miércoles, 22 de noviembre de 2017

¡TE TOCA!


Ilustración para un artículo que analizaba la estrategia gubernamental después de la victoria electoral de Donald Trump realizado por Julia Artern Design para una revista financiera .

lunes, 20 de noviembre de 2017

LUIS MIRAVITLLES


A Luis Miravitlles solo lo recordarán los más viejos del lugar (que fueran residentes en España, claro). Desde finales de los años 50 hasta los 70 del pasado siglo, Luis Miratvilles fue el divulgador científico por excelencia de la televisión española. Su esfuerzo para intentar meter algo de ciencia en los hogares españoles probablemente nunca será agradecido como se merece.

Fue, además, uno de los comentaristas que narraron en España la llegada del hombre a la luna. Debo reconocer que para mí, en aquel momento, más que el acontecimiento histórico, me emocionó que mis padres, en razón precisamente de lo histórico del acontecimiento, me permitieran estar levantado hasta la madrugada, algo no muy frecuente en los progenitores de la época para con los menores.

En la memoria me ha quedado la narración con la que empezaba uno de sus programas: «Saber es útil, soñar es necesario, imaginar es imprescindible», que bien pudieran ser los consejos de un entrenador de ajedrez a sus pupilos.

En la fotografía, Luis Miravitlles enseñando a jugar al ajedrez a sus hijos en presencia de su mujer.

viernes, 17 de noviembre de 2017

¿JAQUE MATE?

¿JAQUE MATE?
Fue una extraña partida de ajedrez.
Mi dama me traicionó con tu alfil.
Mi caballo decapitó a tu peón avanzado.
Tu rey robó uno de mis caballos..
Piezas sin rumbo en casillas del color equivocado
o haciendo movimientos no reglamentados.
Sangre derramada al paso.
Jaquear era un insulto a la integridad,
una mancha en el honor del otro.
Hubo discusiones, perdones,
abuso verbal, alevosía, abrazos y besos.
Incluso un motín en la casilla f1.
No recuerdo quién ganó.
Incluso puede que fuera tablas.
Incluso puede que no fuera ajedrez.

JAQUE MATE
Óskar Manso. «Jaque mate». 2012
_______________________________

John Grey es un poeta australiano residente en los Estados Unidos. Su obra puede leerse en la revista digital Baby Lawn Literature.

Oskar Manso es un fotógrafo vitoriano. Más sobre su obra en su página web y en su galería de Flickr.


Checkmate? John Grey

Such a bizarre game of chess. / Your bishop cheated with my queen. / My knight beheaded your lead pawn./

Your king rustled one of my horses. / Pieces drifted onto the wrong color squares / or made moves not in the rule book. /

Blood was spilled during en passant. / Check was nothing less than an insult to integrity, / a stain on the other’s honor. /

There’s was fencing, forgiveness, / Verbal abuse, power-plays, hugs and kisses. / and even a riot at KB 1. /

I don’t remember who won. / It could have been a draw./ It may not have even been chess.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

DUCHAMP PARA NIÑOS


El artista italiano Fausto Giberti tiene una serie de libros ilustrados que buscan explicar el arte contemporáneo más vanguardista a los niños. Yves Klein, Jackson Pollock, Lucio Fontana o Piero Manzoni forman parte de la colección. También Marcel Duchamp.

Por otra parte, el señor Duchamp ya había hecho su jugada más importante hacía algún tiempo. Cuando, con aquel urinario, cambió el modo de hacer y de mirar el arte para siempre.
Jaque mate 

La viñeta junta dos aspectos característicos de Duchamp, la provocación, por el gigantesco escándalo (el segundo de su carrera) generado por la presentación de la obra Fuente —un urinario puesto del revés y firmado R. Mutt— en la exposición de la Sociedad de Artista Independientes de 1917. Y el ajedrez, por el que supuestamente abandonó el arte en los años 20. La fuente de Duchamp, y es una opinión extendida, dio jaque mate al arte.

FICHA TÉCNICA
FAUSTO GIBERTI
MARCEL DUCHAMP
CORRAINI EDIZIONI. MANTOVA, 2016

lunes, 13 de noviembre de 2017

JEAN-PIERRE LELOIR


Con motivo del Festival Internacional de Jazz de Madrid, que nos entona el alma todos los otoños, en el vestíbulo del Centro Cultural Conde-Duque se exhibe una muestra fotográfica de Jean-Pierre Leloir. Leloir, que recibió del compositor Michel Legrand el tremendo elogio de ser considerado «un músico cuyo instrumento es la cámara», documentó a todos los grandes del jazz desde los años 50 hasta su muerte en 2010. Su ingente obra se ha recopilado recientemente en el libro Jazz Images (Elemental Music Records. Barcelona, 2016)

En la exposición podemos ver la foto que encabeza esta nota. En ella vemos a Dizzy Gillespie rodeado de admiradores en una playa de Antibes en 1962. El texto que acompaña a la fotografía señala que ni siquiera en la playa Gillespie dejaba su peculiar trompeta angular. Ni el tablero de ajedrez, añadimos nosotros.

Otro retrato de Dizzy Gillespie por Jean-Pierre Leloir, el que mostramos debajo de estas líneas, se publicó en el libro de André Francis Jazz (Editions du Seuil. París, 1958). La ausencia del retratado no impide que lo cataloguemos como tal. La trompeta, en su peculiar ángulo de 45º (o de 135º, según se mire), y el tablero de ajedrez lo hacen tan reconocible como si estuviera mirando a la cámara.



Más de Dizzy Gillespie en ARTEDREZ:

viernes, 10 de noviembre de 2017

GOOD AT CHESS, BAD AT LIFE


«Bueno al ajedrez, malo en la vida» reza este triste grafiti encontrado en las calles de Nueva York por la fotógrafa Tina Leggio en marzo de 2014.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

ADELAIDA vs EL OBISPO DE BAMBERG

Wilhelm von Kaulbach fue un pintor e ilustrador alemán del siglo XIX. Como ilustrador, se inspiró frecuentemente en las obras de Wolfgang von Goethe. Parte de estos trabajos fueron recogidos por Rebecca Warren Brown en The Goethe Gallery: from the original drawings of Wilhelm von Kaulbach; Houghton, Osgood and Company. Boston, 1879. Hay edición digital en archive.org.



Entre las ilustraciones seleccionadas encontramos una que describe parte de la escena I del acto II de Goetz von Berlichingen, un drama de Goethe de 1773. Es en esta obra donde se dice una célebre frase sobre el ajedrez que está presente en todos los repertorios de citas sobre el tema.

Es verdaderamente (el ajedrez) la piedra de toque de la inteligencia

(Es ist wahr, dies Spiel ist ein Probierstein des Gehirns)

Veamos el contexto de la cita. El drama de Goethe se inspira en la autobiografía del caballero Gottfried von Berlichingen de Hornberg, noble alemán de finales del siglo XV y principios del XVI, quien participó como caballero de fortuna en todo cuanto conflicto armado se le puso a tiro, sin importarle mucho de parte de quién combatía. 

Goethe trata el tema con gran libertad y convierte a Goetz en un héroe de características románticas que defiende su integridad frente a una sociedad decadente e injusta que soslaya los derechos de los nobles y los pueblos con intrigas palaciegas. Leal y amigo de sus amigos es traicionado y, malherido, muere en prisión con la palabra Libertad, así en mayúsculas, en los labios.

La ilustración de Wilhelm von Kaulbach representa el momento en que en la corte del obispo de Bamberg, enemigo de Goetz en la realidad y en el arte, se está tramando la perdición del caballero. Liebtraut, un cortesano —representado en la escena tocando el laúd— será el encargado de atraer a Adelbert von Weislingen, amigo de la infancia de Goetz y prometido de su hermana, a Bamberg donde la bella sin escrúpulos Adelaida se encargará de seducirlo e instarle a traicionar a Goetz. Detrás de las cortinas se esconden el abate de Fulda, otro cortesano del obispo de Bamberg, y Franz, el escudero enamorado que perecerá víctima de todas sus traiciones. La bella Adelaida y el obispo juegan al ajedrez.

El diálogo que mantienen es el siguiente:

ADELAIDA
—Vuestra mente no está en el juego. Jaque. 
BAMBERG
—Aún puedo salvarme.
ADELAIDA
—No lo lograréis durante mucho rato. Jaque.
LIEBTRAUT
—Si yo fuera un príncipe poderoso, no jugaría a este juego. Es más, lo prohibiría en la corte y en todo mi reino.
ADELAIDA
—Es verdaderamente la piedra de toque de la inteligencia. Mate.

ADENDA ESCATOLÓGICA

Célebre, por el escándalo que promovió, se hizo un parlamento de la escena XXXI del acto III de esta obra en la que el protagonista, rodeado en su castillo por el ejército imperial, es conminado a rendirse por un emisario del capitán que comanda las tropas: «¿Rendirme a discreción?» —replicó Goetz—. «¿A quién creéis que habláis? Decidle a vuestro amo que tocante a Su Majestad Imperial, ni antes ni ahora ni jamás dejaré de respetarle, como cumple a mi honor; pero en lo tocante a él, decidle y repetidle que bien puede besarme el culo». La frase textual solo aparece en la primera edición, en las siguientes se consideró preferible sustituir «el culo» por unos puntos suspensivos. La expresión «la frase de Goetz» se  convirtió en una forma eufemística de explicar claramente a un interlocutor lo que se pensaba de él.

Pero aún hay más. A Mozart le hizo gracia la frase y compuso un canon para seis voces en si bemol mayor K231 con el título Leck mich im Arsch (Bésame el culo) inspirada de forma expresa en esa frase de Goetz von Berlichingen. Probablemente, no fuera más que un divertimento para entretener a sus amigos pero ahí ha quedado, dentro del corpus mozartiano.


lunes, 6 de noviembre de 2017

ROBERT FLEISCHMAN

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«Chess Queen» es un collage digital de Robert Fleischman con el que el artista norteamericano ha participado en la reciente exposición History of the Chess Queen (or the Advent of Feminine Power) —La historia de la dama del ajedrez (o el advenimiento del poder femenino)— clausurada hace apenas unos días en la galería Hilton|Asmus Contemporany de Chicago. La exposición, como su nombre indica, quiere celebrar, tomando como modelo la Historia del Ajedrez, el progresivo avance de las mujeres hacia la igualdad de derechos y oportunidades.

La exposición se inspira en el libro de Marilyn Yalom «Birth of the Chess Queen» (El nacimiento de la dama del ajedrez; Harper-Collins. New York, 2004) en el que se estudian los posibles modelos de reinas realmente existentes (la bizantina Teófano o la burgundia Adelaida, por no mencionar a Isabel de Castilla) en la feminización, primero, y el empoderamiento, después, de la pieza que acompañaba al rey en el ajedrez medieval y que era conocida, según las épocas y las culturas, como firzan, visir o alferza y que desembocó en el nacimiento de la moderna y poderosa dama.


FICHA TÉCNICA
ROBERT FLEISCHMAN
CHESS QUEEN (2017)
COLLAGE DIGITAL. 94 x 67,9 cm.
COLECCIÓN PARTICULAR


viernes, 3 de noviembre de 2017

RICCARDO CAVALLARI


El alto ejecutivo Paolo Fresco, antiguo director general de Fiat, por ejemplo, y también Presidente del Comité Organizador de la Olimpiada de Ajedrez de Turín en 2006 y gran aficionado al ajedrez, retratado por Riccardo Cavallari.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

GABRIELA HERRERA


Uno de los lugares donde se juega al ajedrez en una ciudad tan ajedrecística como es Buenos Aires es el parque Lezama. Allí, un día de 2005, sorprendió la escena que mostramos hoy la profesora de arte, ilustradora y artista Gabriela Herrera

FICHA TÉCNICA
GABRIELA HERRERA
LEZAMA (2005)
LAPIZ SOBRE PAPEL. 22x29 cm.
COLECCIÓN PARTICULAR

lunes, 30 de octubre de 2017

EL FINAL DEL JUEGO

—Pues lo mesmo —dijo don Quijote— acontece en la comedia y trato deste mundo, donde unos hacen los emperadores, otros los pontífices, y, finalmente, todas cuantas figuras se pueden introducir en una comedia; pero, en llegando al fin, que es cuando se acaba la vida, a todos les quita la muerte las ropas que los diferenciaban, y quedan iguales en la sepultura.
―Brava comparación ―dijo Sancho—, aunque no tan nueva que yo no la haya oído muchas y diversas veces, como aquella del ajedrez, que, mientras dura el juego, cada pieza tiene su particular oficio; y, en acabándose el juego, todas se mezclan, juntan y barajan, y dan vueltas con ellas en una bolsa, que es como dar con la vida en la sepultura.
―Cada día, Sancho ―dijo don Quijote—, te vas haciendo menos simple y más discreto.


FICHA TÉCNICA
MIGUEL DE CERVANTES
DON QUIJOTE DE LA MANCHA
GALAXIA GUTEMBERG. BARCELONA, 2004

RICHARD MÜLLER
EL FINAL DEL JUEGO (NACH BEENDETEM SPIEL), 1906
CARBONCILLO SOBRE PAPEL. 39.4 x 31.1 cm
COLECCIÓN PARTICULAR

viernes, 27 de octubre de 2017

EL JUGADOR SOLITARIO


Los jugadores solitarios de ajedrez, como los peones aislados de Tartakower, inundan las calles de melancolía. Tal es el caso de esta fotografía de Giuseppe M, tomada en las afueras de Roma en junio de 2017. Un jugador solitario, sin contrario con el que poder compartir afición, se convierte en la foto que comentamos en un potente alegato contra la soledad y el extrañamiento en nuestras modernas sociedades tecnológicas. 

Fotógrafo humanista, Giuseppe mantuvo una charla con el «jugador solitario»: supo de su condición de emigrante, de sus dificultades, de su ilusión por poder participar en un torneo «de verdad». Gens una sumus (somos una familia) es el lema de la Federación Internacional de Ajedrez. ¡Qué lejos queda aún ese propósito!

miércoles, 25 de octubre de 2017

LA REINA DE TU AJEDREZ





La reina de tu ajedrez es el primer tema de «La vida del artista» (Sony, 2017), el quinto álbum de la cantaora onubense Argentina.

Son tanguillos sobre letra del poeta Benjamín Prado. A la guitarra José Quevedo «Bolita».


En el vídeo promocional se ve al amante abandonado, un pintor, dibujando una escena ajedrecística. El dibujo no tiene mucho sentido por sí mismo —el rey no se captura en ajedrez— pero quizá en este caso responda adecuadamente al espíritu de la letra.

Que por cierto, dice así:

Te dije que no volvieras,
que ya no te tengo ganas,
que el llanto apagó la mecha
y me ha arrancado tu flecha
del centro de mi diana.

Da igual si me has engañado 
o cuentas media verdad.
Con tal de irme de tu lado,
te doy por adelantado
lo que me ibas a quitar.

Nunca más serás mi juez,
nunca más morderé el cebo.
Yo he sido una sola vez
la reina de tu ajedrez.
La reina de tu ajedrez
y no lo seré de nuevo.

Escribí sobre tú y yo,
bebí diez copas.
Tenía roto el corazón
bajo la ropa.
Me dormí 
pensando en ti
de madrugada.
Y al despertar 
de mi canción
ya no recordaba nada.

No busques los cabos sueltos
en la soga del ahorcado.
El anillo ya lo he devuelto
y he puesto en pie todo aquello
que tú diste por sentado.

Tus sábanas y las mías
van en camas diferentes.
Así que ya comprendía
que ayer fue el último día
que te quise para siempre.

Nunca más serás mi juez,
nunca más morderé el cebo.
Yo he sido una sola vez
la reina de tu ajedrez.
La reina de tu ajedrez
y no lo seré de nuevo.

Escribí sobre tú y yo,
bebí diez copas.
Tenía roto el corazón
bajo la ropa.
Me dormí 
pensando en ti
de madrugada.
Y al despertar 
de mi canción
ya no recordaba nada.




lunes, 23 de octubre de 2017

VALE, LO DEJAMOS EN TABLAS

Caricatura editorial de Gary Varvel, publicada el miércoles 16 de agosto de 207 en el periódico Indianapolis Star. Después de varias semanas de amenazas, el líder norcoreano Kim Jong Un decidió no atacar Guam.

viernes, 20 de octubre de 2017

EL PADRE DE LOS VIDEOJUEGOS


El «padre de los videojuegos», el norteamericano de origen alemán Ralph Baer, se entretiene con el más tradicional ajedrez en una fotografía de 2012. La fotografía es obra de David Friedman y fue tomada pocos días antes de que el inventor cumpliera los noventa años. Sobre la mesa, Simon, un juguete que fuera inmensamente popular en los años 80 y que fue uno de los inventos de Baer.

miércoles, 18 de octubre de 2017

SOLO EN BERLÍN DE HANS FALLADA


Alcohólico, morfinómano, estafador y carne de psiquiátrico durante gran parte de su vida, el escritor alemán Hans Fallada sin embargo —o gracias a ello, ¿quién sabe?— dejó una de las novelas más conmovedoras sobre la dignidad humana que se hayan escrito jamás. Solo en Berlín, escrita compulsivamente en algo menos de cuatro semanas y terminada solo tres meses antes de su prematura muerte, es la historia, inspirada en hechos reales, de un matrimonio que, en lo peor de la II Guerra Mundial, emprendió en solitario una forma de resistencia pasiva frente al nazismo.

La muerte en el frente del hijo de la pareja desencadena el drama. Lo que sigue es una disección minuciosa de lo que ocurre en el alma de los hombres bajo las dictaduras. Sospechas, deslealtad, denuncias, traiciones, miedo, terror, pánico... El régimen nazi actuó como una apisonadora sobre las conciencias e impuso un reinado de terror del que pocos supieron o quisieron sustraerse. Sin embargo, los hubo; hubo personas que contra toda esperanza, condenados de antemano, en una lucha oscura y desigual, se enfrentaron al imponente aparato policial y a la propia sociedad anestesiada, aunque a lo máximo que aspiraran, en palabras de una de las protagonistas de la la novela, fuera a conservar la decencia. «Su logro en la vida —se dice— habrá sido no perder la decencia». O al menos —como comenta el director de orquesta Reichhardt, personaje que cobrará protagonismo cuando el ajedrez entre en escena— «al menos usted se opuso al mal». Magras pero infrecuentes aspiraciones. 

La forma de lucha del matrimonio consistirá en escribir tarjetas postales, de gramática desmañada y ortografía solo regular, con lemas contra el régimen, contra la guerra, contra el Führer y dejarlas en lugares públicos. Pese a lo que ambos esperan, que las tarjetas circulen y contribuyan a despertar las conciencias, sus esfuerzos son baldíos. Aquellos que encuentran las tarjetas, aterrados, solo atinan a entregarlas lo antes posible a la policía y alejar de sí mismos las sospechas. Durante unos meses, logran mantener su actividad; luego, un día, son sorprendidos, detenidos, juzgados, condenados a muerte y ejecutados. Sí, por escribir unas tarjetas postales.

La segunda parte de la novela habla de la estancia del matrimonio (Quangel en la novela, Hampel en la realidad) en las cárceles de la Gestapo. Omito describir las torturas, la fragilidad del cuerpo humano, la debilidad de las personas ante el dolor, la deshumanización de los carceleros, la parodia de la justicia, la miseria moral de los poderosos, el silencio culpable de las instituciones ciudadanas... Todo ello ha sido descrito muchas veces en muchos medios y es de sobra conocido. Prefiero centrarme en algo que ocurre en el alma del protagonista durante su cautiverio y que tiene que ver con el poder redentor del ajedrez.

Otto Quangel sufre un doble proceso de cambio en la novela. El primero es su decisión de luchar contra el nazismo. Como otros muchos vio con indiferencia el ascenso de los nacionalsocialistas; la constatación, sin embargo, de que los jerarcas del partido actuaban con una premeditada injusticia y la muerte de su hijo le empujaron a luchar contra el poder. Sin embargo, Otto Quangel seguía siendo un hombre duro y seco, taciturno y callado, que jamás se había permitido la más mínima concesión al ocio o a las distracciones; un hombre para el que cualquier gasto que no fuera estrictamente necesario para las mantenencias cotidianas estaba fuera de lugar; un hombre para el que solo existía el trabajo y la disciplina —y que, por si fuera poco, había arrastrado a su familia en esta rigurosa concepción de la existencia—; un hombre que prohibía hablar a su mujer para disfrutar del silencio; un hombre, en definitiva, que pese a amar a su manera a su familia jamás había manifestado el menor gesto de ternura ni por su mujer ni por su hijo ni por nadie.

En cierto momento, Otto Quangel es encerrado en la misma celda que un director de orquesta, apellidado Reichhardt, a quien llaman el Maestro. Reichhardt, que es todo lo contrario que Quangel, mundano, sofisticado, culto, pero que ha terminado en el mismo sitio que él y por idénticos motivos, por no plegarse al poder, operará una enorme influencia sobre su manera de entender el mundo.  El músico se presenta a sí mismo en los siguientes términos:
—Compórtese como si estuviera solo, si así lo prefiere —dijo después—. Yo no lo molestaré. Leo mucho. Juego solo al ajedrez. Hago gimnasia para mantener el cuerpo sano. A veces canturreo entre dientes, pero en voz muy baja; está prohibido, claro está. ¿Le molesta eso?
Y en la cárcel, a través del ajedrez y por mediación del maestro Reichhardt, será donde  Quangel empezará a cuestionarse su conducta vital. Todo empieza cuando se interesa por la afición al ajedrez del director de orquesta. Poco a poco aprenderá a jugar y con ello a cuestionarse si la disciplina que ha regido su vida era correcta y justa. Veamos las palabras con las que Fallada cuenta la historia: 
 —¿Por qué siempre juega al ajedrez solo, maestro? También se podrá jugar entre varios, ¿no?
—Sí, entre dos. ¿Le apetecería aprender?
—Creo que soy muy tonto para eso.
—¡Qué disparate! Podemos intentarlo. 
Y el maestro Reichhardt cerró su libro.
Así que Quangel aprendió a jugar al ajedrez. Para su sorpresa aprendió deprisa y sin dificultad. Y volvió a experimentar que lo que había pensado antes era radicalmente falso. Había juzgado un poco ridículo e infantil ver en un café a dos hombre moviendo pequeñas piezas de madera, y lo había llamado matar el tiempo, una diversión para críos. 
Ahora supo que esos movimientos de las pequeñas piezas de madera podían originar algo parecido a la dicha, claridad mental, profunda, sincera alegría por una hermosa jugada, el descubrimiento de que importaba muy poco ganar o perder, de que la alegría por una partida perdida, pero bien jugada, era mucho mayor que la que le deparaba un juego ganado gracias a un error del maestro.
Ahora, cuando el maestro leía, Quangel se sentaba frente a él, con el tablero de ajedrez y las piezas blancas y negras delante, y al lado el libro: Dufresne, «Manual de ajedrez», y ensayaba aperturas y finales. Más adelante empezó a repasar partidas de maestros enteras; su mente clara, serena, retenía sin esfuerzo veinte, treinta jugadas, y no tardó en llegar el día en que fue mejor jugador.
—Jaque mate, maestro.
—Vaya, ha vuelto a ganarme, Quangel —dijo Reichhardt inclinando su rey a modo de saludo ante su adversario—. Tiene usted madera de gran jugador.
De repente Quangel, en la celda en la que espera la muerte, siente que hay un montón de cosas que ha dejado de hacer, cosas pequeñas de las que podía haber extraído momentos dichosos para él y para los suyos, siente que cumplir estrictamente lo que el consideraba su obligación quizá no fue suficiente, que podía haber ido al teatro, que podía haber sido amable con la gente, que podía...

Hans Fallada se llamaba realmente Rudolf Wilhelm Friedrich Ditzen. Lo de Hans Fallada es un homenaje a los hermanos Grimm, Hans viene del cuento «Juan con suerte» (Hans im Glück en alemán) y el apellido del cuento «La pastora de ocas», donde hay un caballo  parlante, llamado Falada, que da un testimonio veraz de todo lo que sucede, incluso después de muerto. En tiempos de posverdad y realidades alternativas, intentar decir la verdad, como pretendió Fallada según nos muestra la elección de su seudónimo, quizá sea el último acto revolucionario a nuestro alcance.

Para finalizar, solo decir que el Dufresne mencionado en el texto es Jean Dufresne uno de los no tan infrecuentes casos de ajedrecistas más famosos por sus derrotas que por sus méritos ajedrecísticos. La derrota,  en su caso, fue la sufrida ante Adolf Andersen en 1852 en una partida conocida como «la siempreviva» (que ya ha aparecido dos veces en ARTEDREZ). Entre sus méritos, algunas hermosas victorias y el haber escrito en 1881 Kleines Lehrbuch des Schachspiels, el manual mencionado en la novela, que fue el libro de ajedrez más popular en Alemania —30 ediciones entre la fecha de publicación y el estallido de la II Guerra Mundial— y el libro con el que aprendieron a jugar al ajedrez varias generaciones de alemanes. Jean Dufresne, quizá no sea ocioso remarcarlo, era judío.


En 2013, la norteamericana Melinda Hagman se inspiró en la fotografía de Hans Fallada de 1934 que encabeza esta nota para realizar este retrato, perteneciente a una serie de retratos de escritores titulada The Authors: A Portrait Serie (2013—    ). Hagman, que había trabajado durante años en una editorial, siempre se había sentido fascinada por las fotos antiguas de los escritores que publicaban. Con el retrato de Hans Fallada dio inicio a  la serie.

lunes, 16 de octubre de 2017

VICTORIANO LÓPEZ DE LERMA

Pintor, ceramista y dibujante constante de retratos y paisajes,  Victoriano López de Lerma sorprendió una amistosa partida de ajedrez en en el pub J&J Books and Cofee de Madrid. Este es el resultado.



viernes, 13 de octubre de 2017

LA ESGRIMA ES AJEDREZ EN MOVIMIENTO


Fotografía de Cristiana Cascioli para ilustrar un artículo de Paola Alessandra Castelli titulado In pedana la vera arma che conta é la mente (En la pista la única arma que cuenta es la mente) publicado en la revista Class en enero de 2013. En él se defiende que, pese al tremendo esfuerzo físico que la esgrima demanda, lo fundamental para alcanzar el éxito es la cabeza. Como en casi todo, podríamos decir.

A destacar que la autora de la fotografía es una tiradora profesional italiana, campeona del mundo por equipos en la modalidad de espada en 2009.

miércoles, 11 de octubre de 2017

ALFRED RUSSELL WALLACE


El naturalista británico Alfred Russell Wallace, descubridor de una teoría de la Evolución de las Especies paralela a la de Darwin (aunque la fama se la llevó este último), jugando al ajedrez contra su hermana Fanny en su juventud. La fotografía es un ambrotipo anónimo fechado sobre 1853 o 1854.

Wallace fue aficionado a jugar al ajedrez toda su vida, como podemos ver en la fotografía de abajo, tomada evidentemente muchos años después.

lunes, 9 de octubre de 2017

SCHACH! HINDENBURG DA MATE A LOS RUSOS


La caricatura representa al mariscal Paul von Hindenburg y al gran duque Nikolay Nikolayevich Romanov, comandantes en jefe de los ejércitos de los imperios alemán y ruso respectivamente, disputando una partida de ajedrez.

El contexto histórico es la I Guerra Mundial y las repetidas victorias que los ejércitos alemanes obtuvieron frente a los rusos entre los años 1914 y 1916 y que llevaron al relevo  por parte del zar de Romanov en el mando de las tropas.

Es obra del caricaturista e ilustrador Franz Jüttner.

viernes, 6 de octubre de 2017

BRUNO BARBEY


Fotografía de Bruno Barbey tomada en un club de ajedrez de Yalta, península de Crimea, en 1988. En ella vemos un torneo de ajedrez infantil disputado con los legendarios relojes Jantar. De la pared cuelga una copia del retrato de Lenin por Sudakov que vimos en la entrada precedente.

miércoles, 4 de octubre de 2017

LENIN


Retrato de Vladímir Ilich Uliánov (Lenin) jugando al ajedrez realizado por Pavel Fedorovich Sudakov, uno de los principales representantes del oficialista «Realismo Socialista». La obra de Sudakov se centró en temas históricos, retratos de los héroes de la revolución y naturalezas muertas y paisajes con una ejecución rigurosamente naturalista; nada nuevo,  pues, bajo el sol.

De esta obra, fechada a mediados de los años 50 del siglo XX, se ha dicho que representa al líder revolucionario, en unas vacaciones disfrutadas en el otoño de 1920, analizando una partida de ajedrez disputada por Alexander Alekhine en la Olimpiada de Ajedrez de todas las Rusias. Este torneo, que posteriormente fue considerado el primer campeonato nacional soviético, se celebró en Moscú en plena guerra civil rusa.


lunes, 2 de octubre de 2017

EN LAS CALLES DE... TASKENT


En las calles de Taskent, cuando esta era la capital de la República Socialista Soviética de Uzbekistán, unos escolares juegan al ajedrez bajo la mirada intimidante de un busto de Lenin. 

La fotografía fue tomada en la década de los 30 del siglo XX por el fotógrafo soviético Max Penson.

viernes, 29 de septiembre de 2017

¿POR QUÉ SU HIJO DEBE JUGAR AL AJEDREZ?


Ilustraciones de Mateo Amade para el artículo de Jorge Benítez ¿Por qué su hijo debe jugar al ajedrez?publicado el 9 de febrero de 2007 en Zen, suplemento semanal del diario El Mundo.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

KANAREK vs CARROLL

Su papel en Baby Doll (Elia Kazan; Warner Bros, 1956) supuso el salto a la fama definitivo para la actriz Carroll Baker. La película, inspirada en una obra de teatro de Tennessee Williams, que ya había levantado cierto revuelo desde la presentación del tráiler, recibió el espaldarazo definitivo de la Liga Nacional de la Decencia, por sus denodados esfuerzos por prohibir el filme. A partir de ahí, el interés por este drama negro, ambientado  en el delta del Mississippi, que centra gran parte de su estructura en la tensión sexual existente entre el trío protagonista, fue imparable. 

Recordemos que Carroll Baker interpreta en Baby Doll a una joven de 19 años de aspecto y comportamiento muy infantiles que se ha casado por conveniencia de su familia con un empresario de la industria del algodón que ha jurado no hacer uso del débito conyugal hasta que la interfecta no cumpla los veinte años. En esas estamos, esperando, cuando otro industrial del algodón, enemigo del marido, irrumpe en escena. Pronto se siente atraído por Baby Doll y la tensión crece... La película ha legado al imaginario erótico del siglo XX la visión de una Carroll Baker acostada en su cunita mientras se chupa inocentemente el pulgar.

La inminencia del estreno suscitó el interés del público por sus protagonistas y la revista Life publicó, en junio de 1956, un artículo sobre la cinta que incluía un reportaje que se quería mostrar, ilustrado por fotografías de Peter Stackpole, cómo era la vida de Carroll Baker fuera de los sets de rodaje. En él podemos ver a Carroll desayunando con su marido en su apartamento, estudiando sus guiones en el metro, visitando una exposición de Picasso y jugando al ajedrez con un pariente. El pie de foto de esta última imagen decía:
Carroll juega contra el primo de su marido, Elias Thomas Kanarek, artista, arriesgando su torre negra en una salvaje incursión en territorio enemigo.

Hace tiempo publicamos otra foto de Carroll Baker por Peter Stackpole tomada en la misma sesión pero que no fue empleada en el artículo.

lunes, 25 de septiembre de 2017

EL MAESTRO DEL JUICIO FINAL

Después habíamos coincidido a menudo en el salón de ajedrez de un café que yo frecuentaba.

FICHA TÉCNICA
LEO PERUTZ
EL MAESTRO DEL JUICIO FINAL
LIBROS DEL ASTEROIDE. BARCELONA, 2017
TRADUCCIÓN DE JORDI IBÁÑEZ

DAVE BANG
JUGANDO AL AJEDREZ EN UNA CAFETERÍA
CAFÉ SOBRE PAPEL. 57 x 67 cm.
COLECCIÓN PARTICULAR

Sí, café sobre papel. El artista neozelandés Dave Bang tiene una serie de trabajos en los que ha experimentado el uso de café, vino o cerveza como pigmentos. Esta es su web.

viernes, 22 de septiembre de 2017

POR LA NOCHE JUGAMOS

Bill Gekas: The Gallery &emdash; At Night We Play

El fotógrafo australiano Bill Gekas ha creado una obra singular en la que su hija es la protagonista absoluta de la mayoría de sus composiciones. Efectivamente, Athena Gekas posa, frecuentemente en ropa de época, para que su padre realice una suerte de homenaje a la pintura clásica europea —con particular atención a la pintura holandesa del siglo XVII; Rembrandt, pero también Veermer— cuyas obras fundamentales parece haber estudiado en profundidad.

Por la noche jugamos, la obra de hoy, es una inquietante y onírica imagen en la que resuenan los ecos de la Alicia de Carroll.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

AJEDREZ EN YERBA BUENA GARDENS. EN LAS CALLES DE SAN FRANCISCO

Suhita Shirodkar es una artista californiana que se define a sí misma como dibujante obsesiva, ilustradora free lancer, diseñadora gráfica y maestra. En junio de 2016 bosquejó a los jugadores de ajedrez que se reúnen en los jardines de Yerba Buena, en San Francisco.



El trabajo de Suhita puede ser admirado en su blog Sketch Away o en su página web.

lunes, 18 de septiembre de 2017

HAY MÁS AVENTURAS EN UN TABLERO DE AJEDREZ QUE EN TODOS LOS MARES DEL MUNDO



HAY MÁS AVENTURAS EN UN TABLERO DE AJEDREZ
QUE EN TODOS LOS MARES DEL MUNDO

En esta nota se cuenta el final de la novela que vamos a comentar, si algún lector está interesado en leerla queda avisado.

Una de las citas más reproducidas sobre el ajedrez es la que encabeza estás líneas. Sin duda, parte de este éxito se debe a la rotundidad de su afirmación. Rotundidad que sorprende aún más al venir de un autor que es ampliamente aclamado, por más que siga siendo minoritario, como autor de aventuras. La cita, efectivamente, aparece en la novela del escritor francés Pierre Mac Orlan El ancla de la esperanza

El protagonista de la historia, llamado el pequeño Morgat para diferenciarlo de su padre, el gran Morgat, es un joven deseoso de aventuras que está a punto de ingresar en la escuela de artillería y que sueña con embarcarse en la marina real. Su entorno, especialmente su padre y un oscuro y misterioso personaje, Jérôme Burns, que ejerce una gran influencia sobre él y al que considera su mentor, intentan frenar su deseo de aventuras. Lo que es fácil entender en su padre, después de todo un próspero y sedentario comerciante, miembro de una pequeña burguesía tan satisfecha de sí misma como recelosa de los riesgos, no lo es tanto en el caso de Burns, quien ha recorrido el mundo como cirujano naval y ha corrido cientos de aventuras. 

Es el propio Burns, que suele jugar con el gran Morgat al ajedrez frecuentemente, el que pronuncia la frase en cuestión. Y la pronuncia para desengañar al pequeño Morgat que ha cometido, más que una aventura, una travesura que no ha terminado del todo bien. Burns, que poco antes le había asegurado que no había sacado nada de placer en sus muchos viajes, le dice señalando el tablero en el que está jugando: «Ves, hay más aventuras en una partida de ajedrez que en todos los mares del mundo». (Vois-tu, il y a plus d’aventure dans une partie d’échecs que sur toutes les mers du monde).

Pese a que Mac Orlan es un escritor de aventuras, sus novelas hablan de aventuras crepusculares, donde se ha perdido la inocencia que envolvía al género y donde las motivaciones de los personajes nunca son del todo limpias sino, a veces, francamente aviesas. Ambientada en el siglo XVIII, El ancla de la Esperanza, título que se refiere al ancla que constituye la última esperanza de los marineros cuando todas las demás anclas han saltado por la furia del temporal, es una gran novela de aventuras donde se habla del duro paso a la edad adulta, de los límites y obligaciones de la amistad y del fin de la inocencia.

Hay dos tipos de aventureros en la perspectiva de Mac Orlan, el aventurero activo que se lanza al descubrimiento del mundo con todas sus consecuencias y el aventurero pasivo, que es, para él, el aventurero perfecto, el que se contenta con viajar a través de los libros y las experiencias ajenas. A veces, como en El ancla de la Esperanza existe también un viaje interior que termina siendo más duro y deja más heridas que el más peligroso de los viajes por mar. Cuando al final de la novela descubrimos la verdadera identidad de Burns, la frase que comentamos aparece inesperadamente revestida de ambigüedad, pues Burns es realmente un pirata temible y odiado en todos los mares. 

¿Qué pretendía decir Burns cuando pronunció esa frase? ¿Quizá convertir a su joven pupilo en un aventurero perfecto y evitar que su ansias de aventura le llevaran a adentrarse en un camino similar al que él había recorrido en su juventud y al final del cual solo esperaba la horca? 


FICHA TÉCNICA
PIERRE MAC ORLAN
EL ANCLA DE LA ESPERANZA 
1ª EDICIÓN L’ANCRE DE MISÉRICORDE. ÉDITIONS ÉMILE-PAUL, 1941
IKUSAGER. VITORIA, 2005
TRADUCCIÓN DE J. MANUEL IBEAS

ROYAS NAVY vs. PIRATAS
TREBEJOS EN RESINA DISEÑADOS POR ITALFAMA