viernes, 11 de septiembre de 2026

ACERCA DE RODERER

Acerca de Roderer es, en parte, una novela sobre la inteligencia. Y, siempre que tratamos sobre ello, traemos a colación la afirmación de un personaje de Goethe que señala que el ajedrez es su piedra de toque.

En Acerca de Roderer se oponen dos tipos de inteligencia. La del innominado narrador, en quien no falta quien ve un trasunto de Guillermo Martínez, el novelista, por más que su papel en la trama no sea el más lucido. Y la de Roderer, el personaje que da nombre al libro y sobre el que se articula toda la trama.

Un tercer personaje los va a definir de la siguiente forma: el narrador tendría una inteligencia asimilativa y todo le resulta fácil. Es el tipo de inteligencia que conduce al éxito; el tipo de inteligencia que sabe dar utilidad práctica a los conocimientos.

Roderer tendría otro tipo de inteligencia. La que lo cuestiona todo, la que nunca está satisfecha. Obsesiva, maníaca, torturada. Es el tipo de inteligencia que conduce al genio, aunque a veces se despeña por el exceso, por la locura.

Quizá lo que está oponiendo el novelista no sea sino una manifestación más de la oposición tradicional entre lo apolíneo y lo dionisíaco, entre la razón y el orden y el caos y la pasión.

Al principio del texto, ambos protagonistas se enfrentan en una partida de ajedrez.

El narrador se presenta a sí mismo como un jugador de club. Alguien que prepara las partidas, que estudia aperturas, que maneja publicaciones técnicas y que tiene aspiraciones deportivas, aunque sea solo a escala local. 

Roderer es un jugador desconcertante. El narrador no acierta a comprender su juego, que le parece extraño, pero, a la vez, profundo y sutil. Al final logrará imponerse en un final de peones. Más adelante, reconocerá un interés solo relativo por el ajedrez. No jugaba por deporte ni mucho menos por entretenimiento. Jugaba para probar algo. 

El narrador reconocerá que la partida sería un resumen de lo que luego sería su relación. Incomprensión teñida de admiración. La idea de que había un solo contendiente: él. Roderer estaba a otra cosa. Jugaba a otro juego y en otra dimensión.

El desarrollo de la trama sigue el camino propuesto para ambos contendientes. El narrador cursa exitosamente sus estudios, viaja por el mundo y obtiene una beca para Cambridge, la meca de los matemáticos. Lo que él quiere ser.

Roderer se enfrasca en una oscura investigación. Desdeña la educación formal, que no puede enseñarle nada de lo que a él le interesa, y se abisma en una obsesiva búsqueda de la totalidad. De lo absoluto.

Guillermo Martínez, quien ha manifestado en alguna ocasión que esta, su primera novela, es también la más querida, ha comentado la génesis de la historia.

El autor conoció de forma casual, mientras cursaba sus estudios secundarios, a dos adolescentes que parecían brillar en la oscuridad de sus cuartos para sí mismos, sin necesidad de público alguno. Uno de ellos había aprendido a jugar al ajedrez solo. Pese a ello, había alcanzado una competencia razonable. Un día, sin embargo, abandonó el juego de forma abrupta. El otro pintaba obsesivamente en su habitación extraños cuadros. Roderer es una mezcla de esos dos jóvenes. Ambos solitarios, ambos retraídos, ambos sin padre, criados solo por la madre.

Por otra parte, Guillermo Martínez contó su temprano acercamiento al ajedrez. Aprendió con su padre, en 1971, a rebufo de la efervescencia que provocó en Argentina el match Fischer-Petrosian, disputado en Buenos Aires. Martínez seguía, acompañado por sus hermanos y su progenitor, la retransmisión radiofónica de las partidas. Juntos intentaban adivinar las jugadas de los contendientes.

Quizá no sean casuales los parecidos entre el undécimo campeón del mundo de ajedrez, Robert James Fischer, con el protagonista de la novela. Adolescentes ensimismados, con una inteligencia natural que lo cuestiona todo, que prescinden desde muy jóvenes de una educación reglada que juzgan que no les va a aportar nada a sus objetivos, que se crían sin padre, solos con su madre, que trabajan incansablemente, hasta febrilmente, para alcanzar un conocimiento total, absoluto. Es cierto que Fischer brilló para el mundo entero, a diferencia de los adolescentes que Guillermo Martínez conoció en su juventud y que tomaron cuerpo posteriormente en Roderer, aunque su destino no dejó de tener un componente trágico.

Volviendo al libro, el narrador no puede, pese a todo, ocultar su fascinación por Roderer, por la amplitud y profundidad de sus conocimientos, por la determinación casi fáustica con que afronta su investigación, por su desdén absoluto hacia el mundo y sus placeres, por la imperturbabilidad con la que se enfrenta a un destino fatal. De alguna forma, ha sucumbido al sentir general de que Roderer es más inteligente que él, que la victoria en la partida de ajedrez había anunciado ese hecho.

De forma significativa, Guillermo Martínez considera que hay dos partidas en el libro: la que gana Roderer en las primeras páginas y la que se desarrolla durante el resto de la novela y que es una suerte de venganza del narrador sobre su amigo/rival. Venganza que culminará cuando el narrador desestime ser quien dé cuerpo a las investigaciones de un Roderer enfermo terminal, redactando su teoría. Negativa que no puede ser más pueril y cruel: no puede escuchar sus conclusiones porque ha quedado a cenar con su familia. Por supuesto, el novelista no comete el error de aclarar si el resultado de la investigación de Roderer tenía entidad o fue solo el fruto de una mente enloquecida.

Si tuviéramos que incluir Acerca de Roderer en una Historia de la Literatura Artedrecística, la pondríamos en la categoría principal. El ajedrez apenas ocupa unas líneas en la novela, un par de párrafos en los que se habla un poco de aperturas y se comenta el desarrollo de una partida, y unos cuantos más en los que se dan algunas referencias a las ambiciones deportivas del narrador. Poco más. Sin embargo, su importancia simbólica es mayor: jerarquiza desde el principio a los personajes y define la dialéctica que se establece entre ellos. El narrador, aupado sobre la superioridad intelectual que cree poseer frente a sus vecinos, desdeña los juegos de cartas que se disputan en el café donde se reúnen los ajedrecistas, y desprecia, considerándolo  «una oscura inversión de la inteligencia», a los que abandonan la fría razón del ajedrez por el azar de los naipes. Roderer, por su parte, considera el ajedrez un medio, «un modelo a pequeña escala» de otra cosa más importante. 

La obra de Guillermo Martínez ha merecido diversas reediciones desde su publicación. Muchas de las cubiertas presentan un tema ajedrecístico. 

Edición en rústica de 1992 de Planeta

Edición en rústica de Planeta de 1999

Edición en rústica de 2012 de Booklet

Edición de 2019 en rústica por Booket

Edición rústica de 2024 por Planeta

FICHA TÉCNICA
GUILLERMO MARTÍNEZ
ACERCA DE RODERER
PLANETA. BUENOS AIRES, 1993
 


miércoles, 9 de septiembre de 2026

AJEDREZ


En un futuro apocalíptico, dos ases de la aviación se enfrentan en un duelo a muerte.

Representan, por un lado, a la Unión de Países Libres; por otro, a la Confederación Euroasiática. Herederos, sin duda, de los bloques enfrentados en la Guerra Fría.

Es una guerra completamente tecnificada, en la que ambos bandos son comandados por supercomputadores como HAL 2000, del que hablamos aquí, y Leonov 6, probablemente llamado así en honor del cosmonauta que protagonizó el primer paseo espacial.

La tecnificación de la guerra ha llevado a que sea comparable a una partida de ajedrez. El líder occidental luce como emblema un alfil blanco; la lideresa oriental, un caballo negro. No hay lugar para el error humano: los ordenadores lo controlan todo.

Pero la humanidad hace tiempo que ha desaparecido, solo quedan máquinas programadas para proseguir la guerra indefinidamente.

Sin influencia humana, sin errores, el resultado solo puede ser uno: tablas.


FICHA TÉCNICA
AJEDREZ
EMILIO BALCARCE (GUION). MARCELO PÉREZ (DIBUJO)
SKORPIO Nº 110
BUENOS AIRES, 1985

lunes, 7 de septiembre de 2026

ALMAS COMO COCHES

Personalmente nunca supe quienes eran mis lectores de periódico o mis oyentes de radio. No empleo criterios de rentabilidad en la selección de temas o en la manera de tratarlos. Que no hable a menudo —o casi nunca, o nunca— del IPC, no es porque crea que tendría menos lectores, sino porque el IPC me interesa menos que el cáncer de pulmón, la explotación de los niños o el acoso sexual a las mujeres. En cierto modo, el IPC es un reflejo de ese nuevo oscuro periodismo de siglas que lo reduce todo a un lenguaje que recuerda mucho las crónicas de los campeonatos de ajedrez. Y si el refrán era la síntesis del pensamiento, la sigla es su extinción.

Fragmento del artículo Almas como coches, publicado por José Luis Alvite en el diario La Razón domingo, 9 de junio de 2002. 

sábado, 5 de septiembre de 2026

PIEZAS


Es un tópico literario bien establecido convertir las piezas de ajedrez en símbolos de la vida de las personas. Lo hemos visto infinidad de veces en ARTEDREZ. El microcosmos del tablero de ajedrez se corresponde con el macrocosmos de la vida real.

Esta idea está desarrollada de manera notable en el cómic Piezas, de Víctor L. Pinel, editado originalmente en francés bajo el título de Échecs (Bamboo, 2023) y publicado en castellano, con traducción del propio autor, por Nuevo Nueve (Madrid, 2024).

Una serie de personajes insatisfechos, desubicados e inseguros ante la vida que les ha tocado en suerte serán los trebejos de esta historia. Cada uno de ellos tendrá una pieza asignada y sus conflictos serán abordados en función de las características de esta.

Creemos que aquí radica la principal debilidad de la obra, pues la vida de cualquier persona se presta mal a constreñirse a las reglas rígidas e inamovibles del ajedrez. Sería tanto como negar cualquier atisbo de libertad individual. Sin embargo, la  obra cuenta con unos personajes bien definidos, que evolucionan de manera coherente con los acontecimientos narrados, y una dramaturgia —si tal término teatral puede aplicarse al cómic— excelente, salvo por unos pequeños detalles relacionados con cuestiones ajedrecísticas.

El tablero está mal colocada, a la derecha tiene que ir una casilla blanca.

El hilo conductor lo constituyen una anciana ajedrecista, enferma terminal, amargada, solitaria y gruñona, recluida en una residencia, y un joven voluntario que intenta hacer más llevadero su día a día. La señora Dubois le enseñará a jugar al ajedrez y, a través de ese proceso, veremos cómo se va desenmarañando la vida de los distintos protagonistas.

De nuevo, el tablero mal colocado

Con todo, las comparaciones generales entre la vida y el juego resultan mucho más acertadas, aunque una jugadora del nivel de la señora Dubois nunca capturaría una pieza derribándola con otra.


Y desde luego, los soldados son piezas fácilmente sacrificables:


Y la coronación de un peón puede simbolizar una mejora material o espiritual:


Y la reflexión final, pese a ser de plena actualidad en el mundo del ajedrez, no deja de darnos la razón en lo que decíamos al principio: un alfil no puede dejar de moverse por casillas de un mismo color; una persona, sí. Y sin necesidad de hacer trampas —algo poco elegante—, aunque sea la simpática señora Dubois la culpable.

Aquí el tablero está bien colocado. ¡Hurra!

FICHA TÉCNICA
VÍCTOR L. PINEL
PIEZAS
NUEVO NUEVE. MADRID, 2024

jueves, 3 de septiembre de 2026

NOVELA DE AJEDREZ


Una nueva edición de la célebre Novela de ajedrez de Stefan Zweig —con traducción de Nicolás Gelormini, prólogo de Antonio Gude y cubierta de Claudia Tijman— ha sido editada por La Casa del Ajedrez en el presente año de 2026.


FICHA TÉCNICA
STEFAN ZWEIG
NOVELA DE AJEDREZ
LA CASA DEL AJEDREZ. MADRID, 2026
TRADUCCIÓN DE NICOLÁS GELORMINI

martes, 1 de septiembre de 2026

ANDRÁS TOKAJI



András Tokaji (1910-1981) fue violonchelista profesional y fotógrafo. Como fotógrafo, se encuadra en la fotografía humanista, de carácter documental y centrada en la vida cotidiana en Hungría.

Las fotos, fechadas a mediados de los años 50, parecen estar tomadas en los célebres baños Széchenyi de la capital húngara.

domingo, 30 de agosto de 2026

UN ÁRBOL DE COMPAÑÍA

Dos inesperadas referencias ajedrecísticas en una obra de la escritora hispano-argentina Clara Obligado (1950) y el biólogo español Raúl de Tapia. Se trata de Un árbol de compañía, un libro que reflexiona sobre el mundo vegetal —en especial los árboles— y la cultura.

En la página 83, un recuerdo de un Madrid en vías de desaparición.

Está claro, una vez más, que Madrid va dejando de ser de los vecinos para convertirse en una ciudad en venta. Cuando llegué al barrio de las Letras, hace casi cincuenta años, en esta plaza (la plaza de Santa Ana) había un ajedrez gigante con el que jugaban los viejos. Una noche lo vi quemar y nadie lo repuso.

En la página 123, un estremecedor homenaje a un amigo muerto. 

Ya ha cumplido diecisiete años cuando un compañero de clase se suicida. Sale con su caballo y, al volver, se ahorca con las cinchas.

Ponemos sobre su tumba un caballo de ajedrez, no recuerdo si negro o blanco. 

FICHA TÉCNICA
CLARA OBLIGADO Y RAÚL DE TAPIA
UN ÁRBOL DE COMPAÑÍA
PÁGINAS DE ESPUMA. MADRID, 2025

viernes, 28 de agosto de 2026

MARK TANSEY


En esta monocromática obra, el norteamericano Mark Tansey (1949) representa a dos de los más célebres artistas de vanguardia franceses: Alfred Jarry, a la izquierda, de pie; a tres soldados de infantería del ejército francés; y a Marcel Duchamp, sentado entre dos de los soldados.

Los dos franceses son conocidos por su posición radical ante el arte, que subvertía los modos tradicionales de expresión. Al mismo tiempo, es bien conocida la afición al ajedrez tanto de Jarry como de Duchamp.

La obra de Tansey se inscribe dentro de las corrientes conceptuales y es, con frecuencia, metapictórica, pues la propia historia del arte constituye una de las principales fuentes de reflexión de sus pinturas

También es conceptual su aproximación a la elección de temas. Tansey construyó una rueda formada por tres discos concéntricos que giran de manera independiente. En cada uno de ellos figuran conceptos filosóficos, términos científicos, ideas estéticas, consideraciones técnicas... Las combinaciones aleatorias obtenidas al hacer girar los discos están en la base de sus composiciones, aunque no las determinan por completo. Es más un generador de ideas que una norma rígida.

Es significativo que el cuadro reúna a dos de los artistas más transgresores de la historia del arte —aunque devotos de una actividad tan reglamentada y racional como el ajedrez— junto a tres poilus, los soldados de infantería franceses convertidos en símbolo del sacrificio nacional durante la Primera Guerra Mundial.

FICHA TÉCNICA
MARK TANSEY
THE CHESS PLAYERS, 1982
ÓLEO SOBRE LIENZO. 50,8 x 66 cm.
COLECCIÓN PARTICULAR


miércoles, 26 de agosto de 2026

NEBOJŠA DIMOVSKI


Nebojša Dimovski (1988) es un pintor de  Bosnia-Herzegovina marcado por la guerra, el exilio y la itinerancia. Estos hechos definieron, según confiesa él mismo, su «sensibilidad hacia las personas, las relaciones y la fragilidad de la existencia».

Su obra es figurativa y gira casi absolutamente en torno a la figura humana, aunque más que con pretensión realista como vehículo de expresar sus emociones sobre diversos temas. El trabajo de Dimovsky se articula entorno a grandes series centradas en temas como la música, la memoria, la guerra, la maternidad, la identidad balcánica y las relaciones humanas.

Algunas de las obras de Dimovsky presentan a gente jugando al ajedrez, por ejemplo las dos primeras que mostramos: Ajedrez, sobre estas líneas, y Rocco. Ambas fueron exhibidas en Madrid —ciudad donde reside desde 2013— en 2017 en la exposición Retratos, en la sala de exposiciones de la Asociación Española de Pintores y Escultores. Y la tercera, que parece como la anterior estar inspirada en la Plaza del Fico, lugar de reunión de los ajedrecistas romanos, pero de la que no tenemos datos ciertos.

Nebojša Dimovski fue jugador de ajedrez federado, llegando a tener un ELO de 2214 y, aunque aparece como inactivo desde hace mucho tiempo, mantiene un estimable ranquin de 2084 puntos. En las fotografías que mostramos, vemos que sigue vinculado al ajedrez y que lo juega siempre que puede.




En Roma, en la plaza del Fico. 

En Roma, jugando contra Leonardo Petrucci

En San Sebastián.

FICHA TÉCNICA
NEBOJŠA DIMOVSKI
AJEDREZ
ÓLEO SOBRE LIENZO. 90 x 70 cm.
COLECCIÓN PARTICULAR

ROCCO
ÓLEO SOBRE LIENZO. 70 X 50 cm.
COLECCIÓN PARTICULAR

lunes, 24 de agosto de 2026

CITY SPIES


City Spies es una exitosa saga de aventuras, pensada para el público infantil, en la que un grupo de niños superdotados, reclutados por el MI6, desempeña misiones de espionaje por todo lo ancho y largo de este mundo.

Creada por James Ponti (1966), un escritor italoamericano, presenta, como en las obras homólogas destinadas al público adulto, un cóctel de aventuras y maniqueísmo... mezclados, no agitados.

La tercera novela de la serie, La ciudad prohibida, tiene una presencia notable de ajedrez. Como, según las estadísticas, este blog es poco frecuentado por menores de cincuenta años, corro pocos riesgos de suscitar las iras de la muchachada desvelando aspectos de la trama. Allá vamos.

Una perversa organización secreta cuenta entre sus líderes con un millonario aficionado al ajedrez —posee una valiosa colección de tableros antiguos, su empresa y su jet privado se llaman Caissa (que por cierto no es la diosa griega del ajedrez, como se afirma en el texto, sino una creación dieciochesca), patrocina torneos y hasta el salón de juegos de su mansión tiene un enlosado escaqueado—. El objetivo de la siniestra organización es secuestrar a un físico nuclear norcoreano. Mientras, el MI6 quiere que deserte. La importancia del ajedrez radica en que el científico solo abandona su país para acompañar a su hijo a competiciones oficiales.

Como es costumbre en las obras de ficción anglosajonas, al final del libro hay un amplio apartado de agradecimientos. Gracias a él nos enteramos que los miembros de la USCF Pete Karagianis y Daniel Lucas y Keyes Rodríguez asesoraron al autor en los temas ajedrecísticos. Suponemos que los aciertos deben ponerse en su haber.

Entre ellos figuran los aspectos históricos, como uno de los primeros encuentros por correspondencia del mundo: Londres vs. Edimburgo, 1824; la disputa del mundial de 2012 entre Viswanathan Anand y Boris Gelfand en la Galería Tretyakov de Moscú; o la célebre distinción entre táctica y estrategia de Savielly Tartakower: táctica es saber qué hacer cuando hay algo que hacer. Estrategia es saber qué hacer cuando no hay nada que hacer.

Aunque otros aspectos no están tan bien tratados: en el ámbito hispanohablante a la parte central de la partida se la ha conocido tradicionalmente como «medio juego», y los elementos con los que se juega son piezas, no fichas. Tampoco está demasiado bien descrito el sistema de emparejamientos en los torneos que se describen.

Con todo, el principal problema surge en uno de los momentos neurálgicos de la trama. En un momento dado tienen que enviar un mensaje al científico norcoreano. Para ello deciden hacerlo en mitad de una partida que está jugando su hijo mediante la notación algebraica de la misma. El científico suele anotar las partidas de los rivales de su hijo para preparar las partidas y confían en que se advertirá el mensaje. 

Los espías asumen que las jugadas, que tienen que formar la siguiente frase break free caged renegade (Libérate, rebelde enjaulado), ocasionarán la pérdida de la partida, al no responder a la posición y sí a las necesidades de comunicación, pero es que ni siquiera eso es posible. Por no extendernos demasiado: la frase a transmitir contiene siete letras e, pero el peón de rey, el peón e, solo dispone desde su casilla inicial seis jugadas posibles: e3, e4, e5, e6, e7 y e8. Aparte de que el rival difícilmente permitirá la coronación sin oponer resistencia, resulta que para completar la frase tendría que llegar a e9. Es decir, salirse del tablero.

sábado, 22 de agosto de 2026

CITAS CITABLES

NO PUEDO ENTENDER POR QUÉ EL AJEDREZ ES TAN POPULAR EN WALL STREET, TIENE REGLAS.

ELIOT SPITZER

Frase atribuida al político estadounidense Eliot Spitzer (1959), quien llegó a ser Gobernador de Nueva York. Antes de su defenestración, por un escándalo sexual, tuvo una dura confrontación con los altos ejecutivos de Wall Street en defensa de los pequeños inversores.

jueves, 20 de agosto de 2026

SANDMAN. UN MOVIMIENTO MÁGICO


Portada del tercer volumen de The Dreaming (El sueño), parte del conocido como Universo Sandman. Escrito por Simon Spurrier y dibujado y coloreado por Bilquis Evely, Marguerite Sauvage, Dani, Matías Bergara y Mat Lopes. Las portadas corrieron a cargo de Yanick Paquette y Nathan Fairbain.

Dentro del muy complejo universo de Sandman, lleno de fantasías oníricas, vemos a uno de los personajes, Dora, un sueño que ha adquirido existencia autónoma, sujetando en su mano una pieza que la representa. En el tablero otros personajes de la historia cumplen con su función de trebejos.

martes, 18 de agosto de 2026

LA APERTURA POTTER

Stephen Potter (1900-1969) fue un escritor humorístico británico que alcanzó notable fama con sus libros paródicos de los libros de autoayuda y sobre todo con The theory and practice of gamesmanship; or, The art of winning games without actually cheating (Teoría y práctica de la astucia. O cómo ganar en juegos sin llegar a hacer trampas de verdad).

Para el ajedrez, Potter dice lo siguiente:

El objetivo principal de la estrategia en el ajedrez siempre debe ser, cueste lo que cueste, forjar una buena reputación. En nuestra pequeña comunidad ajedrecística de Marylebone, sería una inmodestia por mi parte negar que me he labrado un nombre considerable sin haber ganado jamás una sola partida.

Y sus propuestas son: ponerse de acuerdo con otro jugador y disputar una partida sin tablero, contestar ante la admiración de los presentes que es una facultad innata.

O jugar el gambito Potter. Que consiste en realizar unas cuantas jugadas y en una posición igualada abandonar. Cuando el contrario, sorprendido, pregunta la razón decir algo así como:

YO

Bueno... seguro que vas a capturar mi alfil después de dieciséis movimientos, a menos que... a menos que... E incluso entonces pierdo mi torre tres movimientos más tarde.

OPONENTE 

—Oh, sí.

YO

—A menos que hagas algún sacrificio allí, lo cual, por supuesto, no harías.

OPONENTE

—No.

YO

—Buen juego.

OPONENTE

—Sí.

YO

—Una situación muy bonita... una situación realmente bonita. ¿Te importa si tomo nota? En Chess News suelen publicar todo lo que les envío.   

No es exagerado decir que esta estratagema, llevada a cabo con audacia contra un experto, realza la reputación del astuto con mayor eficacia que el intento más corajoso de librar una batalla perdida.

Has perdido, pero la victoria moral es tuya: has visto mucho más lejos que tu adversario. 

domingo, 16 de agosto de 2026

ENNIO, EL MAESTRO

Ennio, el maestro es un documental de Giuseppe Tornatore (1956) sobre el prolífico y aclamado compositor italiano Ennio Morricone (1928-2020), estrenado en 2021.

Es bien sabida la afición por el ajedrez del músico por el ajedrez y en ARTEDREZ ya hemos hablado en un par de ocasiones de él.

En el documental se cuentan varias anécdotas sobre su pasión por el ajedrez. Por ejemplo, para el compositor Franco Piersanti su condición de ajedrecista explica su actitud ante el trabajo, a la vez que incide en la teoría que hace que matemáticas, música y ajedrez estén unidas por un vínculo estrecho:
Su rigor a la hora de crear es algo inherente a él. Lo podemos ver un su afición al ajedrez. Vive en un mundo matemático, geométrico.

Por su parte, el director Terrence Malick se admira de su capacidad para jugar a la ciega:

Ennio me hizo jugar al ajedrez con él. Estábamos en el estudio de grabación. Mientras dirigía, me iba cantando los movimientos mientras yo estaba sentado frente al tablero en la cabina de control. Me sorprendió que pudiera vencerme solo con tener el tablero en la mente.

Y por último, el propio Morricone toma la palabra: 

¿Por qué me gusta el ajedrez? Porque me enseña que en la vida hay que luchar. El sentido de resiliencia, el deseo de mejorar. La resistencia a los golpes, como los que vienen del oponente: él intenta ganar y yo intento ganar de una manera no violenta.

Y además se muestran varias fotografías del maestro jugando al ajedrez. 


En su estudio, mientras dirige a una orquesta imaginaria. En primer plano, un tablero de ajedrez


En la Academia Húngara de Roma, jugando un encuentro a dos partidas contra Judit Polgár en 2004

En la Academia Húngara de Roma, jugando un encuentro a dos partidas contra Judit Polgár en 2004

Jugando contra el director de cine Terrence Malick



Ennio Morricone se dispone a jugar frente a Egisto Macchi mientras Franco Evangelisti observa la partida


Jugando contra el escritor Roberto Vacca, otro apasionado del ajedrez


 

viernes, 14 de agosto de 2026

GRANITA


Granita es una manzanita que no quiere servir de postre, así que se escapa y recorre el mundo, hace amigos en todas partes, sirve de modelo para pintores vanguardistas, trabaja como estrella de rock, rueda películas y juega al ajedrez.

FICHA TÉCNICA
MAGALI CLAVELET
GRANITA
ANAYA. MADRID, 2024
TRADUCCIÓN DE MARGARITA GÓMEZ BORRÁS

 

lunes, 10 de agosto de 2026

MARILÓ

Mariló fue una revista española dedicada a un público juvenil femenino. Fue editada por Editorial Valenciana entre 1950 y 1959. 

La portada del número 107, publicado el 8 de enero de 1955 al precio de 2 Pts. (0,01 €), mostraba una ilustración ajedrecística debida a José Luis Macías Sampedro (1929), quien firmaba simplemente José Luis.

El texto se comenta solo: a las mujeres de la época no se les concedía ser intelectuales ni emocionarse con juegos de inteligencia ni siquiera tener cerebro.

¡Pues vaya ideal para las niñas!






 

sábado, 8 de agosto de 2026

CARLO EMILIO GADDA

Al jugar al ajedrez se obtienen situaciones lógicas continuamente diferentes: ese juego es, de manera típica, una perpetua deformación lógica. El elemento deformador nos parece ser únicamente la pieza que se mueve en ese momento, mientras que el resto de las piezas nos aparece como la persistencia actual o provisional del sistema. Es, por lo demás, una persistencia sui generis, una persistencia que se ve afectada por la jugada realizada y que lleva en sí el germen de una jugada futura, una pobre y precaria persistencia. La pieza jugada, al limitar y casi seleccionar una serie de situaciones futuras, confiere en ese momento fisonomía y características lógicas a una partida determinada, separándola de otras partidas de ajedrez. Así se dirá: la partida de Carlo contra Marco, la de Stefano contra el Senador.

Dicho esto, ¿quién de nosotros puede pensar en un juego de ajedrez cristalizado —sustanciado— nucleado— archivado en un ser fijo e indeformable, en una figura determinada, es decir, en una determinada disposición de las piezas? Ese juego ya no sería una partida. Sería la nada ajedrecística o lo impensable ajedrecístico, que viene a ser lo mismo.

En el juego del ajedrez no existe sustancia, sino —por expresarme con imágenes un poco toscas— una cierta aglomeración de relaciones que funciona actual e imperfectamente como sustancia, porque en ese momento permanece inmóvil con respecto al elemento lógico que está deformando el sistema lógico total: que es la pieza que se juega en ese instante.

La cita pertenece a las conocidas como Meditaciones milanesas, escritas en 1928, cuando Carlo Emilio Gadda (1893-1973) abandonó su profesión de ingeniero para dedicarse a la filosofía, pero publicadas solo de manera póstuma en 1974. La crítica ha visto en ellas la reflexión teórica en la que se basará con posterioridad su obra literaria.

jueves, 6 de agosto de 2026

¡JAQUE MATE AL PODER JUDICIAL!


Jaque mate al Poder Judicial fue un artículo publicado en el diario El Mundo el 8 de septiembre de 2022 por Rafael Fernández Valverde sobre las sempiternas dificultades para renovar el Consejo General del Poder Judicial de España. 

La ilustración es de Raúl Arias (1968), además de en El Mundo, ha trabajado para medios internacionales como Reader’s Digest, The New York Times, The Washinton Post y The Times.

 

miércoles, 5 de agosto de 2026

LA PEQUEÑA GENIA Y LA PARTIDA DE SHATRANJ

Érase una vez un aburrido sultán. Aburrido porque no encontraba con quién jugar al ajedrez. Bueno, al shatranj, que es como se llamaba el ajedrez en oriente y en la Edad Media. No encuentra contra quién jugar porque, como es sultán, sus adversarios temen sus represalias.



Por ello, recurrió a ir de incógnito por los lugares donde se jugaba para encontrar rivales, pero no funcionó: le reconocieron.


Recordando que había aprendido a jugar con un genio —que por cierto, le debía dos deseos— le convoca para poder jugar contra él.


Pero el genio había muerto y había heredado sus funciones su hija Ayu. Lo malo es que la pequeña genia todavía estaba en calidad de aprendiz y no controlaba la magia. Y lo que es peor: no sabía jugar al shatranj.


Amina, la hija del sultán, se hace amiga de Ayu y junto con Ahmed, otro amigo, intentan arreglar un problema que la inexperiencia mágica de la pequeña genia había causado. Juntos viajan por el mundo intentando encontrar a un genio que sea capaz de revertir el hechizo fallido. Uno de ellos también era jugador de shatranj y propone una partida. Si le vencen, les ayudará. Si fracasan, tendrán que servirle. Pero Amina ha aprendido a jugar al ajedrez.


Y consigue vencer.


El genio tuvo que ayudar a los amigos y a su regreso Amina se animó a jugar al shatranj con su padre. Y poco a poco, sus antiguos rivales perdieron el miedo y volvieron a jugar contra el sultán.


Y poco a poco todos en lo corte aprendieron a jugar:


Esta es la historia de La pequeña genia y la partida de Shatranj, la primera entrega de una serie dedicada al personaje de Ayu, creada por Álvaro Ortiz y editada por Astiberri.

Cómic dedicado a un público infantil —a partir de los siete años—.

FICHA TÉCNICA
ÁLVARO ORTIZ
LA PEQUEÑA GENIA Y LA PARTIDA DE SHATRANJ
ASTIBERRI. BILBAO, 2022