viernes, 23 de junio de 2017

ERNST LUDWIG KIRCHNER


Segunda versión del cuadro Erich Heckel y Otto Muller jugando al ajedrez (la primera versión la publicamos aquí). Ernst Ludwig Kirchner, uno de los principales representantes del Expresionismo alemán, retrató a sus colegas pintores Erich Heckel y Otto Muller jugando una partida de ajedrez en presencia de una modelo cuyo nombre no ha llegado hasta nosotros. 

La escena probablemente se desarrolló en el estudio de Kirchner durante el año 1913. Como dijimos en aquella entrada, los miembros del grupo Die Brücke (el Puente) hicieron de sus estudios algo más que un lugar de trabajo; era el lugar donde se jugaba, donde se vivía, donde se convivía, donde se amaba.


FICHA TÉCNICA
ERNST LUDWIG KIRCHNER
ERICH HECKEL Y OTTO MULLER JUGANDO AL AJEDREZ II (1913)
ÓLEO SOBRE LIENZO (41,4x50 cm.)
COLECCIÓN PARTICULAR

miércoles, 21 de junio de 2017

AJEDREZ EN EL BOSQUE

Sin título

«No son partidas, son carnicerías» nos dijo Evi, la autora de esta fotografía, que dice su compañero sentimental de sus partidas de ajedrez porque siempre gana ella. Amantes de la naturaleza, les gusta disputar sus partidas en los bosques, en uno de los cuales se tomó la fotografía que nos ocupa hoy. La autora considera que la paciencia con la que los jugadores de ajedrez afrontan el juego es una metáfora de cómo deben afrontar las parejas su relación. Sobre todo si se posee una fuerte personalidad, como les pasa a ellos.

Una vez más el ajedrez se nos presenta como un juego de amor, como Tristan e Isolda, como Ferdinand y Miranda y como tantos otros antes que ellos, Evi y su compañero escenifican el ajedrez como un juego de seducción.


lunes, 19 de junio de 2017

GUSTAV KLUGE

Bild Seite 1

Heredero del Expresionismo alemán y seguidor de una de las técnicas más queridas de ese movimiento vanguardista del siglo XX, la xilografía o grabado en madera, Gustave Kluge es el autor de este Ajedrez apocalíptico.

Los expresionistas habían visto en esa técnica el vehículo perfecto para «expresar» la subjetividad del artista, aprovechando la tosquedad del trazo, los nítidos contrastes y la profundidad de los negros que proporciona.

Kluge enfrenta en un tablero a lo que parece ser un soldado (el casco parece el típico que llevaban los soldados alemanes en la II Guerra Mundial solo que puesto al revés) con una suerte de plantígrado que empuña como trebejo un alacrán. (En algún lugar se ha señalado que el remate de la pieza que mueve el soldado es una cruz gamada pero yo no alcanzo a verlo). Es un extraño y desasosegante encuentro que no sé muy bien cómo interpretar. Pero quizá la guerra con su carga de horror y sinsentido sea simplemente ininterpretable.

FICHA TÉCNICA
GUSTAVE KLUGE
AJEDREZ APOCALÍPTICO
XYLOGRAFÍA. 49,5 x 69,5 cm
COLECCIÓN PARTICULAR

viernes, 16 de junio de 2017

JULIO RAMÓN RIBEYRO

Prosas apátridas es un libro del peruano Julio Ramón Ribeyro publicado por primera vez en 1975. Según el autor, el término «apátrida» no se refiere en este caso a la nacionalidad sino a que los textos reunidos en el libro no tienen «patria literaria». Redactados en diversas épocas, no habían encontrado acomodo en ninguna novela, no se habían convertido en el arranque de un cuento ni tampoco habían servido para desarrollar a partir de ellos un artículo; así que se fueron quedando arrinconados, «sin patria», y con riesgo de ser olvidados. Para salvarlos de ese triste destino, Ribeyro decidió ordenarlos y darlos a la imprenta. El resultado fue este libro.

La prosa apátrida número 18 dice así:
18 
El ajedrez es como el amor venal, en cual la pareja se reúne, no por afinidad ni simpatía, sino porque se necesitan recíprocamente para obtener de su conjunción un disfrute. Con el alemán fascista de la Agencia no me saludo ni cruzo la menor palabra en toda la semana, pero basta que llegue el domingo para que en las horas libres juguemos una partida. Es un acuerdo tácito, que no va precedido de ninguna invitación verbal. Basta que empiece a armar el tablero para que yo me acerque a su mesa y se inicie la partida. Partida silenciosa de la cual está excluido todo comentario. Una vez terminada, sea cual fuere el ganador, cada cual se reintegra a su trabajo y se olvida completamente del otro, durante días, así lo encuentre en el ascensor o el café de la esquina. Hasta el próximo domingo.


FICHA TÉCNICA

JULIO RAMÓN RIBEYRO
PROSAS APÁTRIDAS
SIX-BARRAL. BARCELONA, 2007

miércoles, 14 de junio de 2017

CARLOS vs JUAN FEDERICO

Emperor Charles V playing chess with John Frederick, Elector of Saxony; messenger bearing paper dated 10 May 1547, date Charles V pronounced death sentence on John Frederick as convicted rebel.  Etching

El emperador Carlos (I de España y V de Alemania) es interrumpido por un mensajero que porta una misiva mientras juega al ajedrez contra Juan Federico I el Magnánimo, elector de Sajonia. El grabado contiene una broma macabra porque en el papel que lleva el mensajero en la mano se lee «10 de mayo de 1547», justo la fecha en la que Carlos dictó condena de muerte contra su rival, al que había derrotado militarmente unos días antes en la batalla de Mühlberg. ¡Eso sí que es un jaque mate!

El conflicto entre ambos jugadores se enmarca en el contexto de las guerras de religión que siguieron a la Reforma luterana y que enfrentaron al emperador Carlos con diversos príncipes protestantes durante buena parte del siglo XVI. Juan Federico salvó el pellejo firmando las Capitulaciones de Wittemberg por las que cedía su dignidad electoral y sus posesiones en favor de Mauricio de Sajonia, más favorable, en principio, a los intereses de Carlos. 

El grabado fechado circa 1600 se conserva en el British Museum.

lunes, 12 de junio de 2017

UN CUENTO DE LA VIEJA ESPAÑA


«Un cuento de la vieja España» es un poema del norteamericano Tudor Jenks publicado en junio de 1882 en la revista juvenil St. Nicholas con Ilustraciones de Reginal Bathurst Birch.

El poema esta basado en una leyenda sobre la entronización del decimocuarto sultán nazarí de Granada, Yūsuf III.

Comienza el siglo XV en el último bastión del poder musulmán en la península ibérica, el reino nazarí de Granada. Yúsuf lleva dieciséis años prisionero en el castillo de Xalabania (Salobreña) por orden de su hermano Muḥammad VII, quien le ha despojado de sus legítimos derechos dinásticos. Yūsuf está jugando al ajedrez con el alcaide y el rumbo de la partida le es muy desfavorable. 
—Tu rey está cercado —dijo el alcaide—. La partida es mía.
—La partida no está definitivamente perdida hasta que el juego no acaba —contestó Yūsuf.
—Pero mira, has perdido una torre, un caballo y un peón. Y acabas de perder la otra torre. Además —dijo moviendo la dama— recibirás mate en tres jugadas hagas lo que hagas.
En ese momento, un mensajero interrumpe la partida. Muḥammad sintiendo la proximidad de la muerte y queriendo asegurar la sucesión del trono para su hijo ha ordenado eliminar a todos los posibles pretendientes. Su hermano Yūsuf, que es el legítimo heredero, el primero. Por ello ordena al alcaide de Xalabania que ejecute al prisionero inmediatamente y que le envíe como prueba su cabeza con el mismo mensajero que ha llevado la noticia. Pese a que el alcaide siente afecto por Yūsuf, debe cumplir los deseos del sultán. El príncipe pide permiso para despedirse de familiares y amigos pero le es denegado. La ejecución se emplaza para dentro de una hora.
—Está bien —replicó tranquilamente Yūsuf— hasta que esa hora se cumpla mi tiempo es mío. Sigamos con el juego hasta perder o ganar.
El alcaide, conmovido en lo más profundo por la entereza de Yūsuf y con los ojos anegados en lágrimas, ha perdido totalmente la concentración. Va perdiendo pieza tras pieza y termina recibiendo jaque mate. 
—Ya has visto que «la partida no está definitivamente perdida hasta que el juego no acaba» —dijo sonriente Yūsuf.
 —Lamento que el juego haya terminado —suspiró el alcaide.
 —Ten confianza —replicó calmadamente Yūsuf— aún quedan cinco minutos.
El plazo ha espirado y el verdugo está preparado para cumplir con su trabajo. Yūsuf ya tiene su cabeza en el tajo cuando otro mensajero entra apresuradamente en escena y ordena detener la ejecución. Muḥammad había fallecido el la Alhambra y el pueblo estaba aclamando a su hermano. Yūsuf era el nuevo sultán de Granada.
 —Alcaide —recuerda Yūsuf— la noche nunca llega antes de que se ponga el sol y «la partida no está definitivamente perdida hasta que el juego no acaba».


Tiene todo el aspecto de ser una leyenda ya que las crónicas contemporáneas, como La crónica de Juan II, no hacen referencia al tema al hablar de la muerte de Muḥammad VII, limitándose a decir que falleció «de su dolencia» y que se mandó llamar a su hermano, preso en Salobreña, para ocupar el trono. Los cronistas posteriores incluyeron la anécdota del ajedrez, posiblemente para enaltecer la figura del nuevo sultán. Lo más probable es que Muḥammad falleciera envenenado víctima de una conjura palaciega encabezada por los partidarios de su hermano Yūsuf quien, recordémoslo, había sido despojado de sus derechos de forma violenta por Muḥammad.

Para terminar solo mencionar que en el ajedrez medieval no existía la dama sino el firzān (alferza). La dama no se incorporaría al juego hasta finales del siglo XV. La inclusión en el poema de esta pieza por parte de Tudor Jenks es, por lo tanto, un anacronismo.

viernes, 9 de junio de 2017

AJEDREZ EN EL SET XIX



Anthony Quinn, a la izquierda, y el director Michael Cacoyannis juegan al ajedrez en el set de rodaje de Zorba, el griego (Alexis Zorbas. Michael Cacoyannis; 20th Century Fox, 1964. Fotografía de Erich Lessing.

miércoles, 7 de junio de 2017

TERRATENIENTES vs ARRENDATARIOS


Litografía en color publicada en junio de 1888 en el Weekly Freeman, la edición de fin de semana del diario nacionalista irlandés Journal's Freeman. Esto, publicar una lámina con una ilustración como suplemento a la edición normal, fue una novedad de este diario que fue pronto copiada por otros periódicos. Dada la ideología de la publicación, las láminas se ocupaban preferentemente de temas políticos relacionados con la independencia de Irlanda.

No es una excepción, por supuesto, la que comentamos hoy. Estamos en Irlanda en la época del dominio británico. Los contendientes son: a la derecha, con blancas, la personificación de la Liga Nacional Irlandesa. La Liga era un partido político defensor del llamado Plan de Campaña, que consistía básicamente en animar a los arrendatarios a negarse a pagar las rentas a su terratenientes, si estas se consideraban desproporcionadas o injustas. Enfrente está Arthur James Balfour (Balfour el Sanguinario para los irlandeses por la feroz represión que desató para combatir el plan), Secretario Jefe para Irlanda del Gobierno Británico, con las negras. El título de la obra es «Mate a la próxima» y del lenguaje corporal de los jugadores se deduce claramente del lado de quién están las simpatías de los editores.

La mayoría de las litografías que publicaba el Weekly Freeman se deben al lápiz de John Fergus O'Hea. O'Hea fue el gran dibujante del nacionalismo irlandés y el creador del personaje Pat, un granjero joven, fuerte y guapo —personificación del pueblo irlandés— que era la contrafigura que el dibujante oponía a las frecuentes caracterizaciones despectivas de los irlandeses por parte de la prensa inglesa (frecuentemente los irlandeses eran presentados como monstruos de apariencia simiesca). El aspecto del jugador de ajedrez de la derecha encaja perfectamente con las características de Pat, siempre adornado por unas espléndidas patillas. Pero como la caricatura no está firmada, O'Hea no solía firmar estos trabajos, y, además, por esas fechas su discípulo Thomas Ftizpatrick había empezado a publicar caricaturas en un estilo muy similar, dejaremos esta obra, de momento, simplemente como atribuida a John Fergus O'Hea.

lunes, 5 de junio de 2017

EN LAS CALLES DE... CARACAS


«Piensa Caracas» tituló su foto el venezolano Anthony Salazar. Fue tomada en 2012 en el bulevar de Sabana Grande, una amplia zona peatonal de Caracas donde es habitual ver a jugadores callejeros de ajedrez.

viernes, 2 de junio de 2017

DUCHAMP VS THARRATS JR.


Marcel Duchamp jugando al ajedrez con Eduard Tharrats, hijo del pintor del grupo vanguardista catalán «Dau al set» Joan-Josep Tharrats, en el café Melitón de Cadaqués. No he conseguido acreditar fehacientemente la autoría de la fotografía pero no sería de extrañar que se tomara en la misma sesión que esta otra que publicamos hace tiempo.