lunes, 14 de diciembre de 2015

DAX, EL GUERRERO


Soy un guerrero. Apenas un peón en un tablero de ajedrez sobrenatural en una atemporal partida de ajedrez.
Así se presentaba a sí mismo «Dax, el Guerrero» (En inglés Dax, the DamnedDax, el Condenado—), el personaje creado por Esteban Maroto en la aventura titulada Chess (Ajedrez) publicada en el número 41 de la revista Eerie en agosto de 1972.

«Dax, el Guerrero» es un cómic de fantasía heroica escrito y dibujado por el madrileño Esteban Maroto. Aunque su debut fue como tira diaria en el diario «Pueblo» en 1971, bajo el nombre de Manly, el Guerrero, pronto sería fichado por la editorial norteamericana Warren Publishing donde se desarrolló el total de la serie durante el año 1972.

En «Chess» se desarrolla un tópico muy caro a los guionistas de cómics: el de la partida que se desarrolla con la vida de personas reales en juego. Dax es un guerrero pero inesperadamente es secuestrado por una deidad maligna como rival en una horrible partida de ajedrez. En este caso, son deudos ya fallecidos de Dax los que asocian su suerte a los distintos trebejos. Pieza capturada, muerte segura; segunda muerte, en este caso.
Soy Atropos. Represento al destino que ni los hombres ni los dioses pueden cambiar. Verás, he inventado un juego excitante y necesito a alguien que me ayude a jugarlo.
Atropos devuelve la vida a amigos y familiares de Dax para que actúen como los trebejos del guerrero. El dios maligno elige demonios y brujas como piezas. Como era de esperar, la habilidad de Dax con la espada, su facilidad para cercenar brazos y cabezas o destripar enemigos, se transforma en torpeza delante del tablero y pierde sus piezas una tras otra. Sus deudos vuelven a la muerte de forma inexorable y Dax a su triste sino de guerrero errante.