miércoles, 12 de octubre de 2016

♫♪ ...I AM A POOR LONESOME COWBOY AND A LONG WAY FROM HOME..... ♪♫♪

Lucky Luke, «el vaquero más rápido que su propia sombra», es una creación del dibujante belga Maurice de Bévère —Morris era su nombre de lápiz— que ha contado con diversos guionistas a lo largo de su historia, el propio dibujante incluido, siendo el más célebre de todos ellos el francés René Goscinny, ya saben: Asterix, Iznogud, el pequeño Nicolás (el de Sempé, por favor). Con el tiempo, Lucky Luke se ha convertido en uno de los grandes éxitos de lo que se ha venido en llamar la escuela franco-belga de historietas.


La serie nació como una parodia del cine de vaqueros que inundaba las pantallas europeas de postguerra y con el tiempo se terminó convirtiendo en un homenaje al propio género que parodiaba, cuando muchos de los personajes secundarios que aparecían en las distintas historietas adoptaron el aspecto de los más célebres actores del western. Así en sus páginas aparecieron Jack Palance, Randolph Scott o John Barrymore, por citar solo a algunos de los más clásicos. Sin olvidar a personajes reales de la historia norteamericana como Jesse James, Búfalo Bill, Billy el Niño o Juanita Calamidad. Y también hicieron sus cameos en la serie otros personajes célebres, actores o no, como Louis de Funes, Alfred Hitchcock, Mark Twain o el más Marx de los hermanos Marx. Y otros muchos que lector contumaz de Lucky Luke estará ya echando en falta.


La simbiosis con el cine llegó a ser tan profunda que con el tiempo las aventuras del solitario vaquero desbordaron el medio que le vio nacer para dar el salto a la gran pantalla en varias películas. Y a la pequeña también en varias series de animación.

El Festival Internacional del Cómic de Angulema, celebrado en enero de este año, ha homenajeado a Lucky Luke con motivo de su septuagésimo cumpleaños. Su figura, en la que la corrección política ha cambiado el eterno cigarrillo por una espiga, seguirá recorriendo el oeste, aunque ahora, ya fallecidos sus creadores paradigmáticos, de la mano de otros artistas.


Todos los álbumes de Lucky Luke terminaban igual (dicen que los primeros no, pero yo no los he leído), con el héroe cabalgando hacia el sol poniente mientras entonaba su famosa canción: «♫ ...I am a poor lonesome cowboy and a long way from home... ♫».

Nunca antes habíamos roto la regla no escrita, pero no obstante siempre presente, de que todas las imágenes que ilustran este blog deben tener una relación directa con el ajedrez. Hoy va a ser la excepción que confirme dicha regla.


FICHA TÉCNICA
MORRIS & RENÉ GOSCINNY
LA CIUDAD FANTASMA
GRIJALBO/DARGAUD. BARCELONA, 1986
TRADUCCIÓN DE EDUARD SALA