sábado, 30 de mayo de 2026
DAMION COPPEDGE
jueves, 28 de mayo de 2026
LA OTRA PARTE, DE ALFRED KUBIN
Alfred Kubin (1877-1959) fue un escritor y artista plástico austrohúngaro de origen checo. Como artista, fue uno de los impulsores del expresionismo y participó en la exposición fundacional del grupo Der Blaue Reiter, junto a Kandinsky, Klee y Marc. En Kubin destaca su gusto por lo fantástico, lo que le llevó a ilustrar obras de E. A. Poe, E. T. A. Hoffmann o El barón de Münchausen, de Gottfried Bürger.
Su obra es oscura y pesadillesca, con una imaginería en la que abundan las figuras espectrales, los seres bestiales y las situaciones dramáticas o directamente horribles. Su iconografía influyó notablemente en algunos directores de cine del Expresionismo alemán.
Su literatura se mueve también en el ámbito de lo fantástico, siendo su obra más relevante, La otra parte, una distopía de carácter apocalíptico con ecos kafkianos (aunque como eran contemporáneos y amigos no se sabe bien quién influyó a quién).
Resumida muy sumariamente, la novela cuenta la historia de un joven artista que se desplaza a Perla, la capital del Reino de los Sueños, fundada por un antiguo condiscípulo suyo en el Asia Central tras acceder a una riqueza fabulosa. El Reino de los Sueños sería un refugio contra lo moderno, un lugar donde la espiritualidad guía los designios de la sociedad.
Sin embargo, la realidad es muy distinta: alejado de cualquier utopía, todo parece triste, destartalado y pobre. El transcurso de la vida cotidiana es disparatado y las enfermedades físicas y morales campan por sus fueros. La acción progresa entre lo onírico y lo absurdo y, al final, el libro retrata una sociedad distópica, alejada de cualquier bienestar.
La novela, muy compleja, parece ofrecer una metáfora de la sociedad moderna: un mundo en el que los habitantes ven sus problemas, pero son incapaces de reaccionar y siguen funcionando como un rebaño frente a lo que se dicta desde el poder; un mundo donde la «mejor filosofía» es «trabajar mucho» y «conformarse con poco». El mensaje que aún hoy se nos transmite machaconamente desde los ámbitos del poder: la resignación.
El narrador de la novela sugiere en las últimas páginas que todo ha sido un sueño. Y concluye que la vida es la tensión entre la pulsión de muerte y la pulsión de vida y que todo es una lucha, para terminar con una frase tan desconcertante como enigmática:
el demiurgo es hermafrodita.
En el Café, el tabernero iba de mesa en mesa saludando a los parroquianos con una sonrisa falsa y estúpida. Tan solo se quedaba quieto ante los ajedrecistas, cuyo juego seguía con gran seriedad, aunque no tuviera la menor idea de lo que estaba pasando.
Los dos ajedrecistas semejaban muñecos de madera, fascinados uno por el otro.
Como de costumbre, los dos ajedrecistas estaban allí sentados y sus siluetas evocaban dos idolillos chinos tallados en madera.
Los ajedrecistas seguían ensimismados.
Los jugadores de ajedrez eran los únicos que permanecían imperturbables.
...por la ventana del Café, vio cómo uno de los ajedrecistas hacía una jugada. De ello dedujo que estos dos, al igual que él, habían sido respetados por la enfermedad.O una plaga de insectos:
Y durante la crisis final:Muchísimo sufrieron también los dos ajedrecistas. A los dos ancianos caballeros, que vivían totalmente sojuzgados por su pasión lúdica, les parecía tan complicado hacer cualquier movimiento corporal que se pasaban horas haciendo cálculos para poder mover alguno de sus miembros. Era evidente que, dada la proliferación de sabandijas, aquella torpeza les ponía en una situación bastante crítica. Por ello nos pareció muy loable la actitud de una señorita que, habiendo observado un día el sufrimiento de ambos jugadores mientras tomaba el té, se acercó a ellos y, sin ningún temor, empezó a sacudir los chinches y hormigas de sus trajes. Y, claro está, nadie quiso quedarse atrás. Si hasta entonces nos habíamos reído del espectáculo que ofrecían aquellas dos caras contorsionadas, a partir de ese día todos los clientes adquirieron la costumbre de rascar a los dos señores cada vez que entraban o salían. Como puede verse, incluso en tiempos tan adversos no desapareció del todo el sentimiento de solidaridad para con los que sufrían.
El cristal de una de las ventanas había permanecido milagrosamente intacto, y a través de él se podían ver dos altos montoncillos de hormigas. Se advertían también unos cuantos huesecitos blancos, y entre ambas cosas había una mesa de ajedrez sobre la que se hallaba dispuesto un hermoso jaque mate.
Luego cerró y abandonó el local: imposible esperar nuevos ingresos. Los ajedrecistas se quedaron dentro.
Es difícil saber qué quiso simbolizar Kubin con los ajedrecistas, pero su comportamiento puede llevar a algunas conclusiones. Por ejemplo, que sea una muestra de la alienación contemporánea: la búsqueda de una salvación personal en el sistema cerrado, lógico y abstracto del ajedrez, que hace olvidar el mundo real y sus contingencias. O la persistencia de algo en el fondo trivial, como es un juego, frente a lo esencial de las transformaciones sociales que están experimentando sus conciudadanos. O la sumisión ante un sistema opresor que los llevará a la muerte —de hecho, los dos ajedrecistas mueren ante el tablero— sin que el derrumbe progresivo del Reino de los Sueños los conmueva en absoluto. O quizá, simplemente, una muestra más del absurdo de la existencia.
Kubin ilustró su propia novela con abundantes dibujos, pero en ninguno de ellos reflejó a los ajedrecistas. Por ello, hemos recurrido a nuestra artista de cabecera, María José Acosta, para que realizara los dibujos que ilustran esta nota.
martes, 26 de mayo de 2026
MICHAEL OLISE POR JULIAN BAUMANN
En el ajedrez, puedes amenazar a tu rival con cada movimiento y él tiene que reaccionar. En eso consiste también el fútbol.
El ajedrez es muy diferente del fútbol. En el ajedrez hay que planificar los movimientos, calcular exactamente qué pieza tiene que estar dónde y cuándo. En el campo, en cambio, a menudo confío en mis instintos y hago lo que me parece correcto.
domingo, 24 de mayo de 2026
HOMBRES JUGANDO AL AJEDREZ, POR ELMER DOMINGO
Hombres jugando al ajedrez es una fotografía de Elmer Domingo tomada en 2019 en Makati, Manila. Filipinas.
viernes, 22 de mayo de 2026
ADELE LEVITOVA
JUEGO PARA TODOS
ÓLEO SOBRE LIENZO. 90 x 70 cm.
miércoles, 20 de mayo de 2026
LA GRAN ILUSIÓN, DE MICHEL BARNIER
lunes, 18 de mayo de 2026
BOGIE
sábado, 16 de mayo de 2026
NELLEKE VERHOEFF. SOLEDAD
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jueves, 14 de mayo de 2026
LOS GATOS DE COLIN RUFFELL
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| Cat and Black Queen (Gato y dama negra) |
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| Cat and Chessboard (Gato y tablero) |
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| Clever Cat (Inteligente gato) |
martes, 12 de mayo de 2026
EMANUEL LASKER, POR EUGENE SMITH
domingo, 10 de mayo de 2026
FRANZ VON DEFREGGER
viernes, 8 de mayo de 2026
FRANZ VON DEFREGGER
miércoles, 6 de mayo de 2026
DUCHAMP EN BUENOS AIRES
P. C.: ─¿Es la obra de arte ideal? [el ajedrez.]M. D.: ─Podría serlo. Debe tenerse en cuenta, también, que el medio de los jugadores de ajedrez es mucho más simpático que el de los artistas. Se trata de personas totalmente obnubiladas, completamente ciegas, provistas de orejeras. Locos de una cierta calidad, al igual que se supone que lo sea el artista, y no lo es, por lo general. Esto fue, tal vez, lo que más me interesó (...).Pierre Cabanne,Conversaciones con Marcel Duchamp, 1972, p. 9.
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| Figura 1 Marcel Duchamp Adieu à Florine [Adiós a Florine] 13 de agosto de 1918 Philadelphia Museum of Art |
Sí deja claro que no piensa exponer su trabajo allí, tratará de dar clases de francés para obtener algún dinero y se llevará todos los papeles donde ha ido anotando escrupulosamente sus ideas para El gran vidrio. Sin embargo, la actividad central de su estancia en Buenos Aires será, como veremos, el ajedrez. Parece claro que Duchamp estaba atravesando en 1918 un momento de cambio con relación a su trabajo. En julio ha terminado Tu m’, un encargo de Katherine Dreier que sería su última obra sobre lienzo, y está más interesado cada día en los ready-mades, en los experimentos ópticos... Y en el ajedrez.
Ya en el barco que lo conduce junto a Yvonne Chastel, su pareja de entonces, a Buenos Aires, el S.S. Crofton Hall, un viejo y lento vapor, se queja de que no hay a bordo ningún jugador de ajedrez y de que no puede por lo tanto jugar con nadie. «Nada de ajedrez, nadie con quien jugar»7 , le escribe a su amigo y mecenas Walter Arensberg8 .
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| Figura 2 El SS Crofton Hall |
Por el momento juego solo al ajedrez: he encontrado revistas de las que he recortado unas cuarenta partidas de Capablanca15 que voy a estudiar. Personalmente voy a entrar en el Club de Ajedrez local16 para ejercitarme de nuevo. He mandado hacer un «set» de sellos de goma (que he diseñado) con los que anoto las partidas. Le mando un ejemplar para Walter.
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| Figura 5 Marcel Duchamp Diseño para sellos de piezas de ajedrez (1920) The Museum of Modern Art. New York |
En el sobre incluye una tarjeta en la que ha compuesto un diagrama con la posición del momento decisivo de una célebre partida que enfrentó a Paul Morphy17 contra Louis Paulsen18. Duchamp empleó los sellos de goma que había diseñado.
La partida en cuestión se había celebrado en Nueva York en 1847 y es un clásico en los tratados de ajedrez, porque la combinación que arranca en el punto que Duchamp eligió para su diagrama es considerada modélica.
Veamos la partida:
1.e4 e5 2.♘f3 ♞c6 3.♘c3 ♞f6 4.♗b5 ♝c5 5.0–0 0–0 6.♘xe5 ♜e8?! 7.♘xc6?! dxc6 8.♗c4 b5 9.♗e2 ♞xe4 10.♘xe4 ♜xe4 11,♗f3 ♜e6 12.c3? ♛d3! 13.b4 ♝b6 14.a4 bxa4 15.♕xa4 ♝b7? 16.♖a2? ♜ae8 17.♕a6
Este es el momento de la partida elegido por Duchamp para componer el diagrama que enviaría a Walter Arensberg. Morphy empieza con su siguiente movimiento la combinación que todo ajedrecista ha estudiado:
17...♛xf3!! 18.gxf3 ♜g6+ 19.♔h1 ♝h3 20.♖d1 ♝g2+ 21.♔g1 ♝xf3+ 22.♔f1♝g2+ 23.♔g1 ♝h3+ 24.♔h1 ♝xf2 25.♕f1 ♝xf1 26.♖xf1 ♜e2 27.♖a1 ♜h6 28.d4 ♝e3 0–1
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| Figura 6 Posición de la partida Paulsen Vs. Morphy. Nueva York, 1857 (1918) Philadelphia Museum of Art |
Así pues, Duchamp no solo estaba estudiando a Capablanca. Estaba estudiando a los clásicos del ajedrez, reproduciendo las mismas partidas que aún hoy en día analizan los aficionados que buscan mejorar su juego. El pasatiempo familiar que jugaba en su infancia en Blainville y el pasatiempo mundano del que disfrutaba en Nueva York en la mansión de los Arensberg o la afición cultivada desde 1916 en el Marshall Chess Club de Nueva York iba dejando paso a algo mucho más serio. Como muestra, veamos los análisis de una partida propia que también envió a Walter Arensberg en una tarjeta compuesta con los sellos que había mandado fabricar.
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| Posición de análisis (1918) Philadelphia Museum of Art |
1. ♘f7 ♚f7 2. ♕h5 (es un error, con 2. ♕f3 las blancas recuperan de inmediato la pieza sacrificada y después de 2 ... ♚g8 3. ♗g6 el peón de más y las buenas perspectivas de ataque contra el enroque negro hacen que la posición sea muy ventajosa, si no ganadora, para las blancas) 2. ...♞de7 3. ♘e2 (aquí vemos la idea de Duchamp, jugar 4. ♘f4 y la triple amenaza en g6 haría que las blancas recuperarán la pieza) 3. ...♞f5 (pero esto es un error que permitiría 4. ♗f5 ef5 5. ♕f5 ♚Rg8 6. ♕g6 y las blancas tienen dos peones de más y amenazan ganar un tercero mediante ♗h6; las negras se habrían defendido mejor mediante 3. ... ♝b6 o 3. ...♝a5) 4. ♘f4 ♛g5 5. ♕g5 hg5 6. ♘g6 ♞d4 (Si 6. ... ♚g6 7. g4 recuperando la pieza) (y todavía aquí las negras podrían haber jugado 6. ... ♝a5 y luego de 7. ♖d1 ♚g6 8. g4 ♝f3 9.gf5 ef5 y la mayor actividad de las piezas negras hace preferible su posición) 7. ♗g5 con un peón de más. Pero, perdí la partida.
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| Posición de análisis (1919) The Morgan Library & Museum |
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| Piezas de ajedrez (1918/9) |
Juego muchísimo al ajedrez. Formo parte de un club donde hay jugadores muy buenos clasificados por categorías. Todavía no he tenido el honor de estar clasificado y juego con jugadores de 2a categoría y de 3a, perdiendo y ganando de vez en cuando. Doy clases de ajedrez con el mejor jugador del club que enseña admirablemente y permite realizar progresos «teóricos».Así pues, he pensado que cuando regrese a Francia podría jugar por cable contra Walter.He encontrado en un libro una forma de hacerlo reduciendo los gastos de envío.Voy a haceros una descripción y os pido que guardéis este papel hasta julio.Si recibís un extraño cable desde Francia, será el comienzo de una partida de ajedrez.Jugaremos dos partidas simultáneamente. En mi primer telegrama enviaré mi primera jugada de la primera partida. Por ejemplo:P4R [e4] lo que se cablegrafiará:uno GEGO.Walter me enviará su respuesta de la siguiente forma:uno SESOFEFO.Lo que quiere decir que la primera jugada de las negras (Walter) en la primera partida es SESO (P4R) [e5] y que juega FEFO (P4D) [d4] como primera jugada de la segunda partida (con blancas).Creo necesario incluir los números uno, dos, tres, etc., indicando el número de jugada en el que estamos para evitar errores.(Tenemos derecho a una palabra de 8 letras y sobre esa base se ha elaborado este sistema de notación).Antes de comenzar, me informaré sobre si la censura permite el envío de este tipo de literatura por cable.Esta notación se llama notación Gringmuth.
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| Marcel Duchamp. Notación Gringmuth (1919) Philadelphia Museum of Art |
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| Marcel Ducahmp Stéréoscopia à la main [Esteroscopía a mano], (1918-1919) The Museum of Modern Art. New York |
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| Marcel Duchamp Readymade Malheureux [Readymade infeliz, (1918) Desaparecido |
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| Suzanne Duchamp Le readymade malheureux de Marcel Duchamp, (1920) [El readymade infeliz de Marcel Duchamp] Colección particular |
Me siento totalmente preparado para convertirme en un maniaco del ajedrez. Todo a mi alrededor se transforma en caballo o dama y el mundo exterior carece para mí de cualquier interés que no sea su transposición en posiciones ganadoras o perdedoras.
1 Francis M. Naumann & Hector Oblak, Afectuosamente, Marcel. Correspondencia de Marcel Duchamp. (Murcia: Instituto de las Industrias Culturales y de las Artes, 2014), p. 67. En la carta a Francis Picabia añade: «Me encantaría volver a jugar al ajedrez con usted».
2 Francis Picabia (1879-1953). Pintor francés. Muy importante en el desarrollo de las vanguardias y gran amigo de Marcel Duchamp desde 1910.
3 Henri-Pierre Roché (1879-1959). Escritor y periodista. Tuvo una participación importante en las actividades del grupo dadaísta de Nueva York.
4 Jean Crotti (1878-1953). Pintor francés muy influenciado por el Orfismo. Fue el primer marido de Yvonne Chastel y posteriormente se casó con Suzanne Duchamp, fue pues cuñado de Marcel Duchamp.
5 Francis M. Naumann & Hector Oblak, Op. cit., p 65.
6 Florine Stettheimer (1871-1944). Pintora, poeta y feminista norteamericana. Junto a sus hermanas Ettie y Carrie, dirigió un salón artístico en Nueva York frecuentado por los artistas de vanguardia, entre ellos Marcel Duchamp.




































