lunes, 2 de mayo de 2016

ELEGÍA PARA UN PARTIDO DE AJEDREZ

A José Lezama Lima


En el crepúsculo, si estás

de veras solo, mira,

lo que se dice solo, vienen,

poquito a poco en torno tuyo,

levísimos fantasmas, tus recuerdos.



José riéndose, su vaso

junto a la sapientísima naríz

capaz de discernir

el olor de lo eterno

en el breve grosor de la cerveza.



José —José riéndose.



Una partida de ajedrez,

jugada por nosotros dos,

ha de quedar, no piensa usted,

siempre honorablemente a tablas,

dice José, riendo entre la espuma.



La brisa en las arecas, y el cristal

tan firme y frío de la mesa,

y en torno los demás, los entrañables

—refugio, abrigo nuestro.



Ni arecas ni cristal, José

se acabó la cerveza.

Sólo su risa oculta permanece

como un farol iluminando

las piezas, el vitral

de blancura y negror. ¡Ah, tablas,

mi querido José! Pero su risa, sí,

me tumba el rey definitivamente.



Arrecia el viento en las arecas, mira,

y a solas yo —lo que se dice a solas.


FICHA TÉCNICA
ELISEO DIEGO
OBRA POÉTICA
FONDO DE CULTURA ECONÓMICA. MÉXICO, 2009