martes, 17 de septiembre de 2024
BOCETOS DE NICANOR PIÑOLE
lunes, 29 de enero de 2024
BENITO PÉREZ GALDÓS
En su novela de 1881 La desheredada, Benito Pérez Galdós utiliza una metáfora ajedrecística para explicar los avatares políticos del siglo XIX.
La Providencia y el Acaso juegan al ajedrez sobre España, que siempre ha sido un tablero con cuarteles de sangre y plata.
CITADO POR LA EDICIÓN DIGITAL DE LA BIBLIOTECA VIRTUAL MIGUEL DE CERVANTES
sábado, 28 de octubre de 2023
RAFAEL ARGULLOL
En un cuento de Rafael Argullol (1949) titulado El profesor de arte encontramos esta curiosa referencia a Marcel Duchamp:
No obstante, una noche tuvo dos sueños consecutivos que le turbaron. En el primer sueño se le apareció Marcel Duchamp en persona, un Duchamp ya entrado en años, delgado y con una pipa en la boca. Sobre el pecho, como si fuera un escapulario, llevaba colgado un pequeño tablero de ajedrez. Lo miró con ojos escrutadores. Luego le riñó con severidad:
—¿Aún no te has dado cuenta, imbécil?
Se publicó, junto con otros dos cuentos, en Cuadernos hispanoamericanos 853-854. Julio/agosto de 2021 bajo el título de Tres breves relatos sobre la estupidez contemporánea.
Nacho Pérez Ortiz es el autor de la ilustración a partir de un retrato de Marcel Duchamp por Bruce Davidson.
viernes, 2 de diciembre de 2022
MONTEVIDEO
En la última novela de Enrique Vila-Matas, Montevideo, un ejercicio metaliterario que cuenta las peripecias de un escritor bloqueado por una terrible crisis de inspiración, hay una curiosa referencia al ajedrez y a Duchamp, mezclados con la llegada del hombre a la Luna.
Andaba nuestro escritor en crisis pergeñando un juego —que bautizó a la manera de Rimbaud como Je est une autre (yo es otro)— mediante el que endilgar a la persona que le preguntara las razones por las que había dejado de escribir un frase pronunciada por otra persona como si fuera suya. De alguna forma convertirse en otro.
A manera de ejemplo, recuerda que el astronauta Neil Armstrong, de regreso de la Luna, contestaba a quien le preguntaba si el viaje sideral le había ayudado a comprender el significado profundo de la vida (aquello de ¿quiénes somos?, ¿de dónde venimos?, vaya) que él era un técnico que junto con otros había logrado llegar a la Luna, pero que no estaba capacitado para contestar preguntas que no eran de su especialidad. Así pues, nuestro escritor podía convertirse en Armstrong y contestar de idéntica forma.
Poco después, una exnovia le pregunta lo que está haciendo y el escritor piensa que es el momento de iniciar el juego. Decide convertirse en Marcel Duchamp y hacer suya la contestación que este le dio al escultor Naum Gabo cuando le preguntó que por qué había dejado de pintar («Pero, ¿qué quieres? Ya no tengo ideas», dijo Duchamp).
¿Qué le voy a hacer, Lisa? Ya ni una línea al día. Escribí el fragmento "París" (el primer capítulo del propio libro que comentamos) y quedé roto, sin ojo mental, y sin poder continuar. Solo con mi ajedrez y mis pasos en la Luna.
Pero la exnovia, que le conoce bien, adivinó que no estaba hablando con sus propias palabras. Se lo recriminó y le dejó plantado.
Dejándome Duchamp perdido, derrotado en el ajedrez de la vida y, encima, en el ajedrez de la Luna y sin derecho a réplica.
MONTEVIDEO
SEIX BARRAL. BARCELONA, 2022
viernes, 27 de mayo de 2022
ENTRE TAPAS
miércoles, 15 de abril de 2015
lunes, 3 de marzo de 2014
ARTE Y CIENCIA. EL EXTRAÑO GABINETE DEL PROFESOR BOLÍVAR-GALIANO
Una de las instalaciones de la muestra es el "ajedrez deluxe para físicos electrónicos" que el artista se ha traído a Madrid para participar en la feria ARCO como puede verse en estas fotografías de Nacho Pérez Ortiz.











