Páginas

lunes, 24 de agosto de 2026

CITY SPIES


City Spies es una exitosa saga de aventuras, pensada para el público infantil, en la que un grupo de niños superdotados, reclutados por el MI6, desempeña misiones de espionaje por todo lo ancho y largo de este mundo.

Creada por James Ponti (1966), un escritor italoamericano, presenta, como en las obras homólogas destinadas al público adulto, un cóctel de aventuras y maniqueísmo... mezclados, no agitados.

La tercera novela de la serie, La ciudad prohibida, tiene una presencia notable de ajedrez. Como, según las estadísticas, este blog es poco frecuentado por menores de cincuenta años, corro pocos riesgos de suscitar las iras de la muchachada desvelando aspectos de la trama. Allá vamos.

Una perversa organización secreta cuenta entre sus líderes con un millonario aficionado al ajedrez —posee una valiosa colección de tableros antiguos, su empresa y su jet privado se llaman Caissa (que por cierto no es la diosa griega del ajedrez, como se afirma en el texto, sino una creación dieciochesca), patrocina torneos y hasta el salón de juegos de su mansión tiene un enlosado escaqueado—. El objetivo de la siniestra organización es secuestrar a un físico nuclear norcoreano. Mientras, el MI6 quiere que deserte. La importancia del ajedrez radica en que el científico solo abandona su país para acompañar a su hijo a competiciones oficiales.

Como es costumbre en las obras de ficción anglosajonas, al final del libro hay un amplio apartado de agradecimientos. Gracias a él nos enteramos que los miembros de la USCF Pete Karagianis y Daniel Lucas y Keyes Rodríguez asesoraron al autor en los temas ajedrecísticos. Suponemos que los aciertos deben ponerse en su haber.

Entre ellos figuran los aspectos históricos, como uno de los primeros encuentros por correspondencia del mundo: Londres vs. Edimburgo, 1824; la disputa del mundial de 2012 entre Viswanathan Anand y Boris Gelfand en la Galería Tretyakov de Moscú; o la célebre distinción entre táctica y estrategia de Savielly Tartakower: táctica es saber qué hacer cuando hay algo que hacer. Estrategia es saber qué hacer cuando no hay nada que hacer.

Aunque otros aspectos no están tan bien tratados: en el ámbito hispanohablante a la parte central de la partida se la ha conocido tradicionalmente como «medio juego», y los elementos con los que se juega son piezas, no fichas. Tampoco está demasiado bien descrito el sistema de emparejamientos en los torneos que se describen.

Con todo, el principal problema surge en uno de los momentos neurálgicos de la trama. En un momento dado tienen que enviar un mensaje al científico norcoreano. Para ello deciden hacerlo en mitad de una partida que está jugando su hijo mediante la notación algebraica de la misma. El científico suele anotar las partidas de los rivales de su hijo para preparar las partidas y confían en que se advertirá el mensaje. 

Los espías asumen que las jugadas, que tienen que formar la siguiente frase break free caged renegade (Libérate, rebelde enjaulado), ocasionarán la pérdida de la partida, al no responder a la posición y sí a las necesidades de comunicación, pero es que ni siquiera eso es posible. Por no extendernos demasiado: la frase a transmitir contiene siete letras e, pero el peón de rey, el peón e, solo dispone desde su casilla inicial seis jugadas posibles: e3, e4, e5, e6, e7 y e8. Aparte de que el rival difícilmente permitirá la coronación sin oponer resistencia, resulta que para completar la frase tendría que llegar a e9. Es decir, salirse del tablero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario