Como continuación de nuestra última nota, vamos a ver algunas ilustraciones más de la leyenda de Tristán e Iseo.
Recordemos que Tristán había navegado hasta Irlanda para pedir la mano de Iseo la rubia en representación de su tío, el rey Mares de Cornualla. En el camino de regreso, mientras juegan al ajedrez, sienten sed y piden de beber. La somnolencia de sus servidores hace que equivocadamente les sirvan un filtro de amor que la madre de Iseo había preparado para que le fuera ofrecido a los novios en su noche de bodas. El filtro tenía la propiedad de que hacer que quien lo bebiera se enamorara perdidamente de la primera persona que viera.
Habitualmente se atribuye a un noble del siglo XII de nombre Luce de Gast una versión en prosa de la leyenda caballeresca de Tristán de Leonís que supuestamente habría traducido del latín. En la época medieval se publicaron varias versiones de la obra, algunas de ellas ilustradas.
El sitio Peón eléctrico, dirigido por José Luis Álvarez y Diego Álvarez Alba, ha publicado un excelente artículo sobre el tema, del que hemos aprovechado algunas cosas.
Miniatura de un Tristan en prosa conservado en la Biblioteca Nacional Francesa bajo la signatura Français 97. Publicado entre 1401-1425. Traducido por Luce du Gast
Miniatura atribuida al maestro del misal de Yale. Ilustra Tristan en prosa (publicado según la BNF entre 1451 y 1475), traducido por Luce de Gast. Su signatura es Français 102.
Miniatura del Libro del buen caballero Tristan, hijo del buen rey Meliodus de Loenis, traducido por Luce de Gast. Se conserva en la sala de manuscritos de la Biblioteca Nacional francesa bajo la signatura Français 99. La fecha de publicación oscila entre 1401 y 1500.
Muestra a Tristan e Iseo en el barco en su camino de regreso a Cornualla antes de beber el filtro de amor.
El tema hizo fortuna en las artes decorativas medievales y se adaptó a todo tipo de soportes. La siguiente imagen muestra un cofre de madera de roble del siglo XIV que se conserva en el londinense Victoria & Albert Museum. Los relieves policromados muestran escenas del romance de Tristán e Iseo, entre ellas la escena de la partida de ajedrez.
La imagen siguiente muestra el respaldo de un sitial de madera de roble del siglo XIV que se encuentra en el conjunto conocido como "Jardines de Alfabia" en Bunyola (Mallorca). Fotografía de Fabián Montojo.
Fuera del marco cronológico de la Edad Media, el tema ajedrecístico ha seguido llamando la atención de los artistas que se han acercado al mito de Tristán e Iseo.
El artista francés Maurice Lalau es el responsable de la siguiente ilustración realizada para la edición del romance realizada por Florence Simmonds publicada por William Heinemann en Londres en 1910. La escena representada muestra el momento en que un amigo de los amantes se acerca a la reina para mostrarle el anillo que utilizaban como señal de autenticidad de los recados que se enviaban mediante terceros. En la versión de Alicia Yllera, este momento se cuenta así:
En la cámara real, la reina jugaba al ajedrez con su esposo. Dinas se sentó junto a ella, en un escabel. Dos veces, fingiendo indicarle la jugada, puso la mano sobre el tablero para que Iseo viese el anillo. La reina lo reconoció y fingió estar hastiada del juego. Esperó a que el rey abandonase la sala y se retiró a sus habitaciones haciendo venir a Dinas.
La británica Evelyn Paul escogió para la edición que tradujo e ilustró (Camperfield Press. Saint Albans, s/f) el momento del súbito enamoramiento que se produce una vez que ambos han bebido el filtro preparado por la madre de Iseo.








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