sábado, 14 de febrero de 2015

AMMUNATA LAMWANNA

Son incontables las sentencias que afirman que el ajedrez es una metáfora de la vida cuando no la vida misma (Fischer dixit). Quizá por ello Ammunata Lamwanna, que es la chica de la foto, ha dado un paso adelante. Si nuestra vida es (como) una partida de ajedrez, qué mejor modo de predecir los acontecimientos futuros de esa vida que utilizar los útiles del juego como bola de cristal. Efectivamente, Ammunata es pitonisa. Y, efectivamente, utiliza un tablero y sus trebejos como útiles para sus agüeros.

Ammunata, o Ajarj Nong (su nom de guerre en el mundo de las artes adivinatorias), pide a sus clientes que elijan cinco piezas y las coloquen aleatoriamente sobre el tablero en el que, según el método de la adivina, se proyecta la carta astral tailandesa. El peón representa a Venus, el caballo a La Tierra, el rey es Júpiter y la dama, Saturno. Los astros, ya se sabe, gobiernan nuestras vidas. El alfil y la torre, al parecer, no tienen valor profético. 

A mí estas cosas me dan mucho miedo. Como Ammunata no sabe jugar al ajedrez ha colocado mal el tablero, con un cuadro negro a la derecha, por lo que la carta astral está mal colocada. Así que cuando alguien pone a Júpiter, pongamos por caso, en f5 realmente lo ha puesto en e3. Y a lo mejor, lo que había de ser un apasionado romance se convierte en un horrible matrimonio. De esto no puede salir nada bueno.  

Con todo, esta es, desde luego, la forma más original que conozco de vivir del ajedrez. ¡Y sin saber mover las piezas!