miércoles, 1 de febrero de 2017

EL HOMBRE CON UNA CAJA


Aunque visitó más de 100 países con su cámara a cuestas y publicó en las mejores revistas ilustradas de su época —Life, National Geographic, Paris Match o Stern son solo unos ejemplos—, el fotógrafo canadiense Richard Harrington debe fundamentalmente su fama a las fotos que realizó entre 1947 y 1953 de diversas comunidades inuit en las regiones árticas de América.

Bautizado «Adderiorli» (el hombre con una caja) por los inuit, Harrington realizó cinco grandes viajes por el ártico, utilizando trineos tirados por perros como medio de transporte, en la mejor tradición de Jack London. En estos viajes documentó el modo de vida tradicional de los inuit, sus difíciles condiciones de vida —uno de sus viajes coincidió con una tremenda hambruna debida a un cambio de ruta en la migración estacional de los caribúes que constituían una parte muy importante de su alimentación—, su cultura y su arte. Quizá sin saberlo retrató un mundo que desaparecía ya que los inuit estaban abandonando su forma de vida tradicional nómada para asentarse permanentemente en distintas localidades.

Harrington participó con dos obras en la exposición «The Family of Man» de 1955, la mayor exposición de fotografías realizada hasta la fecha, comisariada por Edward Steichen, y que marca la apoteosis de la fotografía humanista, de la fotografía considerada como documento social y comprometida con la dignidad humana. Las siguientes palabras de Steichen ilustran claramente el sentido de la muestra y el carácter de la obra de Harrington: «acercarse a la vida cotidiana de la gente común, a sus preocupaciones, a las cuestiones básicas del ser humano como el amor, la muerte, la infancia, el trabajo, la diversión, la familia, la educación… mostrando la igualdad entre personas de lugares muy alejados en el espacio, de culturas muy diferentes, de religiones, razas y edades también distintas». Todo ello hecho «con un espíritu apasionado de amor y fe en el hombre».

Las dos fotografías son de 1953.