

Jean Huber fue el retratista oficial de Voltaire desde que recibiera el encargo de Catalina II de Rusia de documentar el día a día de la vida del filósofo. Este encargo dio lugar a una serie de cuadros, casi todos conservados en el museo del Hermitage de San Petersburgo, inspirados en la vida cotidiana de Voltaire. Uno de ellos es el siguiente:

Jean Huber. Voltaire jugando al ajedrez con el padre Adam (1775)


En 1755, Voltaire había fijado su residencia en Ferney, cerca de Ginebra, donde se entregó a su trabajo literario con ahínco mientra recibía constantes visitas de discipulos y amigos. Después de 1764, fecha de la expulsión de los jesuitas de Francia, Voltaire, para escándalo de los enciclopedistas, acogió a algunos de aquellos. Uno de ellos fue el padre Adam, que permanecería trece años bajo la protección del escritor, con quien jugaba habitualmente al ajedrez y, al parecer, perdía.

Voltaire fue un gran aficionado al ajedrez, como todos los ilustrados, y jugaba con frecuencia en el celéberrimo café de la Régence. Fue amigo de Philidor y en su biblioteca tenía su "Análisis del juego de ajedrez". Además en sus obras hace alguna referencia al juego. Por ejemplo, en su "Diccionario filosófico", en la entrada dedicada a las leyes, Voltaire dice:

Para vergüenza de los hombres, sabemos que las leyes del juego son las únicas que existen que sean en todas partes justas, claras, inviolables y que se cumplen. ¿En qué consiste que los indios, que dictaron las reglas del juego de ajedrez, son obedecidos voluntariamente en todo el mundo, y las decretales de los papas se desprecian y no se cumplen? Consiste en que el inventor del ajedrez combinó con gran justicia todos los lances del juego para que tuvieran interés en él los jugadores, y los papas en sus decretales no tuvieron otro punto de vista mas que su propio provecho. El indio quiso aguzar la inteligencia de los hombres para que les proporcionara honesto recreo, y los papas se propusieron embrutecer el entendimiento. Por eso el juego de ajedrez sigue siendo lo mismo desde hace cinco mil años, y le conocen todos los habitantes del mundo, y las decretales sólo las reconocen en Spoleto, en Orvieto y en Loreto, en donde el más insignificante jurisconsulto las desprecia en su fuero interno.
Y en otra entrada:
No me cansaré de repetir que debemos respetar a los indios como pueblo antiquísimo que inventó el juego de ajedrez y enseñó a los griegos la geometría.

FICHA TÉCNICA


JEAN HUBER
VOLTAIRE JOUANT AUX ÉCHECS AVEC LE PÈRE ADAM (1775)
MUSEO DEL HERMITAGE


martes, 6 de enero de 2009

JAQUE MATE


A pesar de que el cristianismo medieval no vio con buenos ojos el ajedrez, pronto se impuso una consideración más tolerante, adecuada al prestigio que el juego tenía entre las clases acomodadas. Por ello no tardaron en aparecer imágenes de clérigos disfrutando del juego, llegando a convertirse, con el paso del tiempo, en un tema muy habitual.

La que mostramos arriba es obra, poco conocida por cierto, de Joaquín María Herrer y Rodríguez, pintor decimonónico español especializado en lo que en su día dio en llamarse "pintura de casacones", esto es: la pintura que tomaba su fuente de inspiración en la vida y costumbres del siglo XVIII.
FICHA TÉCNICA

JAQUE MATE (1887)
JOAQUÍN MARÍA HERRER Y RODRÍGUEZ
ÓLEO SOBRE LIENZO. 148x98 cm.
MUSEO DEL PRADO. CEDIDO EN DEPÓSITO A LA FISCALÍA GENERAL DEL ESTADO


sábado, 12 de enero de 2008

GOETZ VON BERLICHINGEN


El grabado que presentamos hoy, realizado en 1869 por Carl Becker (dibujo) y Th. Zimmermann (grabado), ilustra un pasaje del primer drama escrito por Goethe: Goetz von Berlichingen.

La acción transcurre en el palacio episcopal de Bamberg, donde el obispo está urdiendo, con la bella e intrigante Adelaida, prototipo de femme fatale, la trama que ocasionará la derrota final del protagonista.

Una de las sentencias de Goethe sobre el ajedrez citada con más frecuencia pertenece a este mismo pasaje:

GOETZ VON BERLICHINGEN. ACTO II, ESCENA I

ADELAIDA
No estáis en la jugada, ¡jaque el rey!


OBISPO
Aun me queda un recurso


ADELAIDA
Pronto se os acabará, ¡jaque al rey!


LIEBETRAUT
Si yo fuera príncipe nunca jugaría a esa clase de juego, y hasta lo prohibiría en mi corte y en todos mis estados.


ADELAIDA
Es muy cierto que el ajedrez es la piedra de toque de la inteligencia.


LIEBETRAUT
No lo digo por eso. Porque prefiero escuchar las campanas que tocan a muerto, el canto lúgubre de los pájaros agoreros, los aullidos de la conciencia, porque la conciencia es un perro que nunca deja de aullar, y todo esto aunque no me deje dormir, antes que de los labios de un loco, de un caballero u otra bestia cualquiera, ese repetido, ¡jaque al rey!

FICHA TÉCNICA

CARL BECKER (DIBUJO), TH. ZIMMERMANN (GRABADO)
FRANZ, ADELAIDA Y EL OBISPO DE BAMBERG
GRABADO, 1869.


JOHANN WOLFGANG VON GOETHE
GOETZ VON BERLICHINGEN
EDITORIAL CISNE, SIN FECHA NI DATOS DE TRADUCCIÓN