martes, 18 de abril de 2023
ANDREY FEDOROV
domingo, 16 de abril de 2023
DIEMER vs TROMMSDORF
NOVELA DE AJEDREZ
jueves, 13 de abril de 2023
DOMINGOS MERINO MEXUTO
miércoles, 12 de abril de 2023
CECILIA DĄBROWSKA
martes, 11 de abril de 2023
MINNIE WARREN vs COMODORO NUTT
lunes, 10 de abril de 2023
LA PARTIDA FINAL
domingo, 9 de abril de 2023
SPENCER MONTERO
domingo, 2 de abril de 2023
PERO... ¿HUBO ALGUNA VEZ ONCE MIL VÍRGENES?
En Pero... ¿hubo alguna vez once mil vírgenes?, una novela de 1931 de Enrique Jardiel Poncela, hay dos curiosas referencias al ajedrez.
La novela glosa la figura de un Don Juan, Pedro de Valdivia, lejano descendiente del conquistador de Chile, que desde su más tierna infancia tuvo claro lo que quería ser en la vida: un sinvergüenza. Y vaya si lo logró.
Su mentor en el arte de la sinvergonzonería fue su tío Félix de Valdivia, tan sinvergüenza como él. En un momento dado, Félix es apuñalado por una de sus amantes despechadas y en el lecho de muerte mantiene la siguiente conversación con su sobrino:
—Pide un ajedrez
Pedro intentó una protesta. El tío Félix le atajó.
—Pide un ajedrez, Pedrito. No soy de los que esperan la muerte rezando el rosario.
El mayordomo, el viejo mayordomo de Sagarreterrat, trajo un ajedrez (...)
Comenzó la partida. Pedro luchaba por ocultar su angustiosa emoción inclinando el rostro sobre el tablero.
El tío FéliX movía movía las piezas cada vez más torpemente. Sin embargo, diez minutos después, había conseguido acorralar a Pedro.
Trasladó de sito la torre.
Luego hizo una jugada de alfil, que colocaba al adversario en jaque mate.
—Estoy muerto, tío Félix —confesó Pedro.
—Y yo también, hijo mío —replicó él.
Cayó hacia atrás en el sillón.
Fueron sus últimas palabras.
Gran parte de la novela transcurre en clubes y casinos frecuentados por la gente de bienes, en donde entre otras cosas es habitual que los socios jueguen al ajedrez. En una escena, ambientada en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, el narrador nos cuenta lo que está pasando en los salones. En uno de ellos:
Más allá otros socios agotaban todas sus provisiones de estatismo empeñados en una partida de masturbación cerebral. (Ajedrez.)
Por la época en que está escrita la novela, por su estilo moderno y vertiginoso, por su sofisticación y elegancia, pienso que estilo que más se aproxima a ella es el Art Déco. Así que acompañamos esta nota con una portada de la revista Vogue de enero de 1929, solo un par de años antes de que se publicara la novela. La mujer retratada en la portada bien podría ser Vivola Adamant, la auténtica heroína de la novela.
El autor del dibujo es un artista español muy poco conocido Guillermo (William) Bolin. La obra que he podido conocer está realizada en los EE. UU. para revistas de moda como la propia Vogue y Vanity Fair
jueves, 23 de marzo de 2023
VLADIMIR OVCHINNIKOV III
jueves, 16 de marzo de 2023
CASS TIMBERLANE
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| Pobre dama. No puedes saltar debido a las estúpidas reglas que hizo un hombre hace siglos |
GINNY—¿Qué pasa?CASS—La dama no puede saltar.GINNY—¿Por qué?CASS—No lo sé. Es una regla.GINNY—¿Quién hizo las reglas?CASS—Un chino, supongo. No recuerdo su nombre.GINNY—¿Por qué que las mujeres no pueden hacer las reglas? ¿Quién sabe si este salto no mejoraría el juego?CASS—¿Qué crees que pasaría?GINNY—Pasaría de todo. Pasaría algo nuevo, algo que no ha intentado nadie antes.CASS—¿Te gustaría verlo?GINNY—Sí.CASS—Supón que saltaras con tu dama así. Sería jaque a mi rey. Tendría que cubrir con mi alfil que daría jaque a tu rey y perderías la dama. Tablas por ahogado y se acabó la diversión.GINNY—Pobre dama. No puedes saltar debido a las estúpidas reglas que hizo un hombre hace siglos. ¡No es justo!
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| El director George Sidney y Spencer Tracy |
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| El MI Herman Steiner explica la posición al director George Sidney y a Spencer Tracy |
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| Lana Turner, Herman Steiner, George Sidney y Spencer Tracy |
domingo, 12 de marzo de 2023
NOVELA DE AJEDREZ
La liberación al dominio público de la obra de Stefan Zweig a partir del 1 de enero de 2023 ha propiciado una enorme cantidad de reediciones de sus obras. Entre ellas, como no, también las de la última novela que escribió Die Schachnovelle, conocida en español como Novela de ajedrez.
Una de ellas, muy cuidada, a cargo de la editorial Alma, está ilustrada por el artista británico Paul Blow.
NOVELA DE AJEDREZ
ALMA. BARCELONA, 2022
TRADUCCIÓN DE ITZIAR HERNÁNDEZ RODILLA
sábado, 11 de marzo de 2023
WILLIAM JAMES TOPLEY
viernes, 10 de marzo de 2023
SARA KHADEM
jueves, 9 de marzo de 2023
¡Y TRES SI PHILIDOR GANA EL TORNEO!
miércoles, 8 de marzo de 2023
JOLANTA PLACZYŃSKA
jueves, 2 de marzo de 2023
LA FRAGUA DE LOS ÁNGELES
El italiano Egidio Constantini (1912-2007) pasó por muchos oficios antes de encontrar el que le dio fama. Fue operador de radiotelegrafía, empleado de banca, empresario en el sector de la madera intentando explotar los recursos naturales de los bosques (en sus ratos libres se había licenciado en Botánica), comercial para empresas del vidrio de Murano y, por fin, maestro soplador de vidrio.
Un día, quedó fascinado por un proceso de vitrificación natural que observó en un horno en el que se trataba la madera con la que trabajaba y decidió trasladarse a Murano dispuesto a aprenderlo todo sobre el arte del vidrio.
Mientras aprendía el oficio, confirió la idea de elevar la artesanía del vidrio a un arte similar a la escultura o la pintura. Hombre honesto consigo mismo, pronto se dio cuenta de que a él le faltaba algo para conseguir ese fin. Pero no se desanimó. Comenzó a escribir a los artistas más notables de su época ofreciéndoles colaboración. Ellos harían los diseños, él se encargaría de la parte técnica de la producción de las obras.
Poco a poco logró convencer a muchos de ellos para que le aportaran diseños con los que hacer sus esculturas de vidrio. La lista de artistas que colaboraron con él es impresionante: Jean Arp, Alexander Calder, Gino Severini, Jean Cocteau, Georges Braque, Marc Chagall, Lucio Fontana, Le Corbusier, Oskar Kokoschka, Pablo Picasso... y unos cuantos más.
En 1955, creó una empresa para comercializar estos trabajos que recibió, a iniciativa de Jan Cocteau, el nombre de La fragua de los ángeles. Inicialmente, Cocteau había propuesto inicialmente, quizá con mala baba, La cocina de los ángeles, en alusión a un cuadro de Bartolomé Esteban Murillo en el que unos ángeles cocinan milagrosamente para unos monjes que han dado todo su condumio en caridad. Puede que Cocteau aludiera a los artistas que «cocinaban» para Constantini, puede que no; pero al italiano, La cocina de los ángeles le pareció un buen nombre para un restaurante, pero no para una empresa de vidrio y Cocteau propuso entonces lo de la fragua.
La fragua de los ángeles no funcionó demasiado bien hasta que Peggy Guggenheim puso parte de su enorme fortuna en el proyecto en 1961. A partir de ahí, las cosas fueron mejor y la figura de Egidio creció hasta convertirse en el «maestro de maestros» del arte del soplado de vidrio.
Una de sus obras más importantes fue reproducir a gran escala el juego de ajedrez diseñado por Max Ernst en 1944 para la exposición The Imagery of Chess, comisariada ese mismo año por el galerista Julien Levy, Marcel Duchamp y el propio Ernst. El conjunto al completo se conoce como La Inmortal, lo que resultará lógico al ver la última fotografía.
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| Varias piezas diseñadas por Max Ernst y sopladas en vidrio por Egidio Constantini |
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| Dos caballos enmarcando a dos peones del juego de ajedrez Ernst/Constantini |
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| Un caballo del juego Ernst/Constantini |
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| La dama del juego Ernst/Constantini |
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| La firma de Max Ernst en la dama del juego Ernst/Constantini |
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| La posición final de la Inmortal. Alguna pieza ha bailado, pero sigue siendo reconocible. |






































