jueves, 28 de mayo de 2009

PLACER SOLITARIO


La fotografía que mostramos sobre estas líneas se titula "Placer solitario". En principio parece algo ajeno al ajedrez que necesariamente requiere del "otro" para poder consumarse. Y sin embargo los compositores de problemas o estudios, los solucionistas, los analistas y hasta los jugadores por correspondencia, aunque estos solo aparentemente, disfrutan de su afición, de su vicio, en solitario.
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Los humoristas siempre se han fijado en la comicidad del jugador solitario, en el sin sentido de un jugador sin adversario, sin enemigo. Y en su tristeza. El lector recordará más de un chiste, de una viñeta, de un cortometraje en la que el solitario jugador va ocupando consecutivante ora el lugar de las blancas, ora el de las negras, en una absurda partida contra sí mismo. Y quizá esta sea una más de las alegorías en las que el ajedrez es tan pródigo: nuestra vida no es sino una absurda partida contra nosotros mismos.
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El fotógrafo francés René Maltête es uno de los que mejor han hecho reír a través de una lente (con permiso de Doisneau -¿le recuerdan?- y Erwitt) por lo que no podía dejar escapar este tema. Maltête es el autor de la imagen de hoy. Imagen que por cierto aparece reproducida en innumerables sitios de internet sin citar a su autor. Sirva pues la nota de hoy para reivindicar su nombre.

domingo, 24 de mayo de 2009

DE VARIA INVENCIÓN XXI (MARCEL DUCHAMP)

MARCEL DUCHAMP

Debido a mi estrecho contacto con artistas y jugadores de ajedrez he llegado a la conclusión personal de que aunque no todos los artistas son jugadores de ajedrez, todos los jugadores de ajedrez son artistas.

La más famosa frase de las muchas que dejó Marcel Duchamp sobre el ajedrez fue pronunciada en una conferencia dictada el 30 de agosto de 1952 en la convención de la Asociación Ajedrecísitca del Estado de Nueva York.

El texto completo de la conferencia puede
encontrarse en la obra de Jennifer Gough-Cooper y Jacques Caumont Ephemerides on and about Marcel Duchamp and Rrose Sélavy, 1887 -- 1968. Editado por Bompiani en Milán en 1993 con motivo de la exposición antológica sobre al artista francés celebrada en Venecia ese mismo año.

En la foto, de autor desconocido para mí, aparece Marcel Duchamp, a la derecha de la imagen, jugando contra el Gran Maestro neoyorquino Larry Evans.

viernes, 15 de mayo de 2009

DE VARIA INVENCIÓN XX (OSCAR WILDE)

OSCAR WILDE

¿Seríamos, en realidad, simples peones de ajedrez, movidos por un poder invisible, o vasijas modeladas caprichosamente para honra o descrédito?

FICHA TÉCNICA

EL CRIMEN DE LORD ARTHUR SAVILE

EDICIONES SIRUELA. MADRID, 1984
TRDUCCIÓN DE R. BAEZA

viernes, 1 de mayo de 2009

DE VARIA INVENCIÓN XIX (ORTEGA Y GASSET)

JOSÉ ORTEGA Y GASSET

Dios hizo al mundo, este mundo; bien, pero el hombre hizo el ajedrez.

FICHA TÉCNICA

JOSÉ ORTEGA Y GASSET
IDEA DEL TEATRO (UNA ABREVIATURA)
OBRAS COMPLETAS. TOMO VII
ALIANZA EDITORIAL. MADRID, 1983

VOLTAIRE

Jean Huber fue el retratista oficial de Voltaire desde que recibiera el encargo de Catalina II de Rusia de documentar el día a día de la vida del filósofo. Este encargo dio lugar a una serie de cuadros, casi todos conservados en el museo del Hermitage de San Petersburgo, inspirados en la vida cotidiana de Voltaire. Uno de ellos es el siguiente:

Jean Huber. Voltaire jugando al ajedrez con el padre Adam (1775)

En 1755, Voltaire había fijado su residencia en Ferney, cerca de Ginebra, donde se entregó a su trabajo literario con ahínco mientra recibía constantes visitas de discipulos y amigos. Después de 1764, fecha de la expulsión de los jesuitas de Francia, Voltaire, para escándalo de los enciclopedistas, acogió a algunos de aquellos. Uno de ellos fue el padre Adam, que permanecería trece años bajo la protección del escritor, con quien jugaba habitualmente al ajedrez y, al parecer, perdía.

Voltaire fue un gran aficionado al ajedrez, como todos los ilustrados, y jugaba con frecuencia en el celéberrimo café de la Régence. Fue amigo de Philidor y en su biblioteca tenía su "Análisis del juego de ajedrez". Además en sus obras hace alguna referencia al juego. Por ejemplo, en su "Diccionario filosófico", en la entrada dedicada a las leyes, Voltaire dice:
Para vergüenza de los hombres, sabemos que las leyes del juego son las únicas que existen que sean en todas partes justas, claras, inviolables y que se cumplen. ¿En qué consiste que los indios, que dictaron las reglas del juego de ajedrez, son obedecidos voluntariamente en todo el mundo, y las decretales de los papas se desprecian y no se cumplen? Consiste en que el inventor del ajedrez combinó con gran justicia todos los lances del juego para que tuvieran interés en él los jugadores, y los papas en sus decretales no tuvieron otro punto de vista mas que su propio provecho. El indio quiso aguzar la inteligencia de los hombres para que les proporcionara honesto recreo, y los papas se propusieron embrutecer el entendimiento. Por eso el juego de ajedrez sigue siendo lo mismo desde hace cinco mil años, y le conocen todos los habitantes del mundo, y las decretales sólo las reconocen en Spoleto, en Orvieto y en Loreto, en donde el más insignificante jurisconsulto las desprecia en su fuero interno.

Y en otra entrada:

No me cansaré de repetir que debemos respetar a los indios como pueblo antiquísimo que inventó el juego de ajedrez y enseñó a los griegos la geometría.

FICHA TÉCNICA


JEAN HUBER
VOLTAIRE JOUANT AUX ÉCHECS AVEC LE PÈRE ADAM (1775)
MUSEO DEL HERMITAGE