lunes, 11 de junio de 2018

ROSANA SUÁREZ


Pensado como parte de un trabajo para sus alumnos de secuandaria que no cuajó, Rosana Suárez Magán pintó este cuadro en el que unas piezas de ajedrez, una vez terminada la partida, han vuelto a la caja que las conserva y guarda. Hiperrealista, casi fotográfica, con un luz envolvente y suave, es una representación muy realista de unos objetos cotidianos.

Sin embargo, los lectores del blog recordarán que esta iconografía encaja de lleno con un tópico frecuente en la literatura castellana. El del poder igualador de la muerte. Vamos a aprovechar la obra de Rosana Suárez para hablar un poco de él.

El tema se presupone antiguo, posiblemente ya en la literatura árabe se encuentre un precedente, y sin duda uno de los famosos rubayats de Omar Jayyam entronca con este tópico.

Nosotros, piezas mudas del juego que Él despliega
sobre el tablero abierto de noches y de días,
aquí y allá las mueve, las une, las despega,
y una a una en la Caja, al final, las relega.
Omar Jayyan
 Los Rubaiyats
Traducción de Joaquín V. González

Muchísimas e imposible rastrearlas en su totalidad, al menos para este humilde cronista, son las versiones de esta idea. Nos contentaremos con hablar de tres de ellas

En 1598, fray Alonso de Cabrera decía en la oración fúnebre que dedicó a la muerte de Felipe II.
Es un juego de ajedrez (la vida), que entabladas las piezas, tiene cada una su lugar y preminencia: el rey, la dama, el arfil; pero acabando el juego y echadas en la bolsa, y revueltas como caen: el rey, que es más pesado, abajo, el peón arriba, no hay diferencia ni respeto.
Alonso de Cabrera
    Oración fúnebre que predicó en la muerte de Felipe II
San Lorenzo del Escorial, 1598

Doce años después de la loa de Alonso de Cabrera, Sebastián de Covarrubias escribe en el vigésimo tercero de sus emblemas morales.

roys, pyons dans le sac son eguaux
El rey, la dama, alfil, roque, caballo,
cada cual de estos tiene en el tablero
su casa, su poder, y en el mudallo
se guarda orden y concierto entero.
Al fin del juego por mi cuenta hallo
que en saco el peón entra primero
y al rematar, los bienes y los males
de aquesta vida, todos son iguales. 
En tanto que vivimos, cada uno tiene su puesto en la república, con cuya variedad se compone y se conserva. Pero llegado el día de la muerte la tierra nos recibe con tanta igualdad que no hay distinción del rico al pobre. Y así es como la bolsa de los trebejos en el ajedrez, que acabado el juego todos entran confusamente en el saco. Y esto nos significa el mote francés: roys, pyons dans le sac son eguaux.
Sebastián de Covarrubias Orozco
Emblemas morales.
Madrid, 1610


Diecisiete años después, en la segunda parte del Quijote, Cervantes remataba:
―Brava comparación ―dijo Sancho–, aunque no tan nueva que yo no la haya oído muchas y diversas veces, como aquella del ajedrez, que, mientras dura el juego, cada pieza tiene su particular oficio; y, en acabándose el juego, todas se mezclan, juntan y barajan, y dan vueltas con ellas en una bolsa, que es como dar con la vida en la sepultura.

Miguel de Cervantes Saavedra
Segunda parte del ingenioso caballero don Quijote de la Mancha
Madrid, 1615 

FICHA TÉCNICA
ROSANA SUÁREZ MAGÁN
ÓLEO SOBRE LIENZO. 100 x 73cm.
COLECCIÓN PARTICULAR 

2 comentarios:

Rui Silva Pereira dijo...


Na vida somos iguais
Às peças que no xadrez
Valem o menos e o mais,
Segundo o acaso que a fez.

Do mesmo cepo nascer
Para as batalhas pensadas,
Aos mais, peões de perder,
A raros, ficções coroadas.

Mas, findo o jogo, receio
Que, extintas as convenções,
Durma a rainha no meio
Dos mal nascidos peões.
"
Reinaldo Ferreira (filho) (poeta português, Barcelona, 20 de Março de 1922; Lourenço Marques, 30 de Junho de 1959)

Mariano García Díez dijo...

Gracias por la referencia, Rui.

Hermoso poema. Me gustaría publicar algo sobre Ferreira en el futuro. Voy a investigar si ha sido traducido al castellano.

Saludos cordiales.

Mariano