lunes, 30 de diciembre de 2013

HERÁLDICA CROATA

El tema ajedrezado no es infrecuente en heráldica, en ARTEDREZ ya vimos el origen de las armas del valle de Baztán. Hoy vamos a echar un vistazo a la leyenda que explica el origen del jaquelado del actual escudo de Croacia.


En la transición de los siglos X y XI, croatas y venecianos mantenían una dura pugna en las aguas del Adriático. Los venecianos ansiaban liberarse del tributo que desde hacía años pagaban al reino de Croacia y, por supuesto, asegurar las rutas con Bizancio y mantener sus privilegios comerciales en Constantinopla. Stjepan Držislav, el rey croata, quería por su parte mantener el tributo y asegurar el control de las aguas de su muy reciente reino, muy presionado por búlgaros y bizantinos.

Držislav, apoyado por los barcos piratas narentinos, desafió a la Serenísima. Pero las galeras venecianas se mostraron muy superiores en la batalla y la guerra se tornó muy desfavorable para Držislav, tanto que cayó en manos de sus enemigos y dio con sus huesos en las cárceles del Dogo. Este, Pietro II Orseolo, era aficionado al ajedrez. Pronto alguien le dijo que su prisionero era un magnífico jugador de ajedrez y que tenía fama de imbatible. El Dogo quiso comprobarlo por sí mismo y lanzó un desafío al rey Stjepan. Si era capaz de derrotarle tres veces consecutivas delante de un tablero le devolvería la libertad.


El rey aceptó el desafío y derrotó con facilidad a Pietro quien de acuerdo con lo pactado liberó al rey croata que pudo así volver a su país y recuperar su trono. Desde entonces, como muestra de agradecimiento al juego que le había permitido recobrar la libertad, Stjepan eligió como escudo de armas para su estado un diseño basado en el tablero de ajedrez. Y así se ha mantenido desde entonces.


Una de las más antiguas muestras de este diseño asociado a la monarquía croata se encuentra en la iglesia románica de Santa Lucía de Jurandvor (s. XII) en la isla de  Krk.

En el siglo XVI, en una carta rodada promulgada por el Parlamento de Croacia se reconoce como rey a Fernando I de Habsburgo. El sello oficial impreso en el documento también reproduce el motivo ajedrezado.