lunes, 29 de noviembre de 2010

AJEDREZ EN LA PLAZA O'HIGGINS


En todas las ciudades del mundo se juega al ajedrez en la calle.  Hombres mayores, casi siempre, que buscan jugar unas partiditas con los amigos desafiando las inclemencias del tiempo. En Madrid, ese sitio es el Retiro; en Londres, Hyde Park; en Nueva York, Central Park; en la ciudad chilena de Valparaíso, la Plaza O'Higgins.

Por la plaza O'Higgins suele merodear con sus objetivos preparados el escritor y fotógrafo Jan Puerta buscando anécdotas, miradas miradas o encuadres insospechados. Un día de 2008, poco antes de los Juegos Olímpicos de Pekín, se encontró con el hombre de la fotografía que le expresó su disgusto porque el ajedrez no fuera disciplina olímpica.

viernes, 26 de noviembre de 2010

LA ESPERANZA ES LO ÚLTIMO QUE SE PIERDE


"La esperanza es lo último que se pierde" es el título de esta viñeta dibujada en 1922 por el humorista británico HM Bateman

Bateman fue uno de los caricaturistas británicos más reconocidos en el primer tercio del siglo XX y publicó sus dibujos en revistas tan afamadas como Punch, The London Magazine o The Bystander. También trabajó en el campo de la publicidad colaborando en campañas para Shell, Guinnes o Lucky Strike. Paralelamente publicaba libros de sus obras como A Book of Drawings (1921), More Drawings (1922), The Art of Caricature (1936) o On the move in England (1940).

Una muestra del sentido de la observación de Bateman nos la da el hecho de que debajo del jugador de la derecha aparezcan exactamente los quince trebejos que han sido capturados al jugador de la izquierda.

martes, 23 de noviembre de 2010

DIZZY GILLESPIE

La foto que encabeza estas líneas muestra al trompetista Dizzy Gillespie analizando una posición de la partida por correspondencia que estaba disputando con el músico inglés Ronnie Aldridge. Fue publicada en la revista Jet en Junio de 1954 y la he tomado prestada de la magnifica colección de revistas antiguas que vieilles_annonces tiene publicada en Flickr.

Dizzy Gillespie fue uno de los más notables músicos de Jazz que han existido. Junto con Charlie Parker y Thelonius Monk fue el creador del bebop y su influencia en la música posterior ha sido enorme.

En un reportaje aparecido en la revista Ebony (Junio, 1964), Gillespie viene caracterizado como un entusiasta jugador de ajedrez y explica que la intensa concentración que requiere el juego le hace olvidar todos sus problemas, paralelamente se queja de las pocas oportunidades que tiene para jugar. Pese a ello, hay constancia de que jugaba con frecuencia y hay testimonios que hablan de las partidas que disputó con otros músicos aficionados al ajedrez como Ray Charles o Charles Covington. 

domingo, 21 de noviembre de 2010

LEV NICOLAIEVICH TOLSTOI

El pasado veinte de noviembre, es decir ayer, se conmemoró el centenario de la muerte de León Tolstoi (1828-1910). De Tolstoi pretendo hablar detenidamente en el futuro; de sus opiniones sobre el ajedrez, expresadas fundamentalmente en su gran novela "Guerra y Paz"; de las partidas suyas que se conservan; de su amistad con el príncipe Sergey Semonovich Urusov, uno de los ajedrecistas rusos más fuertes del siglo XIX.

Sirva mientras tanto como aperitivo la fotografía de 1908 que encabeza esta líneas y que muestra al escritor disputando una partida contra su yerno Mijail Sergeievich Sujotin en presencia de otros miembros de su familia. Presumiblemente, fue tomada en su finca de Yasnaya Polyana y tiene la particularidad de que permite ver con toda claridad la posición presente en el tablero, posición que reproducimos en el siguiente diagrama:




Tolstoi se está defendiendo contra el Gambito de Rey que le ha planteado su yerno con una variante poco habitual pero que tuvo cierta presencia en la práctica magistral del siglo XIX.  Korchnoi, en su libro sobre el Gambito de Rey escrito en colaboración con Vladimir Zak, la denomina variante del gran látigo, y es una desviación sobre la línea principal de la variante Kieseritzky. En las bases de datos pueden encontrarse partidas con esta variante del mismo Kieseritzky, de Anderssen, de Staunton o de Blackburne. Aunque la última jugada de Tolstoi no es la mejor continuación, el desarrollo de la partida parece indicar que ambos contendientes tenían al menos ciertos conocimientos teóricos.

La posición puede alcanzarse por transposición de varias maneras. Lo normal es que se alcanzara con la siguiente secuencia de jugadas: 1. e4 e5 2. f4 ef4 3. Cf3 g5 4. h4 g4 5. Ce5 h5 6. Ac4 Ch6 7. d4 d6 8. Cd3 De7 

sábado, 20 de noviembre de 2010

EL TENIENTE BLUEBERRY


La viñeta de hoy corresponde al álbum Angel Face, el decimoséptimo de "Las aventuras del Teniente Blueberry" que publicaron desde 1965 hasta 1990 Jean-Michel Charlier, guionista, y Jean Giraud (Gir o Moebius son sus alias), dibujante, y que, después de la muerte de Charlier en 1989, ha continuado Giraud en solitario hasta el presente (o casi, el último álbum editado corresponde a 2007).


FICHA TÉCNICA
BLUEBERRY. ANGEL FACE
JEAN-MICHEL CHARLIER (GUIÓN), JEAN GIRAUD (DIBUJOS)
NORMA EDITORIAL. BARCELONA, 2003
TRADUCCIÓN DE ANDREU MARTÍN

viernes, 19 de noviembre de 2010

DE VARIA INVENCIÓN XLIX

DAVID FOSTER WALLACE

Las divisiones y los límites tan precisos, junto con el hecho de que -dejando de lado el viento y los giros exóticos que uno quiera darles- se puede hacer que las pelotas solamente vuelen en línea recta, hacen que los manuales de tenis sean pura geometría. Es un billar con bolas que no se quedan quietas. Es un ajedrez en movimiento.

FICHA TÉCNICA
DAVID FOSTER WALLACE
DEPORTE Y TORNADOS (EN "ALGO SUPUESTAMENTE DIVERTIDO QUE NUNCA VOLVERÉ A HACER")
RANDOM HOUSE MONDADORI. BARCELONA, 2008
TRADUCCIÓN DE JAVIER CALVO

jueves, 18 de noviembre de 2010

EX LIBRIS

El arte del ex-libris ha elegido al ajedrez como tema con mucha frecuencia.

El que ofrecemos sobre estas líneas fue realizado para el compositor de problemas, mecenas y coleccionista de libros de ajedrez holandés Meindert Niemeijer.

La colección de libros de ajedrez de Niemeijer, que superaba los 7.000 volúmenes, fue donada a la Biblioteca Nacional de Holanda, donde se unió a la colección de Antonius van der Linde para crear la biblioteca Van der Linde-Niemeijerana que, con más de 30.000 manuscritos y libros, es una de las mejores y más grandes del mundo.

El lector atento de este blog no habrá dejado de reparar en que el anónimo diseñador de este ex-libris se ha inspirado en la célebre miniatura que ilustra la entrada dedicada al margrave Otto de Brandenburgo en el Códice Mannese. 

miércoles, 17 de noviembre de 2010

EL OTRO

Nota previa. En esta entrada se va a destripar el relato sobre el que se va a hablar. Vamos, que está llena de spoilers, como parece que se dice ahora. Aconsejo al lector interesado que se dirija a la biblioteca pública que le quede más cercana y lea el libro antes de hacer lo propio con la entrada de hoy.

Bernhard Schlink es un jurista y escritor alemán cuya producción literaria le ha granjeado un enorme éxito entre los lectores y la crítica, obteniendo numerosos premios por sus novelas. Popularidad que la adaptación de varias de sus obras para el cine no ha hecho sino acrecentar.

Uno de los temas preferidos de Schlink es la memoria, sobre todo la reflexión sobre la historia reciente de Alemania, los encontrados sentimientos que la generación posterior al nazismo tiene sobre su propia historia: la culpa, la incomprensión, el desprecio hacia la forma de actuar de sus mayores o a su silencio.

También el amor ocupa un lugar central en sus obras: amores extravagantes, amores imposibles, amores peligrosos, amores secretos.

Y sobrevolandolo todo: el ajedrez. El propio autor se reconoce aficionado al juego: "disfruto jugando, disfruto estudiando y también disfruto pensando sobre la mentalidad de los ajedrecistas" confesó en una entrevista concedida a Christinna Patterson para el diario The Independent y publicada el 22 de Octubre de 2004. En la misma entrevista aclara que su estilo tiene algo que ver con el juego: "una pasión por la precisión, por la claridad, por la belleza que surge de esa precisión".

En muchas de sus obras encontramos gente que juega al ajedrez, incluso profesionales, y el juego está muy presente como actividad cotidiana de los personajes que aparecen.

Un relato corto en el que confluyen todos los aspectos tratados, la memoria, el amor y el ajedrez, es "El otro" que está incluido en la colección de cuentos "Amores en fuga".

Comienza "El otro" con el fallecimiento de la mujer del protagonista. Este, recientemente jubilado, se queda solo con sus recuerdos. Los días pasan monótonamente entregado a dar largos paseos, a resolver algún problema de ajedrez, a beber y a recordar constantemente a su mujer.

Un día descubre en el buzón una carta dirigida a ella; la abre maquinalmente y lee una carta de amor que un desconocido dirigía a su esposa. Así que no estuvieron solo Él y Ella, hubo también un Otro. Lacerado por los celos, revuelve entre los papeles de su mujer y encuentra más cartas del Otro. El hecho de que su mujer hubiera mantenido una aventura, y sobre todo, que de las cartas se desprendiera que su mujer tenía un carácter y una forma de comportarse que a él le resultaban ajenas, en definitiva, que dentro de su mujer hubo  alegrías y penas que le eran totalmente desconocidas y que por lo tanto no la había conocido realmente, le inducen a buscar al Otro y vengarse de él de alguna forma.

Se traslada a la ciudad donde vive el Otro y acecha su domicilio hasta que le identifica. Le sigue y ve como el Otro se detiene en un bar y pide una consumición y un tablero de ajedrez y se pone a reproducir una partida de un libro. Él ha encontrado la clave que le permitirá conocer al Otro.
Al día siguiente, cuando llegó el otro, él ya estaba sentado delante de un tablero de ajedrez jugando una partida de Keres contra Euwe.

-¿Indio? -le preguntó el otro, que se había quedado de pie mirando.

-Sí.

Mató un peón negro con una torre blanca.

-Las negras tienen que sacrificar la reina.

-Eso mismo pensó Keres.

Mató la torre blanca con la reina negra y ésta con la blanca. Se levantó.

-Permítame que me presente.

El hecho de que dos aficionados al ajedrez, aunque no se conozcan de nada, si hay un tablero de por medio, se vean atraídos por el más poderoso de los imanes había permitido a Él entablar contacto con el objeto de su venganza.

LLegados a este punto y dado que, según propia confesión, a Schlink le gusta estudiar ajedrez, he pensado que, por los datos concretos que se ofrecen en el texto, la partida de la que se habla en el relato podría ser real. Después de una somera búsqueda he encontrado una, la novena que disputaron Max Euwe y Paul Keres en el match que les enfrentó en 1939, que parece reunir los requisitos adecuados. La posición clave en la que el Otro comienza a hablar sería la representada en el siguiente diagrama:

  
 

 La partida entera se desarrolló como sigue:

MAX EUWE vs. PAUL KERES
HOLANDA, 1939
DEFENSA INDIA DE DAMA 

1. d4 Cf6 2. c4 e6 3. Cf3 b6 4. g3 Ab7 5. Ag2 Ae7 6. O-O O-O 7. Cc3 Ce4 8. Dc2 Cc3 
9. Dc3 d6 10. Dc2 f5 11. Ce1 Dc8 12. e4 Cd7 13. d5 fe4 14. De4 Cc5 15. De2 Af6 16. Ah3 Te8 17. Ae3 Dd8 18. Ac5 ed5 19. Ae6 Rh8 20. Td1 dc5 21. Cg2 d4 22. f4 d3 

En esta posición: Mató un peón negro con una torre blanca.

23. Td3 

-Las negras tienen que sacrificar la reina.

-Eso mismo pensó Keres.

Mató la torre blanca con la reina negra y ésta con la blanca.

23. ... Dd3  24. Dd3

La partida terminó así:

24.... Ad4 25. Tf2 Te6 26. Rf1 Tae8 27. f5 Te5 28. f6 gf6 29. Td2 Ac8 30. Db3 Tf5 
31. Cf4 Te3 31. Db1 Tf3 32. Rg2 Tf4 33. gf4 Tg8 34. Rf3 Ag4 35. Re4 Te8 36. Rd5 Af3 0-1


El fragmento que reproducimos más arriba merece aún otro comentario. Supongo que la pregunta ¿Indio? que el Otro dirige al protagonista es un comentario a algún aspecto del juego que se está reproduciendo. Probablemente se refiera a que la apertura realizada en la partida había comenzado con una de las llamadas defensas indias. La partida entre Euwe y Keres que propongo como modelo se desarrolló precisamente con una de ellas: la Defensa India de Dama.

Él decide ocultar al Otro que la mujer que ambos amaban ha muerto, es más le induce a creer que quiere volver a verle y que está pensando en visitarle en breve. El Otro decide organizar un banquete de bienvenida en el que invitará a todos sus amigos.


Él, que ha intimado con el Otro, le ayuda en sus preparativos. Poco a poco va descubriendo que el Otro es un pobre diablo que ha fracasado en todo lo que ha emprendido pero intenta disimularlo. Un desgraciado, arruinado y solitario, que finje estar trabajando en grandes negocios, que se viste atildadamente y gasta maneras de gran señor, pero tiene que pedir prestado para poder tomarse un café. Así que piensa que el momento adecuado para vengarse sería el día del banquete, desenmascararlo delante de todos sus amigos y revelarle la muerte de su amada constituiría una contundente venganza.

Pero como con el roce nace el cariño, Él comienza a ver al verdadero Otro. Un hombre que solo ve cosas buenas en los demás, que admira a sus amigos pese al desprecio evidente de algunos, que encuentra hermosas a las mujeres, que sigue soñando con una vida mejor aunque viva en un presente desolado y solitario. Él entiende que amaban a la misma mujer y que esta mujer no era diferente en su trato con él  a lo que era en su trato con el Otro,  era la mirada del Otro, siempre empeñado en ver lo bueno, la que la engrandecía, mientras que su mirada amargada la empequeñecía.

Abandona la idea de vengarse y revela al Otro que Ella (Lisa) ha muerto. El banquete de bienvenida se transforma en banquete fúnebre. Los amigos se reunen y  todos brindan por el recuerdo de Ella. El libro termina cuando uno de los invitados, un antiguo campeón de ajedrez que había bebido en exceso, se levanta y declara que cuando termine el libro sobre una apertura de peón de dama que está preparando la llamará la apertura Lisa.
 

FICHA TÉCNICA
BERNHARD SCHLINK
EL OTRO (EN "AMORES EN FUGA")
ANAGRAMA. BARCELONA, 2002
TRADUCCIÓN DE JOAN PARRA CONTRERAS

martes, 16 de noviembre de 2010

MARGARET BOURKE-WHITE

 

Margaret Bourke-White fue una fotógrafa estadounidense nacida en 1904. Su afición por la fotografía fue muy temprana, alentada por el interés que tenía su padre por las cámaras fotográficas. Su primer contacto profesional con la fotografía lo tuvo en 1928 cuando creó un pequeño estudio dedicado a la fotografía arquitectónica e industrial.

En 1930 fue contratada por la revista Fortune como fotorreportera y a partir de ese momento se convirtió en una pionera en muchas facetas de su profesión. Por ejemplo, fue el primer fotógrafo occidental en ser autorizado, en 1931, a viajar a la U.R.S.S. y fotografiar aspectos de la vida cotidiana y de la industria soviética, fruto de este viaje es su libro Eyes on Russia (publicado por Simon&Schuster en Nueva York en 1931).

Muy impresionada por los efectos que la Gran Depresión tuvo entre los más desfavorecidos, su labor se orientó a la denuncia de las desigualdades sociales y tomó un caracter marcadamente izquierdista.

En 1936 fue la primera mujer contratada por la revista Life como fotorreportera. En 1937, en colaboración con su marido, el novelista Erskine Caldwell, publicó You Have Seen Their Faces (Modern Age Books. Nueva York, 1937) libro sobre las condiciones de vida de las comunidades campesinas de los Estados Unidos en la época de la Depresión.

Durante la II Guerra Mundial fue la primera mujer autorizada a trabajar en zonas de combate como corresponsal de guerra. En 1941, cuando Alemania rompió el pacto Ribbentrop-Molotov e invadió la U.R.S.S., Bourke-White y su marido eran los únicos periodistas occidentales presentes en territorio soviético, con el trabajo realizado se publicó el libro Shooting the Russian War (Simon&Schuster, Nueva York, 1942). 

Posteriormente siguió a las tropas norteamércanas del general Patton por el Norte de África, Italia y Alemania, siendo uno de los primeros fotógrafos en entrar en el campo de concentración de Buchenwald.

Sus peripecias en la guerra, en la que sobrevivió al torpedeo del buque en el que viajaba por el Mediterráneo, a un ataque por parte de la Luftwaffe al helicóptero en el que estaba trabajando y al bombardeo de Moscú, le valieron el apelativo de Maggie, "la Indestructible".

Después de la guerra reemprendió la fotografía de denuncia de los problemas  sociales derivados de la segregación racial y documentó la violenta partición de India y el nacimiento de Pakistán  Halfway to Freedom; a report on the new India.  (Simon&Schuster. Nueva York, 1949) y Interview with India, (Phoenix House Ltd., 1950)

En 1953 desarrolló los primeros sintomas de la enfermedad de Pakinson de la que moriría en 1971.

Las fotografías de Bourke-White son muy conocidas y algunas de ellas, la fila de damnificados por una inundación, la liberación de Buchenwald o Gandhi con su rueca, se han convertido en verdaderos iconos de la primera mitad del siglo XX.

La fotografía que encabeza estas líneas se publicó en la revista Life en Agosto de 1941, durante su segundo viaje a la U.R.S.S., y retrata un momento de ocio en un Instituto Tecnológico de Moscú.

sábado, 13 de noviembre de 2010

¡ESOS HEREJES QUE HACEN TRAMPA JUGANDO AL AJEDREZ!

La entrada de hoy quiere rendir homenaje al cineasta español Luis García Berlanga, fallecido esta madrugada en Madrid a los 89 años.

Para ello hemos elegido un par de secuencias de una de sus películas más célebres, Calabuch, con la que obtuvo el premio de la OCIC a la mejor película en la Mostra de Venecia de 1956.

Cuenta Calabuch la historia de un físico nuclear que, espantado por el alcance de sus investigaciones sobre cohetes y bombas atómicas, decide huir y refugiarse en un pequeño pueblo mediterráneo. Allí, mezclado con gentes humildes y sencillas, intenta pasar desapercibido. 

La partida telefónica que juegan don Félix, el cura, y don Ramón, el farero, interpretados por los grandes actores Félix Fernández y Pepe Isbert, y en la cual ambos se hacen trampas, es uno de los grandes momentos de la película.

A pesar de su extensión, transcribo completos los diálogos de las dos secuencias de la partida. No tienen desperdicio.

 
EL FARERO

Escuche, don Félix. Yo muevo la torre de la reina a tres alfil rey. Escuche. ¿No me oye...? Central. ¿Central? ¡Carmen!

CARMEN

Hable.

EL FARERO

Pronto, Carmen. Póngame con don Félix. Se cortó la comunicación.

CARMEN

¿Don Félix? ¿Qué número es?

EL FARERO

El cuatro.

CARMEN

Uno, dos, tres... ¡cuatro! Abonado número cuatro, le llaman del número dos.

EL CURA

Sí, don Ramón. Entendí perfectamente. Torre de reina a tres alfil rey. Ahora déjeme pensar.
En este momento, don Félix coge un libro de ajedrez y se pone a examinar uno de los diagramas. Es evidente que se está ayudando del libro en la partida.

EL CURA
Ahora yo juego peón cuatro reina.

EL FARERO

De modo que usted juega peón cuatro reina. Bueno, bueno, voy a pensarlo.

EL CURA

De acuerdo.
La partida queda interrumpida por la aparición en el faro de Jorge, el científico huido, acompañado de uno de los niños del pueblo. El inocente farero se pone a explicar al físico nuclear las maravillas del cosmos. El teléfono los trae de vuelta a la realidad
EL FARERO

¡Atiza, la partida! Me había olvidado. Perdonen. Entonces yo juego... yo juego reina por torre.
JORGE

Oiga, perdone. ¿Y por qué no reina a siete alfil rey?

EL FARERO

¡Magnífico, ahora sí que lo liquido! ¡Gracias, Jorge!

JORGE
De nada.

EL FARERO

Oiga, oiga, don Félix. Rectifico. Quise decir reina a siete alfil rey. ¡Jaque mate!

EL CURA

¡Merluzo! ¡Tramposo! ¡Claro, juegas con los libros en la mano! Sabes que pieza jugada no se puede volver atrás. Habías dicho reina por torre. Espera, tramposo, que me vas a oír.
EL CURA
¡Don Ramón, don Ramón, don Ramón! ¡Asómate hombre, no te de vergüenza! Tu jugada fue reina por torre. ¡Tramposo!

EL FARERO

¿Qué? ¿Qué dice? No oigo nada.

EL CURA

Sabes que pieza telefoneada pieza jugada. Lo demás son trampas.

EL FARERO

Si usted no sabe jugar por teléfono, ¿para qué se lo ha instalado?
Varias secuencias después descubrimos que el cura todavía guarda rencor al farero. El cura invita a Jorge a asistir a la iglesia a lo que éste contesta que no puede por ser protestante. El cura resta importancia a este hecho y afirma: "los únicos que no entran en mi iglesia son los usureros... ¡Y esos herejes que hacen trampa jugando al ajedrez".
 
FICHA TÉCNICA
CALABUCH (CIFESA, 1956)
DIRECTOR: LUIS GARCÍA BERLANGA
GUIÓN: LUIS GARCÍA BERLANGA, LEONARDO MARTÍN, FLORENTINO SORIA Y ENNIO FLAIANO

miércoles, 10 de noviembre de 2010

LA PARTIDA DE AJEDREZ

La partida de ajedrez fue pintada por Marcel Duchamp durante los meses de verano de 1910 en el jardín de la casa que su hermano Jacques Villon tenía en Puteaux. Representa una escena familiar en la que lon dos hermanos mayores del autor, el también pintor Jacques Villon y el escultor Raymond Duchamp-Villon, juegan una partida de ajedrez mientras sus respectivas esposas les acompañan, Gaby Villon sentada en una mesita auxiliar e Yvonne Duchamp-Villon recostada en el suelo.

Es el cuadro más ambicioso, y el de mayor tamaño, que Duchamp había emprendido hasta la fecha. También fue su última obra académica. El cuadro fue aceptado, junto con otros cuatro óleos, en el Salón de Otoño de aquel mismo año. Al ser el tercer año consecutivo en que su obra era seleccionada, Duchamp fue nombrado sociètaire, es decir, miembro de pleno derecho por lo que en lo sucesivo podría exponer sin tener que presentar sus obras a la selección previa del jurado.

La obra pertenece al periodo de aprendizaje de Duchamp, en el que estaba asimilando las enseñanzas que el cubismo, el fauvismo o el futurismo habían introducido en el arte. El propio Duchamp reconoció la deuda que La partida de ajedrez tiene con Cezanne, con cuyos Jugadores de naipes se ha comparado frecuentemente.

La pintura fue adquirida por el que fuera gran coleccionista de Duchamp, Walter Arensberg, y en 1950 fue donada, junto a toda la colección de arte que Arensberg había reunido junto con su esposa Louise, y que incluía muchísimas obras de Duchamp, al Museo de Arte de Filadelfia donde se exhibe actualmente.



FICHA TÉCNICA
MARCEL DUCHAMP
LA PARTIE D'ECHECS (1910)
ÓLEO SOBRE LIENZO (114x146 cm.)
PHILADELPHIA ART MUSEUM (WALTER AND LOUISE ARENSBERG COLLECTION)

martes, 9 de noviembre de 2010

MESA DE AJEDREZ MOOOI

"Una mesa para pasatiempos, rivalidad e ingenio" es el lema elegido para promocionar esta mesa, diseñada por las suecas del grupo Front, Sofia Lagerkvist, Charlotte von der Lancken, Anna Lindgren y Katja Sävström, en 2009 y fabricada por la empresa holandesa Moooi.

Aunque la publicidad insiste en el público aficionado al ajedrez como potencial comprador de este mueble, la verdad es que parece poco apetecible jugar una larga e intensa partida en una mesa que no tiene donde apoyar los codos, por no decir una planilla, un libro o simplemente un diagrama. Eso sí, queda monísima en una cocina moderna.



 FICHA TÉCNICA
DISEÑO: FRONT
FABRICANTE: MOOOI (2009)
MATERIALES: MADERA LACADA SOBRE ESTRUCTURA INTERNA DE ACERO
DIMENSIONES: 40x40x60 cm.
FOTOGRAFÍA: MAARTEN VAN HOUTEN

lunes, 8 de noviembre de 2010

ALEKHINE POR MAN RAY

 
A mediados de 1921, el artista estadounidense Man Ray decidió viajar a París, que por aquel entonces era la capital indiscutida del arte contemporáneo, donde esperaba que su práctica artística obtuviera un mayor reconocimiento público que el que había conseguido hasta el momento en su país natal. Mientras esperaba ese reconocimiento, como medio para ganarse la vida, se estableció como fotógrafo profesional.

Sus primeros encargos los recibió de otros artistas que querían que documentara fotográficamente sus obras. Ray aprovechó esa circunstancia para realizar retratos de los propios artistas. Picabia, Braque, Picasso y Matisse fueron los modelos de sus primeros retratos. Pronto su fama como retratista se extendió y por su estudio del barrio de Montparnasse empezó a desfilar lo más granado de la sociedad parisina de la época.

Uno de los que desfiló fue el que sería el cuarto campeón del mundo de ajedrez: Alexandr Alekhine. Alekhine residía en París desde 1921, más tarde obtendría la nacionalidad francesa, y ya estaba considerado en la década de los veinte como uno de los jugadores más fuertes del mundo, cosa que demostró en 1927 al destronar al cubano José Raúl Capablanca en el match por el título mundial celebrado en Buenos Aires.

De la sesión fotográfica en la que Man Ray fotografió a Alekhine se conservan varias fotos. La que encabeza estas líneas (copia a la gelatina de plata; 11,7x8,9 cm. Man Ray Trust) está publicada en el catálogo de la exposición antológica sobre Man Ray que bajo el título "Despreocupado pero no indiferente" se exhibió en la Fundación ICO de Madrid en 2007.

Una segunda toma, a la izquierda (copia a la gelatina de plata; 7,6x5,7 cm. Colección particular), fue vendida por el propio fotógrafo al ajedrecista y escritor norteamericano Fred Reinfeld en los años cincuenta. Esta fotografía está fechada en el dorso el año 1924 lo que nos da el indicio más fiable sobre la fecha en la que se realizaron las otras fotos.

Un tercer retrato, abajo, aparece en el libro "Man Ray's Paris Portraits: 1921-1939" de Timothy Baum (Middendorf Gallery Publications, Washington, 1989).
   

miércoles, 3 de noviembre de 2010

BLAS

Carlos Arveros (Blas) fue un humorista gráfico español que estuvo activo entre 1906 y 1942. Se inició a los dieciséis años en la revista infantil Monos y cuatro años después comenzó a dibujar caricaturas políticas para diversos diarios como El Correo Español o El Fusil. El éxito obtenido en estas publicaciones le abrió las puertas de otros periódicos como La Mañana, El Radical, La Libertad o El Noticiero Universal.

Su actividad como carictaurista político se vio interrumpida en 1939 cuando tuvo que exiliarse, primero a Francia y posteriormente a la Republica Dominicana, debido a su labor como cartelista para el bando republicano.

En 1940, ya en la República Dominicana, reemprende su labor como dibujante, colaborando con distintos diarios de aquel país: La Nación, El Gato Negro, Nuevo Mundo.

La caricatura que encabeza estas líneas explora un tema que se ha convertido en tópico dentro del mundo de la ilustración gráfica: el de los poderosos disputándose el mundo delante de un tablero de ajedrez. Se titula "Ante el tablero" y nos presenta a Hitler jugando una partida de ajedrez contra John Bull, Hitler tiene en su mano un peón en el que se lee: Noruega. El pie de foto reza: Hitler -Y en esta jugada me como este peón.

Fue publicada en La Nación el año 1940.