martes, 17 de febrero de 2026

MATE DE DOS ALFILES


Mate de dos alfiles es una novela del escritor alicantino afincado en Canarias Sergio Mira Jordán (1983), publicada a comienzos de este año (enero de 2026).

En un trasunto de la biografía del escritor —profesor funcionario alicantino con plaza en Canarias—, el subinspector Juárez, también alicantino, ha sido destinado a Gran Canaria, concretamente a la comisaría de Maspalomas. El personaje ya aparecía en una novela anterior y, como queda claro al final de esta, tendrá continuidad en el futuro. Estamos, pues, en los primeros compases de una saga. 

Juárez tendrá que aclimatarse a los tiempos, la geografía, la gastronomía y los modos de ser insulares, mientras se integra con sus nuevos compañeros y se enfrenta a sus nuevas responsabilidades. Por ello, la isla cobra un enorme protagonismo, convirtiéndose desde el primer momento en un personaje más, con su respiración, su ritmo y sus paisajes.

La investigación que recae sobre el subinspector Juárez no puede ser más rutinaria: un anciano aparece muerto en su casa con toda la apariencia de un suicidio. Ha bebido whisky y ha ingerido un gran número de ansiolíticos. Nada está fuera de sitio; no hay indicios de allanamiento ni de violencia. Todo parece listo para cerrar el caso con rapidez. Pero pequeños detalles y la intuición del policía irán retrasando esa conclusión.

El fallecido era Alonso Pedrosa, un anciano aparentemente normal cuya única manía conocida era su enorme pasión por el ajedrez. En su biblioteca conserva una gran cantidad de libros de ajedrez; colecciona recortes de periódico con los problemas publicados; juega online mediante aplicaciones y, en su escritorio, tiene un tablero con una posición de medio juego. Esta:


Posteriormente, se descubre que Pedrosa era miembro de un club de ajedrez de Maspalomas y es precisamente otro de los socios quien revela al inspector Juárez que la posición corresponde a una partida clásica: la celebrada en Londres en 1853 entre Schulder y Boden, que ha quedado en los manuales de táctica como ejemplo del mate conocido como mate de Boden. Veamos la partida con unos breves comentarios.


También se  menciona en la novela otra partida disputada en Estados Unidos en 2000 entre Ivanov y Pixton. Según el relato, apareció en un periódico regional bajo el epígrafe «blancas juegan y ganan». Existe una partida entre Alexander Ivanov y Aaron Pixton que coincide en fecha y resultado, pero no podemos identificar qué momento pudo ser el elegido para el diagrama, ya que Ivanov logró una ventaja considerable desde el principio. En cualquier caso, la reproducimos a continuación:


Y ya hacia el final del libro se describe una partida que Juárez disputa frente a uno de los socios del club de Maspalomas, quien le concede un alfil de ventaja, y que también transcribimos:


Y es precisamente aquí donde aparece el principal punto débil de la obra. La novela habla mucho de ajedrez, pero no siempre con la precisión terminológica que cabría esperar.

Los diagramas que publican los periódicos son problemas o estudios, no enigmas ni acertijos; los primeros movimientos de una partida constituyen la apertura, no la «abertura»; el primer movimiento puede ser e4, pero nunca e5; una partida a 30 minutos por jugada agotaría la paciencia del más contumaz de los partidarios del ritmo clásico; y tampoco existen, en el ámbito de los clubes, especialistas exclusivos en aperturas, finales o problemas.

Detalles nimios que no constituyen, para el lector no especialmente interesado en el ajedrez, ningún obstáculo para el seguimiento y disfrute del libro. Pero en nuestra opinión debilitan el hilo argumental de la historia.

Sin embargo, hay momentos acertados, como el homenaje al compositor argentino Jorge Kapros (1955-2023), fallecido en la época en la que está ambientada la novela; o las reflexiones sobre el significado de los distintos trebejos en la sociedad estamental medieval; o, incluso, la comparación entre el suicidio y el abandono en ajedrez cuando la situación no tiene solución.

Entre las especulaciones que la policía baraja a lo largo de la narración está si la posición de la partida, o el hecho de que el mate de Boden se produjera con dos alfiles, pudiera esconder algún tipo de significado fuera del puramente ajedrecístico. Por supuesto, no vamos a desvelar eso aquí.

Sí señalaremos que se reflexiona sobre varios aspectos del ajedrez que pueden entenderse como metáforas de la existencia: la necesidad de sacrificar algunas cosas para obtener otras. Incluso el tema principal de la obra —que no es otro que el de la impunidad o, aún más, el del silencio culposo que facilita tal impunidad por parte de quienes estarían obligados a no callar— podría relacionarse con el ajedrez. 

Como dijo el segundo campeón del mundo, Emanuel Lasker, «la mentira y la hipocresía no sobreviven mucho sobre el tablero». Y quizá esa sea, en última instancia, la idea que la novela intenta trasladar: que toda situación injusta, por muy estable que parezca, contiene ya en sí misma las semillas de su destrucción. 

FICHA TÉCNICA
SERGIO MIRA JORDÁN
MATE DE DOS ALFILES
ALREVÉS. BARCELONA, 2026

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