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sábado, 10 de septiembre de 2011

EL PALACIO DE LA MEDIANOCHE

"El palacio de la medianoche" es una novela de aventuras juveniles escrita por Carlos Ruiz Zafón  publicada en 1994. En un momento del libro y en una pausa de la acción, uno de los personajes empieza a enseñar a los rudimentos del ajedrez a otro. En su documentación para redactar esta parte de la novela el autor parece haber recurrido tanto a la historia del ajedrez como a los repertorios de citas que abundan en torno al ajedrez. Veamos lo que dicen los personajes:

-Hay dos teorías respecto a la estrategia del ajedrez -explicó Ian-. En realidad hay miles, pero sólo un par que realmente cuenten. La primera dice que la clave del juego está en la segunda hilera de piezas: rey, caballo, torre, reina, etc. Según esta teoría, los peones no son más que piezas que se han de sacrificar mientras se desarrolla la táctica. La segunda teoría, en cambio, defiende que los peones pueden y deben ser las más letales piezas de ataque, y que una estrategia inteligente debe emplearlos como tales si quiere salir victoriosa. A mí, la verdad, no me funciona ninguna de las dos teorías.

La verdad es que este primer párrafo no ha quedado demasiado claro. La primera teoría expuesta por Ian parece querer definir, al menos los recuerda vagamente, los fundamentos de lo que se ha llamado la Escuela Romántica de Ajedrez, desarrollada a mediados del siglo XIX, en la que predominaba el juego combinativo, los sacrificios de material y la búsqueda de la belleza a través de la táctica. Es conocido que los jugadores románticos valoraban más aspectos como la ventaja de desarrollo que el equilibrio material y eran por lo tanto pródigos en el sacrificio de peones y piezas y supongo que es esto lo que Ruiz Zafón quiso decir.


La segunda debería haber definido, en consecuencia, los fundamentos de la conocida como Escuela Clásica, desarrollada a finales del siglo XIX y principios del XX, que sentó las bases del juego posicional que persigue la acumulación de pequeñas ventajas y la búsqueda de la verdad ajedrecística en la estrategia y que aspiraba a dotar a la disciplina de un carácter científico. Sin embargo, lo que se dice en la novela es que los peones son prescindibles en la primera teoría y eficaces piezas de ataque en la segunda. Probablemente el autor quiso referirse a la conocida sentencia de Philidor: "los peones son el alma del ajedrez". Philidor fue el principal teórico del siglo XVIII y fue el primero en valorar la importancia del centro de peones, de las mayorías de peones, de la fuerza o debilidad de los peones doblados o aislados.


Quizá desorientada por la explicación precedente, la aprendiza pregunta: 


-¿Cuál es la diferencia entre táctica y estrategia? -preguntó. ¿Es una cuestión puramente técnica?
(...)
-Es una diferencia literaria, no real -afirmó la voz de Ben desde las alturas-. La táctica es el conjunto de pequeños pasos que das para llegar a algún sitio. La estrategia son los pasos que das cuando ya no hay ningún lugar al que ir.

Esto tiene más gracia porque es una paráfrasis de uno de los míticos aforismos de Savielly Tartakower: "táctica es saber qué hacer cuando hay algo que hacer. Estrategia es saber qué hacer cuando no hay nada que hacer". Dejando a un lado el ingenio de Tartakower, una definición estándar de estrategia, extraída de The Oxford Companion to Chess, sería: "la planificación y realización de objetivos a largo plazo en una partida". Y de táctica: "los medios mediante los cuales los planes estratégico se llevan a cabo".


El pasaje termina con una tajante declaración.


-Ben deplora el ajedrez -explicó Ian-. Según él, es la segunda forma más inútil de desperdiciar la inteligencia humana.
-¿Y cuál es la primera? -preguntó Sheere, divertida.
-La filosofía.

Y aquí resuena la voz de Raymond Chandler en boca de Philip Marlowe cuando en "El largo adiós" dice de una determinada partida de ajedrez que es: "un desperdicio de inteligencia humana tan elaborado como lo puedes encontrar en cualquier parte que no sea una agencia de publicidad".



FICHA TÉCNICA
CARLOS RUIZ ZAFÓN
EL PALACIO DE LA MEDIANOCHE
PLANETA. BARCELONA, 2006 

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