lunes, 13 de mayo de 2019

LE TOCA A ÉL


Dibujo de Charles Dana Gibson (1867-1944) publicado en el semanario Collier's en 1903 con la leyenda The Greatest Game in the World — His move (El mayor juego del mundo. Le toca a él). La ilustración fue incluída en el libro recopilatorio Eighty Drawings: Including «The Weaker Sex: The Story of a Susceptible Bachelor» (Ochenta dibujos; incluye «el sexo débil: la historia de un soltero vulnerable») también publicado en 1903 por Charles Scribner's Sons. Nueva York, 1903. Ni que decir tiene que para Gibson el sexo débil es el hombre. La serie de dibujos muestra las desventuras de un joven enamorado ante el objeto de sus afectos. Uno de los dibujos, titulado igual que el libro «El sexo débil», no deja lugar a dudas. Un grupo de mujeres rodea a un hombre de tamaño diminuto que está arrodillado, mientras una de ellas lo observa ayudada de una lupa y parece dispuesta a ensartarlo en un largo alfiler de sombrero, como si fuera un insecto

Gibson fue un popular ilustrador que trabajó para todos los diarios y revistas importantes de los EE. UU. —Life, Harper's, Scribner's, Collier's— y también editor y posteriormente propietario de Life. También fue el creador de la llamada «chica Gibson», el prototipo de la nueva mujer norteamericana, bella, independiente y segura de sí misma, que reinará en sociedad en la transición de los siglos XIX al XX. Aunque, dado que Gibson tomó como modelo a su esposa y a las hermanas de esta, entre ellas la vizcondesa Nancy Astor, lo que Gibson retrató realmente fue el prototipo de la mujer de clase alta angloamericana.

El dibujo muestra la imagen tópica de una partida de ajedrez como parte fundamental del cortejo prematrimonial. Ya vimos que en Inglaterra durante la época victoriana, el ajedrez era una de las actividades donde hombres y mujeres podían relacionarse sin los rígidos corsés que encadenaban las relaciones sociales entre los sexos. Lo mismo sigue pasando en la época eduardiana (aunque estemos en los EE. UU.) También hemos visto cómo la acción sigue un guion preestablecido, la mujer suele ganar la partida, lo que simboliza el lazo de unión con el galán, y espera el siguiente paso por parte del hombre. No otra cosa ha pasado en nuestra ilustración de hoy. La dama ha ganado y tiende sus labios hacia su rival para que selle su compromiso con un beso.

A continuación una copia coloreada a mano del grabado editada en 1908


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