lunes, 19 de octubre de 2009

SI LA COSA FUNCIONA

Woody Allen vuelve por sus fueros. "Si la cosa funciona" (Whatever Works. Sony Pictures Classic, 2009), su última película, presenta a un personaje conocido: un excéntrico, misántropo e hipocondriaco urbanita que con verborreica locuacidad nos va haciendo participes de sus ideas sobre la religión, la familia, el gobierno, la filosofía y todo cuanto de opinable pueda haber en el mundo. Todo ello tamizado por un humor algo cínico y muy negro. ¿A que les suena?

Boris Yellnikoff, así se llama el héroe, por una vez no interpretado por el propio Allen sino por Larry David, ha arrojado por la borda una brillante carrera científica, que le podía haber llevado hasta el premio Nobel, y un buen matrimonio y después de un intento de suicidio tan torpe como bufo se recluye a mirar cómo pasa la vida. Para ganarse el sustento, y esto es lo que le hace merecedor de entrar en Artedrez, da clases particulares de ajedrez a niños no particularmente dotados. Clases que se convierten en un infierno para sus jóvenes alumnos, para Boris tan malos como el resto de la humanidad pero en pequeño.

En la escena de la que se ha extraído el fotograma que ilustra esta nota, vemos a Boris y a una niña (Willa Cuthrell-Tuttleman) en una de las clases. Boris no se cansará de insistir en lo peligroso que resulta capturar con el alfil los indefensos peones de torre...

1 comentario:

Javier dijo...

Seguro que esta niña con cara de buenecita no le tirará las piezas al ojo al compañero de al lado, como he visto en la vida real, jeje.
¡Si es que o falla el profesor o falla el alumno, y así estamos! ;-)