viernes, 6 de noviembre de 2015

EL HOMBRE DEL CABALLO DE PLATA


La obra que presentamos hoy, «El inspector Xan. El hombre del caballo de plata», parece ser el único libro de lo que pretendía ser una serie policíaca proyectada por el editor Víctor Pozanco a comienzos de la década de los ochenta del siglo pasado para su colección «Ámbito literario». En la contraportada del libro se anunciaba:
Cada mes una aventura con el inspector Xan. Doce casos de asesinato resueltos en cinco años con un tablero de ajedrez y una mascota, Cheval, su pequeño caballo de plata.
Sin embargo, parece que esta primera novela no tuvo continuación. Al menos yo no he logrado encontrar ningún título más.

En las primeras páginas se nos presenta a Juan «Xan» Parada de Betanzos del que pronto averiguamos que es un solterón solitario y rico heredero (de los Parada de Betanzos, nada menos) que vive con una sirvienta abnegada y protestona; que juega al ajedrez de forma profesional, amén de escribir libros y publicar artículos sobre el tema; y que colabora con la policía en la resolución de complicados casos de asesinato, pero siempre preservando su anonimato.

Tal y como se anuncia en la contraportada, el método de investigación de Xan es bastante peculiar; tiene algo que ver un tablero de ajedrez (no importa que sea electrónico) y un caballito de plata llamado Cheval. Xan parece averiguar el nombre del asesino por algún método mágico de adivinación que resulta poco comprensible para quienes le rodean. Después de la explicación ofrecida por el propio Parada de Betanzos en la novela, no lo es mucho más para los lectores:
En síntesis os diré que lo que hago es básicamente equiparar el problema a un problema de ajedrez. Sustituyo personas y situaciones por piezas y situaciones.
Al parecer, el método resultaba infalible.

Xan es, como hemos dicho, profesional del ajedrez. Y del más alto nivel. La trama de la novela lo sitúa nada menos que disputando la final del Torneo de Candidatos contra el inglés Tony Miles. El contexto en que se desarrolla este enfrentamiento no es sino una licencia poética. En algún momento el disidente ruso Viktor Korchnoi habría derrotado a Anatoly Karpov con el título mundial en juego. El siguiente ciclo del campeonato del mundo habría llegado a una final de candidatos entre Lev Polugaievsky, que habría derrotado a Tony Miles, y Anatoly Karpov, que habría hecho lo propio con Parada de Betanzos. La negativa de los dos soviéticos a enfrentarse con el apátrida Korchnoi, llevó a los dos perdedores a jugarse el puesto de candidato al título mundial. Como curiosidad, diremos que los segundos de Parada de Betanzos en su encuentro contra el inglés Miles llevan nombres que apenas logran disimular el de grandes ajedrecistas españoles: Echoa y Lomar.

Desgraciadamente, Juan «Xan» Parada de Betanzos perdió ante Miles y España se quedó sin un posible Campeón del Mundo.