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jueves, 28 de junio de 2007

MI REINO POR UN CABALLO...

…que decía Ricardo III antes de su mutis final en el acto V de la obra homónima.

Es una frase que los ajedrecistas amantes del teatro isabelino citan en situaciones en las que la ausencia de dicho trebejo imposibilita la ejecución de un buen plan de juego.

Sobre la presencia del ajedrez en la obra de Shakespeare se ha escrito mucho, y no siempre con tino. Edgar Winter, en su Chess Note número 4051, da un repaso pormenorizado a la bibliografía sobre el tema.

Nosotros queremos resaltar aquí una de las referencias más claras: la escena entre Miranda y Ferdinand en el acto V de La Tempestad que es, además, el tema del siguiente cuadro:



El texto en el que está inspirado es el siguiente:

Próspero descubre a Ferdinand y Miranda jugando al ajedrez


MIRANDA
Mi dulce dueño, ¡hacéis trampas!


FERDINAND

No, amor mío, por nada del mundo lo hiciera.


MIRANDA
¡Sí! ¡Ya lo creo! Por veinte reinos lo harías, y aún así, juego honesto me pareciera…

Explicar las múltiples interpretaciones que se han hecho de esta escena excedería con mucho el alcance de este blog y la capacidad de su autor. Sólo añadir que el ajedrez podía utilizarse tanto como alegoría de la política como de la vida conyugal o de la organización del reino.



El tema tuvo éxito entre los artistas plásticos y hay muchas representaciones. Además del cuadro de la artista prerrafaelita Lucy Madox-Brown, sobre estas líneas ofrecemos un grabado de Caroline Watson sobre dibujo de Francis Wheatley para The Shakespeare Gallery, serie de ilustraciones sobre la vida y obra de Sahkespeare del editor gráfico John Boydell. Bajo ellas, una versión de Edward Reginald Frampton.


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